viernes, 17 de abril de 2026

¿El Huevo o la gallina?


Hace una eternidad

Corría el otoño de 1966, yo era un profesional al servicio del Estado que desempeñaba su primer destino, asombrado de cuanto veía a mi alrededor. Llegaba de la austeridad salmantina a la luz, el agua, el mar, las flores por todas partes: llegaba a Málaga que, por entonces empezaba a conocerse como "La Costa del Sol", uno de los puntos del litoral español donde empezaba a florecer la industria turística.

Recuerdo que una de las curiosidades que entonces llamaban la atención al malagueño era el prodigioso invento que funcionaba en los servicios del "Hotel Don Pepe", inaugurado un par de años antes en Marbella. Tanto dio que hablar que se hasta se organizaban viajes entre amigos para verificar que lo escuchado no era un bulo. Y allá fui yo con otros dos amigos ¡A comprobar si era cierto, y lo era, que los grifos del "Don Pepe" funcionaban sin llaves. Bastaba acercar las manos y el agua fluía sin interrupción, hasta que las retirabas! 

(- Creo que funcionan por célula eléctrica.

-¿Y eso qué es?

-¿Y yo qué sé? Un invento alemán, o americano)

La Marbella del final de los 60, era una ciudad amable, distinguida, a la que se llegaba por un carreterita de doble dirección, con un solo carril por cada sentido, carriles que se quedaban sin arcén cuando cruzaba un puentecillo, y había un montón. Contaba con algunos restauantes de renombre, "La Fonda", "Santiago", alguna sala de fiestas que los más entendidos empezaban a llamar discotecas y recibía un pequeño pero selecto contingente de visitantes, a medio camino entre el viajero, una especie en franca regresión, el veraneante y el turista. ¿Cuántos, entre todos? No creo que sobrepasaran los cuarenta o cincuenta mil al año. Más o menos como el número de habitantes censados, entre los que los extranjeros eran una exigua minoría.


Marbella, hoy

Desparecidos los profetas del desarrollo de Marbella los Hohenlohe, las Gunilla von Bismark, los De Mora y Aragón, los Jeques árabes, perdido en el recuerdo el inefable Jesús Gil y Gil, apagados los ecos de la "Operación Malaya" que sentó la mano a los epígonos de Gil por sus desmanes ¿Qué nos encontramos ahora en Marbella?

160.000 habitantes censados y casi otros tantos residentes estables. Han desaparecido los viajeros ¿quién puede tener interés en "viajar" a un lugar donde, a lo largo del último año han llegado un millón, cifra redonda, de turistas.?

Sé que los medios oficiales marbellíes blasonan de la calidad de sus visitantes. Discrepo profundamente. Dese hace unos años, el glamour del turista marbellí es cada día menor. Y la calidad de la oferta que reciben va en paralelo

Lógico, si se tienen en cuenta los números que se manejan en el turismo español y en el mundial. Si España se acerca a los cien millones de turistas al año ¿Dónde y cómo creen ustedes que puede seleccionarse esa cifra de visitantes para que todos resulten cultos, elegantes, refinados? ¿Los hay, acaso, en el mundo, o es demasiado pedir?


Algunos detalles:

