viernes, 26 de junio de 2026


No juzguéis y no seréis juzgados


Quiero un título diferente

Hace muchos, muchos años, septiembre del 59, pisé por primera vez la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca. Hoy, tras vivir de la práctica de una de las ramas del Derecho hasta mi bien ganada jubilación, entre los incontables cambios habidos en la legislación vigente y los mucho más profundos cambios sociales, no pasa un día sin oír o ver noticias relacionadas con el que un día fue mi mundo, el del Derecho, y verificar que no entiendo los cómos ni los porqués de buen parte de las decisiones judiciales. 

Por todo lo cual me apremia la necesidad de obtener un título poco común: el de ex Licenciado en Derecho. 

Sería la vía para decirme a mí mismo, que mi extrañeza está justificada por la pérdida de conocimientos, o sea, por mi supina ignorancia. Prefiero esa alternativa a suponer, siquiera, que los Tribunales españoles de ahora ya no son merecedores del respeto reverencial, trufado con su pizca de temor, que antaño me inspiraban.

Unos sentimientos basados en los presupuestos que se daban por ciertos en quienes hacen de impartir justicia una profesión, a saber, probidad, conocimientos, imparcialidad e independencia, de tal forma que cuando llega a tus oídos lo que ha sentenciado el Juzgado de Aranjuez, la Audiencia Provincial de Almería o el Tribunal Supremo no sólo no te asombra, sino que encuentras atinado y conforme con tu modo de ver el mundo, lo que los juzgadores han decidido.

No obstante, recuerdo también que alguien, durante mi carrera, explicaba que a la hora de enfrentarse a una sentencia, hay que tener claro, que una cosa es lo que en verdad pasó (algo que puede buscarse pero que rara vez se encuentra); otra, más asequible, lo que puede probarse a lo largo del proceso, que será la base, el fundamento de lo que viene más tarde; una tercera, la opinión final del Tribunal, o sea lo que refleja la Sentencia, y una última, que es lo que se comunica por los medios, lo que llega a la ciudadanía. Diferencias que abundan en la sensación de estupor, en la cara de marrmolillo que se me está quedado de un tiempo a esta parte, con alarmante frecuencia, cuando me llegan noticias del final de un caso sonado.


Algunos ejemplos

  • El Fiscal General del Estado fue condenado por revelación de secreto. Sin embargo, las declaraciones de algunos de los testigos que vi y oí, dejaban en evidencia que la fuente de la información, quien reveló el secreto, no había sido el acusado, sino otras fuentes, ni siquiera otra, que el deber de secreto profesional impedía citar. No entendí la Sentencia, ni la comprendieron la mayoría de interlocutores con los que comenté el tema. Aclaro: no he leído la Sentencia, y es posible que la muestra sociológica de quienes compartían mi opinión, no sea técnicamente representativa. Pero, hecha la doble precisión, permanece en mí el asombro, la incomprensión, el desacuerdo con el trato recibido por el Fiscal General.
  • El "Caso mascarillas", Ábalos, Koldo y Aldama, póngalos en el orden que les parezca, estaban acusados de un montón de barbaridades, todas probadas y todas odiosas, manipularon los precios de las mascarillas en plena pandemia, traficaron con influencias políticas, colocaron a sus "novias" en trabajos públicos a los que no tenían la obligación de acudir, se repartieron las ganancias de sus fechorías y dieron, además, un ejemplo de hasta qué lodazales pueden llevar la codicia y el abuso de poder, unidas a un sentido cutre de las formas sociales. Sin embargo, Aldama se convirtió en delator y, aunque sus aportaciones a la causa fueron mínimas (casi todo lo que contó ya estaba recogido en los informes de la UCO) ha salido del proceso prácticamente ileso: no volverá a pisar la cárcel, mientras Ábalos se ha encontrado con una condena de veinticuatro años de cárcel y Koldo con diecinueve. ¿Conclusión? Roma no paga traidores pero el Tribunal Supremo, sí. Ahora el chivato acude, muy ufano, a las manifestaciones contra la corrupción, anda de tertulia en tertulia luciendo una ideología ultra que ha debido descubrir al empezar a cantar, salvo que la mantuviera oculta  tiempo atrás para no molestar a sus socios.
  • Me pregunto qué puede pasar si cunde el ejemplo. Es obvio que "confesar" cierto tipo de delitos, ayuda a su desaparición, y no hay duda de que la corrupción es algo que puede acabar destruyendo nuestra democracia.  Por otra parte, en términos presupuestarios es mucho más barato apañar un acuerdo con un soplón que mantener la UCO operativa, aunque espero que a nadie con capacidad para ello, le dé por extraer conclusiones de hecho de lo que acabo de decir. El caso es que, como en lista de espera están los Cerdán, Martínez, Leire, Zapatero y demás colegas, ya hay quien piensa que si surgen imitadores de Aldama, nadie sabe lo que nos queda por ver. Podría plantearse la creación y adiestramiento del Orfeón de los Acusados Cantores, pero me temo que desafinarían demasiado. Otra cuestión más interesante es saber hasta dónde, hasta qué extremos podrán negociarse beneficios a cambio de delaciones. Si el ejemplo tiene fortuna, veo a Dª Leire exigiendo no sólo la libertad incondicional, sino, además, la Gran Cruz de Isabel La Católica con cintajo amarillo a cambio de desembuchar todo lo que sabe, o al Sr. Martínez, a más de evitar el trullo, pidiendo el nombramiento de Cónsul Honorario del Emirato de Qatar, por el impagable material que puede poner sobre la mesa a propósito, por ejemplo, del triángulo Delcy Rodríguez, Air Europa y Rodríguez Zapatero. Para la cantata del comisario Villarejo no se me ocurre a qué habría que recurrir para poder entrar en eu extensa, polifacética y venenosa memoria.


