sábado, 26 de septiembre de 2026

 Semana polifacética

Hay semanas monotema y semanas cajón de sastre; semanas en las que un acontecimiento monopoliza la atención pública y que, en ocasiones, su mero enunciado, pasado por tu personal filtro de ver la vida, te lleva a escribir de un tirón su glosa y aún te deja la sensación de que deberías haber alargado bastante más tu escrito.

Otras, no es que no suministren material para explayase, es que la acumulación de hechos te genera la duda de cuál de ellos vas a dejar sin comentar. Ésta es una de ellas.

Vean


¿Es peligrosa la IA?

Es obvio que ni la Inteligencia Artificial ha nacido esta semana, ni dejará de estar presente en nuestras vidas en el tiempo por venir. (Salvo que la agorera profecía de alguno de sus patrones se haga realidad y la humanidad desaparezca del Planeta. Tengo, no obstante la duda de a quién se refería el "todos" de que hablan estos pájaros de mal agüero, si a la especie humana o a la pandilla de logreros que se están haciendo de oro con sus artilugios medio diabólicos).

No obstante, ha sido en el comienzo de esta semana cuando he leído algunas informaciones preocupantes. Algunos de los tecnócratas norteamericanos que desarrollan la IA, (Anthropic y OpenAI), han llegado a predecir la muerte de todos nosotros, el fin de la especie humana en un plazo cuya cercanía, una década, es preocupante. D. Trump opina lo contrario y cree que ralentizar el desarrollo de la nueva tecnología, haría a USA perder esa carrera crucial ante su gran rival global: China.

Estuve tentado a pensar, dentro de mi ignorancia supina sobre la materia, -todo mi conocimiento real sobre este asunto empieza y termina en el uso discreto del chat GPT- que si el Presidente de los EE. UU. opina blanco seguramente será negro, así que debería preocuparme y empezar a ordenar mis cosas (aunque si hemos de morir todos ¿qué más da?). Por descontado, el que una obra humana acabe controlando a su creador y hasta deshaciéndose de él, ha sido hasta ahora un argumento clásico de la ciencia ficción, pero ¿y si le toca a nuestra generación experimentar su horror en nuestras carnes?

Luego he tenido ocasión de ver el problema bajo otra óptica más asequible: el descomunal coste financiero que está ya exigiendo el desarrollo de la IA, el desfase creciente entre las inversiones y los beneficios es tan abismal, que empieza a tomar cuerpo entre los entendidos el riesgo de un pinchazo de la burbuja que dejaría la crisis de las punto.com en una simple bagatela.

China calla, o, mejor dicho, no oímos nada, lo que sólo quiere decir eso: que no sabemos qué opinan sus gobernantes de este asunto.

En resumen: por lo que a mí respecta, nada puedo hacer, ni siquiera alarmar o tranquilizar a mis lectores, porque sería temerario en un caso y en su contrario. 


Era cuestión de tiempo

Hablo de Ceuta y, más en concreto de la agresión de un muy nutrido grupo de manifestantes al automóvil en el que viajaban una diputada de la ciudad, una abogada de la Unión Europea y no sé si algún pasajero más.

No importa las veces que la diputada intentara hacerse oír y convencer a los asaltantes de que "no somos nosotras", la multitud arreció en sus acometidas, huevos, piedras, palos, al vehículo que terminó con varias lunas hechas añicos y abolladuras sin cuento.

Los agresores las habían tomado por miembros de una ONG que habría llegado a Ceuta procedente del País Vasco, proclive a Bildu y con la intención de "ayudar" a los asaltantes, quiero decir a los inmigrantes, que ocupan playas, calles y, claro, las zonas acondicionadas para los que entraron a la brava hace ya más de cincuenta días.

