viernes, 6 de marzo de 2026

 Tambores de guerra


Y salió otro caballo bermejo; y al que estaba sentado sobre él, fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y le fue dada una grande espada.

(Apocalipsis)


Quiero despejar cualquier duda al respecto

Abomino de la teocracia iraní. Fanática, inmisericorde, sañudamente perseguidora del menor signo de disidencia, dispuesta a masacrar a su propio pueblo en aras de la supuesta ortodoxia, humilladora de la mujer e ignorante sistemática de los derechos humanos. 

Dicho queda, como marco de referencia para interpretar cualquier duda sobre el texto que sigue.


Haciendo méritos para el próximo Nobel de la Paz

Primero en Muscat, Omán, y más tarde en Ginebra, las delegaciones de Irán y Estados Unidos, venían reuniéndose periódicamente con la mediación del Ministro de Exteriores de Omán para lograr un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.

La última ronda terminó el 26 de febrero pasado -recordad la fecha- y, aunque no se logró en ella ningún acuerdo, fue descrita por el mediador como una de las más intensas.

A su término, se planteó continuar las conversaciones la semana siguiente en Viena, previas consultas internas de ambas partes. Es obvio que esa reunión no ha llegado a celebrarse.

Por el contrario, el sábado 28 de febrero, las fuerzas conjuntas de los Estados Unidos e Israel bombardeaban Teherán y otras ciudades iraníes, sin previo aviso y sin tomarse la molestia de declarar la guerra al agredido.

No se conoce el número exacto de víctimas de este ataque ni de los posteriores, pero es un hecho cierto que el Líder Supremo de la Revolución, Alí Jamenei y buena parte de la plana mayor del Gobierno y de las Fuerzas Armadas, perecieron durante el bombardeo.

En cuestión de horas, la respuesta de Irán ha ido afectado paulatinamente a buena parte de los países de la región alineados con los Estados Unidos, más una base británica con sede en Chipre, país miembro de la Unión Europea.

Israel, por su parte, ha vuelto a invadir Líbano (operación, según el invasor, estrictamente defensiva, tanto como el bombardeo de Teherán por lo menos) para tratar de neutralizar a la milicia Hezbolá, financiada por Teherán y alineada con el régimen de los ayatollahs.

Un misil Iraní ha caído en Turquía, territorio OTAN, y un submarino USA ha hundido un buque de guerra Iraní en aguas internacionales. Las fronteras de la guerra se expanden cada día.

Como era de esperar, Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, algo así como la arteria aorta del sistema circulatorio mundial de petróleo y gas.

Estamos, pues, ante algo más que una operación relámpago, desencadenada tras una meticulosa preparación de varios meses por los servicios de inteligencia de D. Trump y B. Netanyahu. El mismísimo Presidente de los Estados Unidos ha advertido a su país, de que esta guerra no es cosa de una semana.


Qué pretenden 

Hemos oído de todo, desde que se trataba de anticiparse al inminente ataque iraní (se supone que contra Israel), hasta acabar con el régimen de los ayatollahs, pasando por la necesidad de liberar a la mujer iraní del yugo islámico.

Lo del inminente ataque, es decir, convertir el bombardeo de Irán en legítima defensa, me trae a la memoria el recurso a terminar con las "armas de destrucción masiva" iraquíes de infausta memoria (y de verificada inexistencia, dicho sea de paso). Por el momento no hay ninguna prueba al respecto de la inminencia del ataque iraní.

¿Liberar a las mujeres de Irán? No será bombardeando escuelas infantiles femeninas, desde luego, pero no se me alcanza que tan noble finalidad entre en los cálculos de Netanyahu, investigado por genocidio por el Tribunal de la Haya, o de D. Trump, tan próximo a Epsetein y su peculiar modo de relacionarse con las mujeres.

Tampoco está tan claro que acabar con el régimen teocrático sea el objetivo. De hecho parece que Mr. Trump ya ha descartado al huerfanito del último Sha de Persia como sucesor de Jamenei (por falta de arraigo popular, dijo, como le ocurrió a Corina Machado) y que se estaría pensando en entronizar a alguien de la cuerda de los bombardeados, pero con un talante más contemporizador.

