viernes, 9 de octubre de 2026

 Elecciones Generales

A modo de introducción

Permítanme traer a colación una cita de Nicolás Maquiavelo. (Por cierto: he leído y releído hace años "El Príncipe". Sus razones tendría el que lo incluyó en el "Índice de libros prohibidos", pero me cuesta imaginar que la lectura de semejante obra haya sido, durante siglos, motivo de persecución religiosa) Dice así: "Todos los Estados bien gobernados y todos los Príncipes inteligentes han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento". Es bastante obvio que en los últimos tiempos, los gobernantes españoles habían conseguido, no sin esfuerzo, ambas cosas: jas élites rondaban la desesperación y la calle estaba descontenta. 

Sigo, o más bien, comienzo.


La decisión más esperada

El día 5 del presente mes de octubre, Pedro Sánchez, haciendo uso de la prerrogativa que le concede el Art. 115 de la constitución, anunció su intención de proponerle al Jefe del Estado la disolución de las Cortes y, en consecuencia, fijar el día 29 de noviembre para la celebración de las correspondientes Elecciones Generales.

Una breve alocución televisiva del Presidente, ni entusiasta ni catastrofista, escueta, dejando entrever el manido slogan "yo o el caos" (más bien, "yo o la vuelta a la edad de piedra"), por supuesto sin rueda de prensa subsiguiente, ha puesto en marcha el mecanismo para una nueva legislatura.


Primeras reacciones 

Alberto Núñez Feijoo, el más cualificado candidato a sucesor de Sánchez según sus seguidores y según la casi, casi absoluta opinión de las encuestas, compareció, serio, circunspecto y, también sin rueda de prensa, nos vino a decir lo contrario que su rival, tal como mandan los cánones: que no le temblará el pulso para enderezar el rumbo. O sea, para entendernos, deshacer todo lo que ha hecho mal su predecesor. Ninguna sorpresa: quien más, quien menos esperábamos cualquier versión del "Por fin" que ahora cuelga de la fachada de la sede de su Partido. El PP presidido por Don Alberto, se apresta a derogar el sanchismo hasta donde le den las fuerzas. Si ésa es su meta, tiene tarea.

Santiago Abascal, aspirante también a sucesor, aunque todo parece indicar que la Historia le tiene reservado el papel de socio minoritario del acaso inevitable Gobierno de coalición, en el que podría ocupar el puesto de Vicepresidente, fue un poco más explícito y en tres brochazos dibujó con total nitidez los ejes fundamentales de su programa: prioridad nacional, desregulación y remigración: esos son los sapos con los que tendrá que desayunar Don Alberto para estrenar su estancia en el Palacio de la Moncloa. Nada nuevo, ninguna sorpresa: la concreción de este trío de principios podríamos adivinarla la mayoría de los que seguimos con cierta atención la vida nacional.

Algunos añadidos nada más: 

  • El asturiano José María Figaredo, una de las voces, sino más ilustres, si, al menos, más tonantes de Vox ya ha anunciado el funeral a celebrar por la muerte del actual sistema público de pensiones, que habría de ser sustituido por un modelo mixto, con entrada del sector privado. Que esto sea o no parte del trágala que Vox plantee al PP está por ver. En cualquier caso, es de agradecer que los nueve millones largos de pensionistas españoles, votantes todos, conozcan con antelación suficiente cuáles podrían ser las consecuencias de su voto. Lo que no tengo tan claro es si su jefe tenía previsto desvelar tan temprano esa parte de su programa electoral.
  • La madrileña Isabel Díaz Ayuso, siempre tan ocurrente, cree que desde el Gobierno se va a tratar de adulterar el resultado de las elecciones. "Buscará (¡Sánchez, quién sino!) nuevos señuelos con trampas", por lo que ha pedido a la gente que "ni se le ocurra votar por correo", componiendo, mientras lo decía, una cara de susto en línea con sus acreditadas dotes histriónicas. 
  • Y acaso para no dejarla sola, otras voces, Abascal desde luego, y algunos compañeros de la Doña han abundado en la idea. Qué quieren que les diga, eso tan "trumpista" de ponerse la venda antes de la pedrada por si vienen mal dadas, no es la actitud más demócrata, exigible a quienes blasonan de pertenecer a un Partido de Estado. Sobre todo cuando hablamos de uno de los sistemas electorales más garantistas del mundo.


¿El mejor momento para ir a elecciones?

Para la oposición, cualquiera habría sido bueno; al fin y al cabo, llevan pidiendo el adelanto electoral desde la toma de posesión de Pedro Sánchez. 

