viernes, 10 de julio de 2026

 Cosas que pasan


Manía persecutoria

Tal parece que haya una competición (iba a decir siniestra, pero en cuanto tomen nota de los jugadores, verán que es imposible: la competición es de derechas, o sea, diestra) para ver quién cuestiona, desacredita y vilipendia más y mejor las instituciones básicas de la democracia española.

No se trata, no esta vez, de que algún Partido que blasona de españolismo quiera derogar un título entero de la Constitución, y de paso algún que otro Artículo suelto, sino de una aparente orquestación coral en contra de la parte acaso más sensible de la mecánica democrática: el sistema electoral.

Como trataré de explicar, en un corto período temporal, apoyándose en tres motivos dispares, el Partido Popular y su más que aceptado socio de Gobierno en un hipotético futuro, han cuestionado la calidad de nuestro sistema electoral.

  • El proceso de regularización de inmigrantes. PP y Vox han puesto el grito en el cielo ante el proceso en marcha. De poco vale recordar que España padece hoy una angustiosa falta de mano de obra en múltiples sectores (hostelería, construcción, transporte, agricultura, pesca) que está lastrando nuestro desarrollo. Tampoco viene a cuenta tratar de desmontar el bulo del llamado "efecto llamada", porque los regularizados ya estaban todos en España desde hace tiempo. No importa que la desaparición constante de viejos oficios se deba, según los entendidos a "falta de generación de relevo". ¿Será que el Gobierno ha perdido la razón?. Aún puedo entenderlo en el caso de los padrinos del principio de "prioridad nacional" ¿Pero el PP? ¿Ha olvidado que su influyente  Presidente de Honor, D. José Mª Aznar, llevó a cabo dos regularizaciones, una en el 2000 de 240.000 inmigrantes y otra al año siguiente que sumada a la anterior sobrepasó la cifra de medio millón de regularizados? Veremos en cuántos se diferencia de la cifra final de afectados en esta ocasión. Lo verdaderamente peregrino de tanto lamento, es que, según los citados, se está preparando una recomposición del censo para perpetuar a la izquierda en el poder. No lo duden: quienes así gritan saben muy bien que una cosa es permiso de residencia y otra muy distinta, la nacionalidad española.
  • "Ley de Nietos" (en realidad, Disposición Adicional 8ª de la Ley de Memoria Democrática del 22) El fondo de la cuestión, otorgar la ciudadanía española a los descendientes de los exiliados republicanos, no sólo no parecía objeto de polémica hasta ahora, sino que coincidía con promesas hechas por don Feijoo en Argentina ante un público español. Ahora, junto al la regularización ya citada, ha sido interpretado por el dúo PP/Vox como un intento de desvirtuar la voluntad de los verdaderos españoles. "ingeniería electoral" le parece la norma a Don Alberto.  Dª Ayuso, da un paso más y ha llegado a hablar de "golpe de Estado a cámara lenta" o "en diferido", no recuerdo bien. 
  • Voto por Correo. Las dudas sobre esta modalidad de votación, han sido una exclusiva del Sr. Abascal que partiendo de que al frente de Correos está alguien nombrado por el PSOE, o sea, por Pedro Sánchez, da por supuesta la manipulación del voto por correo. Tan convencido dice que está, que ha prometido que cuando él mande cambiará la Ley Electoral. Bueno, está en su derecho, tanto de decirlo como de intentarlo cuando pueda, pero dado que la Ley de que hablamos es Orgánica, mucho tendrá que mandar para poder cambiarla. 
  • El resumen de los tres apartados anteriores hay que interpretarlo, por una parte como una más de las consecuencias de la frustración de quienes llevan tres años pidiendo adelanto electoral y, por otra, como ejemplo del empeño, más acusado en Vox, de socavar la confianza popular en las instituciones. Modelo Trump, dicho sea de paso, que antes de cualquier elección, aunque termine ganándola, pone en tela de juicio la limpieza del proceso. Un detalle pintoresco, (o pegarse un tiro en el pie, según prefieran): hasta ahora, tanto el voto exterior como el voto por correo ha sumado escaños al PP, no al PSOE, lo que demuestra que en el fondo, no sé si advertido o no por todos sus promotores, de lo que se trata es de poner en tela de juicio un sistema que, hasta ahora ha funcionado de manera ejemplar.