Todo eso, cuando acabe la guerra. Entre tanto, bombas, misiles, drones y torpedos surcan los aires y las aguas y mal pudiera ser que esto no hubiera hecho más que empezar.


¿Entonces?

  • Donald Trump consigue, o intenta conseguir, estrangular la llegada de petróleo y de gas a su principal competidor por el cetro mundial: Xi Yin Pin. Si, de camino, crea problemas internos en la UE, pues mejor que mejor; aunque también se trata, además, de dejar a su socio en esta guerra, Israel, establecido como el gendarme de la región. Tampoco hay que olvidar que toda guerra, por definición, es un pingüe negocio para quien está en según qué posición y que, mientras dura la guerra, se olvidan otras cosas, como los papeles Epstein, o sus casos pendientes ante la justicia. Por último, aunque sea arriesgado, si el resultado es la aplastante victoria final y la guerra termina en el momento preciso, hasta podrían volver las aguas a su cauce y recuperar la maltrecha popularidad del Presidente, a tiempo para arrasar en las Elecciones de mitad de mandato.
  • En cuanto a B. Netanyahu, ha logrado algo que llevaba intentando desde hace años: convencer al Presidente de turno de los Estados Unidos de que era vital librarse del peligro Iraní. En cierto modo, él sí tiene alguna razones para hablar de operación defensiva, en la medida en la que el régimen de los ayatollahs siempre tuvo entre sus obsesiones, acabar con el Estado judío. Me parece ocioso argumentar sobre la inconsistencia de poder contar entre los objetivos de Netanyahu, los de democratizar Irán o liberar a sus mujeres del yugo chiíta. Si, de paso, sale reforzado en la región, mejor que mejor. Y también él verá pasar el tiempo y mientras tanto sus problemas con la justicia de su país, seguirán esperando.


El caso español y "el lado correcto de la Historia"

El Presidente Sánchez, niega a su colega norteamericano la autorización para utilizar las bases de Morón y Rota, en la guerra contra Irán. Tengo entendido que, según el Tratado entre España y USA, el Gobierno Español tiene esa facultad, salvo en determinadas circunstancias, que no concurren en el caso presente.

Como era de esperar, Mr. Trump ha cogido el canasto de las chufas y ha arremetido contra España y su Presidente con su habitual estilo ramplón y bravucón. Amenaza con cortar toda relación comercial con España. 

Apenas un día después, quizás sopesando la condición de nuestro país de miembro de la UE y de la OTAN, parece que ha girado 180 grados y la Portavoz de la Casa Blanca habla de la colaboración de España con USA en la guerra contera Irán. Por descontado es tan falso como lo de las armas de destrucción masiva de las que hablaba "El trío de Las Azores".

Mientras tanto, Sánchez, en una declaración institucional desde La Moncloa, (resumo su intervención) manifiesta su inequívoca oposición al régimen iraní y retoma el viejo eslogan, "no a la guerra", del caso iraquí. Ello no obstante, y como demostración de que otra cosa es defender los intereses de la OTAN, organización defensiva, y de la UE, manda una fragata para reforzar las aguas chipriotas. Todo esto sin tomarse la molestia de poner al tanto al jefe de la oposición ni de dar previamente cuenta de sus intenciones al Congreso.

Por lo que se refiere a las demás fuerzas políticas españolas, como era previsible, la izquierda del PSOE, cree que deberíamos ir mucho más allá: denunciar el tratado con USA que da cobertura a sus bases, salir de la OTAN y no sé si inscribirnos, sin más, en "el sur global". No me consta que, hasta hoy, hayan exigido el desmantelamiento de nuestras fuerzas armadas. 

Vox, ninguna sorpresa, se ha alineado  milimétricamente con Trump. Allá él.

