viernes, 1 de mayo de 2026

 De atentados fallidos y Honorables exonerados

I.- A la tercera no fue la vencida


Condena

Antes de entrar en materia, quiero dejar claro que, pese a lo que pueda desprenderse de mis anteriores escritos a propósito del personaje, rechazo frontalmente la mera idea de que eliminarlo físicamente sea una forma asumible de terminar con su mandato. En otras palabras: no es licito matar a un ser humano, ni siquiera aunque se trate de Donald Trump.


¿Será posible?

Ni al guionista más cerril, que además estuviera bajo los efectos del tequila, se le hubiera ocurrido un argumento tan estúpido a la hora de pergeñar un atentado contra "el hombre más poderoso de la tierra".

Veamos: un profesor californiano, con fama de hombre afable, frecuente usuario de las redes sociales en las que suele despacharse a su gusto cuando habla del actual Presidente USA, se entera (no sé si por la prensa, la radio o la TV) de que este año, cosa rara, su nada querido Presidente sí va acudir a la cena con los corresponsales de prensa acreditados ante la Casa Blanca; sabe, además, dónde y a qué hora se celebrará el evento.

Ni corto ni perezoso, se arma hasta los dientes (es un decir): recaba escopeta, pistola y varios cuchillos y emprende el viaje de California a Washington. Durante su periplo, nadie le llama la atención sobre el contenido del equipaje y cuando llega al hotel donde ha reservado habitación, el mismo donde ha de celebrarse la cena, tampoco se le pone objeción para instalarse en su habitación con todas sus armas.

Llegado el día y la hora, el profesor desciende desde su planta hasta el sótano donde se reúnen Presidente y periodistas (y bastantes más personas, claro) llevando toda su artillería encima y, a falta de un plan más sofisticado al modo "Misión imposible", pretende saltarse el control, sencillamente entrando a la carrera, camino del salón de la cena… hasta que, como era de esperar, le detienen. 

Ni siquiera lo abaten a balazos, aunque, eso sí, lo desnudan y lo obligan a echarse boca abajo en el suelo.

Luego, el caos: se han oído disparos, y aunque sean fuera del macro salón de la cena, equipos de agentes del Servicio Secreto ponen a buen recaudo a sus protegidos, por el orden que el azar determina; los periodistas, unos se esconden bajo las mesas y otros aprovechan la ocasión para alzarse con un par de botellas, que de todo hubo. Poco tiempo más tarde el Presidente convoca una rueda de prensa en la que… pero esa parte de la historia ya es normal.


Algunas preguntas

  • ¿De verdad puede uno alojarse en los EE.UU. en el mismo hotel donde se espera la presencia del Presidente armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos?
  • Sonaron varios disparos; unos hablan de tres, otros de cuatro, y los más, como digo, de varios ¿Quién fue el autor o autores de los disparos? ¿El atacante? Pues no se ha oído hablar de heridos, así es que no parece que fuera el Guillermo Tell del siglo XXI ¿La Policía? Pues no fueron capaces de abatir al intruso, ni le ocasionarle ni un rasguño, si es que lo intentaron. Raro ¿no?


En fin, espero que cuando el Sr. Presidente cuente con su faraónico salón de baile se establezcan algunas medidas de seguridad que hagan inviables sucesos como el que momento.


Peor fue cuando le dieron un tiro en la oreja

Aunque también fue curioso: en un meeting electoral, un francotirador, tumbado en el tejado de un almacén a ciento cincuenta metros del orador, según cuentan las crónicas, disparó e hirió a D. Trump en la oreja. Hasta ese momento, ninguna de las múltiples Agencias que se ocupan de la seguridad había reparado en el tirador. Repito: tumbado en un tejado a ciento cincuenta metros del objetivo, que no era otro, dicen, que el candidato a Presidente de los EE.UU.

Asombroso que nadie lo hubiera visto hasta ese momento, pero más asombrosa, inexplicable y misteriosa me parece a mí la trayectoria del proyectil: el tirador estaba, más o menos a la misma altura que Trump, que tenía detrás de él una masa de seguidores acomodados en un graderío, con lo que había seguidores a más altura que él, a la misma, y a menos.