En corto y por derecho: la situación no ha hecho sino empeorar desde el principio. Pasan los días, las semanas, vamos camino del segundo mes y la ineficacia, la ineptitud del Gobierno de España está siendo imperdonable. Por no hacer, ni siquiera han dejado defenderse a quienes estaban llamados a defender a los demás: policía, guardia civil y ejército que están siendo obligados a mantener una actitud tan incomprensible que aun deplorando el comportamiento de quienes destrozaron el coche de la diputada, no me queda más remedio manifestar que no me ha extrañado nada.

Ni siquiera me atrevo a confiar en que lo acontecido sirva de freno para desmanes futuros.


Pedro Sánchez en la Asamblea General de la ONU

Hace años que las sesiones de la Asamblea General de la ONU dejaron de ser lo que eran. Hace tiempo, en realidad, que la ONU ha perdido su capacidad de influencia real en cualquier asunto en el que estén en juego los intereses de los grandes del momento. La guerra de Ucrania, el conflicto del Oriente Medio, por ejemplo, son buena prueba de ello.

No obstante, sigue siendo un espléndido escenario en el que los oradores buscan, y en ocasiones consiguen, notoriedad, efectos positivos en su electorado local tengan o no algo que ver con el gran objetivo de mejorar el entendimiento entre las naciones.

Podría extenderme sobre qué hizo o dejó de hacer Donald Trump cuando ocupó el sitial del orador, pero ¿para qué? Siguió su guión habitual y esta vez no creo que sorprendiera a nadie.

Por eso, sin dudar que su importancia a escala planetaria es minúscula comparada con la del recién citado, prefiero comentar tres detalles que me llamaron la atención del paso de nuestro Presidente del Gobierno por Nueva York.

  • Por primera vez desde que se produjo el asalto a la ciudad de Ceuta, Pedro Sánchez ha puesto en entredicho la actitud de nuestro vecino del sur. No lo ha culpabilizado, ni le ha atribuido la organización del asalto, pero se ha movido de su cantinela habitual. Más o menos lo que ha venido a decir es que no evitó la entrada de los asaltantes. Algo obvio, por otra parte, visto el alarde de eficacia de que hicieron gala las fuerzas del orden marroquíes el pasado 15 de agosto, en la segunda intentona de entrada masiva a Ceuta. ¿Suficiente? No me lo parece, pero menos es nada.
  • Pedro Sánchez declinó la invitación del Presidente Trump a la recepción que cada año organiza para agasajar a los asistentes a la asamblea. Problemas de agenda, según La Moncloa. Lo cierto es que se citó con el Alcalde de Nueva York del que con total seguridad no iba a recibir ningún desplante como los que nunca hay que descartar cuando hablamos de quien ya sabemos y de cómo interpreta su papel de anfitrión. Eso, o que ha preferido esperar a ser invitado a la inauguración del majestuoso nuevo salón de baile de la casa Blanca.
  • Y por último, y no por eso menos importante, el beso medio a traición de Delcy Rodríguez, antes segunda en el mando de Nicolás Maduro y hoy Delegada Mayor de la República (está por ver si la República es la bolivariana o la de los Estados Unidos). Hablaba D. Pedro por teléfono, vaya usted a saber con quién, cuando Dª Delcy salió escopetada de su escaño, con una media sonrisa taimada, recorrió a media carrera los más de cincuenta metros que la separaban de su objetivo y se plantó sonriente junto a su objetivo. D. Pedro la vio, se despidió de quien fuera su interlocutor, le estrechó la mano, cruzaron un par de besos y sin terminar de levantarse del todo, escuchó lo que, según parece, fue un requerimiento de que España no olvidara a Venezuela, o algo por el estilo. Sorprendente, innecesario y, sobre todo,  llamativo, muy llamativo.


Las joyas de Zapatero

No diez días después de lo prometido en sede judicial, sino bastante tiempo después, José Luis Rodríguez Zapatero ha dado su versión sobre el origen de la parte más llamativa de las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho: un regalo personal  que el rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, le hizo los días 18 y 19 de junio de 2007, en Madrid.