Caso aparte es del PP, Partido que ha ostentado la gobernación de España y aspira a repetir la suerte: el señor Feijoo, criticando a Sánchez, ha dicho muy ufano que "antes del Derecho Internacional, están los Derechos Humanos". Alguien debería informar a don Alberto que el primero de los derechos humanos es el derecho a la vida, que es lo que ha dejado de respetarse desde el primer bombazo. Por otra parte, supongo que de su asombrosa frase se deduce que el líder popular cree de buena fe que el genocida Netanyahu y su padrino hacen lo que hacen para fortalecer o recuperar los derechos humanos en Irán ¿bombardeando escuelas infantiles femeninas? Tanta ingenuidad sería enternecedora si quien hablara fuera un párroco de aldea y no el aspirante a gobernar España. Por cierto ¿sería mucho pedirle que no hablara mal de su país fuera de nuestras fronteras? 

Citaba en el encabezamiento de este apartado la frase "estar en el lado correcto (o incorrecto) de la Historia". Se oye con excesiva frecuencia en estos últimos tiempos en labios de políticos de uno y otro signo y de más de un tertuliano; tanto que está a punto de convertirse en muletilla, o sea, de perder todo significado. El dicho trae su origen en el historicismo hegeliano, siglo XIX, cosa que dudo que sepan la mayoría de quienes la usan. Sospecho que es copia de una moda norteamericana, de la mano de Reagan u Obama, por ejemplo. Lo curioso es que, examinada a fondo no es más que una frase hueca, porque suele aplicarse para ensalzar o vituperar decisiones políticas actuales que podrían tener o no trascendencia en el tiempo, algo que sólo podrá ser evaluado con el paso del tiempo. En definitiva, no es más que un brindis al sol.


En resumen 

(recuerden, por favor, que sólo es mi opinión)

  • B. Netanyahu está atacando Irán, básicamente, porque es un país que reiteradamente ha declarado su intención de borrar del mapa a Israel y ha encontrado el apoyo oportuno para sacarse la espina.
  • D. Trump no se ha embarcado en esta guerra para garantizar la práctica de los derechos humanos en Irán, sino para impedir el acceso de China al petróleo iraní y, de paso, consolidar a Israel como potencia dominante en la región.
  • España es un país soberano (dentro de lo que cabe, claro); por tanto, el Presidente Sánchez está capacitado para decidir el grado de implicación de España en un conflicto que se ha iniciado al margen de la legalidad internacional. 
  • Otra cosa, sobre la que caben pocas dudas, es que, además, trate de hacer un uso doméstico de su decisión.
  • Abominar de la teocracia iraní es compatible con calificar de inaceptable el ataque combinado de Israel y USA a Irán, al margen de la legalidad internacional.
  • Es de esperar la solidaridad de nuestros socios europeos, si el "no a la guerra" del Presidente del Gobierno, provoca represalias por parte del Gobierno norteamericano.
  • Si la fuerza y la voluntad de Trump son argumentos suficientes para atacar a terceros países ¿Cuánto tiempo tardará Xi Yin Pin en arrasar Taiwan?  








viernes, 27 de febrero de 2026

 A la izquierda del PSOE

Un espacio turbulento donde los haya

Todos los Partidos de ese espacio que se extiende a la izquierda del PSOE en algún momento han sido o continúan siendo aliados, socios o coaligados del  Partido al que, cuando hablan para sus fieles, desprecian por socialdemócrata, por pactista, por tibio, por insuficientemente izquierdista.

Como si el tiempo no hubiera pasado, siguen manejando la misma o muy parecida fraseología que recuerdo de la pretransición, cuando el término "socialdemócrata" era un insulto. Claro que siempre hay alguien que les recuerda que un tal Lenin bautizó con este término a lo que terminaría siendo el Partido Comunista de la Unión Soviética, aunque no parece que el dato histórico les haga demasiada mella, pero esa es otra historia.

En este espacio cuya única frontera conocida es la derecha, la que le separa del Partido Socialista, suele usarse y abusarse de nomenclaturas que evocan las ideas de unidad, colaboración, acción común. Vano empeño: hasta ahora, pasados los primeros momentos de efervescencia, las aguas vuelven a sus viejos cauces, cada arroyuelo protege sus márgenes y la zarabanda continúa. 