Dado que Donald Trump conserva su oreja ¿Dónde fue la bala después de impactar en el pabellón auditivo? Nadie ha hablado nunca de "daños colaterales", o sea de asistente o asistentes heridos por el proyectil destinado al candidato. Si le dio en la oreja, lo esperable es que la bala siguiera su trayectoria y acabara impactando en algún asistente ¿Tendrá el Mr Trump unas orejas de acero al tungsteno capaces de frenar la trayectoria del proyectil y conseguir su mansa caída al suelo? 


II.- Paz para el nonagenario


La plácida vejez de don Jordi

Veo en TV la tambaleante figura de Jordi Pujol, Presidente que fue de la Generalitat de Cataluña durante 23 años, a más de esposo de dª Marta Ferrusola y padres ambos de una numerosa prole.


Mientras le veo desaparecer, vacilante, con la mirada perdida, oigo una voz en off que informa al televidente de que el susodicho ha sido exonerado por el Tribunal que le juzga, en atención no sólo a sus años, 95, sino a su deficiente estado de salud. Parece ser que padece un trastorno cognitivo que la habría impedido declarar en el juicio que se le sigue y no ya contestar, sino incluso comprender las preguntas que se le hubieran podido hacer.


Lo entiendo y me parece razonable. 95 años y la cabeza perdida: ni puede contestar, ni acaso sobreviviría a la condena que quizás acabara recayendo sobre él. Comparto la decisión del juez.


Lo que ya no entiendo tanto es por qué se ha tardado doce años en instruir el proceso que se había iniciado contra él, dª Marta Ferrusola, su difunta esposa, y los hijos de ambos, una simpática familia pese a que judicialmente fueran considerados organización mafiosa.


Simpática, sí ¿quién no recuerda el sentido del humor del que hizo gala en el Parlament don Jordi, cuando se sintió aludido por el espinoso asunto del "3 %"? Y, en cuanto a la madre, madre biológica y "Madre Superiora" cuando la familia se metía en faena, ella, tan aficionada a la pintura, ella, cuyos óleos adornaban salas de juntas y despachos de Consejeros Delegados de las más conocidas empresas radicadas allende el Ebro, ella, que decía "misales" cuando quería decir millones, pasó a mejor vida y se ahorró más de un sofoco. No hizo falta exonerarla.


¿Quién controla el acelerador y el freno?


En fin, que fallecida ella y exonerado él, sólo queda la prole para hacer frente a la justicia ¿Cuándo? Quién puede saberlo. Pero, ya que hablamos del asunto, me gustaría saber quién controla el acelerador y los frenos de la justicia. 

  • Hoy estamos viendo, simultáneamente, el juicio del caso KItchen, tiempos de M. Rajoy y el caso mascarillas también llamado "caso Koldo", o sea en plena pandemia. Dos velocidades. 
  • ¿Se han fijado ustedes? El novio de dª Isabel defrauda a Hacienda (su abogado lo firma), el Fiscal General del Estado desmiente un bulo referido a este asunto y ya está juzgado, condenado y expulsado de su cargo. ¿Y el novio de la doña? Ni está ni se le espera, como dijo alguien a propósito de cierto General.

sábado, 25 de abril de 2026

 Saturación


Una mañana cualquiera

Acostumbro encender el televisor durante el desayuno. Trato de empezar el día con algún programa que dé un repaso a la actualidad. Hace ya algún tiempo alterno, según el día y los contenidos que se me ofrecen, entre "La hora de la 1", de TVE1 y "Espejo Público" de Antena 3.

Ahora, imaginen por un momento, que ustedes están en mi lugar y tratan de saber qué ha pasado ayer. Sitúen la acción en el día que más rabia les dé de las últimas dos semanas, más o menos.