¿Pruebas? Pues, de momento, la palabra del receptor del regio regalo. El Rey ha muerto, pero, no obstante, el Sr. Zapatero aporta copia de cartas dirigidas al gobierno saudí en demanda de confirmación de lo alegado; cartas que, por el momento no han tenido contestación, razón por la cual, el Sr. Zapateo pide al juez Calama que curse la correspondiente comisión rogatoria a la Casa Real de Arabia para que confirme lo dicho por el solicitante.

Como datos objetivos, el lugar donde se hizo el supuesto regalo, Madrid, descarta el posible delito de entrada ilegal, contrabando vamos, de las joyas. Por otra parte, las fechas permitirían alegar prescripción del posible delito fiscal en el que se habría incurrido por no haber sido declaradas ante Hacienda.

Como guinda del pastel, el Sr. Zapatero, recusa al nuevo tasador nombrado por el juez para averiguar el valor real de las joyas. Como se decía en los culebrones… Continuará.


Esperpento en el Congreso

¿Cuántas veces hemos visto u oído aplicar el adjetivo tóxico a la ideología de aquel Partido, a la actitud de ese Diputado o la influencia de ésta o aquella otra agrupación? Y todos lo hemos entendido aunque muchas veces no compartiéramos la opinión. Tanto nombrar a la bicha y por fin… lo tóxico, lo literalmente tóxico, llegó al Congreso.

Ocurrió el miércoles durante la sesión del control del Gobierno. ¡Lástima! D. Pedro, aguantó el besuqueo de Dª Delcy y, por si fuera poco,  se perdió el grotesco espectáculo. Estaba en el uso de la palabra la diputada del PP Dª Ana Vázquez y hablaba y no paraba sobre las desdichas por las que está pasando el pueblo ceutí.

Dª Ana, miembro de la Policía Nacional antes de su llegada a la Carrera de San Jerónimo, ha sido y es azote del Ministro Grande-Marlaska. En pleno alegato contra los avatares que soporta la ciudadanía, concretamente las adolescentes que tienen que acudir a la escuela a diario, para darle más verismo a su prédica, mientras hablaba del equipamiento básico de las alumnas ceutíes, tiró de bolso y dijo (más o menos) ¡Esto es lo que llevan a mano! y mostró un  espray de gas pimienta.

Tardó en reaccionar la Presidenta del Congreso, hasta que cayó en la cuenta que su Señoría esgrimía un arma y eso estaba prohibidísimo en el Reglamento, así que le exigió que saliera de inmediato y se deshiciera de semejante instrumento. Tardó, pero lo hizo. Y lo hizo entre los aplausos de sus compañeros de bancada, con la notable excepción de su jefe el Sr. Feijoo al que la ocurrencia no pareció entusiasmar.

El resto es un tanto confuso. El receptor del arma prohibida, en teoría era un envase vacío, debió de ocurrírsele manipularlo y… bueno, que no estaba vacío.

Lo que luego pasó seguro que lo conocen, así es que no es cosa de aburrirles. Lo que a mí se me ocurre es que la Srª Vázquez pagó el tributo al ansia de notoriedad a cualquier precio de la que tantos fieles seguidores goza esa tan extendida manía.



P.D. La titular indiscutible de la semana es, para su desgracia, Maricarmen Abascal. Hablar de ella exige hablar del problema de la vivienda, así que tiempo tendremos de volver sobre el desahucio de la pobre octogenaria.






viernes, 18 de septiembre de 2026

 El Tribunal Supremo y la Ley de nietos


Una humilde advertencia

  • En algún rincón perdido de quién sabe qué armario, es posible que siga descansando mi título de Licenciado en Derecho. El documento data de 1963 y acredita que cursé estudios de Leyes en la Universidad de Salamanca. Ha pasado tanto tiempo, ha cambiado tanto la legalidad vigente y llevo tantos años alejado de la práctica jurídica, que, como en algún momento he comentado, no sé si debiera solicitar del Ministerio competente (¿?)  la expedición del título honorario de Ex Licenciado en Derecho.. 
  • Conservo, no obstante lo que un día, también lejano, oí denominar "cultura  jurídica": lo que conservas cuando ya olvidaste lo que aprendiste sobre el Derecho. Por otra parte, a juicio de quienes me rodean, conservo y hasta podría haber aumentado el sentido común. 
  • Basta con esto para hilar algunas razones a propósito de cierto despropósito judicial reciente. No, no teman, no voy a glosar la penúltima ocurrencia del Juez Peinado, siquiera sea por deferencia a quien tan próximo está de la jubilación, situación que nos deja a cubierto de su creatividad jurídica.