  • Hasta hace unos años, el único restaurante en el Paseo Marítimo, digno de tal nombre y de tal emplazamiento, era "Santiago": amplio, buen servicio, buen producto, fabulosa bodega, y, como se deduce de lo dicho, magnífico emplazamiento. El local cerró por jubilación del dueño (bien ganada, por cierto). Tras algún intento de reapertura, hoy, por fin, una parte de lo que era el viejo "Santiago" da cabida a una de las dos grandes franquicias mundiales de hamburgesas. 
  • Paralelamente, el Paseo Marítimo apesta a los humos de los chiringuitos de la playa, soporta un pavimento en condiciones penosas, y tanto restaurantes como tiendas son establecimientos de tres al cuarto.
  • Poco más de cien metros adelante de lo que fue "Santiago", en los bajos remodelados de uno de los más conocidos edificios de esa zona del Paseo, se han instalado, un bazar chino gigantesco, un gimnasio que huele a sudorina y otra hamburgesería, hermana (o rival) de la anterior, esta vez por cuenta de la otra gran marca mundial del sector.
  • Durante años, más de medio siglo, en el extremo occidental del Paseo del Mar, en plena Ricardo Soriano, la arteria principal de Marbella, estaba la "Cafetería Marbella", un lugar con buen café, buena bollería y un espacio propicio para dejar pasar el tiempo ante una merienda clásica. El local es una concesión municipal. La actual Corporación, cuando el anterior ocupante tiró la toalla, se lo ha adjudicado ¡A otra hamburguesería más! (en este caso "Five Guys", la tercera en discordia).
  • Hablen con los que conocen la evolución de Marbella y pregúntenles si es cierto o no que, lenta pero constantemente, decrece el número de establecimientos donde se disfruta de una buena cocina malagueña, no sólo frituras, sino platos como una buen gazpachuelo, una sopa Viña AB, mientras aumenta la lista de restaurantes italianos y, en menor medida, japoneses.

Vuelta al principio

  • ¿Por qué son así las cosas?¿Por qué la totalidad de los accesos al Paseo Marítimo, están llenas de señales de tráfico bien visibles que prohiben la circulación de bicicletas y patinetes, y, si embargo, unas y otros circulan alegremente a todas horas? ¿Se tratará, ésa es mi opinión, de hacerle saber al turista que ha llegado al paraíso donde las reglas no están escritas para él? ¿Temen los munícipes y sus agentes molestar al turista y que cambie de destino el próximo verano?
  • ¿Por qué se tolera la venta ambulante, los manteros para entendernos, en pleno paseo ante los ridículos comportamientos de la Guardia Municipal que hace como que vigila  y persigue la práctica, pero no evita la presencia de la colección enorme de vendedores? ¿Por qué en Marbella se da este fenómeno y en Estepona se ha erradicado? ¿Es casualidad o connivencia?
  • ¿Creen los responsables municipales que con esa actitudes de desidia ante infracciones flagrantes atraen a un turismo de calidad o están favoreciendo el tránsito hacia un modelo de turismo tipo Magaluf? 
  • El gran comercio está desapareciendo del casco urbano y se ha refugiado en un enorme Centro Comercial en las afueras ¿Tendrá algo que ver con la insuficiencia manifiesta de plazas de estacionamiento? 
  • Por tanto: ¿El descendente nivel de los visitantes se debe a que los que han dejado Marbella por otros destinos añoran el paraíso perdido o es que la marcha de aquél tipo de veraneante hace imposible mantener las señas de identidad de una ciudad que se fue para no volver?

Las grandes cifras

Es una realidad, que terminado el primer cuarto del siglo XXI, el turismo de masas, o más exactamente, el gigantesco negocio del turismo de masas, se ha consolidado como un fenómeno mundial.

El placer de viajar, de hacer el camino, de disfrutar de lo desconocido, de valorar las diferentes maneras de solventar los mismos problemas, de comparar culturas, se ha sustituido por la frivolidad de hacer ver en las redes sociales dónde has estado y con quién. Las pavorosas imágenes de las filas de "escaladores" subiendo y bajando del Everest, son la prueba terrible de lo que estoy diciendo. 

Y ahora, algunas cifras referidas al año que ha terminado:

  • En 2025, España ha vuelto a batir su récord de visitantes: 96,8 millones de turistas extranjeros que han dejado 134.712 millones de euros. Nos acercamos a una cifra de visitantes que acabará doblando a la de los habitantes de España
  • No somos los únicos: Para el mismo 2025, las mareantes cifras mundiales hablan de 1.500 millones de turistas, moviéndose de un lado para otro, los japoneses vienen a Sevilla, y los españoles vamos a Kioto. Entre unos y otros, han gastado entre 1’7 y dos billones de dólares, a razón de entre 1.100 y 1.300 dólares por viaje.