  • "La hora de la 1": Una locutora, profesional, brillante, suelta -Silvia Inchaurrondo- inevitablemente acorde con la línea editorial marcada por la cadena, modera, o lo intenta al menos, a un grupo de tertulianos, hombres y mujeres, que van cambiando a lo largo del programa. El tema estrella es el juicio por la Operación Kitchen. Suele haber una tertuliana desmelenada que grita, interrumpe, hace aspavientos y se comporta como una chichicúa (1). Otro, de signo contrario, que no le va a la zaga. El programa mantiene en mesa a contertulios proclives al actual Gobierno y a alguno que, tímidamente, defiende los postulados del Partido Popular. Unos se hacen lenguas de cómo es posible que estemos hablando de un proceso judicial que empezó hace trece años. Otros ironizan sobre lo que se ha tardado en darle carta de naturaleza a que M. Rajoy quiere decir Mariano Rajoy y no otra cosa. El "outsider" recuerda que el PP ya pagó en su momento el más alto precio que cabe en política: la pérdida del Poder, o sea, acabar en la oposición. Y así, un día y otro. Muy de tarde en tarde, se interrumpe el hilo del debate, más bien el batiburrillo, para dar noticia sobre el estrecho de Ormuz o sobre el bombardeo de una barriada en Beirut.
  • "Espejo público": Una locutora, profesional, brillante, suelta -Susana Griso- Tan de acuerdo con los postulados de su cadena, como su colega de TVE 1 con los de la suya, hace esfuerzos sobrehumanos por controlar a una tropilla en todo semejante a la que tiene que lidiar Silvia. Un pequeño detalle, dos, mejor dicho, permitirían identificar de qué cadena se trata, sin recurrir a fijarse en el logotipo que figura en una esquina de la pantalla: en "Espejo Público", el culiparlante (2) más sólido, el que lleva la voz cantante es un o una tertuliana que defiende los puntos de vista del Partido Popular, y el o la contertulia vergonzante que habla tratando de hacerse perdonar sus intervenciones, no puede evitar un tufillo a progre trasnochado. Por otra parte, en Antena 3 suele entablarse el debate, o la debacle, a propósito de Koldo, Ábalos y Compañía; o sea, el "caso mascarillas". Así que se hablará de chistorras y lechugas, de novias que cobran de empresas públicas sin ir a trabajar, y, sólo de vez en cuando, de la pintoresca forma de llevar la instrucción de un proceso del Juez Peinado. Y así un día y otro. A veces, Susana Griso interrumpe a los que interrumpen, que suelen ser todos, para comentar que D. Trump ha prorrogado el alto el fuego o que ha amenazado con pasar a cuchillo a noventa y cuatro millones de iraníes.

¿Qué está pasando?

  • ¿Es natural ese constante interés por lo que ocurre en nuestros Tribunales? Creo, pero nadie tiene por qué pensar lo mismo, que una cosa es que la justicia sea pública, salvo contadísimos supuestos, y otra muy distinta convertir los juicios en un espectáculo público. 
  • ¿Cuándo y por qué empezó esta manía? No apunto a nadie, porque, entre otras razones, me resulta imposible localizar al que tiró la primera piedra, pero el origen hay que buscarlo en la funesta tendencia de bastantes formaciones políticas de intentar conseguir en los Tribunales lo que antes se obtenía en el Parlamento, (institución que está quedando para lucimiento de los insultadores profesionales de la práctica totalidad de los Partidos).
  • Como era de suponer, acabó resultando inevitable que las actuaciones de algunos jueces dieran margen para pensar que, en efecto, las salas de la Justicia eran espacios donde se podían ganar o perder apuestas políticas.
  • Como consecuencias inmediatas e inevitables, el simple recuento de cuántos jueces progresistas o conservadores forman parte de órganos como el Consejo General del Poder Judicial, o del mismísimo Tribunal Constitucional, sirve, cada día, para cuestionar sus decisiones antes de que se produzcan.
  • Tertulias y tertulianos se alimentan de lo judicial con verdadera fruición. Pasan y repasan asuntos que son candentes, círculo vicioso, porque son la comidilla de quienes quieren que lo sean. Sólo algunos de los que hablan, los menos, son juristas, y de estos, no todos están especializados en la rama del Derecho afectada por el caso que comentan. Por eso, las cadenas de televisión, cuentan con colaboradores externos, antiguos Magistrados, cuyas voces suenan como más autorizadas cuando opinan sobre lo que está ocurriendo en las salas de justicia. Como era de esperar, los ex togados que asesoran a una cadena fueron en su día conocidos por su marcada tenencia progresista, circunstancia compensada por el conservadurismo manifiesto de los que sientan doctrina en la otra cadena.


¿Es bueno o es malo todo esto?

