viernes, 31 de julio de 2026

 España en llamas

El peor mes de la historia

Hace ya muchos años, llegadas estas fechas, uno y otro verano asistimos impotentes a los incendios que calcinan montes, destruyen cosechas, viviendas, bienes de todo tipo y, lo que es peor, se llevan por delante las vidas de demasiados seres humanos.

Y cada año, cuando termina la pesadilla, escuchamos los mismos lamentos, idénticos análisis de las causas de lo que ha pasado, de las medidas que deberían haberse tomado, de lo que habrá que hacer para evitar que el siguiente verano nos deje la desolación de años anteriores. 

Este año, este mes de julio, ostenta el macabro récord de haber sido el más destructivo de la historia: 150.000 hectáreas quemadas, frente a las 30.000 del julio pasado, es decir, 5 veces más. Nadie, que yo sepa, ha calculado el importe económico del desastre.


La vertiente política de la catástrofe

En el polo positivo, me atrevo a señalar el inusual grado de entendimiento logrado entre las Administraciones afectadas, Comunidades Autónomas y Administración Central, tanto en condiciones, digamos normales, como tras la declaración de emergencia nacional a partir de la solicitud de la Comunidad de Madrid.

Ha funcionado, por otra parte, la colaboración prevista en la Unión Europea para emergencias de estas características, por lo que, como digo, ha habido un tranquilizador entendimiento entre Administraciones, al margen de alguna queja puntual cuando los elementos humanos o materiales llamados a luchar contra el fuego, desbordados en más de una ocasión, no llegaron a tiempo para ayudar a algunas de las localidades cercadas por las llamas.

En el negativo, las voces disonantes habituales, Puente y Tellado ¡cómo no! empeñados en su particular pugilato, con el beneplácito interesado de sus respectivos Estados Mayores. Pensando en la estabilidad emocional de mis lectores, les aconsejo el cambio de canal cada vez que se anuncie la intervención de cualquiera de los dos.


La conveniencia de un pacto global

¿Conveniencia? Mejor hablar de necesidad urgente, digo yo. ¿O preferimos que España entera acabe siendo un erial? El problema, tal como yo lo veo, es que es imprescindible que PP y PSOE, al menos en esta ocasión, emitan en la misma onda. A partir de ahí, cuantos más Partidos se sumen, mejor, pero sin la conexión entre Génova y Ferraz, no hay posibilidad alguna de lograr un acuerdo eficaz. Y lo cierto es que, hoy por hoy, estamos muy lejos del objetivo.

El Partido Socialista, Pedro Sánchez, en definitiva, ha puesto encima de la mesa el "Pacto Nacional contra la emergencia climática". 

  • Mal comienzo: encabezar el problema bajo la rúbrica de "emergencia climática" es, sencillamente, expulsar de la mesa de negociaciones a quienes niegan la teoría del cambio climático, o a quienes están políticamente más cercanos del negacionismo que de las tesis teóricas que subyacen bajo el título que acompaña al enunciado del Pacto.
  • Estoy convencido de que las mentes rectoras del PSOE lo saben, lo que equivale a decir que prefieren disfrutar del efímero rédito de hacer como que lo intentan y poder culpar de la inacción a la oposición, que estar decididos, cueste lo que cueste, a resolver el problema o a reducirlo de manera significativa.
  • En resumen: si lo que se quiere es que el próximo verano se reduzca sensiblemente el número y gravedad de los incendios, comiéncese por eliminar obstáculos que pueden ser semánticos o ideológicos, allá cada cual, pero que convierten la propuesta de Pacto Nacional en tomadura de pelo. ¿O piensa el Sr. Sánchez que puede engañar todo el tiempo a todo el mundo?