En resumen:

  • Demasiado dinero, demasiados intereses como para que la alcaldesa de Marbella pierda el tiempo en florituras. Si el visitante no busca lo que nos hace diferentes, sino hacerse un selfi en una terraza mientras devora una hamburguesa o una pizza, démosle lo que quiere y no perdamos el sueño: a  ver si el año pasado vienen más.
  • Hay otros problemas, pero de eso ya he hablado alguna vez. De la fragilidad del turismo, de su dependencia de fenómenos que no controlamos, aunque a veces nos favorezca, como la guerra en destinos turísticos rivales, de los riesgos de hacer depender nuestra economía, en tan excesivo grado, de un sector tan poco fiable. Lo sabemos pero ¿estamos haciendo algo al respecto?
  • Para terminar con un dato positivo: parece que, por el momento, el miniclima de Marbella sigue siendo una realidad. Sufre los efectos del cambio climático, como es de suponer, pero sigue siendo más benigno en invierno y en verano que el que reina sólo unos cuantos kilómetros más allá.
P.D.
¿O será, nada más, que he envejecido?


viernes, 10 de abril de 2026

Carta abierta a Donald Trump


Señor Presidente:

    Permítame que me presente: soy Clemente Rodríguez Navarro y nací, cinco años antes que usted, en un precioso lugar, Ciudad Rodrigo, a poco más de 80 Km de Salamanca, cuya Universidad, en la que estudié, se inauguró a mediados del siglo XIII. Soy, pues, español y europeo, lo que le ayudará a comprender mejor mis puntos de vista y mis discrepancias respecto a los suyos. Todo eso, si, dadas mis credenciales, no ha tirada ya esta carta, que nunca recibió, al cesto de los papeles

   Por si sigue ahí, le felicito por su selecta formación en cuestiones económicas. Es evidente que su paso por la Warton School de la Universidad de Pensilvania le ha pertrechado a usted para detectar negocio, olerlo, intuirlo sean cuales fueren las circunstancias "medioambientales". Sólo a un genio de las finanzas, a un visionario como usted, se le ocurre ver un paraíso turístico de lujo en Gaza, tal como su protegido Benjamín Netanyahu la había dejado cuando a usted se le ocurrió la idea. Muy perspicaz, por otra parte, prever la evacuación en masa del pueblo palestino ¿Qué podrían haber añadido a su brillante idea ese par de millones o tres de desharrapados? ¿Los imagina pululando entre lo más granado del turismo internacional, mendigando unas monedas? Asqueroso ¿verdad?

   Otra muestra de su sagacidad clarividente. Cuando acabe el pequeño embrollo en el que se ha metido en Irán, resuelto el asuntillo del Estrecho de Ormuz, coincido con usted en que hay mucho dinero a ganar. Quién lo gane, es, frase española, harina de otro costal. Por cierto, debería ordenar a sus chicos que fueran más discretos: ciertas filtraciones sobre decisiones de su inagotable fantasía bélico-pacifista, no sé a quién se deberán, pero han hecho ganar una fortuna en la bolsa a quién sabe quién, y siempre habrá algún mal pensado que… ya sabe a qué me refiero. 

    Por el contrario, en todo lo que no sea el cómo ganar dinero en un pis pas, no parece que aprendiera usted mucho en la citada School. No crea que me extrañe demasiado: soy de los que creen que ciertas cosas o se traen aprendidas de casa o no se aprenden nunca.

     Me refiero, por ejemplo, a la salvajada de amenazar con hacer desaparecer en una noche la civilización persa. Eso, que le habría bastado para entrar en el Guiness, no es tan sencillo como usted cree: una cosa es acabar con cualquier rastro de vida humana en Irán, y otra muy distinta terminar con una civilización. No insista, le creo capaz de intentar lo primero.