  • Allá cada cual con sus opiniones, pero, en todo caso, todo esto ES. Es una realidad,  quiero decir; debemos contar con ella y es dudoso que vaya a cambiar de la noche a la mañana. Esta misma semana, la Srª Ayuso amenazaba con los tribunales a propósito de la regularización de inmigrantes y, por su parte, el Ministro de Justicia, el Sr. Bolaños, en sede parlamentaria, hacía lo propio a cuenta del acuerdo PP/Vox en Extremadura (ya saben, por lo de la prioridad nacional). O sea, que yo creo que va para largo.
  • Desde hace unos años a esta parte, no muchos, observo un fenómeno curioso: el ciudadano tiende a ser menos tolerante con los jueces que con los legisladores, lo que, desde la teoría de la separación de poderes, es una aberración, porque la única razón legítima para cuestionar una sentencia, no es su contenido objetivo, y mucho menos su coincidencia con las preferencias políticas del que critica, sino su adecuación o no a la Ley aplicable al caso, Ley que procede del Legislativo, no del Poder Judicial.
  • Por último, creo yo que hay otro aspecto dañino y no el menor: entre unos y otros, estamos sacando al Poder Judicial, el verdadero fiel de la balanza de la tan traída y llevada división de poderes,  de su espacio natural, que no es otro que la sala donde emiten sus veredictos; todo lo demás es olvidar el sabio consejo de "zapatero a tus zapatos.


En Resumen: 

  • Creo que la más tontorrona de las telenovelas es menos perniciosa para la salud mental del televidente, que la más educada tertulia, casi un oximoron, sobre la última hora del caso" Kitchen" o  el "Mascarillas".
  • Por salvar los muebles, agradezco a moderadores y tertulianos que, por una vez hayan coincidido con la abrumadora mayoría de sus oyentes: nadie, ni ellos ni nosotros, nos hemos sorprendido por ver corroborado en sede judicial que M. Rajoy debe traducirse por Mariano Rajoy.
  • Espero que ninguno de mis lectores infiera de estas divagaciones alguna especie de búsqueda de la equidistancia entre TVE y Antena 3. Ni lo he intentado, ni de haberlo hecho lo habría conseguido: hay veces en que en el punto (3) medio no hay nada. 



__________

  1. Chichicúa: Término no recogido en el Diccionario de la RAE, que traigo a colación en memoria de mi buen amigo Fernando Díaz Aguado, que se nos fue hace tiempo, y que es el único a quien se lo he oído. Se define por sí mismo.
  2. Culiparlante: Utilización traída por los pelos de uno de los hallazgos del periodismo de la transición, que aludía a los parlamentarios que, sesión tras sesión, consumían su tiempo sentados, sin dar ocasión a lucir sus cuerdas vocales.
  3. Doy a corregir el texto a Blanca, como de costumbre, y me advierte que en esta palabra faltaba la "n". Recuerdo la teoría de S. Freud de que no hay errores, sino actos fallidos.

viernes, 17 de abril de 2026

¿El Huevo o la gallina?


Hace una eternidad

Corría el otoño de 1966, yo era un profesional al servicio del Estado que desempeñaba su primer destino, asombrado de cuanto veía a mi alrededor. Llegaba de la austeridad salmantina a la luz, el agua, el mar, las flores por todas partes: llegaba a Málaga que, por entonces empezaba a conocerse como "La Costa del Sol", uno de los puntos del litoral español donde empezaba a florecer la industria turística.

Recuerdo que una de las curiosidades que entonces llamaban la atención al malagueño era el prodigioso invento que funcionaba en los servicios del "Hotel Don Pepe", inaugurado un par de años antes en Marbella. Tanto dio que hablar que se hasta se organizaban viajes entre amigos para verificar que lo escuchado no era un bulo. Y allá fui yo con otros dos amigos ¡A comprobar si era cierto, y lo era, que los grifos del "Don Pepe" funcionaban sin llaves. Bastaba acercar las manos y el agua fluía sin interrupción, hasta que las retirabas! 

(- Creo que funcionan por célula eléctrica.

-¿Y eso qué es?

-¿Y yo qué sé? Un invento alemán, o americano)

La Marbella del final de los 60, era una ciudad amable, distinguida, a la que se llegaba por un carreterita de doble dirección, con un solo carril por cada sentido, carriles que se quedaban sin arcén cuando cruzaba un puentecillo, y había un montón. Contaba con algunos restauantes de renombre, "La Fonda", "Santiago", alguna sala de fiestas que los más entendidos empezaban a llamar discotecas y recibía un pequeño pero selecto contingente de visitantes, a medio camino entre el viajero, una especie en franca regresión, el veraneante y el turista. ¿Cuántos, entre todos? No creo que sobrepasaran los cuarenta o cincuenta mil al año. Más o menos como el número de habitantes censados, entre los que los extranjeros eran una exigua minoría.


