Panorama desde el puente
Nueve meses cruciales
Pido disculpas al desaparecido Arthur Miller por el préstamo forzoso del título de su conocido drama, tan popular hace medio siglo entre los grupos de teatro universitario. Un poco traído por los pelos, pero representativo de lo que intento en este post: analizar la evolución de nuestra sociedad española en los próximos meses.
Menos de un año: en nueve meses, semana arriba o abajo ¡cuántas dudas, cuántas esperanzas, cuántos presagios se habrán convertido en certezas! Déjenme que les diga, para su tranquilidad, que la sucesión atropellada de momentos decisivos no habrá terminado, ni mucho menos, con España: saldremos de ésta, como hemos salido de tantas otras. A contrapelo del catastrofismo, sigo creyendo que nuestro pueblo está muy por encima del nivel medio de sus representantes.
En los meses por venir, habremos oído las peroratas encendidas de muchos falsos profetas, de más de un cantamañanas, de algún que otro cenizo, empeñados, todos, en sacar partido de nuestra ansiedad, de nuestros temores, de nuestra candidez, de nuestra lealtad. No hagan caso: ni España está al borde del abismo, ni vivimos el peor (ni el mejor, desde luego) momento de nuestra historia.
De lo que no cabe duda es de que dentro de unos meses -pongamos el límite en la llegada del verano- las dudas, las cábalas, los augurios, buenos o malos, habrán sido sustituidos por resultados concretos: los que nuestros votos hayan decidido.
Y de eso se trata ahora, o eso intento: del análisis concreto de la realidad concreta, según la conocida receta de Lenin, dejando mis preferencias, mis filias y mis fobias fuera del examen, si es que soy capaz de ello.
Momentos estelares
El domingo 23 de mayo del año próximo, se celebrarán elecciones municipales y autonómicas.
Hablemos de las municipales.
- La friolera de 8.132 municipios acudirán a las urnas. Más de la mitad de ellos, con menos de mil habitantes, o sea, el tamaño de una urbanización de tipo medio.
- Hoy, algo más de 3.440 Ayuntamientos están gobernados por el PP en solitario, 2.300 por el PSOE, 35 por Vox, y 72 más más por el PP apoyado por Vox.
- Hay un "pico" de cerca de 2.300, casi tantos como los gobernados por el PSOE, que están en manos de otros Partidos, o de alcaldes independientes, o de coaliciones del más variado signo.
- ¿Quién es capaz de aventurar un pronóstico sobre el resultado del próximo mayo?
El mismo día y a las mismas horas, buena parte de las Comunidades Autónomas, también elegirán Parlamentos o Asambleas, que a su debido tiempo, designarán a sus respectivos Gobiernos.
- Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, más Cataluña y País Vasco, bien porque acaban de hacerlo, es el caso de las cuatro primeras, o porque tienen sus propios calendarios, las dos restantes, no entran en liza.
- Ahora, de las diez CC.AA que irán a elecciones en mayo, seis están en manos del PP, en tres gobierna el PSOE, aunque en Navarra lo haga en coalición y en una, Canarias, gobierna un Partido regionalista.
- Repito la pregunta: ¿Algún pronóstico?
Algunas circunstancias
- El examen de lo acontecido en estos últimos cuarenta años, deja muy claro que el votante sabe distinguir con bastante perspicacia lo municipal de lo autonómico. Lo que equivale a decir que es muy capaz de cambiar el sentido de su voto cuando se trata de elegir alcalde o diputados autonómicos.
- Lo que acabo de decir es extensible a las elecciones generales, pero de eso hablaré más tarde.
- Desde mi punto de vista, la elección municipal, la más cercana al ciudadano, la más alejada de "el Gobierno", puede poner en la balanza valores que poco o nada tienen que ver con siglas o ideologías, e, incluso, con la actuación brillante o deplorable del Gobierno. Algo que se acentúa en los municipios pequeños que, por otra parte, como decía, son la mayoría.