Ni los más viejos recuerdan cosa igual 

Me refiero al juez Peinado, instructor de la causa seguida contra la esposa del Presidente del Gobierno y su ayudante, y, si por él hubiera sido, contra bastantes más imputados, entre ellos un Ministro, nada menos que el de Justicia, y un Rector de Universidad y no sé si algún jugador de la selección mundialista. La Audiencia Provincial de Madrid frenó su celo y echó atrás algunas de sus pintorescas exigencias. Aún tendremos que esperar un tiempo, para saber cuántas más se vendrán abajo cuando se resuelvan los recursos pendientes.

Desgranar una a una sus ocurrencias llevaría demasiado tiempo. Basta con examinar sus decisiones importantes, la de llevar a Begoña Gómez a juicio oral ante un jurado popular, y la imposición de unas medidas cautelares que muchos consideramos desproporcionadas. Basta con compararlas con el tratamiento de la misma cuestión, cuando el instruido era José Luis Rodríguez Zapatero y el instructor el juez Calama.

Al hilo de este último punto, las medidas provisionales del ocurrente juez Peinado, creo que estamos ante el primer caso en el que un juez español especula con la posibilidad de que la Policía Nacional ayude a evadirse a su escoltado. Los sindicatos policiales han puesto el grito en el cielo e, incluso, el CGPJ ha tomado cartas en el asunto, pero, dado el calendario, es de temer que la notificación oficial de apertura de expediente sancionador, si llega a acordarse, le llegue el juez Peinada cuando ya esté jubilado.

Y queda la gran incógnita ¿por qué un juez de instrucción con tantos años de experiencia a sus espaldas ha podido cometer tantos errores en tan poco tiempo? Hay quien opina que actuaba a órdenes no se sabe muy bien de quién, otros dudan de su salud mental y no falta quien habla de agradecimientos a quienes han dado trabajo a sus hijos. Todo es posible, pero mi explicación es más sencilla: visto lo que le faltaba para su jubilación y partiendo de una más que probable profunda antipatía por Sánchez y su trayectoria política, el Sr. Peinado decidió un buen o mal día (depende de quién lo valore) amargarle la vida al Presidente, dándole donde más pudiera dolerle: criminalizando a su esposa. Luego, las instancias superiores podrán desmantelar su obra en todo o enparte, pero el gustazo de haber traído de cabeza a tanta gente importante ya no se lo puede quitar nadie. 