No era eso a lo que me refería, sino a si el Presidente ha elegido bien el momento de dar por terminada la legislatura, rompiendo su reiterada cantinela de que llevaría su mandato hasta los cuatro años previstos por la Constitución, o si lo ha hecho porque "no tenía más remedio".

  • ¿Es suficiente razón el revés parlamentario más reciente, al haber visto rechazados sus dos Decretos-Leyes sobre la vivienda? Cada uno puede interpretarlo como quiera, pero, si volvemos la vista atrás, podríamos traer a colación media docena de fracasos semejantes que el Gobierno ha encajado sin pestañear. Mucho más grave me parece a mí, haberse saltado durante tres años seguidos el mandato constitucional de presentar y sacar adelante los Presupuestos Generales.
  • No se trata de elegir el mejor momento, sino el menos malo. Sánchez ha entrevisto una ventana de oportunidad, un atisbo de esperanza, en la protesta popular generalizada, con acampadas en bastantes ciudades españolas, empezando por la que sigue en pie de la madrileña Puerta del Sol. Ha debido pensar que es posible que toda la indignación no se traduzca en más votos para su Partido, pero podría darse por contento si la movilización de la izquierda deriva los votos rescatados de la abstención a formaciones más radicales.
  • Con un poco de habilidad, y alguna que otra complicidad, puede, tal vez, salvar los muebles. Para incrementar los efectos de la protesta, la muerte de Maricarmen Abascal este miércoles pasado, agranda su figura y su significación. La oposición le pedirá que no haga electoralismo con su muerte, pero todos tratarán de sacar partido de algo tan oportunamente luctuoso. Actuaciones como las del Alcalde y la Presidenta de la comunidad de Madrid, negándose al minuto de silencio, demuestran o que digo.
  • Cuando hablo de complicidad, me refiero a la rapidez con la que los Secretarios Generales e CC.OO. y UGT han accedido a respaldar la petición de huelga general, puesta de manifiesto por las portavoces de los Sindicatos de inquilinas. Permitidme que me asombre de que el Sr. Garamendi, tan ducho en estas lides, califique de ilegal esa hipotética huelga, porque "no es una huelga por motivos laborales". ¡Qué aparente ingenuidad! "Toda huelga es política, porque en caso contrario, no es una huelga", escribió E. Tierno Galván allá por los albores de la transición. En cuanto a si es legal o no, Tribunales tiene España que sabrán responderle.
  • Doy por supuesto que las encuestas sobre intención de voto que maneja el PSOE y las perspectivas sobre la evolución a plazo medio de la coyuntura económica nacional eran  cualquier cosa menos esperanzadoras. Únase a eso que noviembre no alcanza a ser el momento álgido del viacrucis judicial que afecta a la imagen del Partido, con la única posible excepción de la que luego hablaré. La retahíla de casos en marcha no está aún madura como para provocar titulares periodísticos demoledores (faltan bastantes meses para todos ellos), así que quizás la suma de todos estos factores nos lleve a que, en efecto, finales de noviembre es la fecha menos mala para echarle un pulso al futuro.


Dos factores adversos

  • Ceuta. Es muy poco probable, cercano a lo imposible, que para cuando empiece la campaña haya vuelto la normalidad a Ceuta, lo que será explotado hasta el límite de lo posible por la oposición. Nadie puede extrañarse, porque, además, es un hecho que el Gobierno malbarató todo un mes, el de agosto, sin hacer prácticamente nada de provecho. Eso al margen de otras cuestiones (todo lo eferente al papel de Marruecos en este asunto y las inexplicadas razones del comportamiento de Sánchez sobre este punto concreto) que no Vox, pero sí el PP deberán tratar con cautela si llega a La Moncloa, dada la muy especial relación del reino alahuita con los Estados Unidos.
  • En el terreno judicial, no sería de extrañar que, una vez más, pudiera cumplirse una de las conocidas leyes de Murphy ("todo lo que puede empeorar, empeora"). Concretamente, la evolución del caso Leire y su periferia podría entrar en ebullición, si aparecieran pruebas que pusieran en tela de juicio la limpieza de la financiación del PSOE. El problema para Sánchez es que no puede saber cuándo podría estallar esa mina. ¿Cabe imaginarse algo más perjudicial para el Presidente que esa bomba en plena campaña?


¿Y ahora?

