jueves, 26 de marzo de 2026

 Las disculpas del Rey


Nota previa

Los que me conocen saben de mi relación con México. He estado allí cuarenta veces, número exacto, aunque conocer de verdad México sea una tarea para la que una vida entera podría no ser suficiente.

Lo que sí es posible, después de muy pocas visitas, es admirar y amar a ese país increíble. Y este es mi caso: considero a México como mi segunda patria y, por tanto, cualquier expresión, cualquier frase que pueda interpretarse como una crítica, debe entenderse que va dirigida a esos gobernantes que no saben, no quieren o no pueden valorar su propia Historia.


Algunas fechas clave


1521

  • Suele admitirse esta fecha como el fin de las hostilidades entre las fuerzas de Hernán Cortés y los mexicas de Cuahtemoc que terminaron con la segunda entrada de los españoles en Tenochtitlan y el comienzo de lo que fue la joya del Imperio.
  • Hay un dato a tener en cuenta: cuando Hernán Cortés cerca la capital azteca, va al frente de una fuerza que los cronistas cifran entre los cuarenta y los cincuenta mil guerreros. De ellos alrededor de novecientos eran españoles; el resto eran enemigos locales de los mexicas. Esto habla de la habilidad de Hernán Cortés para capitalizar el descontento, las ganas de revancha de los pueblos vasallos del intruso pueblo azteca.
  • En efecto, el pueblo azteca, o mexica, era un recién llegado a Mesoamérica: doscientos años en números redondos desde que, procedentes de las inmensas llanuras al norte del río Bravo, se asentaron "alrededor de un lago en cuyo centro hay un islote donde un águila, posada en un nopal, devora una serpiente". Cuando llegan al Bajío la cultura teotihuacana ya había desaparecido, cuatro siglos antes y el mundo maya empezaba su decadencia.
  • 1521 es, pues, la fecha a partir de la cual, se crea el Virreinato de la Nueva España, cuyo territorio, en el momento de su máximo esplendor más que doblaba los poco menos de dos millones de kilómetros cuadrados actuales.


1821

  • Casi trescientos años años exactos después, España, derrotada, abandona el Virreinato y nace lo que hoy son, oficialmente, los Estados Unidos de México.
  • No exactamente: como decía en el párrafo anterior, el Estado recién nacido tenía entonces una extensión algo más del doble que la actual, en la que habitaban no sólo los descendientes de los aztecas y de los españoles: cerca de cien grupos étnicos distintos (Mayas, Olmecas, Totonacas, toltecas, tlaxcaltecas, chichimecas, zapotecas, lacandones…) y otras tantas lenguas, poblaban el nuevo país.
  • La malhadada guerra contra los Estados Unidos entre 1846 y 1848, sumó al vencedor, los territorios de California, Texas, Arizona, Nuevo México y Utah, y parte de Colorado, Oklahoma, Kansas y Wyoming. Un vecino rapaz que se hizo grande a costa de México. (Volvió a invadir México en tiempos de la Revolución, persiguiendo al legendario Pancho Villa, pero éste copó al ejército gringo y lo devolvió a su país con las orejas cortadas. En USA no se habla de esta expedición fallida).


