El Tribunal Supremo y la Ley de nietos
Una humilde advertencia
- En algún rincón perdido de quién sabe qué armario, es posible que siga descansando mi título de Licenciado en Derecho. El documento data de 1963 y acredita que cursé estudios de Leyes en la Universidad de Salamanca. Ha pasado tanto tiempo, ha cambiado tanto la legalidad vigente y llevo tantos años alejado de la práctica jurídica, que, como en algún momento he comentado, no sé si debiera solicitar del Ministerio competente (¿?) la expedición del título honorario de Ex Licenciado en Derecho..
- Conservo, no obstante lo que un día, también lejano, oí denominar "cultura jurídica": lo que conservas cuando ya olvidaste lo que aprendiste sobre el Derecho. Por otra parte, a juicio de quienes me rodean, conservo y hasta podría haber aumentado el sentido común.
- Basta con esto para hilar algunas razones a propósito de cierto despropósito judicial reciente. No, no teman, no voy a glosar la penúltima ocurrencia del Juez Peinado, siquiera sea por deferencia a quien tan próximo está de la jubilación, situación que nos deja a cubierto de su creatividad jurídica.
5 a 1, pero esto no va de Champions
La situación en Ceuta merecería, uno tras otros, todos los posts que vaya escribiendo, sin que por el momento se vislumbre cuándo dejará de ser la ciudad-noticia. No obstante, aunque al final vuelva a dedicarle algún párrafo, permítanme que esta semana hablemos de la peculiar interpretación que nuestro Tribunal Supremo, concretamente la Sala 3ª de lo Contencioso Administrativo, ha dado al derecho al voto de un colectivo de españoles cercano al medio millón.
- La "Ley de Nietos", o, más exactamente la Disposición Adicional 8ª de la Ley de Memoria Democrática del 22, otorgó la ciudadanía española a los descendientes de los exiliados republicanos. Esta Ley no ha sido impugnada ante el Tribunal Constitucional y, por consiguiente es una Ley vigente.
- Acogiéndose a esta disposición, cerca de medio millón de afectados por ella, han tramitado y obtenido, con arreglo a las estrictas normas que regulan la materia, la ciudadanía españoles. Es decir, son ya españoles de pleno derecho.
- El problema ha surgido cuando se ha planteado, ya veremos por quién, la cuestión de si estos afectados por la Ley citada son tan españoles como los "de toda la vida" y si se les va a permitir votar en la próxima tanda de eleciones de las que hablaba la semana pasada.
- Primera observación. La mera pregunta presupone la existencia de, dos categorías de españoles: los "pata negra", los que no se han movido de su lugar de origen a quienes se les concede, cómo no, el derecho al voto, y los otros, los recién llegados, los descendientes de los que salieron por pies huyendo del General Franco y sus carniceros, a los que se les da la nacionalidad, pero se trata de impedirles ejercer el primero de los derechos del ciudadano: el voto.
- Es curioso, pero hasta muy poco tiempo, ni la Ley ni su aplicación había despertado suspicacias entre Partidos. De hecho, D. Alberto Núñez Feijoo, había prometido a oyentes españoles en Argentina que conseguiría la nacionalización de los que ahora son cuestionados. Ahora, a D. Alberto, eso mismo le parece ingeniería electoral. (Menos mal: Dª Isabel Díaz Ayuso le parece un golpe de estado en diferido).
- Pero, no divaguemos y vayamos al origen: el 8-9-26 un auto de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo limita cautelarmente el derecho al voto de los nacionalizados al amparo de la llamada “Ley de Nietos”. Cinco de los seis Magistrados coincidieron en considerar que existe un peligro fundado de afectar a la “objetividad de las elecciones”. Ha habido, es cierto un voto discrepante, pero el hecho no altera el resultado.
Vendarse el ojo antes de la pedrada
No es de ahora, ni el bulo tiene patente española: se trata de curarse en salud y difundir la especie de que las eleciones están trucada y que "ellos" no se detendrán ante nada para alcanzar el poder o mantenerlo.