5 a 1, pero esto no va de Champions

La situación en Ceuta merecería, uno tras otros, todos los posts que vaya escribiendo, sin que por el momento se vislumbre cuándo dejará de ser la ciudad-noticia. No obstante, aunque al final vuelva a dedicarle algún párrafo, permítanme que esta semana hablemos de la peculiar interpretación que nuestro Tribunal Supremo, concretamente la Sala 3ª de lo Contencioso Administrativo, ha dado al derecho al voto de un colectivo de españoles cercano al medio millón.

  • La "Ley de Nietos", o, más exactamente la Disposición Adicional 8ª de la Ley de Memoria Democrática del 22, otorgó la ciudadanía española a los descendientes de los exiliados republicanos. Esta Ley no ha sido impugnada ante el Tribunal Constitucional y, por consiguiente es una Ley vigente.
  • Acogiéndose a esta disposición, cerca de medio millón de afectados por ella, han tramitado y obtenido, con arreglo a las estrictas normas que regulan la materia, la ciudadanía españoles. Es decir, son ya españoles de pleno derecho.
  • El problema ha surgido cuando se ha planteado, ya veremos por quién, la cuestión de si estos afectados por la Ley citada son tan españoles como los "de toda la vida" y si se les va a permitir votar en la próxima tanda de eleciones de las que hablaba la semana pasada.
  • Primera observación. La mera pregunta presupone la existencia de, dos categorías de españoles: los "pata negra", los que no se han movido de su lugar de origen a quienes se les concede, cómo no, el derecho al voto, y los otros, los recién llegados, los descendientes de los que salieron por pies huyendo del General Franco y sus carniceros, a los que se les da la nacionalidad, pero se trata de impedirles ejercer el primero de los derechos del ciudadano: el voto.
  • Es curioso, pero hasta muy poco tiempo, ni la Ley ni su aplicación había despertado suspicacias entre Partidos. De hecho, D. Alberto Núñez Feijoo, había prometido a oyentes españoles en Argentina que conseguiría la nacionalización de los que ahora son cuestionados. Ahora, a D. Alberto, eso mismo le parece ingeniería electoral. (Menos mal: Dª Isabel Díaz Ayuso le parece un golpe de estado en diferido).
  • Pero, no divaguemos y vayamos al origen: el 8-9-26 un auto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo limita cautelarmente el derecho al voto de los nacionalizados al amparo de la llamada “Ley de Nietos”. Cinco de los seis Magistrados coincidieron en considerar que existe un peligro fundado de afectar a la “objetividad de las elecciones”. Ha habido, es cierto un voto discrepante, pero el hecho no altera el resultado.


Vendarse el ojo antes de la pedrada

No es de ahora, ni el bulo tiene patente española: se trata de curarse en salud y difundir la especie de que las eleciones están trucada y que "ellos" no se detendrán ante nada para alcanzar el poder o mantenerlo. 