    Porque ¿Qué sabe usted, realmente, de la civilización persa? ¿Ha oído hablar de las Guerras Médicas? ¿Ha leído, aunque sea traducido, el Annabasis y su relato de la retirada de los diez mil? Inténtelo, podría resultarle premonitorio ¿A qué le suena Artajerjes? ¿Sabe quién, cuándo y cómo deshizo el Nudo Gordiano? Le podré otro ejemplo: usted y sus bombas pueden aniquilar Italia en una semana, pero la civilización romana, seguirá persistiendo en países como España, Francia, Rumanía, y, desde luego Italia mucho tiempo de que de usted no quede ni la memoria. ¿Ve el matiz? Lo que quiero decir es que la civilización persa, como la egipcia, la maya o la china , por suerte para las generaciones venideras, están a salvo de sus barbaridades.

    Y luego, sr. Presidente, están las formas. Son importantes, se lo aseguro ¿Me permite algunos ejemplos de lo que no se debe hacer estando donde usted está? No se puede invitar a alguien para encontrar solución a algo que al parecer a usted le interesaba, me refiero a la paz en Ucrania, montarle al invitado una encerrona bochornosa, empezando por afearle su gusto vistiendo (como si sus cachuchas con lemas políticos nos parecieran un dechado de elegancia) y terminando por las agresivas intervenciones de su Vicepresidente. Tiemblo pensando que él sería su sucesor, si, casualmente, usted tuviera que abandonar la Casablanca, antes o después de que culmine su magna obra: el nuevo salón de baile. ¡Lástima que su  fenecido amigo Epstein ya no esté! Sería el tipo ideal para llenar el salón de jovencitas deslumbrantes.

     Sigo. Concierta usted una cita con la mandataria que representa a la Unión Europea ¿Cómo se le ocurre elegir como lugar del encuentro un campo de golf escocés, aunque sea suyo, o precisamente si es suyo? ¿No se da cuenta que es una falta de tacto y una sobra de prepotencia? Si algo abunda en el Reino Unido son edificios históricos representativos, aunque tal vez, en ese caso, el que se sintiera fuera de lugar, fuera usted.

    Otra más: hacer bromas en público sobre posibles malos tratos conyugales sufridos por el Presidente de la República Francesa ¿a quién cree usted que deja en evidencia, al sr. Macron o a usted?

    Para cerrar este capítulo: Cuando se amenaza a un enemigo al que se está bombardeando sin piedad con la ayuda (o a las órdenes) de un genocida, el tono tabernario, aunque usted piense lo contrario, resta contundencia al mensaje: llamar cabrones a los iraníes o puto al golfo de Ormuz, es… impropio no ya del Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, sino hasta del Concejal de Festejos de Rodrigatos de a Obispalía.

    Por último, quiero pensar que sus neuronas le dirán que no debe extrañarse de mis palabras: no creo ni que usted esté negociando con los que mandan en Irán, ni que tenga asegurada la reapertura de Ormuz, ni que la agresión a Irán esté a punto de concluir. (Si creo, en cambio, que detrás de tanto dolor hay mucho, mucho dinero a ganar) Son demasiadas las veces que ha mentido a su pueblo, y de rebote, al resto del mundo. También creo que su socio de correrías, el matarife Netanyahu, seguirá haciendo lo que le venga en gana sin que usted ejerza sobre él la más mínima presión. Usted sabrá por qué (¿o sigue pensando en el negocio turístico de la franja de Gaza?).

    Sin más por el momento, me despido de usted con la cortesía que me exige el respeto a los que le votaron. 


viernes, 3 de abril de 2026

 Sin Misa en Jerusalén


Más que una decisión anacrónica

El pasado domingo, Domingo de Ramos, día solemne en el que da comienzo la Semana Santa, en una decisión que nos retrotrae a los tiempos tenebrosos que se mataba en nombre de Dios, Jahvé, Cristo, Alá, que, paradójicamente prohibían matar, el siniestro personaje que ha hecho del genocidio, del asesinato masivo, del bombardeo de hospitales, del ametrallamiento de civiles un modo seguro de seguir eludiendo sus problemas judiciales, Benhamín Netanyahu prohibió la celebración de la Santa Misa en la Capilla del Santo Sepulcro.


No consta que los que pretendían asistir a la Santa Misa fueran españoles así es que puede descartarse que David Netanyahu pretendiera tomarse tardía revancha de la expulsión de los judíos por nuestros Reyes Católicos.