Marbella, hoy

Desparecidos los profetas del desarrollo de Marbella los Hohenlohe, las Gunilla von Bismark, los De Mora y Aragón, los Jeques árabes, perdido en el recuerdo el inefable Jesús Gil y Gil, apagados los ecos de la "Operación Malaya" que sentó la mano a los epígonos de Gil por sus desmanes ¿Qué nos encontramos ahora en Marbella?

160.000 habitantes censados y casi otros tantos residentes estables. Han desaparecido los viajeros ¿quién puede tener interés en "viajar" a un lugar donde, a lo largo del último año han llegado un millón, cifra redonda, de turistas.?

Sé que los medios oficiales marbellíes blasonan de la calidad de sus visitantes. Discrepo profundamente. Dese hace unos años, el glamour del turista marbellí es cada día menor. Y la calidad de la oferta que reciben va en paralelo

Lógico, si se tienen en cuenta los números que se manejan en el turismo español y en el mundial. Si España se acerca a los cien millones de turistas al año ¿Dónde y cómo creen ustedes que puede seleccionarse esa cifra de visitantes para que todos resulten cultos, elegantes, refinados? ¿Los hay, acaso, en el mundo, o es demasiado pedir?


Algunos detalles:

  • Hasta hace unos años, el único restaurante en el Paseo Marítimo, digno de tal nombre y de tal emplazamiento, era "Santiago": amplio, buen servicio, buen producto, fabulosa bodega, y, como se deduce de lo dicho, magnífico emplazamiento. El local cerró por jubilación del dueño (bien ganada, por cierto). Tras algún intento de reapertura, hoy, por fin, una parte de lo que era el viejo "Santiago" da cabida a una de las dos grandes franquicias mundiales de hamburgesas. 
  • Paralelamente, el Paseo Marítimo apesta a los humos de los chiringuitos de la playa, soporta un pavimento en condiciones penosas, y tanto restaurantes como tiendas son establecimientos de tres al cuarto.
  • Poco más de cien metros adelante de lo que fue "Santiago", en los bajos remodelados de uno de los más conocidos edificios de esa zona del Paseo, se han instalado, un bazar chino gigantesco, un gimnasio que huele a sudorina y otra hamburgesería, hermana (o rival) de la anterior, esta vez por cuenta de la otra gran marca mundial del sector.
  • Durante años, más de medio siglo, en el extremo occidental del Paseo del Mar, en plena Ricardo Soriano, la arteria principal de Marbella, estaba la "Cafetería Marbella", un lugar con buen café, buena bollería y un espacio propicio para dejar pasar el tiempo ante una merienda clásica. El local es una concesión municipal. La actual Corporación, cuando el anterior ocupante tiró la toalla, se lo ha adjudicado ¡A otra hamburguesería más! (en este caso "Five Guys", la tercera en discordia).
  • Hablen con los que conocen la evolución de Marbella y pregúntenles si es cierto o no que, lenta pero constantemente, decrece el número de establecimientos donde se disfruta de una buena cocina malagueña, no sólo frituras, sino platos como una buen gazpachuelo, una sopa Viña AB, mientras aumenta la lista de restaurantes italianos y, en menor medida, japoneses.

Vuelta al principio

  • ¿Por qué son así las cosas?¿Por qué la totalidad de los accesos al Paseo Marítimo, están llenas de señales de tráfico bien visibles que prohiben la circulación de bicicletas y patinetes, y, si embargo, unas y otros circulan alegremente a todas horas? ¿Se tratará, ésa es mi opinión, de hacerle saber al turista que ha llegado al paraíso donde las reglas no están escritas para él? ¿Temen los munícipes y sus agentes molestar al turista y que cambie de destino el próximo verano?
  • ¿Por qué se tolera la venta ambulante, los manteros para entendernos, en pleno paseo ante los ridículos comportamientos de la Guardia Municipal que hace como que vigila  y persigue la práctica, pero no evita la presencia de la colección enorme de vendedores? ¿Por qué en Marbella se da este fenómeno y en Estepona se ha erradicado? ¿Es casualidad o connivencia?
  • ¿Creen los responsables municipales que con esa actitudes de desidia ante infracciones flagrantes atraen a un turismo de calidad o están favoreciendo el tránsito hacia un modelo de turismo tipo Magaluf? 
  • El gran comercio está desapareciendo del casco urbano y se ha refugiado en un enorme Centro Comercial en las afueras ¿Tendrá algo que ver con la insuficiencia manifiesta de plazas de estacionamiento? 
  • Por tanto: ¿El descendente nivel de los visitantes se debe a que los que han dejado Marbella por otros destinos añoran el paraíso perdido o es que la marcha de aquél tipo de veraneante hace imposible mantener las señas de identidad de una ciudad que se fue para no volver?