Por lo que se refiere el Partido Popular, su contestación, cosa curiosa, ha sido bicefálicamente ambivalente:

  • Borja Semper, la voz amable el Partido, sin entrar en descalificaciones tremendistas, no llegó a oponerse explícitamente a la oferta del Presidente, sino que propuso, en síntesis, algo así como abrir un debate sereno que trascienda cualquier eslogan. Parece sensato, en línea con lo que comentaba en el apartado anterior.
  • Pero… Hay más voces en el PP y alguna, la de un tal Feijoo, por ejemplo, con más peso orgánico que la del Sr. Semper. Don Alberto, ha contraatacado exhibiendo las cincuenta medidas que aprobó el Senado (mayoría absoluta de su Partido, recuerden) que según él, tienen que ver con modificaciones a introducir en la Ley de Montes, con la fiscalidad y con entender la realidad de lo rural.
  • No digo que no tenga razón, no, pero desde que el Senado aprobó las medidas, tiempo ha tenido el PP de aplicarlas en las Comunidades Autónomas en las que gobierna, al menos en las materias que son competencia autonómica. ¿Se ha hecho algo al respecto, en Madrid, Castilla y León o Valencia? Se sabe que los bomberos forestales de Madrid, sin ir más lejos, mantienen un agrio conflicto con la Srª Díaz Ayuso a propósito del recorte de presupuestos en la prevención de incendios forestales.

Si ésa ha sido la dual postura del PP, más diáfana, como era de esperar, ha sido la de Vox:

  • "Otra vez el fanatismo climático impide la prevención de los incendios". 
  • "Otra vez la corrupción del gobierno impide que haya los medios necesarios para la extinción". 
  • "Otra vez la mafia de Sánchez utiliza las tragedias para desgastar a gobiernos no afines". (Citas literales)

Me pregunto, entonces, por qué arden los bosques franceses, italianos, portugueses, griegos, turcos. ¿Tan lejos llega la mano de Sánchez?


En resumen

Aunque todos sepamos que se trata de evitar incendios y de apagar cuanto antes los que ocurran, salvo que el próximo verano el clima sea finlandés, tendremos cumplida ocasión para volver a poner el grito en el cielo, porque ni Sánchez  va a templar gaitas y propiciar un diálogo real, ni Feijoo va a mover un dedo para facilitarle a su archienemigo un balón de oxígeno.


PD.- Estaba a punto de desearles a todos unas buenas vacaciones cuando, a última hora, se ha colado la sorprendente historia del ático comprado en el exclusivo barrio madrileño de Chamberí por la Comunidad de Madrid y su no menos sorprendente y precipitada venta.

El ático, más de 300 m2 de superficie construida, más otros 200 de terraza, se adquirió, al parecer, en el mes de abril, pero no había salido a la luz pública. Descubierto por "El País", la doña se ha apresurado a aclarar que no se trata de una vivienda que ella pensara ocupar, sino de unas dependencias administrativas que podrían ser usadas en tanto finalizaban las obras, aún  no comenzadas, de la sede de la Comunidad. Añadió que detrás de la noticia estaba otra campaña más de desprestigio contra ella.

Uno podría dudar, si no tiene la Comunidad, dentro de su bien dotado patrimonio inmobiliario, 300 metros útiles donde pudieran acogerse los que estaban pensados como usuarios del ático. No ha faltado, seguro, quien piense que, de no ser así, si se trataba de cubrir una emergencia temporal, no habría sido más propio alquilar que comprar, y, desde luego no en un edificio de viviendas si se tiene en cuenta que las Ordenanzas Municipales las prohiben en edificios residenciales salvo en la planta baja o el primer piso.

No se sabe el precio exacto abonado por el capricho, pero su valor de mercado se estima entre los 5 y los 6 millones de euros. Tampoco, como era de esperar, se sabe en cuánto se ha vendido, ni éste ni los otros departamentos que venían siendo usados como oficinas, creo que era dos, también infringiendo la normativa a la que he aludido antes y que también ahora se han sacado a la venta. Según Dª Isabel, los fondos recuperados irán destinados a paliar los efectos de los fuegos estivales. Mira tú qué generosa.

No tengo por qué descartar la casualidad, pero Alberto González Amador, pareja de Ayuso, precisamente ahora pone en venta el piso donde ambos han vivido en Chamberí, comprado tras el presunto fraude fiscal. Él sabrá el por qué de la venta. Si están interesados, preparen 1’7 millones de euros.