Esta cruda realidad trae a mi memoria la celebrada escena de "La vida de Brian" con las gradas del anfiteatro pespunteadas de grupúsculos identitarios, murmurando sus agravios mutuos y lanzándose unos a otros miradas de desprecio. A los asistentes a aquella sesión del anfiteatro y a muchos de los que militan en los Partidos a los que va dedicado este post, se les olvida con frecuencia quién es el enemigo a batir. Este olvido suele pagarse con la irrelevancia política.


¿De quiénes estoy hablando?

Permitidme que, para simplificar, establezca dos grupos de Partidos

  • Formaciones territoriales, es decir, Partidos que llevan en su ADN el regionalismo, el nacionalismo, el soberanismo, el secesionismo o una mezcla de todos estos "ismos", más una base teórica catalogable como izquierdista, casi siempre con fuertes dosis de teoría marxista en sus programas. (No confundir, por tanto, con Partidos que como el PNV o Junts son también nacionalistas pero están a la derecha del PSOE, aunque hayan sido aliados suyos ocasionales). Hablo, pues del BNG o Bloque Nacionalista Gallego, de la Chunta Aragonesista, de Euskal Herria Bildu y de Ezquerra Republicana de Cataluña.
  • Partidos o coaliciones que se definen como izquierdistas, sin que en sus bases programáticas incluyan reivindicaciones territoriales: Sumar, (En Común Podem, Compromís, Más Madrid y Más País e Izquierda Unida, federación, a su vez, de Partidos el más notorio de los cuales es el Partido Comunista de España). 
  • Por último, Unidas Podemos que está por derecho propio en este grupo anterior, aunque, por lo que luego diré, presenta particularidades distintivas que merecerán su consideración al margen del resto. Al menos por lo que se refiere al propósito de este post.


Peso actual y perspectivas de futuro

  • Sólo 44 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados están ocupados por representantes de los Partidos, uniones, federaciones o como quieran autodenominarse, de los que hemos venido hablando: 26 del conglomerado Sumar, 7 de Ezquerra Republicana, 6 de EH Bildu, y 5 más en el Grupo Mixto, de los que 1 es del BNG y los 4 restantes de Unidas Podemos. 
  • En fechas pasadas muy recientes, estamos asistiendo a ciertos movimientos que tratan de conseguir una mínima unidad de acción de cara a las próximas elecciones generales. No importa que nadie conozca la fecha de su celebración, es obvio que antes de que termine el año próximo se habrán llevado a cabo. 
  • Todos son conscientes de que presentarse ante los votantes por separado, les perjudica; dan por sabido que, si las circunstancias actuales no cambian, la suma de los resultados del PP más los de Vox alcanzarían la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados. Nadie niega, por tanto, que sería conveniente alcanzar los acuerdos mínimos imprescindibles para presentar un frente común que despenalice la desunión actual. 
  • El problema es el cómo, el cuándo, con qué formato, con qué tipo de relaciones internas entre los muchos egos que pululan entre tanta sigla.


Algunas propuestas

En muy poco tiempo hemos sido testigos de los dos primeros intentos de coordinar de alguna manera la petición del voto en ese espacio del que venimos hablando:

  • Abrió el fuego Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de ERC. Su propuesta, sencilla de exponer y no tanto de aplicar, tiene como objetivo esencial frenar, hacer retroceder la tendencia al alza de Vox y su presumible consecución de la mayoría absoluta sumados sus resultados y los del PP. El resto ya habrá tiempo de tratarlo. La propuesta consiste en presentar una sola lista por circunscripción electoral, sin necesidad de fusiones, uniones orgánicas ni alianzas entre Partidos: simplemente en cada provincia se presentan las siglas con mayores posibilidades electorales. ¿Problemas? Muchos: ¿quién decide qué lista reúne esa condición? ¿cómo se garantiza el cumplimiento de lo acordado? ¿resistirán los orgullos locales esa sumisión ante quien igual ha sido su adversario durante quién sabe cuánto tiempo? No obstante, la propuesta creo que ha tenido la virtud de animar a otros a seguir su estela.
  • Pocos días más tarde, y con la misma finalidad -alcanzar una alternativa unitaria- se ha presentado el proyecto "Un paso al frente". En el acto estuvieron representados Sumar con Izquierda Unida, Más Madrid y Comuns. No se propuso ningún nombre concreto para la resultante del proyecto, ni se insinuó ningún liderazgo, sino que se hizo hincapié en elaborar un programa común y ofrecer la posibilidad de adhesión a cualquiera otra formación de la izquierda que compartiera la necesidad de frenar el ascenso del binomio PP/Vox. Hubo dos ausencias notorias: Yolanda Díaz no estuvo en el acto, tal vez para dar a entender que no se planteaba encabezar esa operación aún no nacida, algo que ella misma confirmó el miércoles de esta misma semana cuando anunció que terminada la legislatura, abandonará la primera línea política. La otra ausencia fue la de Unidas Podemos