Así, por su soberana voluntad, quién sabe si para seguir contando con el apoyo de los sectores ultraortodoxos judíos en sus planes criminales, o como delirante represalia por la falta de apoyo de la mayoritariamente cristiana Europa en su guerra ilegal contra Irán, Benjamín Netanyahu agravió, de una tacada, a más de dos mil trescientos millones de creyentes cristianos, mil cuatrocientos millones de los cuales son católicos.


Indignación generalizada

  • “Netanyahu ha impedido a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén. Sin explicación alguna. Sin razones ni motivos”, lamentó el Presidente Pedro Sánchez en un mensaje en redes sociales a las 18.12 de este domingo, en el que enfatizó que “sin tolerancia es imposible convivir”.
  • Hasta Vox, "compañero de armas" confeso del Primer Ministro Israelí, se ha desmarcado en esta ocasión de Netanyahu y tres horas y media después que Sánchez, a las 21.43, a través de "X", ha censurado la insólita decisión del belicoso delincuente. 
  • En la misma línea que el Presidente español, la Presidenta del Gobierno italiano, la cada día más sorprendente Giorgia Meloni y su Ministro de Exteriores, y el Presidente de la laica República Francesa, Emmanuel Macron, han protestado por el ataque intolerable a la libertad de cultos. Tres políticos de tres tendencias políticas bien diferenciadas, los tres del sur de Europa han coincido en la crítica.


Era evidente que una bravata como la que estoy comentando no podía ni debía quedar sin respuesta, con independencia incluso de las creencias personales de los que protestaban, porque no se trata, aunque también, de compartir el agravio de los cientos, o docenas qué más da, de fieles que trataran de asistir a la celebración de la Misa en un lugar ligado a los misterios cruciales que nuclean sus creencias, sino de reivindicar el derecho a la libertad de cultos y credos.

Las no tan lejanas guerras de religión, versiones distintas del dogma cristiano, ensangrentaron Europa durante durante más de un siglo; las confrontaciones actuales entre distintas interpretaciones del Islam llevan parecido camino. No, no es el momento de vetar una misa en Jerusalén, la capital que debería ser el emblema, el sancta sanctorum de la recíproca tolerancia entre las tres principales creencias monoteístas, tan relacionadas entre sí.


Una nota discordante

Cuando el veto se produjo y cuando Benjamín Netanyahu había dado marcha atrás, cuando había puesto de manifiesto que, tal vez, lo que de verdad trataba de hacer era, nada más, dejar clara cuál era la dimensión de su enojo por la falta de colaboración de Europa en la aventura ilegal de su agresión  a Irán mancomunada con el naricisismo enfermizo del matón norteamericano, mientras líderes europeos de izquierda, centro y derecha alzaban sus voces contra la arbitrariedad de Netanyahu, inexplicablemente, el Partido Popular, el nuestro, el español, mantenía un prudente silencio.

  • ¿Prudente? Para mí que es otra cosa; puedo equivocarme, pero tal parece que la aversión personal de don Alberto al Presidente del Gobierno de España es de tan grueso calibre, que ni en casos como éste, sumarse a la condena de prohibir una Misa en los Santos lugares el Domingo de Ramos, es capaz de alinearse con lo dicho por Sánchez. ¿Por qué? Porque el que lo había dicho era Pedro Sánchez y, por consiguiente no cabía, en modo alguno sumarse a la protesta. 
  • Lo peor, no obstante, son los imitadores (lo malo de "El Cordobés" es "El Platanito" respondió cierto crítico taurino cuando se le pidió su parecer sobre el primero de los diestros): el lunes la prensa preguntó por el caso a la portavoz del PP en el Senado. Ésta fue su respuesta:"Tenemos un presidente del Gobierno que no felicita la Navidad, sí felicita el Ramadán, en su tuit de ayer estaba buscando la redención". Insistieron los periodistas… y Dª Alicia García, también:"Porque la Semana de Pascua, con el desfile de Ábalos y todos los demás en los Juzgados se le va a convertir en una semana de penitencia". último intento de los plumillas y… :"Ya he contestado" (¿?).
  • Para acabar de arreglarlo, fuentes del PP dijeron más tarde que tras la rectificación de Netanyahu ya no tenía sentido abundar en el tema. En resumen, aprovechado el peculiar suceso para arremeter contra Sánchez ya no vale la pena molestarse en seguir hablando.