Y ahora sí: feliz agosto y si este último apunte les intriga, lo siento, pero no pienso volver sobre él hasta el primer sábado de septiembre.





viernes, 24 de julio de 2026

 La segunda estrella

La alegría de un país

Por segunda vez, dieciséis años después, la selección masculina de fútbol española ha conseguido hacer olvidar a todo un país las amarguras individuales y colectivas que nos acompañan a diario. España ha vuelto a ganar el Campeonato Mundial de fútbol y al compás de las evoluciones de nuestros jugadores, se han emocionado desde los miembros de la Casa Real, hasta el más humilde menestral del último rincón del país.

¡El fútbol! Mucho más que un deporte, cultura, pasión, negocio, seña de identidad en según qué colectivos, dicen que, incluso, religión para algunos países. Vehículo emocional que ha sacado a la calle a cientos de miles, a millones de ciudadanos de toda laya y condición para festejar como propia una hazaña que ha estado al alcance de muy pocos, ocho países para ser precisos, tres sudamericanos y cinco europeos.


Algunos comentarios 

  • Nuestra selección, veintiséis jugadores con una edad media de 26’73 años, una de las más jóvenes, la sexta entre cuarenta y ocho, ha practicado el mejor fútbol que se ha visto en este interminable torneo.
  • Luis de la Fuente, el seleccionador, ha conseguido algo que es muy poco frecuente: diluir las individualidades en favor del concepto de equipo y lograr que en más de dos y de tres casos (permítanme que no dé nombres) sus jugadores hayan rendido muy por encima de lo que acostumbran hacerlo en sus clubes de origen.
  • Al mismo tiempo, la columna vertebral del equipo, sus mejores hombres, han sabido estar a la altura de sus mejores tardes. Por ello, los premios al portero menos goleado, al mejor jugador joven y al mejor jugador del torneo han recaído en futbolistas españoles.
  • El equipo fue progresando de menos a más para llegar a los dos últimos partidos, ante Francia y Argentina, los dos "cocos" del torneo, con un aplomo y un saber manejar las situaciones magistral.
  • Volviendo la vista atrás ¿Recuerdan con qué fruición criticaron muchos a Luis de la Fuente cuando España empató con Cabo Verde el primer partido? Menos mal que algunos recordaron que la primera estrella la ganamos al final de un torneo en el que perdimos el primer partido.

Saber ganar y saber perder

  • Argentina, aspirante a su cuarta estrella, un equipo (por utilizar la terminología oficial) con Messi y una cuadrilla en la que abundaban los matones callejeros, perdió el partido y, lo que es peor, perdió los papeles.
  • España cortocircuitó a Lionel Messi al que apenas llegaron balones en condiciones de hacer daño y soportó con auténtico estoicismo la agresividad gratuita de una plantilla que no logró tirar ni una sola vez entre los dos palos en los 120 minutos que duró el encuentro. Por eso, porque España jugó mejor, perdió Argentina el partido. Parece que fue demasiado para su soberbia.
  • Y lo que es inconcebible en un grupo que se dice profesional, no sólo no se acercó a felicitar al rival que le había dado una lección de fútbol, sino que, terminado el partido, agredió a varios rivales y se fue a contemplar a su hinchada, de espaldas al acto de entrega de trofeos. Hago la expresa excepción del gran Messi, que en ningún momento se sumó a esa actitud.
  • Así que la supersticiosa actitud del Presidente Milei, que había prometido un día de fiesta nacional cuando sus muchachos volvieran con el trofeo, se perdió el palco de Trump y quedarse en su casa ante el televisor no le sirvió de nada.
  • Leo que la cosa no ha quedado ahí. Negando la evidencia, el mejor juego del equipo español, corren de boca en boca teorías conspiranoicas que pretenden explicar la derrota en base a una siniestra maniobra de la FIFAo de quién sabe que diabólica conjura. ¿Por qué contra Argentina, por qué a favor de España? Eso es lo que no se explica. Hace no tanto tiempo en el gran país hispanoamericano se bebía de fuentes más preclaras, Borges, Sábato, Cortázar, Bioy Casares, Ocampo, Puig… Hoy parece que los oráculos que seducen a los lectores, son los magos muchas veces sin nombre que soliviantan a sus lectores desde las redes sociales. ¡Qué le vamos a hacer!