Y, para terminar, los sobrevalorados recursos

Lo oigo con frecuencia, piensen en el Fiscal General, o en la propia Begoña Gómez: "No pasa nada: el fallo es recurrible, (cuando lo es) así que si de verdad tiene razón, la instancia superior se la dará y asunto concluido".

Menos es nada, cierto, pero ¿quién repone el prestigio perdido? ¿Quién devuelve el tiempo en el que el afectado se ha visto mermado en sus derechos? Porque por muy anulado que sea el auto que ha privado a Begoña Gómez de su pasaporte, nadie va a exigirle responsabilidades por ello al jubilado juez Peinado, ni va devolverle a Dª Begoña la posibilidad de acompañar a su esposo en cualquiera de sus frecuentes viajes al extranjero. Y lo mismo podemos decir de los miembros del Tribunal Supremo que condenaron al Fiscal General del Estado, si éste, al final, resultara absuelto.

viernes, 19 de junio de 2026

 Totum Revolutum

Hay semanas, ésta que está a punto de terminar por ejemplo, en el que las noticias llamativas, variopintas, dignas de comentario, son tantas y vienen tan atropelladas que para alguien como yo, un mero observador aficionado a escribir comentarios ligeros sobre lo que ocurre alrededor, los dedos se me vuelven huéspedes y me llevan a intentar no dejar nada en el tintero, sea cual se el resultado.


Cumpleaños feliz

La semana comenzó apenas terminados los inusuales fastos con los que Mr. Trump celebró su octogésimo aniversario. Pura casualidad, pero la semana anterior había hecho lo mismo Carlos III de Inglaterra. La comparación de ambos aniversarios, me parece imposible pero jugosa. 

Unos pueden pensar que sobre gustos no hay nada escrito, y tienen razón; otros pueden pensar que entre celebrar tu cumpleaños gastándose 60 millones de dólares, no importa quién fuera el pagano, en destrozar tu propio jardín para levantar un octógono donde se zurraran de lo lindo no sé cuantas parejas de especialistas en artes marciales mixtas, o bien ofrecer al pueblo de Londres otra muestra más de los ceremoniales victorianos de la prosopopéyica monarquía británica, parada militar con uniformes de hace más de un sigo, paseo de los monarcas en carruaje descubierto, puede y debe haber soluciones intermedias: entre el mal gusto y la pleitesía a las glorias de hace siglo y medio, hay margen de sobra para celebrar lo que corresponda. O también cabe concluir que en ocasiones como éstas quedan reflejadas las personalidades de los cumpleañeros.


¿Lo importante es participar?

Fui uno más (no me consta cuántos) de los que el lunes por la tarde, seguí las evoluciones de "La Roja" sobre el terreno de de juego, frente a los chicos de Cabo Verde. Uno más, ¿por qué ocultarlo? de los que dábamos por ganado el partido antes de jugarlo. ¡Caso error! Un empate sin goles, eso fue todo lo que pudimos conseguir.

No ha faltado quien nos haya recordado que la única vez que fuimos campeones del mundo, empezamos el campeonato perdiendo el primer partido, o sea que ya que no podemos presumir de que la vela que va delante es la que luce, quedémonos con que los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios, ¡qué remedio!

Por suerte, las otras dos selecciones del grupo, Arabia Saudí y Uruguay, también empataron, lo que nos deja a los cuatro como si el campeonato empezara de nuevo el próximo lunes.


Crónica de tribunales I

Dª Begoña Gómez declaró, esperemos que, por última vez, ante el sobradamente conocido, juez Peinado. Ha concluido la fase de instrucción, salvo que la Audiencia Provincial, ante la que están presentados un nutrido ramillete de recursos, decida en alguno de ellos, devolver el caso al instructor. 

En todo caso, tomo nota de dos detalles que me han llamado la atención: el primero que, esta vez, el juez Peinado, a la hora de establecer o no medidas provisionales, no ha tenido en cuenta las peticiones de alguna de las acusaciones y no ha tomado medida alguna. La segunda, que aunque parezca mentira, una de las acusaciones particulares pide para Dª Begoña veintiséis año de prisión: dos más que lo previsto en el Código Penal vigente para el homicidio doloso. ¿De veras la creen merecedora de tan severo castigo, o el verdadero delito de Dª Begoña es estar casada con su marido?