- M. Trump el purista demócrata que ofrece 5.000 $ por elector, si gana las elecciones de medio mandato, es un especialista en deslegitimar el sistema que le ha permitido sentarse en el Despacho Oval dos mandatos. En ambos tachó de tramposo, antes del recuento, al Partido Demócrata, y en otra ocasión, cuando perdió, aún sigue sin reconocer el resultado. Y esta misma semana el Tribunal Supremo ha rechazado su intento de recortar drásticamente el voto por correo.
- No sé quién copia a quién, porque lo cierto es que, hace ya 4 años Esteban González Pons y Cuca Gamarra airearon el bulo de que el Ejecutivo, beneficiándose de la participación de la empresa pública SEPI en Indra, la compañía que se encarga de comunicar los resultados electorales, pretendía manipular el resultado de futuros comicios. Y en 2023 a nueve días de la votación, el presidente del PP pidió a los carteros que, “con independencia de sus jefes, repartan todo el voto”, abonando así la teoría de que el Gobierno quería dificultar este reparto.
- Ahora, a la vista del auto del Tribunal Supremo, la suspensión del derecho al voto de ese casi medio millón de españoles, PP y Vox rivalizan en pregonar de quién fue la primera alerta. ¿Qué más da? Ambos llevan más de cuatro años propagando la idea de que el Gobierno y el PSOE o ambos pretenden manipular elecciones.
El quid de la cuestión
El argumentario de la Sala 3ª del T.S. trata de justificar la restricción de un derecho personal fundamental, amparado por la Constitución, en "un peligro fundado, real y serio de que un incremento extraordinario del Censo Electoral de Residentes Ausentes altere el resultado deseado por los españoles".
- ¿En serio? ¿Ésa es la base? ¿De qué españoles habla? Supongo que sólo de los "pata negra" que cité antes, porque si los nuevos votantes son españoles en el momento de la votación, la legítima voluntad de los españoles sólo puede ser la que se deduzca del recuento final de todos los votos válidos, presenciales o por correo, ya procedan de votantes manchegos o de nietos de huidos en 1939.
- Lo contrario es, vuelvo a decir, establecer dos categorías de españoles: los que ya lo eran antes de la Ley de Nietos, y los que obtuvieron la nacionalidad después. ¿En qué artículo de qué Ley puede basarse la retirada del derecho a votar? ¿No es eso algo que sólo puede llevarse a cabo tras una sentencia firme, previo proceso penal individualizado? ¿O hay otra Constitución de la que yo no me haya percatado?
- Por abundar en la crítica, es evidente que toda la argumentación se sostiene, además, en una conjetura múltiple: qué puede pasar en unos procesos electorales aún no convocados en los que los Magistrados del Tribunal Supremo aventuran cuál sería el sentido del voto de unos electores a los que, por si acaso, se les suspende, hasta nuevo aviso, su derecho fundamental a emitir su voto libremente como ciudadanos españoles que ya son.
- El disparate es del mismo calibre que suspender cautelarmente el derecho a votar porque las estadísticas detecten un inusitado incremento de nuevos mayores de edad, de cuya tendencia política nada se sepa.
Un simplísimo resumen
Dado que el ordenamiento legal vigente no contempla la posibilidad de limitar colectivamente el derecho al voto, los padres del auto comentado tienen en su mano un mecanismo infalible para conocer cuál es el resultado electoral deseado por los españoles: esperar los datos definitivamente validados por la Junta Electoral que corresponda.
Doy por supuesto que alguien, no importa en nombre de quién, si de esos nietos agraviados o de cualquier formación política disconforme con la medida, estará ya preparando el correspondiente recurso ante el Tribunal Constitucional. No creo que les lleve mucho tiempo encontrar los argumentos contra la decisión del T.S.
P.D. Ceuta
Otra semana más y la angustia, el desamparo, la inseguridad de los ceutíes, sigue aumentando. Mientras las Autoridades se pierden en la discusión de si son galgos o son podencos, aumenta el número de delitos y nadie es capaz de atisbar el fin de la pesadilla.
Hace un par de días o tres, una fuente gubernamental hablaba de finales de año. Ni eso creyeron los ceutíes. Mientras tanto el inefable Tezanos, otro mes más, da al PSOE como ganador de unas hipotéticas elecciones que se hubieran celebrado ahora.