Volvamos al Virreinato

  • Hace muchos años que las opiniones sobre el papel de España en América pueden llegar a ser diametralmente opuestas. En todo caso, es un hecho probado que, desde que se tuvo noticia del descubrimiento de las nuevas tierras, la Monarquía Española consideró a los habitantes de los territorios descubiertos, súbditos de la Corona.
  • Aplicó, pues, el mismo principio que inauguró el Imperio Romano al extender la ciudadanía a los habitantes de las Provincias del imperio. Y  los reyes de la España de los siglos XV al XVII legislaron en consecuencia, tratando de proteger a los nuevos súbditos. 
  • La lectura, el contenido de la Legislación de Indias demuestra que habrían de pasar más de dos siglos para que, en plena Revolución Industrial, las potencias europeas fijaran por Ley derechos para sus trabajadores que llevaban promulgados a favor de los nativos americanos desde finales del siglo XV.
  • De tres a cinco meses, a veces más: ése era el tiempo que tardaban los galeones españoles en llegar de Veracruz a Sevilla, o viceversa. ¿Puede extrañar a alguien que a esa distancia real de la metrópoli fueran frecuentes los abusos entre dueños y sirvientes?
  • Muy frecuentes, desde luego, como denunciaron antes que nadie plumas españolas y como trataron de corregir los Visitadores y Veedores, funcionarios reales enviados a la Nueva España para corregir tropelías y castigar a los culpables. Más de un encomendero acabó colgado (y bastantes de estos funcionarios de la Corona terminaron ahorcados por los que iban a corregir).
  • Pese a todo, un somero recorrido por el México actual, asombra al visitante que contempla los vestigios que puntean el esfuerzo de nuestros antepasados. Ciudades como Veracruz, Zacatecas, Guanajuato, Querétaro, Oaxaca, Morelia, Taxco son una prueba de cómo afrontó el español de los siglos XV al XVIII su misión en Nueva España.
  • Otra evidencia: las cinco primeras Universidades del continente americano no cuentan entre sus fundadores a ingleses, franceses u holandeses, sino a españoles. La primera no española, obra del Reino de Inglaterra, la de Harvard, data del  1636; noventa y ocho años posterior a la de Stº Tomás de Aquino, de Santo Domingo (1538) y poco menos que la Real y Pontificia Universidad de México (1551), de la que procede la  actual UNAM.


La vetusta leyenda negra y la moderna

  • Cuando el Imperio Español era envidiado por las restantes potencias europeas, fue sencillo cubrir de oprobio la hazaña llevada a cabo por las gentes de un Reino despoblado y pobre: nosotros mismos, los españoles y sus jueces, suministramos los materiales. Ningún inglés habría sobrevivido si hubiera sido tan crítico con su Emperador como lo fue Fray Bartolomé de las Casas con el suyo; y ningún holandés, metido en pleito con un alto cargo de su país, hubiera osado dejar por escrito los descarnados argumentos esgrimidos en el juicio, como lo hizo cualquiera de los litigantes contra Virreyes o Comendadores en los Juicios de Residencia. Esa fue la materia prima de la que se nutrió la Leyenda Negra; el resto fue cuestión de interpretación.
  • Aquella ola pasó y hubo que esperar al siglo XX para que, fieles lectores del opúsculo de Stalin "Sobre el papel del nacionalismo en la lucha de clases", Diego Rivera, Siqueiro, Orozco, geniales muralistas, desde luego, dedicaran sus pinceles a reescribir la Historia. Los murales del Palacio Nacional de México, de Diego Rivera, son una maravilla pictórica… Y un lamentable panfleto político carente del menor rigor histórico.
  • Y hace cuatro días, como quien dice, a un tal Antonio Manuel López Obrador, Presidente de la República Mexicana, no se le ocurre mejor cosa que escribirle al Rey de España, a Felipe VI, exigiéndole que pida perdón por lo que hicieron sus antepasados hace cinco siglos. Dados sus apellidos es bastante más verosímil rastrear abusadores entre los antecesores de AMLO que entre los de Felipe VI. ¿No habría sido más lógico, aunque también más arriesgado, desde luego, pedirles a su vecino del norte que repusiera sus fronteras al punto originario?
  • Y su epígona, la actual Presidenta Claudia Sheinbaum, insiste. Felipe VI, escogiendo para la ocasión un entorno semioficial, le comenta al Embajador mexicano, que, pese a las buenas intenciones de los Reyes de la época,  "hubo abusos". Desde luego que los hubo ¿Cometidos por quiénes? ¿Por los antecesores de Pedro Manuel López Obrador? ¿Por los padres de los que se alzaron en armas y declararon independiente al país donde habían nacido y crecido? ¿Se alzaron para detener los abusos contra los nativos, o los de la metrópoli contra ellos, los criollos, o sea, los nacidos de padres o abuelos o tatarabuelos españoles?
  • Ni USA, Ni UK, ni Portugal, ni Francia, ni Bélgica han pedido perdón a nadie por las barbaridades cometidas por quienes ocuparon territorios habitados por pueblos que llevaban allí milenios. Algunas de estas gestas heroicas son de hace bastante menos tiempo ¿Por qué el empeño de que lo hagamos nosotros, y el masoquismo de algunos compatriotas que les parece de perlas la petición, no de disculpas, sino de perdón? 