Las grandes cifras

Es una realidad, que terminado el primer cuarto del siglo XXI, el turismo de masas, o más exactamente, el gigantesco negocio del turismo de masas, se ha consolidado como un fenómeno mundial.

El placer de viajar, de hacer el camino, de disfrutar de lo desconocido, de valorar las diferentes maneras de solventar los mismos problemas, de comparar culturas, se ha sustituido por la frivolidad de hacer ver en las redes sociales dónde has estado y con quién. Las pavorosas imágenes de las filas de "escaladores" subiendo y bajando del Everest, son la prueba terrible de lo que estoy diciendo. 

Y ahora, algunas cifras referidas al año que ha terminado:

  • En 2025, España ha vuelto a batir su récord de visitantes: 96,8 millones de turistas extranjeros que han dejado 134.712 millones de euros. Nos acercamos a una cifra de visitantes que acabará doblando a la de los habitantes de España
  • No somos los únicos: Para el mismo 2025, las mareantes cifras mundiales hablan de 1.500 millones de turistas, moviéndose de un lado para otro, los japoneses vienen a Sevilla, y los españoles vamos a Kioto. Entre unos y otros, han gastado entre 1’7 y dos billones de dólares, a razón de entre 1.100 y 1.300 dólares por viaje.

En resumen:

  • Demasiado dinero, demasiados intereses como para que la alcaldesa de Marbella pierda el tiempo en florituras. Si el visitante no busca lo que nos hace diferentes, sino hacerse un selfi en una terraza mientras devora una hamburguesa o una pizza, démosle lo que quiere y no perdamos el sueño: a  ver si el año pasado vienen más.
  • Hay otros problemas, pero de eso ya he hablado alguna vez. De la fragilidad del turismo, de su dependencia de fenómenos que no controlamos, aunque a veces nos favorezca, como la guerra en destinos turísticos rivales, de los riesgos de hacer depender nuestra economía, en tan excesivo grado, de un sector tan poco fiable. Lo sabemos pero ¿estamos haciendo algo al respecto?
  • Para terminar con un dato positivo: parece que, por el momento, el miniclima de Marbella sigue siendo una realidad. Sufre los efectos del cambio climático, como es de suponer, pero sigue siendo más benigno en invierno y en verano que el que reina sólo unos cuantos kilómetros más allá.
P.D.
¿O será, nada más, que he envejecido?


viernes, 10 de abril de 2026

Carta abierta a Donald Trump


Señor Presidente:

    Permítame que me presente: soy Clemente Rodríguez Navarro y nací, cinco años antes que usted, en un precioso lugar, Ciudad Rodrigo, a poco más de 80 Km de Salamanca, cuya Universidad, en la que estudié, se inauguró a mediados del siglo XIII. Soy, pues, español y europeo, lo que le ayudará a comprender mejor mis puntos de vista y mis discrepancias respecto a los suyos. Todo eso, si, dadas mis credenciales, no ha tirada ya esta carta, que nunca recibió, al cesto de los papeles

   Por si sigue ahí, le felicito por su selecta formación en cuestiones económicas. Es evidente que su paso por la Warton School de la Universidad de Pensilvania le ha pertrechado a usted para detectar negocio, olerlo, intuirlo sean cuales fueren las circunstancias "medioambientales". Sólo a un genio de las finanzas, a un visionario como usted, se le ocurre ver un paraíso turístico de lujo en Gaza, tal como su protegido Benjamín Netanyahu la había dejado cuando a usted se le ocurrió la idea. Muy perspicaz, por otra parte, prever la evacuación en masa del pueblo palestino ¿Qué podrían haber añadido a su brillante idea ese par de millones o tres de desharrapados? ¿Los imagina pululando entre lo más granado del turismo internacional, mendigando unas monedas? Asqueroso ¿verdad?

   Otra muestra de su sagacidad clarividente. Cuando acabe el pequeño embrollo en el que se ha metido en Irán, resuelto el asuntillo del Estrecho de Ormuz, coincido con usted en que hay mucho dinero a ganar. Quién lo gane, es, frase española, harina de otro costal. Por cierto, debería ordenar a sus chicos que fueran más discretos: ciertas filtraciones sobre decisiones de su inagotable fantasía bélico-pacifista, no sé a quién se deberán, pero han hecho ganar una fortuna en la bolsa a quién sabe quién, y siempre habrá algún mal pensado que… ya sabe a qué me refiero. 