Mi remate

  • Tan insólito me ha parecido el silencio del PP como la coincidencia PSOE/ Vox. Por eso he tratado de seguir la noticia.
  • Vox, en redes, ha dejado claro en cuán poco estima el que Sánchez no sólo denunciara la prohibición de Netanyahu, sino que fuera el primero. "Usa la Religión con fines políticos", han sentenciado. La frase daría para una tesis doctoral.
  • Aún así, no hay que distraerse de lo esencial: lo hecho por el Premier israelí es un ataque en toda regla a la libertad de cultos, algo que todos los países civilizados observan. 


jueves, 26 de marzo de 2026

 Las disculpas del Rey


Nota previa

Los que me conocen saben de mi relación con México. He estado allí cuarenta veces, número exacto, aunque conocer de verdad México sea una tarea para la que una vida entera podría no ser suficiente.

Lo que sí es posible, después de muy pocas visitas, es admirar y amar a ese país increíble. Y este es mi caso: considero a México como mi segunda patria y, por tanto, cualquier expresión, cualquier frase que pueda interpretarse como una crítica, debe entenderse que va dirigida a esos gobernantes que no saben, no quieren o no pueden valorar su propia Historia.


Algunas fechas clave


1521

  • Suele admitirse esta fecha como el fin de las hostilidades entre las fuerzas de Hernán Cortés y los mexicas de Cuahtemoc que terminaron con la segunda entrada de los españoles en Tenochtitlan y el comienzo de lo que fue la joya del Imperio.
  • Hay un dato a tener en cuenta: cuando Hernán Cortés cerca la capital azteca, va al frente de una fuerza que los cronistas cifran entre los cuarenta y los cincuenta mil guerreros. De ellos alrededor de novecientos eran españoles; el resto eran enemigos locales de los mexicas. Esto habla de la habilidad de Hernán Cortés para capitalizar el descontento, las ganas de revancha de los pueblos vasallos del intruso pueblo azteca.
  • En efecto, el pueblo azteca, o mexica, era un recién llegado a Mesoamérica: doscientos años en números redondos desde que, procedentes de las inmensas llanuras al norte del río Bravo, se asentaron "alrededor de un lago en cuyo centro hay un islote donde un águila, posada en un nopal, devora una serpiente". Cuando llegan al Bajío la cultura teotihuacana ya había desaparecido, cuatro siglos antes y el mundo maya empezaba su decadencia.
  • 1521 es, pues, la fecha a partir de la cual, se crea el Virreinato de la Nueva España, cuyo territorio, en el momento de su máximo esplendor más que doblaba los poco menos de dos millones de kilómetros cuadrados actuales.


1821

  • Casi trescientos años años exactos después, España, derrotada, abandona el Virreinato y nace lo que hoy son, oficialmente, los Estados Unidos de México.
  • No exactamente: como decía en el párrafo anterior, el Estado recién nacido tenía entonces una extensión algo más del doble que la actual, en la que habitaban no sólo los descendientes de los aztecas y de los españoles: cerca de cien grupos étnicos distintos (Mayas, Olmecas, Totonacas, toltecas, tlaxcaltecas, chichimecas, zapotecas, lacandones…) y otras tantas lenguas, poblaban el nuevo país.
  • La malhadada guerra contra los Estados Unidos entre 1846 y 1848, sumó al vencedor, los territorios de California, Texas, Arizona, Nuevo México y Utah, y parte de Colorado, Oklahoma, Kansas y Wyoming. Un vecino rapaz que se hizo grande a costa de México. (Volvió a invadir México en tiempos de la Revolución, persiguiendo al legendario Pancho Villa, pero éste copó al ejército gringo y lo devolvió a su país con las orejas cortadas. En USA no se habla de esta expedición fallida).