El Gobierno no ha perdido ni un minuto. Disueltas las Cortes, se ha puesto a la tarea con un entusiasmo digno de mejor causa: desde el espectáculo insólito de Yolanda Díaz, Vicepresidenta y cabeza visible del socio gubernamental, llamando a la ciudadanía a manifestarse contra el Gobierno del que es parte esencial, a la presentación de dos nuevos Decretos-Ley, versión corregida y aumentada de los rechazados la semana pasada, ante la Diputación Permanente del Congreso donde, dada su composición distinta de la del pleno, podría conseguir la aprobación. La maniobra será legal, si es que lo es, pero ¿verdad que rechina un poco?

Puestos a no perder el tiempo, el Ministerio de Trabajo ha anunciado que pone en marcha la maquinaria para establecer el nuevo salario mínimo para 2027. Ha empezado por las tareas preparatorias, convocatoria de los asesores expertos, para después citarse con los "interlocutores sociales". Sagaz maniobra: el Gobierno gana puntos si con su mediación logra poner a CEOE y Sindicatos de acuerdo, y pierde la CEOE, o sea la derecha, es decir la oposición, si las partes rompen la negociación y tiene que ser el Ministerio de Trabajo quien fije la cuantía del nuevo salario mínimo. 

Por lo demás, se supone a todas las formaciones políticas en pleno zafarrancho de combate. La mayoría dice estar preparada desde hace tiempo par afrontar las elecciones que se avecinan. Lo veremos en capítulos siguientes.

Por excepción, que, por otra parte, no es sino la repetición de lo que viene ocurriendo desde, más o menos, el incierto reinado de Witiza, la izquierda alternativa está enfrascada en el consabido y lamentable espectáculo de múltiples voces clamando por la unidad pero sin el menor atisbo, hasta ahora, de que los portaestandartes de las propuestas se sienten alrededor de una mesa y salgan de la reunión con la novedosa noticia de haber consensuado una sola voz, una sola imagen, una sola marca electoral y un sólo candidato (o, candidata, no vayan a creer que estoy tratando de volver al patriarcado) a la izquierda de la socialdemocracia.

Señores, el espectáculo ha comenzado. Tiempo tendremos de ir comentando esto, aquello y lo de más allá. No hagan demasiado caso a los portavoces: ni estamos al borde del precipicio, ni, gane quien gane va a conseguir ponernos a la cabeza del mundo civilizado. Cuando elección tras elección se habla de "momento trascendental", se está reconociendo, quiérase o no, la normalidad.

En fin, que ojalá cuando termine el recuento de nuestros votos, en la tarde/noche del 29 de noviembre y se sepa cuál es la fuerza real que el pueblo ha otorgado a cada uno los aspirantes a gobernarnos, las cosas transcurran con tan absoluta normalidad, que, pasado el tiempo no haya lugar para recordar aquella copla anónima del siglo XIX que alcanzó triste y comprensible notoriedad:

"Salieron seis toros. 

Los seis mansos fueron 

y ésta fue la causa 

de quemar conventos". 

viernes, 2 de octubre de 2026

 Un viernes para el recuerdo

Advertencia previa

Ayer, jueves por la tarde, tenía completado el borrador del post de esta semana. Trataba, cómo no, del "Decreto Maricarmen" y del segundo Real Decreto-Ley que habrían de tramitarse esta mañana. Confíe en la solidez de las última informaciones disponibles, di por convalidado el primero, por rechazado el segundo y escribí en consecuencia. Tiempo perdido: este texto que va a continuación es el resultado de mi precipitación.


Última hora

Hoy, viernes 2 de octubre, el Congreso de los Diputados, por 172 votos a favor y 178 en contra, ha tumbado el "Decreto Maricarmen" y por 166 y 184, respectivamente, su acompañante, que se ha tramitado sin especial adjudicación de denominación personal.

El resultado se daba por supuesto desde algunas horas antes y, llegado el momento, el voto negativo de Junts ha tumbado la propuesta del Gobierno y ha convertido en estéril el maratón de reuniones, conciliábulos y cabildeos de los últimos días. La diferencia de votos entre el primer y segundo RD-L se debe al cambio de posición de PNV y coalición Canaria que en esta segunda votación sumaron sus votos a los de PP, Vox y Junts

¿Sorpresa? Relativa, nada más. Cuando se desvelan las certezas es muy sencillo encontrar las explicaciones. Junts, agotada la ubre nutricia de la que ha estado alimentándose desde que apoyó la investidura de Pedro Sánchez, contando ya con el factor positivo del inminente retorno del proscrito, acosado por el constante goteo de votos que se perdían camino de Aliança Catalana, ha creído que había llegado el momento de abandonar a su suerte a Pedro Sánchez. Si ha acertado o no, lo sabremos más pronto que tarde.