Cuarta edición 

  • Andalucía cierra el ciclo. Cuatro elecciones autonómicas y un mismo resultado: Gana el PP, pero para gobernar necesita asociarse. Una vez más, Vox impone sus condiciones programáticas (no sólo la famosa prioridad nacional, sino supresión de subvenciones a troche y moche, anuncio de una legislación autonómica alternativa a la Ley de Memoria Democrática, y más y más) y orgánicas, con la presencia de Vox en el Gobierno andaluz. Y ello, con la misma carga política haya sido cual haya sido la diferencia de escaños entre Vox y PP.
  • ¿Qué ha quedado de los buenos propósitos de Juanma Moreno (Juanma Moruno para Abascal)? El tono moderado y el semblante cercano y amable que usa en sus intervenciones, eso es todo. Menos es nada, y que conste que le creo cuando dice que hubiera preferido gobernar en solitario, ¿quién no? La cuestión está en preguntarse si, vistos los resultados electorales y la dramática necesidad de contar, al menos, con dos abstenciones, sólo dos, hizo todo lo posible por conseguirlos ¿O la Dirección Nacional le prohibió, siquiera, intentarlo? Porque a su izquierda había más que suficientes votos para tratar de negociar su investidura.
  • Ahora ya es tarde. Hoy, más que nunca, es evidente que la coalición PP/Vox goza de una salud excelente. Para Juanma Moreno, la próxima oportunidad en 2030, casualmente, el año de la agenda que tanto molesta a su ya socio de Gobierno.


Autoridad que no abusa, se desprestigia

  • En pleno desarrollo del Campeonato Mundial de Fútbol, la máxima expresión, el acontecimiento más relevante del deporte que acaso sea el que más seguidores arrastra, ha tenido que haber alguien, el primer mandatario de uno de los tres países organizadores, que empañe el significado, el sentido, la esencia del deporte como competición limpia, justa, regida por normas imparciales.
  • Donald Trump, quién si no, ha cometido una tropelía sin precedentes (ya saben, pedirle al Presidente de la FIFA que le anulara una tarjeta roja a un jugador de la selección norteamericana) a la que, por otra parte, se ha prestado, parece que sin mucho esfuerzo, el Sr. Infantino que, a partir de ahora, malbarata su prestigio, si es que le quedaba algo después de haber admitido la falacia de las "pausas de hidratación", es decir, espacios publicitarios, dos veces por partido.
  • Hay algo obsceno en el tejemaneje que comento. El Sr. Trump, no sólo lo ha hecho (violentar las normas de una competición de la que era anfitrión), sino que, muy a su estilo, se ha vanagloriado de ello. Y eso, amigos, a estas alturas, les aseguro que no me extraña: el personaje ha dado muestras sobradas de que la moderación, las buenas maneras y la discreción, le son ajenas por completo.
  • No quiero terminar este apartado, sin felicitar efusivamente a la selección belga, por cierto nuestra próxima rival, que arrasó al equipo norteamericano, con lo que ha hecho a los demás competidores el favor de evitar jugar contra un equipo que tiene detrás el poder arbitrario de un sujeto como el actual Presidente USA.


P.D. Con el post prácticamente redactado, asisto atónito a la polémica suscitada por las asombrosas declaraciones de Alberto Núñez Feijoo a propósito del "cáncer del absentismo". Demasiado importante el asunto para ventilarlo con un par de párrafos. Quizás lo trate en otro momento. Hoy, sólo tres apuntes: 

  • La afirmación de Feijoo sobre cómo afrontar el problema ("con acuerdo o sin acuerdo") apunta a su talante conciliador. 
  • Las abundantes declaraciones de políticos de su marca tratando de matizar, desdecir en realidad, la desafortunada ocurrencia de su líder demuestran la gravedad de su error.
  • Por fortuna para Don Alberto, la Emperatriz de Lavapiés ha salido en su defensa, "Tiene más razón que un santo", ha dicho Doña Isabel, aunque no ha concretado a qué santo se refiere. Personalmente descarto a San Isidro, porque para absentismo, el suyo, que  se dedicaba a rezar mientras los ángeles se ocupaban de la yunta.







viernes, 3 de julio de 2026

 El Rey desnudo


Tras los insultos llegaron los votos

En un pleno tan bronco, tan tabernario como cualquier otro, el afinado coro de insultadores llenó la cámara de improperios. Me parece una pérdida de tiempo, a más de una empresa complicada, llegar a establecer la clasificación de los aspirantes al disputado título de Insultador Mayor del Reino; ¡Hay tantos, tan sañudos y tan dedicados a su oficio…! 