Crónica de Tribunales II

El Sr. Rodríguez Zapatero, ya saben, el primer expresidente de Gobierno que calienta el banquillo de los acusados, prestó declaración ante el juez instructor, Sr. Calama. La sensación general es que, por el momento, no ha sido capaz de despejar la densa niebla de sospechas que le envuelve.

Lejos de mi ánimo poner en cuestión el principio de presunción de inocencia. El caso no ha hecho más que empezar y tiempo habrá de saber lo que la sentencia estima que son hechos probados.

El preocupante, llamativo y jugoso asunto de las joyas halladas en la caja fuerte del despacho del investigado, queda para próximas ocasiones. Rodríguez Zapatero había pedido más tiempo para contestar a esta cuestión, el juez denegó la petición, pero el efecto ha sido el mismo, porque el expresidente, sencillamente, en uso de su derecho, no contestó las preguntas sobre las baratijas encontradas. 


Crónica de Tribunales III

El embrollo de la fontanera del PSOE, las pesquisas sobre las idas y venidas de DªLeire sigue enredándose más y más sin que el final me parezca cercano. 

Cada noticia sobre con quién se reunió, para qué y con conocimiento de quién son más sorprendentes y dejan en mal lugar a más prebostes y subprebostes. 

Sugiero a quien corresponda que organice cuanto antes un simposio con todos los que alguna vez hayan cruzado su palabra con la doña, para que procuren ponerse de acuerdo en de qué hablaron, a quién se lo comentaron y con quién cruzaron mensajes de whatsapp. De haberse tomado antes esta precaución, más de un personaje se habría evitado un sofocón.


El novio de Dª Isabel

No quiero extenderme sobre este asunto, no vaya a haber quien piense que tengo algo contra la Presidenta de la C. A. de Madrid, pero tomo nota de que la UCO, otra vez la UCO, confirma que durante los tres primeros años de noviazgo, Alberto González Amador ingresó 4’4 millones de euros de la Quirón. 

Y añade en el informe, que la empresa que facturó esas cantidades no está en condiciones e llevar a cabo los trabajos facturados.

He leído, no recuerdo dónde, que Miguel Ángel Rodríguez, alias MAR, Jefe de Gabinete de Dª Isabel llama a su novio "Alberto Quirón". ¿Por qué será?

(Continuará)


Los peores modos siguen su curso en el Congreso

Esta vez por la negativa de la Mesa del Congreso a tramitar un texto propuesto por Junts, de acuerdo con el PP, en el que se pedía al Presidente del Gobierno el consabido adelanto electoral.

Esto, que ya lo pidió el PP en el curso de la primera sesión de control al Gobierno de la Legislatura, sigue reiterándose día sí, día no, y a veces dos veces al día. 

La Mesa entiende que la tramitar la pregunta invade las competencias del Presidente, el PP y no sé si Junts, anuncian demanda ante el Constitucional. Con la velocidad de crucero que se gasta el citado Tribunal, es posible que conozcamos la Sentencia después de hacerse públicos los resultados de las elecciones, que según don Pedro no serán antes del año que viene.


¿Alguaciles alguacilados?

Leo y escucho que la Directora General de la Guardia Civil, está a un paso de ser investigada, por tratar de obstaculizar, mediatizar, u orientar las actuaciones de la UCO, ("Poneos de perfil", dicen que les dijo cuando se trate de asuntos que afecten al Gobierno) la unidad estrella del Cuerpo, perejil de todas las salsas mediático-político-judiciales de los últimos tiempos.

Su jefe inmediato, el Ministro Grande Marlaska, lo niega, lo cual ni me extraña ni deja de extrañarme, no sólo porque hace honor a su condición de jefe tratando de salvarle la cara a su colaboradora, ni porque, de momento, no tenga base para pensar lo contrario, sino porque tampoco sería la primera vez que un Ministro y una de sus más cercanos subordinados entran en la más absoluta contradicción.