Más se perdió en Cuba

Lo que había pensado escribir sobre los Reales Decretos-Leyes, hoy ya papel mojado, era, en resumidas cuentas, que su contenido apenas rozaba los bordes del problema que no es otro que la endeblez crónica de la oferta de viviendas disponibles en España, ya se an para compraventa o para alquiler.

Eso es lo que creo, y, por eso, me permito rescatar algunos de los párrafos que había previsto publicar esta tarde:

El contenido de los Reales Decretos-Leyes que deprisa y corriendo ha puesto el Gobierno en el BOE, es posible que cumpla alguno de los objetivos importantes para sus redactores, básicamente, prolongar su permanencia en sus respectivas poltronas, y dar carnaza al populismo, pero creo que se quedan a años de luz de ser la solución del motivo de la angustia de tantos miles de compatriotas.

Remedios caseros para males estructurales

Atendiendo a las peticiones del autodenominado "Sindicato de inquilinas", navegando en la cresta de la ola mediática y con la vista puesta en la supervivencia de la coalición progresista, a la velocidad de la luz, el Gobierno ha publicado sendos RD-L en los que tratan el gravísimo problema del que hablamos, con medidas cortoplacistas, populistas y, a mi juicio, ineficaces para solventar la cuestión de fondo.  

Una cosa es cómo regular la relación casero-inquilino, ya de por sí compleja y sensible a posiciones ideológicas, y otra, bastante más peliaguda, dar satisfacción a las decenas de miles de españoles que buscan un techo donde empezar o terminar su vida.

En síntesis, el problema de falta de viviendas sólo puede resolverse aumentando la oferta, es decir, construyendo.

Tratamiento oportunista

La regulación que se ha presentado en el Parlamento para su convalidación trata de materias que, desde luego, son reales y afectan, de una u otra manera, al problema de la vivienda:

  • Prorroga la salvaguarda de desahucios para personas vulnerables sin alternativa habitacional hasta el año 2030. Es decir: protege durante tres año y cuarto adicionales a quienes ya estaban siéndolo hasta hoy. ¿Ayudará esta medida a encontrar casa a las docenas de miles de españoles que no encuentran dónde vivir?
  • Los contratos de alquiler que hoy estén en vigor y cuyo plazo venza antes del 31 de diciembre del 28, podrán acogerse a una prórroga de dos años más. Es obvio que la medida supondrá un respiro para un buen número de inquilinos que podrían estar temiendo el término inminente de su contrato, pero, de nuevo, lo más que puede decirse es que gracias a ésta y la anterior medida, no se agrava aún más la angustiosa falta de viviendas.
  • La renovación automática de alquileres, la petición fundamental del Sindicato de Inquilinas, que incluía, además, la insólita indemnización al inquilino cuando se extingue su contrato, no ha sido convalidado, como, por otra parte, se presuponía, desde que su contenido se llevó a un texto legal distinto del publicado apenas dos días antes. Lo sabían sus autores y lo suponíamos bastantes ciudadanos medianamente curiosos. (Cuando escribí este párrafo, dábamos por cierto que sólo el segundo RD-L iba a ser "devuelto a toriles").
  • Está bien regular los alquileres de temporada, tratar de evitar los frecuentes abusos del alquiler de habitaciones (aunque me pregunto si el Estado, ya sea el Gobierno de la Nación, el autonómico o el municipal, cuenta con medios para controlar su cumplimiento) y, ¿cómo no? limitar la actividad de los llamados "fondos buitre", cuando ésta sea abusiva. 
  • Estas medidas podrían haberse tomado hace mucho tiempo, igual que regular en serio los alojamientos turísticos; ahora bien, estas novedades, que pueden contentar a los acampados en la Puerta del Sol y convencerles de que han conseguido una gran victoria, en mi opinión, tampoco están orientadas a resolver el problema de fondo.

¿Qué se puede hacer?

Qué hay que hacer, más bien: grosso modo, construir cuanto antes un millón de viviendas y, en términos relativos, hacerlo de manera que al menos el cincuenta por ciento de esas nuevas construcciones, sean viviendas públicas.

Más fácil de decir que de hacer ¿verdad? Falta suelo urbanizable, las competencias en esta materia están desperdigadas entre la Administración central, la autonómica y la municipal, falta mano de obra especializada, la burocracia es agobiante, los costes de la construcción se han disparado, la legislación actual desanima a comprar para luego alquilar, ya sea por el temor a la "okupación" (aunque las cifras reales desmientan la leyenda) o a las consecuencias de encontrarse con un inquilino mal pagador, etc. etc.