La curiosa disculpa de que "eran otros tiempos"

  • Sí, eran otros tiempos, y mientras los españoles, tan fanáticos, tan sanguinarios, hacían cosas tan tremendas como casarse con las nativas, porque así lo recomendaban sus Reyes, los civilizados reyes británicos y holandeses, concedían patentes de corso a troche y moche para hundir los galeones españoles, no sin antes haberlos desvalijado de sus pertenencias.
  • ¿Otros tiempos? Cierto: bastante antes de que el Rey Leopoldo se declarara dueño del inmenso Congo Belga en cuyas lejanas posesiones se cometieron atrocidades inimaginables en el Virreinato de Nueva España.
  • Antes y ahora, ha habido y hay un lazo muy visible entre México y España. Y así, cuando el General Franco se levantó en armas contra la República, uno se de los más preclaros Presidentes de la República Mexicana, Lázaro Cárdenas, no sólo se negó  reconocer al régimen surgido del golpe de Estado, sino que acogió con los brazos abiertos al Gobierno de la República y a lo más granado de los que tuvieron que marchar de su patria. Magistrados poetas, arquitectos, médicos, maestros, ingenieros, encontraron en México una segunda patria, para bien de ambos países. Permítanme una anécdota personal: en mi primer viaje a México me beneficié de los servicios profesionales de Néstor de Buen, catedrático de Derecho del Trabajo,  español que llegó a México siendo poco más que un niño acompañando a su padre, Demófilo de Buen, cuyos textos de Derecho Civil yo había consultado durante mi carrera. Verifiqué que la Ley Federal del Trabajo, vigente en México hace treinta años, era un trasunto de la Ley de Contrato de Trabajo española del 31, copiada en sus tres cuartas partes por la Ley del mismo nombre del 44. 
  • Srª Presidenta de los Estados Unidos de México: México, el México que  conocemos no lo entendería ni usted si pretende sacar de la ecuación el parámetro España. Ahora, el Rey Felip VI ha admitido, y tiene razón, que en el Virreinato, pese a lo que legislaban los monarcas de la época, se cometieron abusos. Ya está dicho. Ahora, acaso le quede tiempo libre para limpiar a su país de los horrores que se le atribuyen a los cárteles de la droga, o a detener la plaga de feminicidios que ensombrecen algunas ciudades del norte, o a encontrar a los desaparecidos cuya ausencia pone en entredicho a las autoridades que dependen más o menos directamente de usted. Tenga usted un feliz mandato.

viernes, 20 de marzo de 2026


Tercer asalto: Castilla y León


La noche de los "Oscar"

Coincidiendo con la noche en que Hollywood reparte las archiconocidas estatuillas doradas y sufriendo su dura competencia, los ciudadanos de la CC.AA. de Castilla y León, acudieron a las urnas en el tercero de los combates electorales entre más de veinte formaciones políticas (veintitrés para ser exactos). No será por la falta e variedad de la oferta electoral por lo que algunos se quedaron sin votar.

Sólo seis Partidos obtuvieron votos suficientes para sentar al menos a uno de sus candidatos en el Parlamento de la CC.AA. y de ellos, tal vez sólo la mitad tengan alguna razón para sentirse satisfechos de los resultados. Ya sé que que al día siguiente de una cita electoral, incluso en la misma noche, es frecuente que haya varios contendientes que se declaren exultantes con los resultados, lo que no deja de ser curioso. 

No suelo hacer demasiado caso a tanta euforia, así es que ese es mi análisis del día de después.


Análisis concreto de la realidad concreta 

Disculpen la cita,  de Vladimir Ilich Ulianov, más conocido com Lenin, un tanto traída por los pelos, pero, según los datos oficiales, estos han sido los resultados:

 

  • Partido Popular: 33 Procuradores. Gana 2  
  • PSOE: 30  Procuradores. Gana 2 
  • Vox: 14 Procuradores. Gana 1
  • Unión del Pueblo Leonés 3 Procuradores. Repite resultados
  • Por Ávila: 1 Procurador. Repite resultado
  • Soria ya: 1 Procurador. Pierde 2
  • Podemos: ningún Procurador. Pierde el que tenía 
  • Todos los demás Partidos, entre ellos IU, PACMA  o Ciudadanos (sí, Ciudadanos) no han obtenido representación parlamentaria


Algunos comentarios previos


Un vistazo al cuadro anterior podría dejar muchas preguntas sin respuesta si no se tienen en cuenta ciertas circunstancias que han hecho a estas elecciones distintas a las extremeñas o las aragonesas.