 

Trump/Infantino, un dúo peculiar

A estas alturas, ¿qué más da que el Presidente de la FIFA, atendiera la llamada del Sr. Trump y anulara una tarjeta roja a un jugador norteamericano? Ni uno ni otro han conseguido asombrarnos. Hay, no obstante, algunos detalles que nos han llamado la atención (utilizo el plural porque se trata de asuntillos sobre los que he podido comprobar que "hay quorum").

  • ¿Se quedarán para siempre las pausas de hidratación? La novedad se ha introducido como obligatoria en todos los partidos del torneo, incluso en los celebrados en estadios con aire acondicionado. Ya sabemos que el trasfondo es estrictamente económico; inyección multimillonaria para la publicidad, cuyos destinatarios finales no conocemos. 
  • ¿Que hará la UEFA, qué hará la Liga Española? ¿Será imprescindible la pausa en los partidos que, a partir de ahora, se jueguen en lo más crudo de los meses invernales? ¿Se sustituirá el agua por chocolate a punto de ebullición? ¿Quién es, repito, el beneficiario de los ingresos publicitarios?
  • No sé a ustedes, pero a mí el descanso en un partido de fútbol, estés en el graderío del estadio, en casa de un amigo, en la tuya o en un bar entre colegas, es el momento adecuado para acudir al cuarto de baño y, después, comentar cómo ha ido el primer tiempo y qué podemos esperar del segundo. ¿Por qué hay que reproducir punto por punto lo que se haga en USA cuando se juega la Superbowl?
  • Volviendo al Presidente de los Estados Unidos: viéndole en la entrega de trofeos, tuve la impresión de que esperaba que a él también le dieran algo, una medalla, la copa de campeón, el premio al espectador del año, no sé, cualquier cosa. Porque no había manera de que se fuera de vuelta al palco. Pegado a nuestros jugadores, esperando quién sabe qué, allí seguía, erre que erre, chupando cámara. En fin, peor es el lío en el que nos ha metido a medias con Netanyahu.


Para terminar

  • Mi enhorabuena a los campeones y mi agradecimiento a Luis de la Fuente y sus muchachos por habernos hecho olvidar por un tiempo los avatares de cada día.
  • Caigo en la cuenta de que en 2030, cuando nos toque organizar el próximo mundial, dos tercios de los que han ganado la segunda estrella, estarán en su mejor momento. Soñar es gratis.




viernes, 17 de julio de 2026

 Calladitos estaban más guapos


Pimer bocazas: M. Rajoy

Esta vez no hay dudas de que se trata de Mariano Rajoy, Registrador de la Propiedad, que tiempo atrás, fue Presidente de Gobierno, aunque el Parlamento de la Nación acabó descabalgándolo de su señera posición, acusados, su Gobierno y su Partido, de corrupción.

Fue don Mariano frecuentemente celebrado, cuando no motivo de chanzas y cuchufletas, por sus ocurrencias idiomáticas. Con ocasión del hundimiento del "Prestige" cuando todo indicaba que nos encontrábamos ante una catástrofe medio ambiental, zanjó la cuestión con "Son unos hilillos de fuel". Su papel como profeta quedó bastante tocado.

Por el contrario, fueron aplaudidas sus tautológicas definiciones ("un plato es un plato y un vaso es un vaso") así como la escueta fórmula para definir el ser profundo de España, equidistante, me atrevería a decir, entre las antagónicas posiciones de Américo Castro y Claudio Sánchez Albornoz: "España es un gran país y en España habitan los españoles". Claridad, ésa es la cualidad de la que adolecemos con frecuencia y que a Don Mariano le sobra.

Esta vez, un simple comentario en "El Debate" a propósito del Campeonato Mundial de Fútbol ha desatado la polémica. No soy quién para saber qué pasaba por la cabeza del articulista cuando dijo lo que dijo, si trataba de ser ocurrente, si confundía churras con merinas o si decía lo que pensaba aunque no cayera en la cuenta de que, puesto negro sobre blanco, se estaba metiendo en un charco.