  • M. Trump el purista demócrata que ofrece 5.000 $ por elector, si gana las elecciones de medio mandato, es un especialista en deslegitimar el sistema que le ha permitido sentarse en el Despacho Oval dos mandatos. En ambos tachó de tramposo, antes del recuento, al Partido Demócrata, y en otra ocasión, cuando perdió, aún sigue sin reconocer el resultado. Y esta misma semana el Tribunal Supremo ha rechazado su intento de recortar drásticamente el voto por correo.
  • No sé quién copia a quién, porque lo cierto es que, hace ya 4 años Esteban González Pons y Cuca Gamarra airearon el bulo de que el Ejecutivo, beneficiándose de la participación de la empresa pública SEPI en Indra, la compañía que se encarga de comunicar los resultados electorales, pretendía manipular el resultado de futuros comicios. Y en 2023 a nueve días de la votación, el presidente del PP pidió a los carteros que, “con independencia de sus jefes, repartan todo el voto”, abonando así la teoría de que el Gobierno quería dificultar este reparto.
  • Ahora, a la vista del auto del Tribunal Supremo, la suspensión del derecho al voto de ese casi medio millón de españoles, PP y Vox rivalizan en pregonar de quién fue la primera alerta. ¿Qué más da? Ambos llevan más de cuatro años propagando la idea de que el Gobierno y el PSOE o ambos pretenden manipular elecciones.


El quid de la cuestión

El argumentario de la Sala 3ª del T.S. trata de justificar la restricción de un derecho personal fundamental, amparado por la Constitución, en "un peligro fundado, real y serio de que un incremento extraordinario del Censo Electoral de Residentes Ausentes altere el resultado deseado por los españoles".

  • ¿En serio? ¿Ésa es la base? ¿De qué españoles habla? Supongo que sólo de los "pata negra" que cité antes, porque si los nuevos votantes son españoles en el momento de la votación, la legítima voluntad de los españoles sólo puede ser la que se deduzca del  recuento final de todos los votos válidos, presenciales o por correo, ya procedan de votantes manchegos o de nietos de huidos en 1939.
  • Lo contrario es, vuelvo a decir, establecer dos categorías de españoles: los que ya lo eran antes de la Ley de Nietos, y los que obtuvieron la nacionalidad después. ¿En qué artículo de qué Ley puede basarse la retirada del derecho a votar? ¿No es eso algo que sólo puede llevarse a cabo tras una sentencia firme, previo proceso penal individualizado? ¿O hay otra Constitución de la que yo no me haya percatado?
  • Por abundar en la crítica, es evidente que toda la argumentación se sostiene, además, en una conjetura múltiple: qué puede pasar en unos procesos electorales aún no convocados en los que los Magistrados del Tribunal Supremo aventuran cuál sería el sentido del voto de unos electores a los que, por si acaso, se les suspende, hasta nuevo aviso, su derecho fundamental a emitir su voto libremente como ciudadanos españoles que ya son.
  • El disparate es del mismo calibre que suspender cautelarmente el derecho a votar porque las estadísticas detecten un inusitado incremento de nuevos mayores de edad, de cuya tendencia política nada se sepa.


Un simplísimo resumen

Dado que el ordenamiento legal vigente no contempla la posibilidad de limitar colectivamente el derecho al voto, los padres del auto comentado tienen en su mano un mecanismo infalible para conocer cuál es el resultado electoral deseado por los españoles: esperar los datos definitivamente validados por la Junta Electoral que corresponda.

Doy por supuesto que alguien, no importa en nombre de quién, si de esos nietos agraviados o de cualquier formación política disconforme con la medida, estará ya preparando el correspondiente recurso ante el Tribunal Constitucional. No creo que les lleve mucho tiempo encontrar los argumentos contra la decisión del T.S.


P.D. Ceuta

Otra semana más y la angustia, el desamparo, la inseguridad de los ceutíes, sigue aumentando. Mientras las Autoridades se pierden en la discusión de si son galgos o son podencos, aumenta el número de delitos y nadie es capaz de atisbar el fin de la pesadilla.

Hace un par de días o tres, una fuente gubernamental hablaba de finales de año. Ni eso creyeron los ceutíes. Mientras tanto el inefable Tezanos, otro mes más, da al PSOE como ganador de unas hipotéticas elecciones que se hubieran celebrado ahora. 













viernes, 11 de septiembre de 2026

Panorama desde el puente


Nueve meses cruciales

Pido disculpas al desaparecido Arthur Miller por el préstamo forzoso del título de su conocido drama, tan popular hace medio siglo entre los grupos de teatro universitario. Un poco traído por los pelos, pero representativo de lo que intento en este post: analizar la evolución de nuestra sociedad española en los próximos meses.