  • La Comunidad de Castilla y León es la más extensa de España, más, incluso que Andalucía, y la menos densamente poblada. Hablar de la España vacía o vaciada (depende de la intención del hablante) es hablar de Soria, de Palencia, de Zamora… y podría seguir. Este dato hay que tenerlo en cuenta cuando se planifica una campaña, y si se trata de obtener el mayor rendimiento posible de la famosa Ley D’Hont, hay que analizar con cuidado el talante, la mentalidad y la configuración de cada circunscripción electoral. Lo que es importante para un madrileño o un andaluz, puede carecer de interés para un palentino. Incluso un leónes y un soriano pueden tener urgencias diferentes.
  • Esta Comunidad, por otra parte, es la que tiene menor sentido identitario. El ciudadano que la habita no necesariamente se siente castellano leonés, sino salmantino, burgalés, o lo que corresponda. Si acaso, muchos tienen en común su recelo frente al poder de Valladolid.
  • ¿Pruebas de lo dicho? No hay ninguna otra Autonomía con tantas formaciones enfrentadas a la existencia del ente "Castilla y León": "Unión del Pueblo Leonés", aspira a romper la actual Comunidad Autónoma y crear una nueva, León, formada por las Provincias de León, Zamora y Salamanca, es decir, por el territorio que se le atribuía antiguamente al viejo Reino de León, no siempre amigo del de Castilla. (Ya recordarán: "Antes de que Castilla tuviera Leyes, León tuvo cuarenta Reyes"). Este Partido, como se ha visto, ha conseguido más votos que todos los ubicados la izquierda del PSOE. Y sumen a esto "Por Ávila" y "Soria ya". En resumen, en Castilla y León la fuerza centrífuga, ha de ser tenida en cuenta.
  • Y los grandes Partidos han actuado en consecuencia: salvo Vox, los líderes nacionales del PP y del PSOE se han dejado ver con cuentagotas y del argumentario mitinero han desaparecido los Koldos, Ávalos y compañía, se ha hablado poco de sanchismo o antisanchismo, y, en general, se ha puesto el foco en los problemas del territorio concernido por el proceso electoral. Los debates no se parecían para nada a las sesiones parlamentarias de control del Gobierno. Eso que han salido ganando los asistentes.


Ganadores y perdedores

Por una vez, y sin que sirva de precedente, más de un Partido tiene razones  objetivas para sentirse satisfecho. Tanto, que he decidido proceder a un reparto de premios, de las famosas estatuillas, según mi leal saber y entender.