Le hago a Don Mariano la merced de descartar el odio racial o la intención de zaherir a nuestro vecino (cuyo Pacto de Amistad con España, casualmente, acaba de boicotear su Partido), pero cuando uno escribe en un periódico y ha sido Presidente de Gobierno, conviene repasar lo escrito y borrar cualquier cosa que pueda herir susceptibilidades, salvo que sea eso, molestar, lo que se pretende.

El caso es que Don Mariano, hablando del partido jugado el martes pasado, que, como todos saben, ganó España con todo merecimiento, y refiriéndose a la selección francesa, dijo, literalmente que el fútbol de la selección gala “es de altísimo nivel” pero que juega “sin franceses”.

¿Observaciones?

  • Es obvio que la condición de "francés" no exige apellidarse necesariamente Dupont y tener la piel del color de la azucena. Él, Registrador de la Propiedad, Licenciado (o Doctor, no lo sé) en Derecho, debe saber cosas como esas.
  • Así, por ejemplo, dos de los jugadores que forman parte de la selección española, presentan a la vista el mismo aspecto que la mayoría de sus rivales del martes y llevan con orgullo apellidos que no son muy frecuentes en España ¿Sugiere don Mariano que Nico Williams y Yamine Yamal deberían ser excluidos de nuestra selección? No ¿Verdad? Pues eso.
  • ¿Qué necesidad tenía el ex Presidente de provocar comentarios como el del Ministro Francés de Asuntos exteriores: “Es una estupidez, racismo o las dos cosas”? ¿Es consciente, que soltada la frase el debate era inevitable, y que él saldría malparado?
  • Al día siguiente del partido, Don Mariano retomó la pluma y volvió a hablar de fútbol, del partido España-Francia y comentó que  la relevancia que se le han dado a sus palabras son cortina de humo para no halar de otras cosas. Como argumento, viejo, viejísimo, y, sobre todo insuficiente.
  • Créanme: es más que posible que , pese a su aparente displicencia, el provocador del lío esté consternado por la que se ha montado, pero hay una lección para todos nosotros: ¿somos conscientes de cuántas veces dejamos en evidencia con un chiste desafortunado cuál son nuestras verdaderas convicciones? Lean o relean a Freud y su "Psicopatología de la vida cotidiana".


Segundo bocazas: Monseñor Argüello

Para que nadie dude de a quién me refiero, se trata de Mons. Luis Javier Argüello García, abogado, Arzobispo de Valladolid y Presidente de la Conferencia Episcopal Española.

Antes de entrar en materia quiero dejar constancia de mi posición respecto a algo que he visto discutido en más de una ocasión. Hasta donde yo sé, Mons. Argüello es español, mayor de edad y disfruta en plenitud de los derechos personales que le corresponden en su condición de tal. Por lo tanto, es mi punto de vista, tiene derecho a opinar lo que le venga en gana sobre la materia que le parezca oportuna. Obviamente, también sobre política. Por la misma razón, estoy, estamos en nuestro derecho de estar de acuerdo o no con lo que diga y, llegado el caso, de llevarle la contraria en público o en privado.

Y ahora sí: ocurre que recientemente ha declarado que "cuando el Estado se olvida de la ética, se convierte en una banda de ladrones. A los hechos me remito". Añado que no es la primera vez que critica a los actuales gobernantes, porque poco tiempo antes había insistido en que la situación política en España es insostenible y en que hay que ir a elecciones o a una moción de censura. 

Dejemos la petición de elecciones o la exigencia de una moción de censura, porque ni es insultante ni deja de ser discutible, en especial la segunda. Pensemos en lo de la falta de ética, la banda de ladrones y las pruebas.

¿Comentarios?