    Por el contrario, en todo lo que no sea el cómo ganar dinero en un pis pas, no parece que aprendiera usted mucho en la citada School. No crea que me extrañe demasiado: soy de los que creen que ciertas cosas o se traen aprendidas de casa o no se aprenden nunca.

     Me refiero, por ejemplo, a la salvajada de amenazar con hacer desaparecer en una noche la civilización persa. Eso, que le habría bastado para entrar en el Guiness, no es tan sencillo como usted cree: una cosa es acabar con cualquier rastro de vida humana en Irán, y otra muy distinta terminar con una civilización. No insista, le creo capaz de intentar lo primero.

    Porque ¿Qué sabe usted, realmente, de la civilización persa? ¿Ha oído hablar de las Guerras Médicas? ¿Ha leído, aunque sea traducido, el Annabasis y su relato de la retirada de los diez mil? Inténtelo, podría resultarle premonitorio ¿A qué le suena Artajerjes? ¿Sabe quién, cuándo y cómo deshizo el Nudo Gordiano? Le podré otro ejemplo: usted y sus bombas pueden aniquilar Italia en una semana, pero la civilización romana, seguirá persistiendo en países como España, Francia, Rumanía, y, desde luego Italia mucho tiempo de que de usted no quede ni la memoria. ¿Ve el matiz? Lo que quiero decir es que la civilización persa, como la egipcia, la maya o la china , por suerte para las generaciones venideras, están a salvo de sus barbaridades.

    Y luego, sr. Presidente, están las formas. Son importantes, se lo aseguro ¿Me permite algunos ejemplos de lo que no se debe hacer estando donde usted está? No se puede invitar a alguien para encontrar solución a algo que al parecer a usted le interesaba, me refiero a la paz en Ucrania, montarle al invitado una encerrona bochornosa, empezando por afearle su gusto vistiendo (como si sus cachuchas con lemas políticos nos parecieran un dechado de elegancia) y terminando por las agresivas intervenciones de su Vicepresidente. Tiemblo pensando que él sería su sucesor, si, casualmente, usted tuviera que abandonar la Casablanca, antes o después de que culmine su magna obra: el nuevo salón de baile. ¡Lástima que su  fenecido amigo Epstein ya no esté! Sería el tipo ideal para llenar el salón de jovencitas deslumbrantes.

     Sigo. Concierta usted una cita con la mandataria que representa a la Unión Europea ¿Cómo se le ocurre elegir como lugar del encuentro un campo de golf escocés, aunque sea suyo, o precisamente si es suyo? ¿No se da cuenta que es una falta de tacto y una sobra de prepotencia? Si algo abunda en el Reino Unido son edificios históricos representativos, aunque tal vez, en ese caso, el que se sintiera fuera de lugar, fuera usted.

    Otra más: hacer bromas en público sobre posibles malos tratos conyugales sufridos por el Presidente de la República Francesa ¿a quién cree usted que deja en evidencia, al sr. Macron o a usted?

    Para cerrar este capítulo: Cuando se amenaza a un enemigo al que se está bombardeando sin piedad con la ayuda (o a las órdenes) de un genocida, el tono tabernario, aunque usted piense lo contrario, resta contundencia al mensaje: llamar cabrones a los iraníes o puto al golfo de Ormuz, es… impropio no ya del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, sino hasta del Concejal de Festejos de Rodrigatos de a Obispalía.

    Por último, quiero pensar que sus neuronas le dirán que no debe extrañarse de mis palabras: no creo ni que usted esté negociando con los que mandan en Irán, ni que tenga asegurada la reapertura de Ormuz, ni que la agresión a Irán esté a punto de concluir. (Si creo, en cambio, que detrás de tanto dolor hay mucho, mucho dinero a ganar) Son demasiadas las veces que ha mentido a su pueblo, y de rebote, al resto del mundo. También creo que su socio de correrías, el matarife Netanyahu, seguirá haciendo lo que le venga en gana sin que usted ejerza sobre él la más mínima presión. Usted sabrá por qué (¿o sigue pensando en el negocio turístico de la franja de Gaza?).

    Sin más por el momento, me despido de usted con la cortesía que me exige el respeto a los que le votaron.