¿Qué han hecho nuestros vecinos?

  • Llama la atención que en Europa, sea cual fuere el color político del Gobierno, el núcleo duro de la política de vivienda no se manosea cada vez que cambia el signo del Poder Ejecutivo. Esto, en el caso de España, es trascendental, dados, por ejemplo, los problemas derivados de la dispersión de competencias, o la facilidad con que cierta alcaldesa de la Capital del Reino vendió de una tacada, el parque público de viviendas  de su municipio a un fondo buitre.
  • Los últimos datos de Eurostat indican que países como Austria, Países Bajos, Francia Alemania o Finlandia destinan más del 1% de su PIB anual a políticas de vivienda, ya sea en construcción propiamente dicha, rehabilitación, subsidios o alquiler social.
  • En contraste, España apenas roza el 0,1%, situándose entre los países con menor esfuerzo presupuestario. Incluso Italia, que está en la "zona baja de la clasificación", dedica tres veces más que nosotros, el 0’3 %.
  • El parque de vivienda pública en España es hoy irrelevante. Ocupamos el puesto décimo octavo en Europa. Los datos muestran que la vivienda social en España, cuenta con un parque que supone solo un anémico 3,3%. Los países con los porcentajes más altos de vivienda pública en Europa son los Países Bajos (30%), Suiza (25%), Austria (24%), Noruega (23%) y Dinamarca (20%). Como podrán comprobar, el color político de sus Gobiernos es variopinto.
  • Dato a tener en cuenta: con la excepción de Noruega, los demás países dedican más del 50 % de este parque a alquiler, no a viviendas en propiedad. Por otra parte, en todos los casos no cabe la posibilidad de privatizar viviendas sociales, sean en propiedad o en alquiler.


Escenario incierto

El clamor por el adelanto electoral deja en solitario al PSOE. A la cantinela de PP y Vox que empezó justo cuando se constituyó el Gobierno de coalición, se unen ahora todas las formaciones a la izquierda del socialismo, llevadas en volandas por la ola popular, por el descontento que se ha manifestado en las múltiples acampadas, empezando por la de La Puerta del Sol madrileña, a partir de la ejecución del desahucio de Maricarmen Abascal.

Sigue siendo cierto que la capacidad de adelantar las eleciones es prerrogativa exclusiva del Presidente del Gobierno. Sólo es él quien puede hacer una cosa o su contraria, es decir, no hacer nada. Hasta ahora, ni la reiterada falta de acatamiento de la Constitución en cuanto a presentar y sacar adelante los Presupuestos Generales durante los tres últimos años, ni las frecuentes derrotas parlamentarias, han movido la inquebrantable decisión del Presidente de agotar la legislatura.

Cosas veredes, Sancho: un suceso en sí mismo carente de calado político, el desahucio de una anciana tras siete años de pleitos, uno más entre muchos miles de casos parecidos, encendió la mecha. La repercusión popular de otro lanzamiento más, la clásica "gota que colmó el vaso", desató el movimiento callejero del que estamos siendo testigos. El Gobierno debió de pensar que era el el momento óptimo para conseguir un apoyo parlamentario a favor de una confusa reforma de la normativa sobre el incandescente tema de los contratos de alquiler y se puso en marcha. 

Para nada se trataba de resolver el problema de la vivienda, era, por una parte un parche temporal a algunos de los aspectos más irritantes de la realidad actual en esta materia, y, por otra y fundamental: un balón de oxígeno para un Gobierno que, tras la crisis aún sin resolver de Ceuta, no estaba en su mejor momento. En definitiva, era el alivio que se suponía debería permitirle a Sánchez llegar a la primavera del 2027 con menos agobios que los que ahora soportaba.


¿Y ahora?

 Junts rompió la baraja. Estaba en su derecho ¿Se romperá, además, el Gobierno de coalición? Se sabe que esta mañana, viernes, Presidente y Vicepresidenta han mantenido una conversación (no me atrevo a utilizar términos más explícitos, porque carezco de información) a cuyo término, de lo que Yolanda Díaz no dijo podría deducirse que hablaron del adelanto electoral. Poco después, el Ministro Bustinduy, en "La hora de la 1" se expresaba, encendido, en clave de campaña.