Donald Trump en el G-7

En esta ajetreada semana, el G-7, se ha reunido en París. Acudió D. Trump y acaso por el cansancio acumulado después de la velada antes comentada, sumada al viaje transatlántico, entró en la sala con media hora de retraso. 

No es Trump personaje dado a pedir disculpas, así que, al contrario, la justificación de su tardanza la achacó a que "era el jefe". Ni la modestia, ni el sentido de la oportunidad son gracias que adornen al susodicho.

Luego, las cámaras lo han captado distante, alejado incluso del resto, solitario, con gesto de absoluto aburrimiento. Sin embargo, pese a sus constantes muestras de falta de cortesía, desde al anfitrión hasta el último de los presentes trataron de contemporizar y hasta de hacerle arrumacos. 


Por último y más importante: la paz

Aunque pendiente de un hilo, con bastantes cabos por atar y sin que esté claro si el acuerdo afecta o no a Israel y sus constantes ataques en el sur del Líbano, por fin, cada uno por su lado, USA e Irán han firmado un documento que puede ser un tratado de paz o su germen.

Lo firmado habla del levantamiento de las sanciones a Teherán, de liberar los retenidos fondos iraníes y de 300.000 millones de dólares para la recuperación del país.

¿A la cuenta de quién se han de cargar esos miles de millones?¿Y el estrecho de Ormuz se abre o no, y cuándo y con o sin peaje? ¿Y en qué queda todo lo relacionado con el enriquecimiento de uranio? Se tratará en su momento.

Sólo dos comentarios:

  • Bienvenida la paz, por precaria que sea y hasta por parcial que parezca.
  • Señor Trump: por aquí decimos que "para ese viaje no se necesitaban alforjas". Explíqueselo a sus votantes.


viernes, 12 de junio de 2026

 La visita papal

León XIV en España

El Papa visita España, una vez más. La más multitudinaria, la mejor organizada, la más espectacular de las visitas papales que se recuerdan, está a punto de terminar.

Actos en los que se han superado el millón de asistentes, eventos únicos  hasta ahora, como la intervención de León XIV en el Parlamento; otros, espectaculares como la inauguración de la última y más elevada de las torres de la Sagrada Familia. Y muchos más, con el episcopado español, con Cáritas, etc., etc.

El comportamiento del pueblo ha sido toda una demostración de que España, resulta obvio, sigue siendo un país mayoritariamente católico, algo, por otra parte, compatible con el carácter aconfesional del Estado, tal como lo establece la Constitución.


El Jefe del Estado del Vaticano en el Congreso

La presencia de un Papa en España puede ser, de hecho lo está siendo, analizada y valorada desde múltiples puntos de vista. Para los fieles católicos, es la presencia del Sumo Pontífice, la máxima autoridad de la Iglesia a la que pertenecen. Desde otro punto de vista, hemos asistido a la visita de un referente ético, de un faro moral que trasciende el plano personalísimo de las creencias de cada uno. 

En este sentido, hoy por hoy, no es exagerado asegurar que la figura del Papa no tiene parangón en el planeta, porque aunque el Islam supere en número de fieles a la Iglesia Católica, carece de un único líder que desempeñe el papel del Sumo Pontífice.

Por último, hemos recibido la visita de un Jefe de Estado. Del más pequeño Estado del mundo, cierto, pero a nadie escapa la descomunal desproporción que hay entre el tamaño del Estado Vaticano y su capacidad de influencia real en el mundo. Algún genio de la guerra de la talla de Napoleón, cometió en su día el error estratégico de menospreciar a este minúsculo Estado y tiempo tuvo de arrepentirse


Una más que notable intervención

Permítanme que centre el post en este último aspecto: el carácter de Jefe de un Estado soberano de quien ha intervenido públicamente en el Parlamento, ante diputados y senadores del pueblo español. En definitiva, de la dimensión política de la visita de León XIV.

Fue la suya una intervención impecable en la forma y con un contenido previsible que, en todo caso, ha puesto de manifiesto la solvencia, cómo no, de sus fuentes de información. Alocución previsible, decía, como casi todo cuanto procede del Vaticano, poco dado a cambios bruscos y, pese a las interesadas interpretaciones partidistas, bastante contundente.