Día tras día, sea cual fuere el asunto a debate, se repite el espectáculo: uno tras otro, los oradores que toman la palabra, o se ufanan en encontrar motivos personales o familiares, no importa cuán alejados estén de la cosa pública, para desestabilizar al adversario, o se desgañitan tratando de demostrar que para malos, malísimos esos de ahí enfrente. 

Todos los que se sientan en los escaños del Congreso o del Senado saben, o deberían saber, qué problemas les quitan el sueño a sus votantes. Siendo así, ¿por qué sesión tras sesión no hablan de por qué son incapaces de reducir el problema de la vivienda o de qué planes tienen al respecto para cuando ganen las elecciones? 

Podríamos repasar la lista del resto de cuestiones que preocupan a los españoles, los problemas económicos, el paro, la inmigración (de éste al menos se sabe que gobierno y oposición mantienen posiciones irreconciliables a partir de la puesta en circulación por Abascal del concepto de "prioridad nacional") para llegar a la conclusión de que sus señorías tienen sus propios problemas y que son diferentes a los de la ciudadanía: para ser precisos, a saber, mantenerse en el poder cuanto más tiempo mejor, y acceder a él cuanto antes. ¿por qué medios? Por los disponibles.

¿Hasta cuándo tendremos que aguantar este insoportable ejercicio de dejación de responsabilidades? 


¿Una derrota ética, o pedir peras al olmo?

Así que visto que el Presidente del Gobierno no está por la labor de dejar el campo libre a la oposición, pese a las reiteradas peticiones de dimisión o de convocatoria de elecciones, esta semana pasada, a propuesta del Partido Popular, se ha votado una moción que pedía al Presidente del Gobierno que dimita o que se someta a una Cuestión de Confianza. La suma de los votos del ponente, más los de Vox, más los de Junts, han sido suficientes para que la moción fuera aprobada.

Todos, los ganadores y los perdedores, sabían que, descartada la dimisión pura y dura, las fórmulas para hacer caer al Gobierno sólo son dos: moción de censura (método que el PP es renuente a plantear porque, hoy por hoy, le consta que le faltan votos para ganarla) o la moción de confianza cuyo único convocante habilitado para presentarla es el propio Presidente del Gobierno.

No obstante, pocas dudas caben de que el resultado de la votación de la que hablo es un fiel indicador de la pérdida de apoyo parlamentario al Gobierno. Desde un punto de vista ético habría cabido esperar algún efecto práctico sobre la actitud del Presidente. Cierto es que en otros tiempos o en otros países se presentan dimisiones por motivos mucho menos notorios, pero ¿alguien se ha extrañado de que quien lleva un trienio incumpliendo el mandato constitucional, claro e inequívoco, de presentar cada año las cuentas del reino, los Presupuestos Generales del Estado, se haya quedado tan tranquilo? Incluso se le vio reír, algo que, en mi opinión, es detestable, no ya en términos parlamentarios, sino simplemente, como ciudadano.

Siendo así las cosas ¿para qué repetir argumentos? La base argumental de la actitud presidencial para negarse a dimitir pese a los casos de corrupción que le rodean, fue la misma de siempre: "Y tú más".


La traca final

Como último evento de la semana, el sábado pasado se reunió el Comité Federal del PSOE, máximo órgano entre Congresos. Desconozco el número exacto de asistentes, como ignoro también el número de miembros del Comité, que estatutariamente no es fijo pero que ronda los trescientos.

Número más que suficiente como para aventurar la teoría de que con tales cifras, y hablando de una formación política, es imposible la unanimidad, salvo que admitamos la representatividad trucada.

El Secretario General del Partido, Pedro Sánchez, planteó la reunión, muy en su línea, sobre la necesidad de resistir a toda costa, dejar atrás los escándalos, tomar impulso y salir a ganar las próximas elecciones generales. 