El perro del hortelano

  • Es cierto: Unidas Podemos no estuvo presente en ninguna de las dos convocatorias. Sin embargo, he oído decir a su lideresa, Ione Belarra, que "oyendo a Rufián, si sólo se trata de frenar a Vox, es tanto como pedir el voto para el PSOE". Muy freudianamente significativo: interpretando la actitud de la srª Belarra, pareciera que ayudar al PSOE es delito de lesa "izquierdidad" (perdón por el palabro). Es evidente que para doña Ione, cualquier alternativa es preferible a facilitarle las cosas no sé si al PSOE o a su actual Secretario General. ¿Divergencias de fondo o cuestiones personales?
  • O sea que Unidas Podemos, antes Podemos nada más, criatura nacida del descontento popular por los efectos de la crisis del 2010, ahora que todos sus fundadores, Iglesias, Errejón, Monedero, Bescansa, Alegre, todos ellos docentes y la mayoría de la Facultad de Ciencias Políticas, ya no están en la formación; precisamente ahora, cuando el Partido que hace sólo once años tocó techo con 42 escaños en el Congreso y 9 en el Senado acaba de salir de unas elecciones autonómicas en las que ha perdido todos sus escaños; olvidando que, con su fundador al frente, conformaron el primer Gobierno de coalición con el tan mal visto PSOE, se desmarca displicente de cualquier intento de tratar de evitar lo que se ve venir y se mantiene orgullosa en su altiva soledad.
  • ¿Qué quieren? Ni me extraña, ni, si estuviera en lugar de los que buscan soslayar la debacle electoral, me preocuparía demasiado: basta recordar los últimos resultados electorales de UP, darle un vistazo a las encuestas, las que quieran elegir, y acaso resulte que lo mejor para poner remedio a lo que se les viene encima es dejar al duo "Montelarra" que siga su camino. Aunque yo no descartaría que la discreta retirada de Yolanda Díaz de la competición anime a las líderes de UP a unirse a la fiesta.
  • Podemos nació de la conversión de la indignación popular en Partido. Dicho dejé hace años que no hay que confundir la facilidad de sumar los votos de los descontentos con lo enrevesado de dar con la tecla de contentar al mismo tiempo a todos los descontentos.


En resumen

  • Mucho me temo que, salvo catástrofe, seguirán las cosas su cauce natural y veremos que la tercera etapa de la serie autonómica, Castilla y León, ahonda en los problemas para los que empiezan a sentir la cercanía de otra derrota electoral.
  • Es obvio que ni Gabriel Rufián ni los convocantes de "Un paso al frente" tendrán tiempo, quizás ni lo intenten, de corregir el rumbo ni para la próxima cita (Castilla y León) ni para las elecciones andaluzas.
  • Tampoco estoy seguro ni convencido de que puedan armar una propuesta sólida para las generales. Lo que sí me parece predecible es que si para esa cita, sea cuando sea, la izquierda del Partido socialista sigue fragmentada, sus posibilidades de poder armar después una alternativa a la derecha serán muy escasas. Que eso sea bueno o malo es, desde luego, harina de otro costal y, en todo caso, materia opinable.













viernes, 20 de febrero de 2026

 El poder y el sexo

El último caso (conocido)

Este martes pasado se ha dado a conocer la dimisión del Director Adjunto Operativo (D.A.O.) de la Policía Nacional. Una de sus agentes, con la que tiempo atrás había mantenido una relación sentimental, ha presentado ante los tribunales una querella por violación. Relacionado con el mismo asunto, ha sido cesado el segundo en el mando del dimisionario que habría presionado a la víctima, tratando de evitar la difusión del comportamiento de su jefe.