  • Oscar a la mejor película para el Partido Popular: Alfonso Fernández Mañueco, Presidente en funciones, ha obtenido más votos que nadie, su Partido ha mejorado resultados y aunque no haya logrado hundir al PSOE, ni conseguir la mayoría absoluta, ha mejorado sus propios resultados de hace cuatro años y puede presumir de haber hecho una buena campaña, en clave local, como decía antes. Vistos los resultados y comparando su campaña con las anteriores (Extremadura y Aragón) me surge la duda de si Alberto N. Feijoo es una ayuda o un estorbo en las campañas autonómicas. Tiempo tendremos para disipar el enigma. Lo que parece claro es que, "mirando hacia atrás sin ira", hay que pensarlo dos veces antes de dar la orden de adelantar elecciones.
  • El Oscar al mejor guión va para las vitrinas del PSOE: el Alcalde de Soria ha logrado mucho más que salvar los muebles. Por una parte ha frenado la sangría de votos de su Partido, se ha rehecho tras los descalabros de Extremadura y Aragón, y, por otra, no sólo obtiene dos escaños más, sino que se ha deshecho de las formaciones a su izquierda, que nunca se sabe si son amigos o una piedra en el zapato. Carlos Martínez, que nunca ha sido Ministro, no parece que lo haya echado en falta. Ha ido también pegadito al terreno, aunque no hay que descartar que el "no a la guerra" le haya metido más de un voto en la urna.
  • Vox se alza con el Óscar al mejor sonido: con la claridad habitual, Santiago Abascal, tan remiso a delegar, ha sido rotundo en sus desplantes al PP (sus alusiones all Gobierno, mejor no recordarlas) y, si bien no ha alcanzado el ansiado galardón del 20% de los votos, cerca se ha quedado. Gana un Procurador, y, aunque haya frenado su velocidad de crucero, sigue ascendiendo peldaños. Le queda una ardua tarea por delante: deshojar la margarita, las margaritas, de qué hacer con el PP, ya que está claro que de momento al menos, el sorpasso se ve lejano. ¿Tendrá cuajo para llevar a extremeños, aragoneses y Castellano-leoneses a nuevas elecciones, aplicará la fórmula valenciana (gobierna tú, pero ya te diré yo lo que tienes que hacer) o se meterá en harina y entrará en cuanto Gobierno autonómico le salga al paso. Comprendo que para un Partido que programáticamente es anti autonómico, es algo difícil de cuadrar. Esta semana Abascal, único portavoz autorizado de su Partido, ha afirmado que va a entrar en los tres Gobiernos. Lo creeré cuando lo vea.


Los que se quedaron sin estatuilla 

  • Unos porque estuvieron a punto pero no dieron el do de pecho, como Unión del Pueblo Leonés, acaso porque la ciudadanía no está por la labor de andar cambiando el mapa de España y otros ,como Soria Ya, que tuvieron la mala suerte de que, precisamente, el alcalde de la ciudad que quieren redimir se presente como cabeza de cartel por otro Partido, no se llevan estatuilla a casa pero, al menos, pueden sentirse parcialmente satisfechos de que sus paisanos no les han olvidado del todo.
  • Caso aparte, clínicamente interesante, es del Izquierda Unida-Sumar o el de Podemos. Son ejemplos curiosos de cómo elegir nombres evocadoramente sugestivos, unidad, suma, poder, desmontados después voto a voto y elección tras elección. Y seguirán insistiendo en el mismo error, ellos cuyos mayores inventaron el "fraccionalismo" como una de las herejías más perseguidas en la izquierda de verdad. Y no escarmientan. Es obvio que aunque muchos de los votos que buscaban y algún día tuvieron, hayan acabado en la cuenta del PSOE, resulta que no salen las cuentas, o sea que parte de sus votantes han girado ciento ochenta grados y han terminado votando a Vox. Lo que, desde luego, no es razón para pedirle cuentas al votante, sólo faltaba.
  • Lo digo en serio: creí que Ciudadanos había desaparecido de la faz de la tierra hacía ya tiempo. No perdamos más tiempo con esta historia: los votantes castellanoleoneses han debido pensar lo mismo que yo. 


¿Y ahora qué? ¿quién y cómo gobernará?

Las matemática, ciencia exacta donde las haya, sirven para casi todo menos para proponer fórmulas seguras de gobernación. Digo esto porque puestos a echar cuentas habría hasta tres mayorías parlamentarias matemáticamente impecables. Tres combinaciones que sumarían 42 escaños o más, suficientes para formar Gobierno. Son éstas:

  • La imposible: PSOE/Vox. Aún sobrarían dos votos. La combinación, como válida, lo es, pero no le demos vueltas: ni se va a producir, ni sería razonable esperarla.
  • La esperada: PP/Vox. 47 votos, así es que tanto si Vox opta por aceptar un Gobierno en solitario del PP con el programa de gobierno que ambos acuerden, como si deciden compartir la gobernación del territorio, previo acuerdo sobre el para qué, es la salida que la inmensa mayoría espera.
  • La sorprendente: PP/PSOE. 63 votos, ahí es nada. Como para rasgarse las vestiduras ¿verdad? Feijoo y Sánchez dando el visto bueno a que sus muchachos compartan Gobierno en Valladolid. Increíble, también ¿no? En realidad, bastaría con que el PSOE se abstuviera en segunda votación. Imposible también. Bueno, así será si así os parece, pero me pregunto por qué socialdemócratas y populares, incluidos los españoles, pueden votar juntos en el Parlamento Europeo, porqué sus Partidos hermanos pueden formar Gobiernos estables en Alemania, en Francia, en… donde quieran, menos en España. Creo que es una de las asignaturas pendientes de nuestra democracia.