Veamos algunas perlas:

  • “Vamos a limpiar lo que haya que limpiar y seguiremos gobernando”. ¿Se considera a sí mismo como terreno o material "limpiable" si llegara a ser procesado?
  • “Vosotros sabéis lo que recortan el PP y Vox; esa es su propuesta para España. Aspiran a derogar todos los derechos, servicios públicos, y solo el PSOE puede frenarlos" De nuevo el viejo truco de amenazar con lo que hará o dejará de hacer el adversario. El espantapájaros ha funcionado en más de una ocasión. ¿Hasta cuándo? Todo depende, no de sus fieles del Comité Federal, sino de la masa anónima de votantes, sobre los que el control es mucho más problemático.
  • "Abandonad toda esperanza" (1), dijo a quienes especulan con un posible adelanto electoral. Por lo que se sabe, en esa reunión, los esperanzados fueron sólo dos, Emiliano García Page y la alcaldesa de Palencia. Dos entre trescientos. ¿Demostración de su capacidad de convencimiento o muestra insólita de obediencia ciega? Me niego a usar ejemplos facilones de mayorías tan absolutas, pero añoro los tiempos en los que en el PSOE, frente a la solidez de la Dirección, que la tenía, había una corriente crítica, fuerte e influyente, como la hoy desaparecida "Izquierda Socialista" de Luis Gómez Llorente, Pablo Castellanos, Carlos López Riaño… 

Dos críticos, sólo dos. Sánchez debería reflexionar sobre el abismo al que se enfrenta, rodeados de "fieles", incapaces de darse cuenta, y, por tanto de avisarle, de que está jugando el triste papel del "Rey desnudo". Tiene tantos leales que nadie se atreve a decirle la verdad. ¡Ay de él al día siguiente! Porque hay algo peor que perder unas elecciones: dejar a tu Partido incapacitado para volver a ostentar el poder durante una generación. 

Sánchez está jugando con fuego: como decía, airea el fantasma de la ultraderecha (hay que reconocer que en esta artimaña tiene un aliado formidable en Feijoo cada día más entregado al abrazo del oso de su alianza con Vox) convencido de que le funcionará una y otra vez, pero no cuenta, o parece que no cuenta, con un enemigo invisible, pero real y temible: la ruptura de su suelo electoral, la abstención de cientos de miles de "votantes de toda la vida", que pueden hartarse de ir a votar con la nariz tapada.


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(1) "Abandonad toda esperanza". Debo confesar que me ha sorprendido la culta cita que comento, aunque tengo la duda de si además de su evidente oportunidad, ("Vosotros los que aquí entráis, abandonad toda esperanza", Canto tercero del Libro Infierno de la Divina Comedia de Dante) no cabe una interpretación freudiana ("no hay errores, sino actos fallidos") en la que el infierno se corresponde, precisamente, con el sistema sanchista de jefatura inmisericorde; porque me niego a admitir, como alternativa, que para el Secretario General del PSOE el infierno sean las urnas.











viernes, 26 de junio de 2026


No juzguéis y no seréis juzgados


Quiero un título diferente

Hace muchos, muchos años, septiembre del 59, pisé por primera vez la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca. Hoy, tras vivir de la práctica de una de las ramas del Derecho hasta mi bien ganada jubilación, entre los incontables cambios habidos en la legislación vigente y los mucho más profundos cambios sociales, no pasa un día sin oír o ver noticias relacionadas con el que un día fue mi mundo, el del Derecho, y verificar que no entiendo los cómos ni los porqués de buen parte de las decisiones judiciales. 

Por todo lo cual me apremia la necesidad de obtener un título poco común: el de ex Licenciado en Derecho. 

Sería la vía para decirme a mí mismo, que mi extrañeza está justificada por la pérdida de conocimientos, o sea, por mi supina ignorancia. Prefiero esa alternativa a suponer, siquiera, que los Tribunales españoles de ahora ya no son merecedores del respeto reverencial, trufado con su pizca de temor, que antaño me inspiraban.