  • ¿Ha estado atento el Prelado de Valladolid a las prédicas de León XIV a propósito de la necesidad de buscar la concordia o andaba enredado tratando de encontrar motivos para aleccionar a sus feligreses cara a las próximas elecciones? ¿Las comparte, cree que iban dirigidas a la clase política, a la Iglesia española, a todos nosotros? ¿Qué pervivencia temporal cree que intentó darles el Sumo Pontífice? ¿Ya han caducado?
  • Lo malo de las generalizaciones es que provocan, o pueden provocar, el efecto espejo. Si uno trata de meter a toda una clase política o a todo un Partido en el mismo saco y habla de banda ladrones, alguien puede caer en el despropósito de extender el desagradable asunto de los abusos sexuales de unos cuantos eclesiásticos a toda la Iglesia ¿Verdad que eso también es injusto?
  • Cuando se incurre en excesos, en errores de bulto, bueno sería acudir a la humildad y pedir disculpas o, llegado el caso, perdón. Mons. Argüello he hecho lo contrario: tratar de explicar por qué cree que tiene razón y cómo es posible que nos equivoquemos cuando está tan claro lo que ha querido decir.
  • Y eso, en mi opinión, es el caso: que los lectores han entendido perfectamente lo que el prelado ha querido decir, y algunos, yo entre ellos, creemos que se ha excedido en las generalizaciones. Por lo demás, que siga diciendo lo que le venga en gana, y cuando llegue el momento que acuda a votar a quien mejor le parezca. Eso sí, espero que no se escandalice de lo que pueda opinarse sobre él, antes, ahora y más tarde.


Dos bocazas, para terminar: Tellado y Puente

Estaba yo tan contento viendo como en esta ocasión, en medio del horror de la tragedia del incendio forestal de Los Gallardos, Almería, al menos por una vez se estaba dando un ejemplo cabal de sintonía ante la desgracia, de cooperación, de colaboración leal entre Administraciones Públicas de signo distinto, la Junta de Andalucía y el Gobierno de la Nación, y tienen que venir dos aguafiestas, dos lenguaraces a emborronar la página.

Daba gusto oír voces coincidentes, Juanma Moreno, su responsable de emergencias por un lado, Félix Bolaños, el mismísimo Pedro Sánchez por otra, y justo cuando estaba pensando ¡qué bien! así debería ser siempre, dos bocazas profesionales, dos insultadores con mando en plaza, me han vuelto a demostrar lo poco que se necesita para arrasar con las buenas maneras de la mayoría.

Miguel Tellado, Secretario General del Partido Popular y Óscar Puente, Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible del Gobierno de la Nación, se han enzarzado en una bronca tabernaria, la única en la que se sienten cómodos, en la que, mira tú por dónde, lo único que he echado en falta ha sido la condolencia por las pérdidas de vidas y bienes, ni del uno ni del otro.

Tellado, podría empezar por Puente pero ¿qué más da?, ha dicho en El Escorial, al hilo del comentado incendio, que España necesita urgentemente un gobierno central, centrado, única y exclusivamente en la gestión: "hoy, lamentablemente, no lo tenemos".

Tiempo le ha faltado a Puente para dar la réplica: "¿Pero este pedazo de sinvergüenza está culpando al Gobierno de España del incendio de Almería y de sus consecuencias?"."¡Cuando recortan los efectivos antiincendios, que son de su competencia, y no son capaces una vez más de mandar el mensaje de ESalert!".

¿Mi opinión?

  • Encalabrinados los dos, rabiosos, más pendientes de erosionar al contrario que de construir alguna posibilidad de sumar esfuerzos. Por fortuna, ambos estaban lejos del lugar de los hechos, donde colegas suyos estaban dando un ejemplo del bien hacer.
  • En cuanto al señor Puente, ganador, es decir, perdedor a los puntos en este combate por el campeonato nacional de la antipolítica, escuche atentamente a su colega de Gabinete, el Ministro de Justicia, y entérese, de una vez, que en este desgraciado suceso, lo único que no procedía era hacer llegar a la población dispersa, cada pequeño núcleo poblacional con necesidades no ya distintas, sino opuestas, una alerta que, por definición, es uniforme.


Para terminar, cuán cierto es que el hombre es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios.









viernes, 10 de julio de 2026

 Cosas que pasan


Manía persecutoria

Tal parece que haya una competición (iba a decir siniestra, pero en cuanto tomen nota de los jugadores, verán que es imposible: la competición es de derechas, o sea, diestra) para ver quién cuestiona, desacredita y vilipendia más y mejor las instituciones básicas de la democracia española.

