Segundo asalto: Aragón
"Ir ta lana y salir escosío"
Permitidme la pequeña licencia de encabezar este post, dedicado a comentar los comicios autonómicos de Aragón, con la versión aragonesa del viejo dicho castellano de "ir por lana y salir trasquilado".
Es un hecho que el adelanto electoral estuvo motivado por la imposibilidad de aprobar los presupuestos regionales que proponía el Gobierno del PP, salvo que éste se plegara a las exigencias planteadas por Vox. Nadie entre los populares pareció haber tenido en cuenta la lección extremeña, y si lo hubo no fue escuchado.
Se comenta, y no he leído ningún desmentido oficial, que la decisión no se tomó en Zaragoza, sino en Madrid y que fue el Presidente Nacional del PP quien estuvo detrás de la ocurrencia.
Se trataba de conseguir un doble objetivo: alcanzar el número de Diputados suficientes, solos o en según que compañía, para romper la dependencia operativa de Vox y, segundo objetivo, erosionar al Gobierno de Pedro Sánchez, con una nueva derrota autonómica; la segunda en pocas semanas.
En cuanto al segundo, es obvio que lo ha conseguido: la candidata socialista, la ex ministra Pilar Alegría pierde cinco escaños e iguala el peor resultado histórico de su Partido. ¿Afecta esto al Gobierno central? Sin duda, pero a tantos meses de distancia de las elecciones generales que su efecto puede ser irrelevante.
Por el contrario, el PP fracasa por completo en su confrontación con Vox: pierde dos escaños y su rival, (sí, su rival aunque terminen pactando lo que sea que acuerden) gana siete; es decir, dobla su representación parlamentaria. No hace falta ser politólogo, con o sin titulación académica, para dar por supuesto que las condiciones que pueda poner Vox, de las que ahora dependerá de nuevo la aprobación de los presupuestos, van a ser más exigentes que las de antes de acudir a las urnas.
En síntesis: Si el plan global era ir encadenando triunfos autonómicos como pórtico para llegar a la Moncloa en volandas, los dos primeros ensayos, Extremadura y Aragón, se han quedado lejos del objetivo; un error de cálculo cuyas consecuencias, en Mérida, en Zaragoza y en la calle Génova, están por ver.
El indiscutible ganador
Vox, cuyo cabeza de lista es, como de costumbre, un desconocido para el gran público, ha repetido la fórmula extremeña: nada de monsergas programáticas complejas que aburren al personal; palo y tente tieso, consignas sencillas, aunque nieguen la evidencia y mucha, mucha presencia de Santiago Abascal, que, a diferencia de otros líderes nacionales, él sí suma votos en sus constantes comparecencias.
El resultado ha sido óptimo: deja en evidencia al Partido rival en el espacio electoral que comparten, descalabra de nuevo al PSOE y no desvela qué hará o dejará de hacer a hasta que lo juzgue oportuno: el tiempo corre a su favor.
¿Entrará en el Gobierno de Aragón o se limitará a ordenarle al Sr. Azcón lo que tiene que hacer si quiere seguir en el puesto? Si en Zaragoza se repite el proceso que está en marcha en Mérida, el PP va a sudar tinta para conseguir gobernar en cualquiera de las dos CC. AA. Ni siquiera son descartables sendas repeticiones electorales de las que muchos votantes culparían al PP.
Me arriesgaré a pronosticar: Vox seguirá fuera del Gobierno y repetirá la maniobra en los próximos comicios autonómicos. Tengo la impresión de que Vox no cambiará de estrategia hasta las generales, si es que entonces lo hace, que tampoco está tan claro, porque puede jugar a dejar desgastarse al PP y esperar la oportunidad de ser la fuerza más votada.