Unos sentimientos basados en los presupuestos que se daban por ciertos en quienes hacen de impartir justicia una profesión, a saber, probidad, conocimientos, imparcialidad e independencia, de tal forma que cuando llega a tus oídos lo que ha sentenciado el Juzgado de Aranjuez, la Audiencia Provincial de Almería o el Tribunal Supremo no sólo no te asombra, sino que encuentras atinado y conforme con tu modo de ver el mundo, lo que los juzgadores han decidido.

No obstante, recuerdo también que alguien, durante mi carrera, explicaba que a la hora de enfrentarse a una sentencia, hay que tener claro, que una cosa es lo que en verdad pasó (algo que puede buscarse pero que rara vez se encuentra); otra, más asequible, lo que puede probarse a lo largo del proceso, que será la base, el fundamento de lo que viene más tarde; una tercera, la opinión final del Tribunal, o sea lo que refleja la Sentencia, y una última, que es lo que se comunica por los medios, lo que llega a la ciudadanía. Diferencias que abundan en la sensación de estupor, en la cara de marrmolillo que se me está quedado de un tiempo a esta parte, con alarmante frecuencia, cuando me llegan noticias del final de un caso sonado.


Algunos ejemplos

  • El Fiscal General del Estado fue condenado por revelación de secreto. Sin embargo, las declaraciones de algunos de los testigos que vi y oí, dejaban en evidencia que la fuente de la información, quien reveló el secreto, no había sido el acusado, sino otras fuentes, ni siquiera otra, que el deber de secreto profesional impedía citar. No entendí la Sentencia, ni la comprendieron la mayoría de interlocutores con los que comenté el tema. Aclaro: no he leído la Sentencia, y es posible que la muestra sociológica de quienes compartían mi opinión, no sea técnicamente representativa. Pero, hecha la doble precisión, permanece en mí el asombro, la incomprensión, el desacuerdo con el trato recibido por el Fiscal General.
  • El "Caso mascarillas", Ábalos, Koldo y Aldama, póngalos en el orden que les parezca, estaban acusados de un montón de barbaridades, todas probadas y todas odiosas, manipularon los precios de las mascarillas en plena pandemia, traficaron con influencias políticas, colocaron a sus "novias" en trabajos públicos a los que no tenían la obligación de acudir, se repartieron las ganancias de sus fechorías y dieron, además, un ejemplo de hasta qué lodazales pueden llevar la codicia y el abuso de poder, unidas a un sentido cutre de las formas sociales. Sin embargo, Aldama se convirtió en delator y, aunque sus aportaciones a la causa fueron mínimas (casi todo lo que contó ya estaba recogido en los informes de la UCO) ha salido del proceso prácticamente ileso: no volverá a pisar la cárcel, mientras Ábalos se ha encontrado con una condena de veinticuatro años de cárcel y Koldo con diecinueve. ¿Conclusión? Roma no paga traidores pero el Tribunal Supremo, sí. Ahora el chivato acude, muy ufano, a las manifestaciones contra la corrupción, anda de tertulia en tertulia luciendo una ideología ultra que ha debido descubrir al empezar a cantar, salvo que la mantuviera oculta  tiempo atrás para no molestar a sus socios.
  • Me pregunto qué puede pasar si cunde el ejemplo. Es obvio que "confesar" cierto tipo de delitos, ayuda a su desaparición, y no hay duda de que la corrupción es algo que puede acabar destruyendo nuestra democracia.  Por otra parte, en términos presupuestarios es mucho más barato apañar un acuerdo con un soplón que mantener la UCO operativa, aunque espero que a nadie con capacidad para ello, le dé por extraer conclusiones de hecho de lo que acabo de decir. El caso es que, como en lista de espera están los Cerdán, Martínez, Leire, Zapatero y demás colegas, ya hay quien piensa que si surgen imitadores de Aldama, nadie sabe lo que nos queda por ver. Podría plantearse la creación y adiestramiento del Orfeón de los Acusados Cantores, pero me temo que desafinarían demasiado. Otra cuestión más interesante es saber hasta dónde, hasta qué extremos podrán negociarse beneficios a cambio de delaciones. Si el ejemplo tiene fortuna, veo a Dª Leire exigiendo no sólo la libertad incondicional, sino, además, la Gran Cruz de Isabel La Católica con cintajo amarillo a cambio de desembuchar todo lo que sabe, o al Sr. Martínez, a más de evitar el trullo, pidiendo el nombramiento de Cónsul Honorario del Emirato de Qatar, por el impagable material que puede poner sobre la mesa a propósito, por ejemplo, del triángulo Delcy Rodríguez, Air Europa y Rodríguez Zapatero. Para la cantata del comisario Villarejo no se me ocurre a qué habría que recurrir para poder entrar en eu extensa, polifacética y venenosa memoria.