Buena ocasión, creo yo, para reflexionar sobre el fondo profundo que subyace en este caso y en tantos otros de parecida configuración: un hombre abusa de su poder para obtener satisfacción sexual de una mujer que, de una u otra manera, está bajo su esfera de influencia. 


Una larga tradición

Poder, sexo y riqueza son tres fuerzas, tres palancas que mueven el mundo, la Historia de la Humanidad desde que se tiene noticia. Por otra parte, las relaciones entre cada una de ellas, suelen poner de manifiesto hasta qué punto se dan ambivalencias e influencias mutuas. Tal vez la más clara es la que se da entre poder y dinero; tan verdad es que el poder proporciona riqueza, como que, a partir de un cierto nivel, dinero equivale a poder. Ya saben, "poderoso caballero…". Un elemento, el poder, con múltiples caras. Tendemos a identificarlo con la política, pero tiene otras muchas formas desde las que ejercer su influencia; más o menos efímero, el poder puede proceder de la fama, del éxito, de la popularidad, en cualquiera de los ámbitos en los que en un momento histórico dado, sea reconocida su virtualidad.

Recientes escándalos, unos de resonancia mundial y otros domésticos, han puesto de actualidad, una vez más,  las interacciones entre el poder y el sexo. No obstante, no se trata de un fenómeno que haya aparecido de improviso; todo lo contrario: que el poder destila atracción sexual, o que el sexo provoca la exhibición abusiva del poder, lo encontramos ya expresado en la mitología greco romana. Desde entonces, forma parte, nos guste o no, de las bases mismas de nuestra sociedad y de nuestra cultura.

Más de dos milenios medio antes de que Jeffrey Epstein alcanzara la notoriedad por jugar, precisamente, con la combinación de poder y sexo (y dinero, por supuesto), los aqueos contaban que Zeus había raptado a Europa disfrazado bajo la apariencia de un toro y algunos cientos de años más tarde, el mito del rapto de Proserpina, hija de Júpiter y Ceres, por Plutón el dios del inframundo, tomó carta de naturaleza entre los romanos, que por otra parte, según la tradición, se habían hecho fuertes frente a sus vecinos gracias a la audacia de Rómulo y algunos seguidores suyos que raptaron a suficientes mujeres del pueblo de los Sabinos como para asegurar el crecimiento demográfico de la Roma más antigua.

Tres ejemplos que hablan de cómo el poder, el de los dioses nada menos,  o el de los héroes, se emplea en satisfacer las pulsiones eróticas en dos de los casos, o en conseguir más poder a través del sexo en el tercero.


La fuerza y el sexo

Desde la noche de los tiempos la fuerza, otro de los atributos históricos del poder, ha sido argumento suficiente para condicionar el erotismo, en un doble sentido: en muchos supuestos, el fuerte, el poderoso es considerado deseable por el mero hecho de serlo. La fuerza, pues, es en si misma un factor de atracción, pero, por otra parte, el que ostenta el poder se siente tentado en demasiadas ocasiones a tomar por la fuerza lo que no logra alcanzar de otra manera. 

No es necesario retroceder en el tiempo: las violaciones sistemáticas de las mujeres del bando perdedor como parte natural del botín de guerra, forman parte de la historia negra de la Humanidad, no importa a qué guerra de qué época y entre qué contendientes queramos analizar. No vale la pena hacerse ilusiones respecto a nuestra evolución: desde hace milenios el poder ha sido patrimonio masculino. No creo imprescindible perder el tiempo tratando de demostrarlo. 