Ha habido, cómo no, quien tal vez tratando de quitarle hierro al mensaje o de no darse por aludida, ha asegurado que "el Papa no hablaba para nosotros, hablaba para el mundo". Ya. Si así hubiera sido, mejor utilizar el escenario romano que el madrileño ¿verdad? En absoluto: León XIV estaba en el parlamento español, no en la Asamblea General de la ONU, y los destinatarios de sus mensajes, eran nuestros representantes, diputados y senadores, que, al término de su intervención le dedicaron una ovación interminable. ¡Ojo! también hubo quien manifestó su disconformidad absteniéndose de aplaudir.

León XIV fue implacable: suave, educado, sin aspavientos, sin improperios, pero no dejó títere con cabeza.

No hubo Partido ni ideología que se librara de su acerada crítica: pidió respeto para el adversario y acabar con la polarización (¿alguien puede librarse del reproche, algún preboste cree que no tiene nada que enmendar?), habló de la necesidad de acoger e integrar a los que llegan de más allá de nuestras fronteras. ¿PP y Vox, se dieron por aludidos? Pues de todo hubo, el PP dijo luego que suscribía íntegramente el discurso o sea que, de ser cierto, la ruptura con Vox es inminente. Abascal dijo que no veía contradicción alguna entre lo escuchado y su programa y dejó caer alguna velada alusión a la política migratoria del Estado Vaticano; o sea, que no le gustó en absoluto lo que oyó. La llamada a la paz supongo que, al menos de palabra, todos los Partidos deberían suscribirla, y, como cabía esperar, condenó sin ambages el aborto y la eutanasia, en presencia de las formaciones políticas que aprobaron ambas leyes. 

Algo que me llamó la atención: la infumable Miriam Noguera, saltándose el protocolo y haciendo gala de una pésima educación, retuvo la mano del Pontífice para pedirle que cuando fuera a Cataluña hablara en Catalán. ¡Y lo hizo, lo de hablar en catalán, vaya si lo hizo! Precisamente para pedirle a Cataluña que fuera un factor de unidad. Como decían los aqueos, cuando los dioses quieren castigar a los imbéciles, les conceden sus deseos. 

En resumen, nuestros sedicentes representantes, por unanimidad, han concluido que el Papa les ha dado la razón a todos y cada uno y ha puesto a parir panteras a sus adversarios.


La voz que clama en el desierto

Uno podría pensar, visto el entusiasmo con que el ilustre visitante fue despedido, que algunos de sus mensajes, qué se yo, acaso el más sencillo, el más fácil de cumplir, el de ser educados y no insultar al adversario, habría calado, quizás no para siempre pero sí por algún tiempo.

¡Quiá! Cuarenta y ocho horas más tarde, el miércoles de esta misma semana, apenas apagados los ecos de los aplausos a León XIV, hemos padecido la misma bronca de todas las sesiones de control al Gobierno, los mismos insultos, las mismas descalificaciones, la misma ristra de epítetos de los que el ciudadano está harto. Ni los unos ni los otros, ni los de más allá, se salieran del carril por el que llevan descendiendo hacia el abismo desde hace años. Por descontado, a nadie se le pasó por la cabeza plantear debate sobre cualquiera de los temas que importan al ciudadano. 


Los ausentes, Podemos y BNG

Estaban en su derecho, no lo dudo, pero me pregunto qué razones han podido llevarles a quedarse fuera. Ione Belarra, no escuché a quién acusaba si al invitado o al anfitrión, la oí quejarse de que habían convertido el Parlamento en un iglesia ¿Por darle la palabra a un Jefe de Estado? ¿De veras lo cree, o era, nada más, el afán de soltar una frase llamativa? No crean que me escandalizo: aunque no lo recoja nuestra Constitución, siempre defenderé el derecho de cualquier ciudadano a hacer el ridículo.

En cuanto al BNG, no he tenido ocasión de oír ni leer sus argumentos, así que ni una palabra más. 