Ni los más viejos recuerdan cosa igual 

Me refiero al juez Peinado, instructor de la causa seguida contra la esposa del Presidente del Gobierno y su ayudante, y, si por él hubiera sido, contra bastantes más imputados, entre ellos un Ministro, nada menos que el de Justicia, y un Rector de Universidad y no sé si algún jugador de la selección mundialista. La Audiencia Provincial de Madrid frenó su celo y echó atrás algunas de sus pintorescas exigencias. Aún tendremos que esperar un tiempo, para saber cuántas más se vendrán abajo cuando se resuelvan los recursos pendientes.

Desgranar una a una sus ocurrencias llevaría demasiado tiempo. Basta con examinar sus decisiones importantes, la de llevar a Begoña Gómez a juicio oral ante un jurado popular, y la imposición de unas medidas cautelares que muchos consideramos desproporcionadas. Basta con compararlas con el tratamiento de la misma cuestión, cuando el instruido era José Luis Rodríguez Zapatero y el instructor el juez Calama.

Al hilo de este último punto, las medidas provisionales del ocurrente juez Peinado, creo que estamos ante el primer caso en el que un juez español especula con la posibilidad de que la Policía Nacional ayude a evadirse a su escoltado. Los sindicatos policiales han puesto el grito en el cielo e, incluso, el CGPJ ha tomado cartas en el asunto, pero, dado el calendario, es de temer que la notificación oficial de apertura de expediente sancionador, si llega a acordarse, le llegue el juez Peinada cuando ya esté jubilado.

Y queda la gran incógnita ¿por qué un juez de instrucción con tantos años de experiencia a sus espaldas ha podido cometer tantos errores en tan poco tiempo? Hay quien opina que actuaba a órdenes no se sabe muy bien de quién, otros dudan de su salud mental y no falta quien habla de agradecimientos a quienes han dado trabajo a sus hijos. Todo es posible, pero mi explicación es más sencilla: visto lo que le faltaba para su jubilación y partiendo de una más que probable profunda antipatía por Sánchez y su trayectoria política, el Sr. Peinado decidió un buen o mal día (depende de quién lo valore) amargarle la vida al Presidente, dándole donde más pudiera dolerle: criminalizando a su esposa. Luego, las instancias superiores podrán desmantelar su obra en todo o enparte, pero el gustazo de haber traído de cabeza a tanta gente importante ya no se lo puede quitar nadie. 


Y, para terminar, los sobrevalorados recursos

Lo oigo con frecuencia, piensen en el Fiscal General, o en la propia Begoña Gómez: "No pasa nada: el fallo es recurrible, (cuando lo es) así que si de verdad tiene razón, la instancia superior se la dará y asunto concluido".

Menos es nada, cierto, pero ¿quién repone el prestigio perdido? ¿Quién devuelve el tiempo en el que el afectado se ha visto mermado en sus derechos? Porque por muy anulado que sea el auto que ha privado a Begoña Gómez de su pasaporte, nadie va a exigirle responsabilidades por ello al jubilado juez Peinado, ni va devolverle a Dª Begoña la posibilidad de acompañar a su esposo en cualquiera de sus frecuentes viajes al extranjero. Y lo mismo podemos decir de los miembros del Tribunal Supremo que condenaron al Fiscal General del Estado, si éste, al final, resultara absuelto.

viernes, 19 de junio de 2026

 Totum Revolutum

Hay semanas, ésta que está a punto de terminar por ejemplo, en el que las noticias llamativas, variopintas, dignas de comentario, son tantas y vienen tan atropelladas que para alguien como yo, un mero observador aficionado a escribir comentarios ligeros sobre lo que ocurre alrededor, los dedos se me vuelven huéspedes y me llevan a intentar no dejar nada en el tintero, sea cual se el resultado.