Consecuentemente, como regla general, la violencia que suele acompañar al ejercicio del poder la ejercía, la sigue ejerciendo el hombre y la padece la mujer. Incluso abundan los ejemplos de que cuando, por excepción, ha sido la mujer la que ostentaba el poder, se invertían los términos pero se mantenía el principio. ¿Ejemplos? Catalina La Grande, Cristina de Suecia, María Estuardo, nuestra castiza Isabel II…


Hasta dónde hemos progresado

Cualquiera diría que desde "Peribáñez y el Comendador de Ocaña" hemos avanzado lo suficiente como para pensar que a partir de la entrada en vigor de Ley conocida como la del "sólo sí es sí" el problema de los abusos del poder en el terreno del sexo está superado, al menos en España. Otros países, USA, por ejemplo, han tratado de resolver la cuestión, también por la vía legal, invirtiendo la carga de la prueba en los casos de abusos sexuales.

Creo que ambos ensayos son la prueba de que, en efecto, algo está cambiando: hasta hace no demasiado tiempo, era usual zanjar este tipo de comportamientos, con la disposición del agresor a contraer matrimonio con la agredida, siendo el rechazo de ésta a tan peregrina proposición suficiente para dar el asunto por zanjado.

Sí, algo está cambiando, pero no demasiado. Digamos que, en el peor de los casos, el haber logrado introducir en las Leyes el consentimiento de la mujer como eje central de la cuestión, tiende a garantizar que el agresor se enfrentará a las consecuencias penales de su conducta. La realidad es tozuda, sin embargo: el cambio de la legislación vigente, un avance sin duda, no es suficiente para conseguir la mutación simultánea de la mentalidad social. De hecho, ni siquiera les ideas que subyacen en esas Leyes son admitidas por todas las formaciones políticas, ni aquí ni allá. Y, en la práctica, muchas de las víctimas prefieren llorar su afrenta en silencio que exponerse a la "pública vergüenza" que conlleva un proceso penal sobre esta materia. 


El camino por recorrer

Las Leyes están en vigor, pero, como en tantos otros casos, cualquier texto legal puede estar a mucha, demasiada, distancia de la escala social de valores realmente vigentes. Dicho de otra forma más clara: el abuso de poder y su ejercicio sobre las mujeres por parte de los poderosos dista mucho de ser un recuerdo histórico. 

El Poder como tal o derivado de la riqueza o de la fama o de la popularidad ha sido, por ejemplo, el meollo del caso Epstein; algo que se supo desde el primer momento por quienes tenían que saberlo. Gobernantes, multimillonarios, miembros de la más alta nobleza, artistas famosos, "poderosos" en definitiva, eran los beneficiarios de los favores sexuales que el organizador de la trama ponía a su alcance. (Por cierto: ¡qué oportuno el suicidio del gran pederesta!  ¿verdad?).

Y si algo nos está mostrando la realidad española en los últimos tiempos, es que esta lacra que tan difícil es de erradicar, no entiende de ideologías: desde el "caso Nevenka" a las andanzas de algún portavoz parlamentario, pasando por tal cual asesor de alto rango de un signo político o ciertos alcaldes de otro, hacen difícil encontrar algún Partido que esté en condiciones de tirar la primera piedra. No, las diferencias no pueden encontrarse en la ideología del acosador; si acaso, y tal vez es mucho suponer, en la respuesta de la formación a la que pertenecía.


¿Hasta cuándo?

No me atrevo a pronosticar cuándo el poder dejará de ser puesto al servicio de las bajas pasiones de quien lo ostenta. Los pocos datos fiables de que disponemos no hacen prever un futuro idílico: según el INE, los delitos contra la libertad sexual cometidos por menores de 18 años se incrementaron algo más del 29% entre 2023 y 2024. Y si miramos más atrás, entre 2017 y 2023, el incremento fue del 86 %.

Si añadimos a estos datos la estimación de que sólo se denuncian entre el 10 y el 15 % de los hechos constitutivos de este tipo de delitos, tendremos un cuadro más aproximado de lo que podemos esperar: al fin y al cabo, ninguno de estos delincuentes menores de edad eran "poderoso" en el sentido habitual del término. ¿Cómo se comportarán cuando lo sean?