- Así que si en las circunstancias actuales aceptamos que Pedro Sánchez es un activo tóxico para su Partido, la lejanía física y vital de La Moncloa neutralizaría en parte este efecto negativo. Dicho de otra manera: de las tres elecciones de que trata este post, las municipales deberían ser las que menos notaran ese efecto nocivo del que hablo. Es posible que las eventuales pérdidas del PSOE sean reducidas, aunque fenómenos transversales como el caso Ceuta hagan poco verosímil la hipótesis de que vaya a crecer el número de Municipios en manos socialistas.
- Las eleciones autonómicas, que sólo afectan a diez circunscripciones, podríamos pensar en circunstancias que las hacen, también, diferentes de las locales y de las legislativas: aunque coincidan con las municipales en lo dicho respecto a la lejanía o cercanía de la Moncloa (si yo fuera candidato socialista en Cantabria, por ejemplo, pediría de rodillas que Pedro Sánchez no viniera a "ayudarme"), ejemplos como los de Castilla La Mancha muestran que el factor regional tiene su propio peso específico.
- Hay constancia efectiva y reiterada de que la estrategia de desplazar ministros a competir en territorios autonómicos ha sido un error monumental, seguramente porque se les ve como palafreneros de alguien como el Presidente del Gobierno sobre cuya influencia en el próximo ciclo electoral ya he dicho lo que pienso. ¿O alguien imagina que la vitola de miembro del Gobierno es suficiente para descabalgar, por ejemplo, a Dª Isabel Díaz Ayuso, con ático o sin ático de por medio?
- Visto lo visto, que si el Partido socialista, solo o coaligado, logra mantener las tres CC.AA. en las que gobierna, sería un triunfo. No se me ocurre en qué otro territorio puede desplazar a los actuales mandatarios.
- Por lo que se refiere al PP, mi impresión es que el auge de la ultraderecha, una ola global, me temo que les obligará a repetir la fórmula de las cuatro elecciones precedentes en bastantes casos más. Que eso lo asuma con normalidad el Partido o que lo vea como una amenaza más que probable a medio plazo, es algo que debe ser objeto de debate interno, mientras tengan tiempo y sosiego para hacerlo. Es obvio, que con la actual dirección socialista un posible acuerdo con el PSOE no es una opción, es el sueño de un perturbado.
Factores distorsionantes
A unos les parecerá injusto y otros estarán encantados, pero el ciclo de la triple consulta electoral, ahora trataré de la tercera, se va a ver afectado por la coincidencia en el tiempo de un rimero de casos judiciales de todos conocidos.
- El caso Begoña Gómez, el caso Cerdán, el caso Rodríguez Zapatero, el caso Leire, son otras tantas estaciones de un calvario, al que aún podría sumarse alguno más, referido, precisamente, a las finanzas del Partido y, a no descartar, algún proceso relacionado con Ceuta a saber con qué afectados.
- No se trata ahora de valorar la actuación del Poder Judicial en su conjunto, ni la de tal o cual juez más o menos atrabiliario: se trata de que todo este rosario de casos van a coincidir con las campañas electorales, y lo que es peor, con los comicios locales, autonómicos y generales, apretados los tres en un período que no va a exceder de los tres meses.
La evolución de la situación en Ceuta será otro factor de distorsión. Habrá quien lo vea de otra forma, pero desde mi punto de vista, todos los sinsabores electorales que el PSOE se encuentre debido a lo que está ocurriendo en Ceuta deberá agradecérselo a la desastrosa gestión gubernamental de un problema de cuyo origen sigue sin decirnos a quién hay que culpar y de cuya solución ignoramos fecha y forma.
La cita clave: las elecciones generales
El mandato ordinario del Congreso termina en julio del 2027: esa es la fecha límite para la cita electoral. No hay ninguna señal de que la convocatoria vaya a ser adelantada significativamente. Tampoco hay razón para pensar que el Presidente del Gobierno, el único que puede hacerlo, vaya a convocar las elecciones coincidiendo con municipales y autonómicas. Mi pronóstico me lleva a pensar que votaremos en la segunda mitad de junio.