No se trata, no esta vez, de que algún Partido que blasona de españolismo quiera derogar un título entero de la Constitución, y de paso algún que otro Artículo suelto, sino de una aparente orquestación coral en contra de la parte acaso más sensible de la mecánica democrática: el sistema electoral.

Como trataré de explicar, en un corto período temporal, apoyándose en tres motivos dispares, el Partido Popular y su más que aceptado socio de Gobierno en un hipotético futuro, han cuestionado la calidad de nuestro sistema electoral.

  • El proceso de regularización de inmigrantes. PP y Vox han puesto el grito en el cielo ante el proceso en marcha. De poco vale recordar que España padece hoy una angustiosa falta de mano de obra en múltiples sectores (hostelería, construcción, transporte, agricultura, pesca) que está lastrando nuestro desarrollo. Tampoco viene a cuenta tratar de desmontar el bulo del llamado "efecto llamada", porque los regularizados ya estaban todos en España desde hace tiempo. No importa que la desaparición constante de viejos oficios se deba, según los entendidos a "falta de generación de relevo". ¿Será que el Gobierno ha perdido la razón?. Aún puedo entenderlo en el caso de los padrinos del principio de "prioridad nacional" ¿Pero el PP? ¿Ha olvidado que su influyente  Presidente de Honor, D. José Mª Aznar, llevó a cabo dos regularizaciones, una en el 2000 de 240.000 inmigrantes y otra al año siguiente que sumada a la anterior sobrepasó la cifra de medio millón de regularizados? Veremos en cuántos se diferencia de la cifra final de afectados en esta ocasión. Lo verdaderamente peregrino de tanto lamento, es que, según los citados, se está preparando una recomposición del censo para perpetuar a la izquierda en el poder. No lo duden: quienes así gritan saben muy bien que una cosa es permiso de residencia y otra muy distinta, la nacionalidad española.
  • "Ley de Nietos" (en realidad, Disposición Adicional 8ª de la Ley de Memoria Democrática del 22) El fondo de la cuestión, otorgar la ciudadanía española a los descendientes de los exiliados republicanos, no sólo no parecía objeto de polémica hasta ahora, sino que coincidía con promesas hechas por don Feijoo en Argentina ante un público español. Ahora, junto al la regularización ya citada, ha sido interpretado por el dúo PP/Vox como un intento de desvirtuar la voluntad de los verdaderos españoles. "ingeniería electoral" le parece la norma a Don Alberto.  Dª Ayuso, da un paso más y ha llegado a hablar de "golpe de Estado a cámara lenta" o "en diferido", no recuerdo bien. 
  • Voto por Correo. Las dudas sobre esta modalidad de votación, han sido una exclusiva del Sr. Abascal que partiendo de que al frente de Correos está alguien nombrado por el PSOE, o sea, por Pedro Sánchez, da por supuesta la manipulación del voto por correo. Tan convencido dice que está, que ha prometido que cuando él mande cambiará la Ley Electoral. Bueno, está en su derecho, tanto de decirlo como de intentarlo cuando pueda, pero dado que la Ley de que hablamos es Orgánica, mucho tendrá que mandar para poder cambiarla. 
  • El resumen de los tres apartados anteriores hay que interpretarlo, por una parte como una más de las consecuencias de la frustración de quienes llevan tres años pidiendo adelanto electoral y, por otra, como ejemplo del empeño, más acusado en Vox, de socavar la confianza popular en las instituciones. Modelo Trump, dicho sea de paso, que antes de cualquier elección, aunque termine ganándola, pone en tela de juicio la limpieza del proceso. Un detalle pintoresco, (o pegarse un tiro en el pie, según prefieran): hasta ahora, tanto el voto exterior como el voto por correo ha sumado escaños al PP, no al PSOE, lo que demuestra que en el fondo, no sé si advertido o no por todos sus promotores, de lo que se trata es de poner en tela de juicio un sistema que, hasta ahora ha funcionado de manera ejemplar.