Terminemos de una vez

Las elecciones del domingo pasado han puesto de manifiesto varias cosas

  • El bloque de la derecha sigue dominando otro escenario más, lo que no quiere decir que la evidencia matemática facilite la formación de gobierno, ni que ayude a encontrar las salidas de los laberintos extremeño y aragonés.
  • EL PSOE ha salido bastante airoso de la prueba. Falta por saber si ha invertido la tendencia o si ha sido flor de un día (buen candidato, oportunidad del "no a la guerra", y contumacia de los Partidos a su izquierda que ha liberado un buen puñado de votos).
  • Especular sobre si Vox ha tocado techo o no, es jugar al inútil juego de las adivinanzas políticas: en tres meses, más o menos, tendremos la penúltima prueba, y en año y medio el veredicto. Contradiciéndome en parte, me arriesgo y digo que Vox todavía tiene margen para crecer, aunque algunos problemas internos no resueltos, no son la mejor fórmula para hacerse más grandes.  

viernes, 13 de marzo de 2026

 Lo que queda de Europa


De cuna de la civilización…

Sí, pero, pasado ya el primer cuarto del siglo XXI, no caigamos en un trasnochado eurocentrismo. Europa ha sido la cuna de una civilización todo lo espléndida que queramos, pero no la única ni la más antigua ni la más longeva, aunque, desde  mi punto de vista, ha sido una de las que han aportado valores que más han influido en las culturas circundantes.

Tratar de resumir lo que ha sido Europa en la Historia de la Humanidad me parecería una osadía. Unos simples brochazos como mero recordatorio: Grecia, la pequeña y convulsa Hélade, nos aportó una cultura específica de alguna de cuyas fuentes, la Filosofía, el teatro, la épica seguimos alimentándonos. Roma nos legó el Derecho y el sentido moderno de cómo gestionar un Imperio (ocupándose del bienestar de los ciudadanos). Los pueblos germánicos trajeron sangre nueva que trascendió la desaparición del Imperio Romano para gestionar una época, la Edad Media, en absoluto tan tenebrosa como se la ha querido pintar. E Italia, de nuevo, iluminó el mundo con el estallido del Renacimiento, y España descubrió, y alumbró, con criterios semejantes a los de Roma, otro Imperio en el que no se ponía el sol, y Francia redescubrió el concepto del "ciudadano" y legó obras fundamentales como La Enciclopedia o La modernización del Derecho Civil. 

Y todos los pueblos que he citado cometieron terribles errores antagónicos con los valores que decían defender.


…¿A parque temático?

Bien pudiera ser. Nada hay eterno en la Historia e imperios que parecían indestructibles, acabaron siendo un mero recuerdo. Decía Arnold. J. Toinbee que una civilización sucumbe cuando coinciden las longitudes de onda del proletariado interno y el externo. Es posible: todos los ciclos concluyen y nadie sabemos si el nuestro está a punto de terminar.

En todo caso, si así fuera, si el faro europeo estuviera dando sus últimos destellos, bueno sería que repensáramos cuál debería ser en este preciso momento el papel de  nuestros lideres. 

Europa, la Europa que hoy conocemos, es el resultado de la materialización de los sueños de un pequeño grupo de grandes políticos, que allá por la mitad del siglo pasado fueron conscientes de que el mundo salido de las dos infernales guerras mundiales había dejado a la vieja Europa hecha pedazos, que había nuevas potencias, los Estados Unidos, la Unión Soviética, y, años más tarde, China con las que, mejor o peor, tendríamos que coexistir.

La fórmula ideada por los Alcide de Gasperi, Conrad Adenauer, Jean Monnet, Robert Schuman, Paul-Henri Spaak era más sencilla de explicar que de poner en práctica: Europa habría de ser el bastión que defendiera a ultranza los derechos humanos, el humanismo, la legalidad internacional y para conseguirlo tendría que conseguir, cuanto antes, ser un  sujeto político de primer orden.