Algo que ha suscitado polémica 

Un punto que ha generado un cierto malestar entre una parte de los afectados, ha sido el delicadísimo tema de la pederastia en el seno de la Iglesia. El Papa lo trató en su encuentro con los obispos españoles y, tengo entendido que ha habido un encuentro con representantes de alguna de las asociaciones de afectados.

¿Pudo haberse optado por otro foro donde se hubiera conseguido dar mayor visibilidad al problema y a sus posibles soluciones? 


viernes, 5 de junio de 2026

 Don Alberto en su laberinto

¿Y si las premisas eran incorrectas?

Se da por sabido que la cúpula del Partido Popular, desarrollando una idea de su Presidente, habría elaborado una estrategia muy concreta y bastante segura para desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa, en beneficio de Don Alberto.

Se trataba de encadenar cuatro procesos autonómicos seguidos, cuatro triunfos incontestables de la derecha y, como efecto inexorable, como apoteosis final, derrumbamiento de la coalición gobernante y sus variopintos apoyos, que daría paso a unas elecciones anticipadas en las que, como corolario triunfal de la ola que empezó en la Comunidad de Extremadura, Don Alberto era llevado en volandas a la Moncloa. Como fábula, estaba muy bien.

No sé si valoró correctamente o no, algo que todas las encuestas daban por descontado: el efecto Vox, del que más adelante volveremos a hablar. Resultaba inevitable tener en cuenta que era más que probable que, en al menos tres de los cuatro casos citados, el PP tendría que asumir el pacto con Vox, ya fuera dándole entrada en los respectivos Gobiernos o, en su caso, como mero apoyo parlamentario. Al final, el acuerdo con los de Abascal afectó incluso al proceso electoral andaluz, único caso, por cierto, en el que aún no hay acuerdo.


¿Conocía Don Alberto "Manual de resistencia"?

En modo alguno estoy aconsejando la lectura del libro de P. Sánchez, sólo quiero poner de manifiesto que el rival a batir es suficientemente correoso com para no dejarse impresionar por los triunfos antes citados. No estoy en la mente del autor del Manual, pero no me resulta difícil imaginar que el Presidente del Gobierno no conozca las encuestas, desde las inefables de Tezanos a las que la propia Presidencia maneja; sabe, por lo tanto, que convocar ahora a los votantes es verse abandonando La Moncloa antes del final de su mandato. Así que, como era de esperar, siendo el Presidente del Gobierno el único que puede adelantar las elecciones, sólo le quedan a Don Alberto dos alternativas, esperar a que San Juan baje el dedo o acudir a la Moción de Censura.


…y cuando digo" todo", quiero decir "todo"

Oído al Sr. Feijoo. Bueno, todo, todo, lo que se dice todo, está por ver. ¿La Moción de Censura entra de ese "todo"? Podría entrar. Don Alberto, el Partido Popular, puede presentarla, sin duda, pero ¿Tiene garantizada la victoria? Hasta la semana pasada era evidente que no. Los votos sumados de PP, Vox, UPN y acaso Coalición Canaria, se quedaban cortos; por muy poco, pero no daban la mayoría. Podría don Alberto, pese a todo, repetir la jugada de la Moción que perdió Felipe González frente a Suárez que, sin embargo, le sirvió de plataforma, de preámbulo, de rampa lanzadora para el triunfo arrollador que cosechó en las siguientes elecciones generales.

Entiendo, sin embargo, que Don Alberto no quiera pasar por ese trance: puede que tema el escarnio, las hirientes ironías de Pedro Sánchez, a las que no sólo es incapaz de hacer oídos sordos, sino que cada día parece más sensible.


Haciendo amigos

Así que ¿por qué no pensar en tocar a ciertos aliados del Gobierno que están dejando de serlo, que incluso le reclaman día sí, día no el adelanto electoral? ¿Por qué no explorar el posible entendimiento con ¡qué horror! vascos y catalanes; más en concreto, con el PNV y Junts. Al fin y al cabo, antecedentes hay de alianzas con ambos: sin ir más lejos, hubo un tiempo en el que su Partido pasó del "Pujol, enano, habla castellano", a que el mismísimo Sr. Aznar confesara que hablaba catalán en la intimidad. Claro que luego, M. Rajoy les aplicó el Art. 155 de la Constitución y no parece que les entusiasmara. 