Menos de un año: en nueve meses, semana arriba o abajo ¡cuántas dudas, cuántas esperanzas, cuántos presagios se habrán convertido en certezas! Déjenme que les diga, para su tranquilidad, que la sucesión atropellada de momentos decisivos no habrá terminado, ni mucho menos, con España: saldremos de ésta, como hemos salido de tantas otras. A contrapelo del catastrofismo, sigo creyendo que nuestro pueblo está muy por encima del nivel medio de sus representantes.

En los meses por venir, habremos oído las peroratas encendidas de muchos falsos profetas, de más de un cantamañanas, de algún que otro cenizo, empeñados, todos, en sacar partido de nuestra ansiedad, de nuestros temores, de nuestra candidez, de nuestra lealtad. No hagan caso: ni España está al borde del abismo, ni vivimos el peor (ni el mejor, desde luego) momento de nuestra historia.

De lo que no cabe duda es de que dentro de unos meses -pongamos el límite en la llegada del verano- las dudas, las cábalas, los augurios, buenos o malos, habrán sido sustituidos por resultados concretos: los que nuestros votos hayan decidido.

Y de eso se trata ahora, o eso intento: del análisis concreto de la realidad concreta, según la conocida receta de Lenin, dejando mis preferencias, mis filias y mis fobias fuera del examen, si es que soy capaz de ello.


Momentos estelares

El domingo 23 de mayo del año próximo, se celebrarán elecciones municipales y autonómicas.

Hablemos de las municipales.

  • La friolera de 8.132 municipios acudirán a las urnas. Más de la mitad de ellos, con menos de mil habitantes, o sea, el tamaño de una urbanización de tipo medio.
  • Hoy, algo más de 3.440 Ayuntamientos están gobernados por el PP en solitario, 2.300 por el PSOE, 35 por Vox, y 72 más más por el PP apoyado por Vox.
  • Hay un "pico" de cerca de 2.300, casi tantos como los gobernados por el PSOE, que están en manos de otros Partidos, o de alcaldes independientes, o de coaliciones del más variado signo.
  • ¿Quién es capaz de aventurar un pronóstico sobre el resultado del próximo mayo? 

El mismo día y a las mismas horas, buena parte de las Comunidades Autónomas, también elegirán Parlamentos o Asambleas, que a su debido tiempo, designarán a sus respectivos Gobiernos. 

  • Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, más Cataluña y País Vasco, bien porque acaban de hacerlo, es el caso de las cuatro primeras, o porque tienen sus propios calendarios, las dos restantes, no entran en liza.
  • Ahora, de las diez CC.AA que irán a elecciones en mayo, seis están en manos del PP, en tres gobierna el PSOE, aunque en Navarra lo haga en coalición y en una, Canarias, gobierna un Partido regionalista.
  • Repito la pregunta: ¿Algún pronóstico?