Dónde estamos ahora

Hemos dado pasos de gigante. Vistos desde fuera de nuestras fronteras, hitos tales como la libre circulación de bienes y personas, la moneda común o contar con el germen común de los tres poderes, Parlamento, Gobierno y Tribunales, son logros asombrosos conseguidos en un período que, en términos históricos, es apenas un parpadeo.

Pero…

  • Pasa el tiempo y seguimos siendo incapaces de, por ejemplo, hablar con una sola voz en política exterior.
  • Hemos confiado demasiado tiempo en el músculo militar de "el amigo americano" y hemos descuidado la seguridad de nuestra casa común.
  • Fuerzas políticas centrífugas, defendiendo criterios identitarios, estarán justificados como contrapeso al excesivo reglamentarismo de "Bruselas", pero, objetivamente, operan como brigadas quintacolumnistas.
  • Cada vez que nos hemos visto presionados por exigencias externas, hemos tendido a refugiarnos en lo que creíamos que era nuestra última frontera: la que nos separa como país miembro, del resto de socios europeos.


Un ejemplo lamentable

Hace muy pocos días, Ursula Von der Leyen, nada menos que la Presidenta de la Comisión Europea, es decir, la primera autoridad de Europa, a propósito de la agresión de USA de Israel a Irán, ha dado por cierto el fin del orden mundial basado en reglas y ¡advierte de los riesgos de convertir a Europa en la defensora del Derecho Internacional!

Aunque se trate de tan alta magistratura como la suya, éste es un ejemplo de lo que A.J. Toynbee entendía por proletariado interno: renunciar al corpus fundacional de la entidad política que preside, no sé si temblando o suspirando por el abrazo de alguno de los tres grandes matones del momento: D. Trump, V. Putin y Xi Yin Pin, es hacerse el haraquiri. ¿O es que envidia el desparpajo de alguno de ellos?

De inmediato, António Costa, Presidente del Consejo de Europa, se desmarca por completo de la srª Von der Leyen, reivindica el derecho internacional como eje de la política exterior de la UE y señala a los EE. UU. por desafiar el orden internacional.

A la Presidenta de la Comisión le ha faltado tiempo para asegurar ante el Parlamento Europeo que la UE “siempre defenderá” los principios de la Carta de la ONU. ¿qué quieren que les diga? Cada uno es muy dueño de creer qué piensa en realidad doña Úrsula, pero sea como fuere, decir hoy negro y mañana blanco, no es la mejor tarjeta de presentación para alguien a quien, como mínimo, hay que pedirle que piense unos segundo antes de hablar.


Los riesgos reales

Es imposible trazar un patrón común de los tres autócratas que mencionaba antes.