El PSOE vuelve a perder
En esta ocasión lo hace con una candidata sin los problemas que arrastraba su colega extremeño. Al contrario, Pilar Alegría ha sido, durante su etapa de portavoz del Gobierno, tal vez la cara más amable del PSOE. Pese a ello, pierde y, como era de esperar, aunque se haya dejado cinco escaños por el camino, trata de consolarse recordándonos a todos que el perdedor ha sido el PP. ¿Que el ganador habría sido, en consecuencia, Vox? Mejor advertir de los peligros en ciernes que ello supone, que admitir que la única alternativa a la pareja de hecho PP/Vox habría siso ofrecerle al señor Azcón sus propios votos. Votos que, desde luego, serían rechazados de plano por los populares.
¿Es tóxico Pedro Sánchez? ¿Suma o resta votos su presencia fuera de La Moncloa? Desde los admiradores de Elon Musk hasta la derecha más moderada, e, incluso en el espacio a su izquierda, es difícil encontrar algún caladero de votos en el que el PSOE actual, sometido a la férula sanchista, pueda encontrar alivio. No quiero aventurar, sin embargo, pronóstico alguno sobre los resultados de las próximas elecciones generales; en los tiempos que corren, dos años son una eternidad. ¿Quién sabe cuántos giros puede dar el acontecer español, europeo y mundial?
Otro ganador sorpresa
La Chunta Aragonesista, formación nacida a mediados de los 80, ha sido la única fuerza política de la izquierda aragonesa que no sólo ha mejorado sus resultados sino que ha doblado su representación parlamentaria, pasando de tres a seis escaños.
Este Partido, programáticamente socialdemócrata, sigue defendiendo la cooficialidad de la lengua aragonesa y oponiéndose a cualquier variante del trasvase de las aguas del Ebro. Es más que posible que haya sido el receptor de buena parte de los votos perdidos por Pilar Alegría, aunque, mala suerte para ambos, la suma de sus representantes no les lleva a parte alguna. No está a su alcance alterar la evidencia: sólo pactando con Vox, descartada una vez más "la gran alianza PP/PSOE", puede Azcón mantener la Presidencia.
Y los otros perdedores
Si Podemos no puede, Sumar no suma, e Izquierda Unida sigue alérgica a la unión con formaciones afines, acaba pasando lo de siempre: que o te quedas fuera, caso de Podemos, hace no tanto tiempo dispuesto a disputarle a la bandera de la izquierda al mismísimo PSOE, o la ciudadanía te despacha otorgándote, casi limosna, un sólo escaño a los que, una y otra vez, se empeñan en acudir cada uno por su lado.
Hoy, ya lo ven: la izquierda del PSOE obtiene un solitario diputado, compañero de fatigas, si ellos quieren, cosa que dudo, de los dos representantes de Teruel Existe.
Así es que fuera del hemiciclo se han quedado, por tanto, un trío de Partidos de lo más heterogéneo: La versión pintoresca de la ultraderecha, el "Se acabó la fiesta" del tal Alvise (un día asesor parlamentario de "Ciudadanos"), el antiguo y respetable Partido Aragonés Regionalista (PAR), y, como dije, Podemos.
En resumen:
- Una convocatoria fallida que podría haberse evitado si los augures del PP hubieran sido capaces de interpretar las señales que dejaron las elecciones extremeñas.
- A efectos prácticos, antes y más que nada, un nuevo peldaño escalado por Vox en su camino hacia el dominio de la derecha. ¿Qué hará el PP si Vox le supera en los próximos comicios o en los siguientes, cooperar con sus votos al triunfo Abascal o buscar un acuerdo a su izquierda? Para este viaje… ya saben.
- Otra vez más, y nadie es capaz de recordar cuántas van, la izquierda del PSOE ha sido una jaula de grillos. No sería de extrañar que para las elecciones castellano-leonesas o para las Andaluzas aparecieran en este ajetreado ámbito nuevas siglas, que, por supuesto, apelarían, todas, a la unidad.
- ¿Estamos más cerca de las elecciones generales? No, en mi opinión: Pedro Sánchez tiene su hoja de ruta muy clara y la seguirá hasta el final. Después de él… Una larga, larga travesía del desierto para su Partido. En cuanto a él… intuyo que tal vez cuando tenga que abandonar La Moncloa, encuentre un retiro dorado en Bruselas.