Algunas circunstancias

  • El examen de lo acontecido en estos últimos cuarenta años, deja muy claro que el votante sabe distinguir con bastante perspicacia lo municipal de lo autonómico. Lo que equivale a decir que es muy capaz de cambiar el sentido de su voto cuando se trata de elegir alcalde o diputados autonómicos.
  • Lo que acabo de decir es extensible a las elecciones generales, pero de eso hablaré más tarde.
  • Desde mi punto de vista, la elección municipal, la más cercana al ciudadano, la más alejada de "el Gobierno", puede poner en la balanza valores que poco o nada tienen que ver con siglas o ideologías, e, incluso, con la actuación brillante o deplorable del Gobierno. Algo que se acentúa en los municipios pequeños que, por otra parte, como decía, son la mayoría.
  • Así que si en las circunstancias actuales aceptamos que Pedro Sánchez es un activo tóxico para su Partido, la lejanía física y vital de La Moncloa neutralizaría en parte este efecto negativo. Dicho de otra manera: de las tres elecciones de que trata este post, las municipales deberían ser las que menos notaran ese efecto nocivo del que hablo. Es posible que las eventuales pérdidas del PSOE sean reducidas, aunque fenómenos transversales como el caso Ceuta hagan poco verosímil la hipótesis de que vaya a crecer el número de Municipios en manos socialistas.
  • Las eleciones autonómicas, que sólo afectan a diez circunscripciones, podríamos pensar en circunstancias que las hacen, también, diferentes de las locales y de las legislativas: aunque coincidan con las municipales en lo dicho respecto a la lejanía o cercanía de la Moncloa (si yo fuera candidato socialista en Cantabria, por ejemplo, pediría de rodillas que Pedro Sánchez no viniera a "ayudarme"), ejemplos como los de Castilla La Mancha muestran que el factor regional tiene su propio peso específico.
  • Hay constancia efectiva y reiterada de que la estrategia de desplazar ministros a competir en territorios autonómicos ha sido un error monumental, seguramente porque se les ve como palafreneros de alguien como el Presidente del Gobierno sobre cuya influencia en el próximo ciclo electoral ya he dicho lo que pienso. ¿O alguien imagina que la vitola de miembro del Gobierno es suficiente para descabalgar, por ejemplo, a Dª Isabel Díaz Ayuso, con ático o sin ático de por medio?
  • Visto lo visto, que si el Partido socialista, solo o coaligado, logra mantener las tres CC.AA. en las que gobierna, sería un triunfo. No se me ocurre en qué otro territorio puede desplazar a los actuales mandatarios.
  • Por lo que se refiere al PP, mi impresión es que el auge de la ultraderecha, una ola global, me temo que les obligará a repetir la fórmula de las cuatro elecciones precedentes en bastantes casos más. Que eso lo asuma con normalidad el Partido o que lo vea como una amenaza más que probable a medio plazo, es algo que debe ser objeto de debate interno, mientras tengan tiempo y sosiego para hacerlo. Es obvio, que con la actual dirección socialista un posible acuerdo con el PSOE no es una opción, es el sueño de un perturbado.


Factores distorsionantes

A unos les parecerá injusto y otros estarán encantados, pero el ciclo de la triple consulta electoral, ahora trataré de la tercera, se va a ver  afectado por la coincidencia en el tiempo de un rimero de casos judiciales  de todos conocidos.

  • El caso Begoña Gómez, el caso Cerdán, el caso Rodríguez Zapatero, el caso Leire, son otras tantas estaciones de un calvario, al que aún podría sumarse alguno más, referido, precisamente, a las finanzas del Partido y, a no descartar, algún proceso relacionado con Ceuta a saber con qué afectados.
  • No se trata ahora de valorar la actuación del Poder Judicial en su conjunto, ni la de tal o cual juez más o menos atrabiliario: se trata de que todo este rosario de casos van a coincidir con las campañas electorales, y lo que es peor, con los comicios locales, autonómicos y generales, apretados los tres en un período que no va a exceder de los tres meses.

La evolución de la situación en Ceuta será otro factor de distorsión. Habrá quien lo vea de otra forma, pero desde mi punto de vista, todos los sinsabores electorales que el PSOE se encuentre debido a lo que está ocurriendo en Ceuta deberá agradecérselo a la desastrosa gestión gubernamental de un problema de cuyo origen sigue sin decirnos a quién hay que culpar y de cuya solución ignoramos fecha y forma.


La cita clave: las elecciones generales

El mandato ordinario del Congreso termina en julio del 2027: esa es la fecha límite para la cita electoral. No hay ninguna señal de que la convocatoria vaya a ser adelantada significativamente. Tampoco hay razón para pensar que el Presidente del Gobierno, el único que puede hacerlo, vaya a convocar las elecciones coincidiendo con municipales y autonómicas. Mi pronóstico me lleva a pensar que votaremos en la segunda mitad de junio.