Cumpleaños feliz

La semana comenzó apenas terminados los inusuales fastos con los que Mr. Trump celebró su octogésimo aniversario. Pura casualidad, pero la semana anterior había hecho lo mismo Carlos III de Inglaterra. La comparación de ambos aniversarios, me parece imposible pero jugosa. 

Unos pueden pensar que sobre gustos no hay nada escrito, y tienen razón; otros pueden pensar que entre celebrar tu cumpleaños gastándose 60 millones de dólares, no importa quién fuera el pagano, en destrozar tu propio jardín para levantar un octógono donde se zurraran de lo lindo no sé cuantas parejas de especialistas en artes marciales mixtas, o bien ofrecer al pueblo de Londres otra muestra más de los ceremoniales victorianos de la prosopopéyica monarquía británica, parada militar con uniformes de hace más de un sigo, paseo de los monarcas en carruaje descubierto, puede y debe haber soluciones intermedias: entre el mal gusto y la pleitesía a las glorias de hace siglo y medio, hay margen de sobra para celebrar lo que corresponda. O también cabe concluir que en ocasiones como éstas quedan reflejadas las personalidades de los cumpleañeros.


¿Lo importante es participar?

Fui uno más (no me consta cuántos) de los que el lunes por la tarde, seguí las evoluciones de "La Roja" sobre el terreno de de juego, frente a los chicos de Cabo Verde. Uno más, ¿por qué ocultarlo? de los que dábamos por ganado el partido antes de jugarlo. ¡Caso error! Un empate sin goles, eso fue todo lo que pudimos conseguir.

No ha faltado quien nos haya recordado que la única vez que fuimos campeones del mundo, empezamos el campeonato perdiendo el primer partido, o sea que ya que no podemos presumir de que la vela que va delante es la que luce, quedémonos con que los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios, ¡qué remedio!

Por suerte, las otras dos selecciones del grupo, Arabia Saudí y Uruguay, también empataron, lo que nos deja a los cuatro como si el campeonato empezara de nuevo el próximo lunes.


Crónica de tribunales I

Dª Begoña Gómez declaró, esperemos que, por última vez, ante el sobradamente conocido, juez Peinado. Ha concluido la fase de instrucción, salvo que la Audiencia Provincial, ante la que están presentados un nutrido ramillete de recursos, decida en alguno de ellos, devolver el caso al instructor. 

En todo caso, tomo nota de dos detalles que me han llamado la atención: el primero que, esta vez, el juez Peinado, a la hora de establecer o no medidas provisionales, no ha tenido en cuenta las peticiones de alguna de las acusaciones y no ha tomado medida alguna. La segunda, que aunque parezca mentira, una de las acusaciones particulares pide para Dª Begoña veintiséis año de prisión: dos más que lo previsto en el Código Penal vigente para el homicidio doloso. ¿De veras la creen merecedora de tan severo castigo, o el verdadero delito de Dª Begoña es estar casada con su marido?


Crónica de Tribunales II

El Sr. Rodríguez Zapatero, ya saben, el primer expresidente de Gobierno que calienta el banquillo de los acusados, prestó declaración ante el juez instructor, Sr. Calama. La sensación general es que, por el momento, no ha sido capaz de despejar la densa niebla de sospechas que le envuelve.

Lejos de mi ánimo poner en cuestión el principio de presunción de inocencia. El caso no ha hecho más que empezar y tiempo habrá de saber lo que la sentencia estima que son hechos probados.

El preocupante, llamativo y jugoso asunto de las joyas halladas en la caja fuerte del despacho del investigado, queda para próximas ocasiones. Rodríguez Zapatero había pedido más tiempo para contestar a esta cuestión, el juez denegó la petición, pero el efecto ha sido el mismo, porque el expresidente, sencillamente, en uso de su derecho, no contestó las preguntas sobre las baratijas encontradas. 


Crónica de Tribunales III

El embrollo de la fontanera del PSOE, las pesquisas sobre las idas y venidas de DªLeire sigue enredándose más y más sin que el final me parezca cercano. 

Cada noticia sobre con quién se reunió, para qué y con conocimiento de quién son más sorprendentes y dejan en mal lugar a más prebostes y subprebostes. 