No es que me fía en exceso de las repetidas afirmaciones del Presidente de que no adelantará las elecciones, sino de que estoy convencido de que él tiene que considerar esas fechas como las menos malas para él
¿Qué puede pasar?
Como poder, cualquier cosa, pero hay indicios suficientes como para aventurar algunos resultados.
- No creo que Pedro Sánchez encuentre en los meses que faltan el talismán que invierta la marcha monocorde de resultados electorales del 2026, ni la tendencia dominante en las encuestas que se suceden mes tras mes, con la única nota pintoresca de las firmadas por Tezanos: por tanto el bloque de la derecha ganará por una holgada mayoría. No habrá otra "mayoría de investidura" alternativa.
- Es más que probable que Feijoo, que será el más votado, necesite de los escaños controlados por Abascal. La duda es quién de los dos crecerá más. En mi opinión, en sintonía con lo que ocurre en medio mundo, será Vox el que logre un mayor crecimiento. En este punto, la ola mundial le favorece, aunque en nuestro caso, no creo que sobrepase en esta ocasión a los populares.
- Mucho tienen que cambiar las cosas para que el PSOE no rompa su suelo electoral y coseche el peor resultado de su historia reciente. Me temo que va a costarle un esfuerzo ímprobo incluso convencer a los suyos de que vayan a votar. Luego, ya veremos a quién culpa de su derrota y qué decisiones toma Sánchez respecto a su futuro político personal.
- Por mal que vayan las cosas, siempre pueden empeorar: hace un par de días he oido al Presidente del Gobierno, defendiendo la presunción de inocencia de José Luis Rodríguez Zapatero, asegurar que cuenta con él para la próxima campaña en las elecciones generales. Admiro su lealtad con el amigo, pero, si mantiene lo dicho, habrá cometido un error, otro más, monumental.
- También creo que nadie en estos pocos meses va ser capaz de coordinar, no importa la fórmula, a las formaciones a la izquierda del PSOE para que presenten un frente único. Ya veremos, pero aunque el número de sus votos se mantenga más o menos en línea con los de las pasadas elecciones generales, ni juntos ni desunidos harán tambalear al bloque de la derecha.
- En cuanto a los Partidos Nacionalistas, será interesante ver cómo evoluciona en el País Vasco la pugna por la supremacía entre PNV y Bildu y hasta dónde podrá llegar Aliança Catalana en su territorio, lo que, llegado el caso, podría ser un elemento no necesariamente funesto para la gobernabilidad de España.
En resumen
- Con la derecha clásica de capa caída en toda Europa y la izquierda tradicional en franco retroceso, el crecimiento de la extrema derecha tendrá también en España su propia versión.
- Pese a todo el próximo Gobierno de la Nación será el fruto de la suma de PP y Vox, siendo mayoritario el Partido Popular. La verdadera incógnita es cuánto se acercará Abascal a su socio.
- No se trata de si a mí me gusta o no, pero he escrito lo que me dicta mi modo de analizar lo que tengo delante de mí.
P.D.: Ceuta
Otra semana más y, básicamente, nada o muy poco ha cambiado en Ceuta: una y otra vez vemos las mismas imágenes, los mismos dramas, idénticos problemas. La ciudadanía por un lado, las autoridades, en especial las centrales desplazadas a la ciudad por otra.
El Gobierno ha desclasificado un rimero de documentos con los que pretende probar que nadie informó ni al Presidente, ni al Ministro del Interior, ni al Delegado del Gobierno de lo que se les venía encima. Lo escuchado, en mi opinión, admite la versión contraria, es decir, que hubo señales más que suficientes para plantearse tomar alguna medida. Cuestión al margen es si hay o no otros documentos que de haberse desclasificado hubieran dejado más claro aún lo que iba a pasar.
Exactamente lo mismo puede dudarse de las reiteradísimas afirmaciones de que Marruecos no ha tenido arte ni parte en el desastre.