Dudo mucho de que Pedro Sánchez, si Sumar rompe la coalición, se atreva a gobernar en solitario. Por otra parte, nadie, ni él, está en condiciones de interpretar el peso que la protesta sostenida, o iniciada al menos, por el Sindicato de Inquilinas, pueda tener en las urnas, aunque sí hay datos para dar por descontado que entre los sujetos pacientes de la su acampadas está el propio PSOE.

Por consiguiente el cálculo de probabilidades del Presidente tiene que tratar de despejar la duda de si su eventual sangría de votos va a ser mayor o menor que el incremento que podría producirse a su izquierda. Es decir, si la indignación popular va a ser suficiente o no para superar en escaños a las formaciones de la derecha. Y no tendrá más remedio que descontar el apoyo futuro de Junts, aunque este mismo Partido tenga que resolver sus propias contradicciones, y su senda futura sea una incógnita que tal vez sólo se resuelva tras las elecciones catalanas; tarde, por cierto, para despejar la actual ecuación.


En resumen

  • En cuanto a los fallidos Decretos-Leyes, fueron un intento ramplón de saltar sobre el más grave problema que ahora enfrenta la sociedad española, sin rozar siquiera el núcleo de la cuestión: como reequilibrar la demanda y la oferta de viviendas y qué peso debe alcanzar el parque público.
  • Por lo que se refiere a Junts, exprimida la ubre y con Puigdemont haciendo las maletas, no soy de los que se hayan podido asombrar de su cambio de socios. Al final, la cabra tira al monte, hable la lengua que hable.
  • La gran duda, si habrá o no adelanto electoral y, en su caso, cuándo votaremos, creo que lo sabremos más pronto que tarde. Por aberrante que pueda parecer, mi pronóstico es que, la traca final, de la que es posible que tardemos en saber toda la verdad, dependerá de si Sumar se despide del Gobierno o prefiere seguir disfrutando de sus actuales cuotas de poder.
  • Si esta historia acaba en adelanto electoral, como todo parece indicar ¿cuántas mentes pensantes a la izquierda del PSOE, cuantas figuritas encantadas de haberse conocido, lamentarán el tiempo perdido en dimes y diretes? No soy ningún profeta, pero veo muy difícil que estas formaciones sean capaces, siquiera, de sentarse a hablar de la cuestión. Peor para ellas.



sábado, 26 de septiembre de 2026

 Semana polifacética

Hay semanas monotema y semanas cajón de sastre; semanas en las que un acontecimiento monopoliza la atención pública y que, en ocasiones, su mero enunciado, pasado por tu personal filtro de ver la vida, te lleva a escribir de un tirón su glosa y aún te deja la sensación de que deberías haber alargado bastante más tu escrito.

Otras, no es que no suministren material para explayase, es que la acumulación de hechos te genera la duda de cuál de ellos vas a dejar sin comentar. Ésta es una de ellas.

Vean


¿Es peligrosa la IA?

Es obvio que ni la Inteligencia Artificial ha nacido esta semana, ni dejará de estar presente en nuestras vidas en el tiempo por venir. (Salvo que la agorera profecía de alguno de sus patrones se haga realidad y la humanidad desaparezca del Planeta. Tengo, no obstante la duda de a quién se refería el "todos" de que hablan estos pájaros de mal agüero, si a la especie humana o a la pandilla de logreros que se están haciendo de oro con sus artilugios medio diabólicos).

No obstante, ha sido en el comienzo de esta semana cuando he leído algunas informaciones preocupantes. Algunos de los tecnócratas norteamericanos que desarrollan la IA, (Anthropic y OpenAI), han llegado a predecir la muerte de todos nosotros, el fin de la especie humana en un plazo cuya cercanía, una década, es preocupante. D. Trump opina lo contrario y cree que ralentizar el desarrollo de la nueva tecnología, haría a USA perder esa carrera crucial ante su gran rival global: China.

Estuve tentado a pensar, dentro de mi ignorancia supina sobre la materia, -todo mi conocimiento real sobre este asunto empieza y termina en el uso discreto del chat GPT- que si el Presidente de los EE. UU. opina blanco seguramente será negro, así que debería preocuparme y empezar a ordenar mis cosas (aunque si hemos de morir todos ¿qué más da?). Por descontado, el que una obra humana acabe controlando a su creador y hasta deshaciéndose de él, ha sido hasta ahora un argumento clásico de la ciencia ficción, pero ¿y si le toca a nuestra generación experimentar su horror en nuestras carnes?