No es que me fía en exceso de las repetidas afirmaciones del Presidente de que no adelantará las elecciones, sino de que estoy convencido de que él tiene que considerar esas fechas como las menos malas para él


¿Qué puede pasar?

Como poder, cualquier cosa, pero hay indicios suficientes como para aventurar algunos resultados.

  • No creo que Pedro Sánchez encuentre en los meses que faltan el talismán que invierta la marcha monocorde de resultados electorales del 2026, ni la tendencia dominante en las encuestas que se suceden mes tras mes, con la única nota pintoresca de las firmadas por Tezanos: por tanto el bloque de la derecha ganará por una holgada mayoría. No habrá otra "mayoría de investidura" alternativa.
  • Es más que probable que Feijoo, que será el más votado, necesite de los escaños controlados por Abascal. La duda es quién de los dos crecerá más. En mi opinión, en sintonía con lo que ocurre en medio mundo, será Vox el que logre un mayor crecimiento. En este punto, la ola mundial le favorece, aunque en nuestro caso, no creo que sobrepase en esta ocasión a los populares.
  • Mucho tienen que cambiar las cosas para que el PSOE no rompa su suelo electoral y coseche el peor resultado de su historia reciente. Me temo que va a costarle un esfuerzo ímprobo incluso convencer a los suyos de que vayan a votar. Luego, ya veremos a quién culpa de su derrota y qué decisiones toma Sánchez respecto a su futuro político personal.
  • Por mal que vayan las cosas, siempre pueden empeorar: hace un par de días he oido al Presidente del Gobierno, defendiendo la presunción de inocencia de José Luis Rodríguez Zapatero, asegurar que cuenta con él para la próxima campaña en las elecciones generales. Admiro su lealtad con el amigo, pero, si mantiene lo dicho, habrá cometido un error, otro más, monumental. 
  • También creo que nadie en estos pocos meses va ser capaz de coordinar, no importa la fórmula, a las formaciones a la izquierda del PSOE para que presenten un frente único. Ya veremos, pero aunque el número de sus votos se mantenga más o menos en línea con los de las pasadas elecciones generales, ni juntos ni desunidos harán tambalear al bloque de la derecha.
  • En cuanto a los Partidos Nacionalistas, será interesante ver cómo evoluciona en el País Vasco la pugna por la supremacía entre PNV y Bildu y hasta dónde podrá llegar Aliança Catalana en su territorio, lo que, llegado el caso, podría ser un elemento no necesariamente funesto para la gobernabilidad de España.


En resumen

  • Con la derecha clásica de capa caída en toda Europa y la izquierda tradicional en franco retroceso, el crecimiento de la extrema derecha tendrá también en España su propia versión.
  • Pese a todo el próximo Gobierno de la Nación será el fruto de la suma de PP y Vox, siendo mayoritario el Partido Popular. La verdadera incógnita es cuánto se acercará Abascal a su socio.
  • No se trata de si a mí me gusta o no, pero he escrito lo que me dicta mi modo de analizar lo que tengo delante de mí. 


P.D.: Ceuta

Otra semana más y, básicamente, nada o muy poco ha cambiado en Ceuta: una y otra vez vemos las mismas imágenes, los mismos dramas, idénticos problemas. La ciudadanía por un lado, las autoridades, en especial las centrales desplazadas a la ciudad por otra.

El Gobierno ha desclasificado un rimero de documentos con los que pretende probar que nadie informó ni al Presidente, ni al Ministro del Interior, ni al Delegado del Gobierno de lo que se les venía encima. Lo escuchado, en mi opinión, admite la versión contraria, es decir, que hubo señales más que suficientes para plantearse tomar alguna medida. Cuestión al margen es si hay o no otros documentos que de haberse desclasificado hubieran dejado más claro aún lo que iba a pasar. 

Exactamente lo mismo puede dudarse de las reiteradísimas afirmaciones de que Marruecos no ha tenido arte ni parte en el desastre.