Cuarta edición 

  • Andalucía cierra el ciclo. Cuatro elecciones autonómicas y un mismo resultado: Gana el PP, pero para gobernar necesita asociarse. Una vez más, Vox impone sus condiciones programáticas (no sólo la famosa prioridad nacional, sino supresión de subvenciones a troche y moche, anuncio de una legislación autonómica alternativa a la Ley de Memoria Democrática, y más y más) y orgánicas, con la presencia de Vox en el Gobierno andaluz. Y ello, con la misma carga política haya sido cual haya sido la diferencia de escaños entre Vox y PP.
  • ¿Qué ha quedado de los buenos propósitos de Juanma Moreno (Juanma Moruno para Abascal)? El tono moderado y el semblante cercano y amable que usa en sus intervenciones, eso es todo. Menos es nada, y que conste que le creo cuando dice que hubiera preferido gobernar en solitario, ¿quién no? La cuestión está en preguntarse si, vistos los resultados electorales y la dramática necesidad de contar, al menos, con dos abstenciones, sólo dos, hizo todo lo posible por conseguirlos ¿O la Dirección Nacional le prohibió, siquiera, intentarlo? Porque a su izquierda había más que suficientes votos para tratar de negociar su investidura.
  • Ahora ya es tarde. Hoy, más que nunca, es evidente que la coalición PP/Vox goza de una salud excelente. Para Juanma Moreno, la próxima oportunidad en 2030, casualmente, el año de la agenda que tanto molesta a su ya socio de Gobierno.


Autoridad que no abusa, se desprestigia

  • En pleno desarrollo del Campeonato Mundial de Fútbol, la máxima expresión, el acontecimiento más relevante del deporte que acaso sea el que más seguidores arrastra, ha tenido que haber alguien, el primer mandatario de uno de los tres países organizadores, que empañe el significado, el sentido, la esencia del deporte como competición limpia, justa, regida por normas imparciales.
  • Donald Trump, quién si no, ha cometido una tropelía sin precedentes (ya saben, pedirle al Presidente de la FIFA que le anulara una tarjeta roja a un jugador de la selección norteamericana) a la que, por otra parte, se ha prestado, parece que sin mucho esfuerzo, el Sr. Infantino que, a partir de ahora, malbarata su prestigio, si es que le quedaba algo después de haber admitido la falacia de las "pausas de hidratación", es decir, espacios publicitarios, dos veces por partido.
  • Hay algo obsceno en el tejemaneje que comento. El Sr. Trump, no sólo lo ha hecho (violentar las normas de una competición de la que era anfitrión), sino que, muy a su estilo, se ha vanagloriado de ello. Y eso, amigos, a estas alturas, les aseguro que no me extraña: el personaje ha dado muestras sobradas de que la moderación, las buenas maneras y la discreción, le son ajenas por completo.
  • No quiero terminar este apartado, sin felicitar efusivamente a la selección belga, por cierto nuestra próxima rival, que arrasó al equipo norteamericano, con lo que ha hecho a los demás competidores el favor de evitar jugar contra un equipo que tiene detrás el poder arbitrario de un sujeto como el actual Presidente USA.


P.D. Con el post prácticamente redactado, asisto atónito a la polémica suscitada por las asombrosas declaraciones de Alberto Núñez Feijoo a propósito del "cáncer del absentismo". Demasiado importante el asunto para ventilarlo con un par de párrafos. Quizás lo trate en otro momento. Hoy, sólo tres apuntes: 

  • La afirmación de Feijoo sobre cómo afrontar el problema ("con acuerdo o sin acuerdo") apunta a su talante conciliador. 
  • Las abundantes declaraciones de políticos de su marca tratando de matizar, desdecir en realidad, la desafortunada ocurrencia de su líder demuestran la gravedad de su error.
  • Por fortuna para Don Alberto, la Emperatriz de Lavapiés ha salido en su defensa, "Tiene más razón que un santo", ha dicho Doña Isabel, aunque no ha concretado a qué santo se refiere. Personalmente descarto a San Isidro, porque para absentismo, el suyo, que  se dedicaba a rezar mientras los ángeles se ocupaban de la yunta.