Luego he tenido ocasión de ver el problema bajo otra óptica más asequible: el descomunal coste financiero que está ya exigiendo el desarrollo de la IA, el desfase creciente entre las inversiones y los beneficios es tan abismal, que empieza a tomar cuerpo entre los entendidos el riesgo de un pinchazo de la burbuja que dejaría la crisis de las punto.com en una simple bagatela.

China calla, o, mejor dicho, no oímos nada, lo que sólo quiere decir eso: que no sabemos qué opinan sus gobernantes de este asunto.

En resumen: por lo que a mí respecta, nada puedo hacer, ni siquiera alarmar o tranquilizar a mis lectores, porque sería temerario en un caso y en su contrario. 


Era cuestión de tiempo

Hablo de Ceuta y, más en concreto de la agresión de un muy nutrido grupo de manifestantes al automóvil en el que viajaban una diputada de la ciudad, una abogada de la Unión Europea y no sé si algún pasajero más.

No importa las veces que la diputada intentara hacerse oír y convencer a los asaltantes de que "no somos nosotras", la multitud arreció en sus acometidas, huevos, piedras, palos, al vehículo que terminó con varias lunas hechas añicos y abolladuras sin cuento.

Los agresores las habían tomado por miembros de una ONG que habría llegado a Ceuta procedente del País Vasco, proclive a Bildu y con la intención de "ayudar" a los asaltantes, quiero decir a los inmigrantes, que ocupan playas, calles y, claro, las zonas acondicionadas para los que entraron a la brava hace ya más de cincuenta días.

En corto y por derecho: la situación no ha hecho sino empeorar desde el principio. Pasan los días, las semanas, vamos camino del segundo mes y la ineficacia, la ineptitud del Gobierno de España está siendo imperdonable. Por no hacer, ni siquiera han dejado defenderse a quienes estaban llamados a defender a los demás: policía, guardia civil y ejército que están siendo obligados a mantener una actitud tan incomprensible que aun deplorando el comportamiento de quienes destrozaron el coche de la diputada, no me queda más remedio manifestar que no me ha extrañado nada.

Ni siquiera me atrevo a confiar en que lo acontecido sirva de freno para desmanes futuros.


Pedro Sánchez en la Asamblea General de la ONU

Hace años que las sesiones de la Asamblea General de la ONU dejaron de ser lo que eran. Hace tiempo, en realidad, que la ONU ha perdido su capacidad de influencia real en cualquier asunto en el que estén en juego los intereses de los grandes del momento. La guerra de Ucrania, el conflicto del Oriente Medio, por ejemplo, son buena prueba de ello.

No obstante, sigue siendo un espléndido escenario en el que los oradores buscan, y en ocasiones consiguen, notoriedad, efectos positivos en su electorado local tengan o no algo que ver con el gran objetivo de mejorar el entendimiento entre las naciones.

Podría extenderme sobre qué hizo o dejó de hacer Donald Trump cuando ocupó el sitial del orador, pero ¿para qué? Siguió su guión habitual y esta vez no creo que sorprendiera a nadie.

Por eso, sin dudar que su importancia a escala planetaria es minúscula comparada con la del recién citado, prefiero comentar tres detalles que me llamaron la atención del paso de nuestro Presidente del Gobierno por Nueva York.

  • Por primera vez desde que se produjo el asalto a la ciudad de Ceuta, Pedro Sánchez ha puesto en entredicho la actitud de nuestro vecino del sur. No lo ha culpabilizado, ni le ha atribuido la organización del asalto, pero se ha movido de su cantinela habitual. Más o menos lo que ha venido a decir es que no evitó la entrada de los asaltantes. Algo obvio, por otra parte, visto el alarde de eficacia de que hicieron gala las fuerzas del orden marroquíes el pasado 15 de agosto, en la segunda intentona de entrada masiva a Ceuta. ¿Suficiente? No me lo parece, pero menos es nada.
  • Pedro Sánchez declinó la invitación del Presidente Trump a la recepción que cada año organiza para agasajar a los asistentes a la asamblea. Problemas de agenda, según La Moncloa. Lo cierto es que se citó con el Alcalde de Nueva York del que con total seguridad no iba a recibir ningún desplante como los que nunca hay que descartar cuando hablamos de quien ya sabemos y de cómo interpreta su papel de anfitrión. Eso, o que ha preferido esperar a ser invitado a la inauguración del majestuoso nuevo salón de baile de la casa Blanca.
  • Y por último, y no por eso menos importante, el beso medio a traición de Delcy Rodríguez, antes segunda en el mando de Nicolás Maduro y hoy Delegada Mayor de la República (está por ver si la República es la bolivariana o la de los Estados Unidos). Hablaba D. Pedro por teléfono, vaya usted a saber con quién, cuando Dª Delcy salió escopetada de su escaño, con una media sonrisa taimada, recorrió a media carrera los más de cincuenta metros que la separaban de su objetivo y se plantó sonriente junto a su objetivo. D. Pedro la vio, se despidió de quien fuera su interlocutor, le estrechó la mano, cruzaron un par de besos y sin terminar de levantarse del todo, escuchó lo que, según parece, fue un requerimiento de que España no olvidara a Venezuela, o algo por el estilo. Sorprendente, innecesario y, sobre todo,  llamativo, muy llamativo.