Sugiero a quien corresponda que organice cuanto antes un simposio con todos los que alguna vez hayan cruzado su palabra con la doña, para que procuren ponerse de acuerdo en de qué hablaron, a quién se lo comentaron y con quién cruzaron mensajes de whatsapp. De haberse tomado antes esta precaución, más de un personaje se habría evitado un sofocón.


El novio de Dª Isabel

No quiero extenderme sobre este asunto, no vaya a haber quien piense que tengo algo contra la Presidenta de la C. A. de Madrid, pero tomo nota de que la UCO, otra vez la UCO, confirma que durante los tres primeros años de noviazgo, Alberto González Amador ingresó 4’4 millones de euros de la Quirón. 

Y añade en el informe, que la empresa que facturó esas cantidades no está en condiciones e llevar a cabo los trabajos facturados.

He leído, no recuerdo dónde, que Miguel Ángel Rodríguez, alias MAR, Jefe de Gabinete de Dª Isabel llama a su novio "Alberto Quirón". ¿Por qué será?

(Continuará)


Los peores modos siguen su curso en el Congreso

Esta vez por la negativa de la Mesa del Congreso a tramitar un texto propuesto por Junts, de acuerdo con el PP, en el que se pedía al Presidente del Gobierno el consabido adelanto electoral.

Esto, que ya lo pidió el PP en el curso de la primera sesión de control al Gobierno de la Legislatura, sigue reiterándose día sí, día no, y a veces dos veces al día. 

La Mesa entiende que la tramitar la pregunta invade las competencias del Presidente, el PP y no sé si Junts, anuncian demanda ante el Constitucional. Con la velocidad de crucero que se gasta el citado Tribunal, es posible que conozcamos la Sentencia después de hacerse públicos los resultados de las elecciones, que según don Pedro no serán antes del año que viene.


¿Alguaciles alguacilados?

Leo y escucho que la Directora General de la Guardia Civil, está a un paso de ser investigada, por tratar de obstaculizar, mediatizar, u orientar las actuaciones de la UCO, ("Poneos de perfil", dicen que les dijo cuando se trate de asuntos que afecten al Gobierno) la unidad estrella del Cuerpo, perejil de todas las salsas mediático-político-judiciales de los últimos tiempos.

Su jefe inmediato, el Ministro Grande Marlaska, lo niega, lo cual ni me extraña ni deja de extrañarme, no sólo porque hace honor a su condición de jefe tratando de salvarle la cara a su colaboradora, ni porque, de momento, no tenga base para pensar lo contrario, sino porque tampoco sería la primera vez que un Ministro y una de sus más cercanos subordinados entran en la más absoluta contradicción.


Donald Trump en el G-7

En esta ajetreada semana, el G-7, se ha reunido en París. Acudió D. Trump y acaso por el cansancio acumulado después de la velada antes comentada, sumada al viaje transatlántico, entró en la sala con media hora de retraso. 

No es Trump personaje dado a pedir disculpas, así que, al contrario, la justificación de su tardanza la achacó a que "era el jefe". Ni la modestia, ni el sentido de la oportunidad son gracias que adornen al susodicho.

Luego, las cámaras lo han captado distante, alejado incluso del resto, solitario, con gesto de absoluto aburrimiento. Sin embargo, pese a sus constantes muestras de falta de cortesía, desde al anfitrión hasta el último de los presentes trataron de contemporizar y hasta de hacerle arrumacos. 


Por último y más importante: la paz

Aunque pendiente de un hilo, con bastantes cabos por atar y sin que esté claro si el acuerdo afecta o no a Israel y sus constantes ataques en el sur del Líbano, por fin, cada uno por su lado, USA e Irán han firmado un documento que puede ser un tratado de paz o su germen.

Lo firmado habla del levantamiento de las sanciones a Teherán, de liberar los retenidos fondos iraníes y de 300.000 millones de dólares para la recuperación del país.

¿A la cuenta de quién se han de cargar esos miles de millones?¿Y el estrecho de Ormuz se abre o no, y cuándo y con o sin peaje? ¿Y en qué queda todo lo relacionado con el enriquecimiento de uranio? Se tratará en su momento.

Sólo dos comentarios:

  • Bienvenida la paz, por precaria que sea y hasta por parcial que parezca.
  • Señor Trump: por aquí decimos que "para ese viaje no se necesitaban alforjas". Explíqueselo a sus votantes.