  • Xi Yin Pin y sus sucesores, estoy convencido de que, a largo plazo, son el riesgo mayor para Europa, para la cultura europea. China lo tiene casi todo: masa poblacional sobreabundante y pformada, una sólida cultura milenaria que opera como elemento de cohesión. Las cifras de su desarrollo económico están poniendo en evidencia que sus estructuras son sólidas. ¿Puntos débiles? Incorrecto tratamiento del problema de las minorías étnicas y la dependencia exterior de combustibles fósiles (en tanto no se le encuentre un sustituto más manejable que las presentes energías renovables). No obstante, China es un peligro remoto para Europa: demasiado lejos y sin atractivos objetivos para hacernos presa de sus afanes expansionistas. Tengo para mí que durante bastantes años Xi Yin Pin y sus sucesores, preferirán considerarnos clientes fiables y lugares a visitar, que terreno a conquistar. De hecho no creo que la dominación de Europa se lleve a cabo por la fuerza, sino por el oro; recordad que hablamos, entre otras cosas, del principal tenedor de deuda pública estadounidense. Si mantienen el ritmo, de crecimiento podrán comprar lo que les venga en gana.
  • V. Putin se ha revelado como un tirano más de los muchos que ha padecido Rusia. Desalmado, vengativo, implacable… y con un sentido mesiánico de su misión: volver a hacer de Rusia un país grande y temido. No obstante, deberíamos reconocer que cuando se desintegró la Unión Soviética, las democracias occidentales, cayeron como buitres sobre los pedazos del enemigo por antonomasia: en un tiempo récord países que habían sido miembros de la URSS entraron en la Unión Europea y muchos también en la OTAN. Ucrania que había sido no ya una más de las Repúblicas de la URSS sino parte de la antigua Rusia zarista y que tiene una zona de su territorio poblado por rusófilos, fue la primera en ser invadida. Una acción bélica ¡Qué duda cabe! al margen del Derecho Internacional y de las normas por las que se regía el mundo a partir de 1945. Ahora bien: tan cierto es que Rusia es un país inconquistable, como que carece de medios para ser el dueño del mundo o de Europa. Ni su población, ni su economía (su PIB es inferior al de Italia) dan para tanto, aunque sí está en su mano crearle graves problemas económicos y de seguridad a una Europa envejecida, vacilante y mal defendida.
  • D. Trump, por último, es el único de los líderes con veleidades autocráticas que ha sido elegido, y por dos veces, democráticamente. Narcisista, bravucón y mentiroso, me da la impresión de que guarda con Europa una relación enfermiza en la que no hay que descartar altas dosis de complejo de inferioridad. Sus erráticas políticas, su autosuficiencia (no se siente concernido, limitado, por Leyes ni Tratados, sólo por su voluntad, fruto de un ego desmesurado) nos trae problemas y nos los seguirá trayendo. Odia a Europa porque se sabe incapaz de ponerse a su altura: siempre se verá a sí mismo como un patán frente a un Carlos III, un Macron, una Von der Leye. Por eso la cita en su campo de golf de Escocia, para tratar, a u  tiempo,  de menospreciarla e impresionarla. La cuestión es cómo defenderse de él. ¿Qué hacer cuando te enfrentas al capricho del matón del colegio? Cualquier cosa, menos besarle las botas. La única respuesta coherente es presentar un frente unido, dejar claro que seguimos siendo Europa y no olvidar que, a diferencia de chinos y rusos, los norteamericanos eligen Presidente cada cuatro años y que en 2028 no podrá volver a presentarse como candidato.


¿Y España? 

País miembro de pleno derecho de la UE, seguirá, más o menos, la suerte de los otros veintiséis países miembros. Sin embargo, es bien cierto que, de la misma manera que la distancia que nos separa de las fronteras rusas nos hace menos vulnerables que Polonia o las Repúblicas bálticas a las posibles agresiones procedentes del sátrapa moscovita, la postura mantenida por el actual Gobierno, nos expone a las iras del impredecible Trump y a las consecuencias que de ellas se deriven.

El Presidente Sánchez se ha significado dentro de Europa como la punta de lanza de la oposición la guerra contra Irán. Otros, la tan citada srª Von der Leyen, el Canciller alemán, el húngaro Orbán, se han mostrado propicios a alinearse con los EE.UU., mientras que Francia, Portugal o Italia, mantienen posiciones críticas pero menos explícitas que las españolas. Trump truena cada dos por tres contra España (aunque matice que somos estupendos, pero mal liderados) y no hace falta insistir en que este enfrentamiento viene a ahondar en el abismo que sigue agrandándose entre Gobierno y oposición.


En resumen

  • Europa será uno de los sujetos políticos que, en los convulsos momentos que vivimos, más gravemente pagará las consecuencias de la guerra en Oriente Medio. Y, sin duda, la escasa influencia que pudiera llegar a tener, se pierde por completo con declaraciones, las dos, como las de la Presidenta de la Comisión.
  • España, por su parte, no está en condiciones de influir en el resultado de la guerra, pero reforzar lo lazos internos podría ayudarnos a reducir sus efectos. Por desgracia, el camino que estamos siguiendo es el inverso. Algún Partido ni siquiera descuelga el teléfono cuando recibe una llamada de La Moncloa.
  • En cuanto a la posición del Presidente Sánchez, no importa cuanto de favorable sea mi opinión personal, disiento de su olvido, una vez más, de compartir previamente su decisión con la oposición y con el pueblo español ¿para qué cree que sirve el Parlamento, además de para perder votaciones?