Las joyas de Zapatero

No diez días después de lo prometido en sede judicial, sino bastante tiempo después, José Luis Rodríguez Zapatero ha dado su versión sobre el origen de la parte más llamativa de las joyas encontradas en la caja fuerte de su despacho: un regalo personal  que el rey de Arabia Saudí, Abdullah Bin Abdulaziz Al-Saud, le hizo los días 18 y 19 de junio de 2007, en Madrid.

¿Pruebas? Pues, de momento, la palabra del receptor del regio regalo. El Rey ha muerto, pero, no obstante, el Sr. Zapatero aporta copia de cartas dirigidas al gobierno saudí en demanda de confirmación de lo alegado; cartas que, por el momento no han tenido contestación, razón por la cual, el Sr. Zapateo pide al juez Calama que curse la correspondiente comisión rogatoria a la Casa Real de Arabia para que confirme lo dicho por el solicitante.

Como datos objetivos, el lugar donde se hizo el supuesto regalo, Madrid, descarta el posible delito de entrada ilegal, contrabando vamos, de las joyas. Por otra parte, las fechas permitirían alegar prescripción del posible delito fiscal en el que se habría incurrido por no haber sido declaradas ante Hacienda.

Como guinda del pastel, el Sr. Zapatero, recusa al nuevo tasador nombrado por el juez para averiguar el valor real de las joyas. Como se decía en los culebrones… Continuará.


Esperpento en el Congreso

¿Cuántas veces hemos visto u oído aplicar el adjetivo tóxico a la ideología de aquel Partido, a la actitud de ese Diputado o la influencia de ésta o aquella otra agrupación? Y todos lo hemos entendido aunque muchas veces no compartiéramos la opinión. Tanto nombrar a la bicha y por fin… lo tóxico, lo literalmente tóxico, llegó al Congreso.

Ocurrió el miércoles durante la sesión del control del Gobierno. ¡Lástima! D. Pedro, aguantó el besuqueo de Dª Delcy y, por si fuera poco,  se perdió el grotesco espectáculo. Estaba en el uso de la palabra la diputada del PP Dª Ana Vázquez y hablaba y no paraba sobre las desdichas por las que está pasando el pueblo ceutí.

Dª Ana, miembro de la Policía Nacional antes de su llegada a la Carrera de San Jerónimo, ha sido y es azote del Ministro Grande-Marlaska. En pleno alegato contra los avatares que soporta la ciudadanía, concretamente las adolescentes que tienen que acudir a la escuela a diario, para darle más verismo a su prédica, mientras hablaba del equipamiento básico de las alumnas ceutíes, tiró de bolso y dijo (más o menos) ¡Esto es lo que llevan a mano! y mostró un  espray de gas pimienta.

Tardó en reaccionar la Presidenta del Congreso, hasta que cayó en la cuenta que su Señoría esgrimía un arma y eso estaba prohibidísimo en el Reglamento, así que le exigió que saliera de inmediato y se deshiciera de semejante instrumento. Tardó, pero lo hizo. Y lo hizo entre los aplausos de sus compañeros de bancada, con la notable excepción de su jefe el Sr. Feijoo al que la ocurrencia no pareció entusiasmar.

El resto es un tanto confuso. El receptor del arma prohibida, en teoría era un envase vacío, debió de ocurrírsele manipularlo y… bueno, que no estaba vacío.

Lo que luego pasó seguro que lo conocen, así es que no es cosa de aburrirles. Lo que a mí se me ocurre es que la Srª Vázquez pagó el tributo al ansia de notoriedad a cualquier precio de la que tantos fieles seguidores goza esa tan extendida manía.



P.D. La titular indiscutible de la semana es, para su desgracia, Maricarmen Abascal. Hablar de ella exige hablar del problema de la vivienda, así que tiempo tendremos de volver sobre el desahucio de la pobre octogenaria.