En fin, que como no se pescan truchas a bragas enjutas, y una vez descartada la opción vasca por la contundencia, un tanto desabrida, de la contestación del Lendakari Pradales, allá que se fue D. Alberto, a Barcelona, a buscarse la vida. 

La reunión con el empresariado fue un modelo de cómo no hacer las cosas: "no vengo a pedir favores, ni estoy dispuesto a concederlos" (palabra más o menos) ¿Entonces, de qué iba la reunión? Los empresarios salieron del salón como habían entrado. El conferenciante también.

Quedaba la última bala: Junts (alguien debió sacar a relucir que este Partido es, en cierto modo, el hereu de la extinta Convergencia, la que pactó con todo el que se le puso por delante, de Suárez a Don José María, pasando por Felipe González). La contestación era de esperar: "Si tienen algo que proponer, nos vemos en Waterloo". ¡Sólo faltaba eso: acudir sumiso a postrarse ante el gran fugado! En resumen, siguen sin salir las cuentas, así que, de momento, nada de nada.


Moción con estrambote

Se supone que hablando por su cuenta y riesgo, aunque hay cosas que a veces no son lo que parecen, una momia política (con perdón), Juan Manuel García-Margallo, Ministro de asuntos Exteriores en el Gobierno de M. Rajoy, propone una Moción de Censura "instrumental" a la que adorna con algunas perlas: su finalidad exclusiva sería la inmediata convocatoria de elecciones generales (luego ha añadido que tras el tiempo imprescindible para hacer una limpieza necesaria). Si el problema es el candidato, podría buscarse un candidato políticamente neutro (¿algo así, pregunto, como el surrealista experimento de presentar al cadáver de Tamames como candidato de la moción de Vox? ¡Qué pena: quién te ha visto y quién te ve!).

La iniciativa me plantea algunas dudas, más allá de que lo de "instrumental"  no sé hasta dónde casa el modelo constitucional de "Moción constructiva". Por ejemplo: ¿candidato políticamente neutro? ¿Dónde encontrarlo? ¿Existe ese ejemplar o estaba postulándose a sí mismo para la tarea? Y por último ¿De qué limpieza habla y qué tiempo es el "necesario" para llevarla a cabo? ¿Verdad que este afán de limpieza tiene un tufillo un tanto sospechoso, por no decir siniestro?

O sea que tampoco es la salida que vaya a aliviar las urgencias de Don Alberto.


El factor Vox

No hace falta escribir un tratado de ciencia política para demostrar que bajo la aparente contradicción de quienes reclaman al Presidente del Gobierno electoral pero se niegan a apoyar la moción de censura, late su incompatibilidad con Vox, socio necesario del PP, ya fuera formando parte del Gobierno o garantizando su apoyo en el Parlamento.

Tampoco hay que extrañarse demasiado: en el programa de Vox está tanto la voladura del Estado de las Autonomías, como la ilegalización de los Partidos independentistas. Está Vox en su derecho, aunque otra cosa sea verificar que, pese a ello, saque partido de los comicios autonómicos, y que entre a cogobernar instituciones que quiere eliminar. Pero de ahí a que Don Alberto consiga el apoyo de Partidos que podrían verse en serios problemas al día siguiente de constituirse el nuevo Gobierno, hay cierta distancia.

Bien: no pasa día sin que Abascal azuce a Feijoo para que cumpla con su deber de Partido mayoritario y presente de una vez la dichosa Moción de Censura ¿A qué viene esa insistencia?

Habría que preguntárselo a él, pero se me pasa por el magín que a lo mejor da por supuesto, no ya que la moción naufragaría, eso se da por descontado, sino que Feijoo podría quedar en mal lugar en el cara a cara con Sánchez. Si los dados rodaran así, ¿no podría resultar que el único ganador real fuera Abascal, que en las elecciones de verdad, las que convoque Sánchez, arramblaría con los votos de los desencantados del PP? 

No me hagan mucho caso: tal como yo lo veo, no estoy seguro de si habrá o no adelanto electoral, pero lo que sí descarto es una Moción de Censura, salvo que me equivoque, claro.