Volvamos al Virreinato

  • Hace muchos años que las opiniones sobre el papel de España en América pueden llegar a ser diametralmente opuestas. En todo caso, es un hecho probado que, desde que se tuvo noticia del descubrimiento de las nuevas tierras, la Monarquía Española consideró a los habitantes de los territorios descubiertos, súbditos de la Corona.
  • Aplicó, pues, el mismo principio que inauguró el Imperio Romano al extender la ciudadanía a los habitantes de las Provincias del imperio. Y  los reyes de la España de los siglos XV al XVII legislaron en consecuencia, tratando de proteger a los nuevos súbditos. 
  • La lectura, el contenido de la Legislación de Indias demuestra que habrían de pasar más de dos siglos para que, en plena Revolución Industrial, las potencias europeas fijaran por Ley derechos para sus trabajadores que llevaban promulgados a favor de los nativos americanos desde finales del siglo XV.
  • De tres a cinco meses, a veces más: ése era el tiempo que tardaban los galeones españoles en llegar de Veracruz a Sevilla, o viceversa. ¿Puede extrañar a alguien que a esa distancia real de la metrópoli fueran frecuentes los abusos entre dueños y sirvientes?
  • Muy frecuentes, desde luego, como denunciaron antes que nadie plumas españolas y como trataron de corregir los Visitadores y Veedores, funcionarios reales enviados a la Nueva España para corregir tropelías y castigar a los culpables. Más de un encomendero acabó colgado (y bastantes de estos funcionarios de la Corona terminaron ahorcados por los que iban a corregir).
  • Pese a todo, un somero recorrido por el México actual, asombra al visitante que contempla los vestigios que puntean el esfuerzo de nuestros antepasados. Ciudades como Veracruz, Zacatecas, Guanajuato, Querétaro, Oaxaca, Morelia, Taxco son una prueba de cómo afrontó el español de los siglos XV al XVIII su misión en Nueva España.
  • Otra evidencia: las cinco primeras Universidades del continente americano no cuentan entre sus fundadores a ingleses, franceses u holandeses, sino a españoles. La primera no española, obra del Reino de Inglaterra, la de Harvard, data del  1636; noventa y ocho años posterior a la de Stº Tomás de Aquino, de Santo Domingo (1538) y poco menos que la Real y Pontificia Universidad de México (1551), de la que procede la  actual UNAM.


La vetusta leyenda negra y la moderna

  • Cuando el Imperio Español era envidiado por las restantes potencias europeas, fue sencillo cubrir de oprobio la hazaña llevada a cabo por las gentes de un Reino despoblado y pobre: nosotros mismos, los españoles y sus jueces, suministramos los materiales. Ningún inglés habría sobrevivido si hubiera sido tan crítico con su Emperador como lo fue Fray Bartolomé de las Casas con el suyo; y ningún holandés, metido en pleito con un alto cargo de su país, hubiera osado dejar por escrito los descarnados argumentos esgrimidos en el juicio, como lo hizo cualquiera de los litigantes contra Virreyes o Comendadores en los Juicios de Residencia. Esa fue la materia prima de la que se nutrió la Leyenda Negra; el resto fue cuestión de interpretación.
  • Aquella ola pasó y hubo que esperar al siglo XX para que, fieles lectores del opúsculo de Stalin "Sobre el papel del nacionalismo en la lucha de clases", Diego Rivera, Siqueiro, Orozco, geniales muralistas, desde luego, dedicaran sus pinceles a reescribir la Historia. Los murales del Palacio Nacional de México, de Diego Rivera, son una maravilla pictórica… Y un lamentable panfleto político carente del menor rigor histórico.
  • Y hace cuatro días, como quien dice, a un tal Antonio Manuel López Obrador, Presidente de la República Mexicana, no se le ocurre mejor cosa que escribirle al Rey de España, a Felipe VI, exigiéndole que pida perdón por lo que hicieron sus antepasados hace cinco siglos. Dados sus apellidos es bastante más verosímil rastrear abusadores entre los antecesores de AMLO que entre los de Felipe VI. ¿No habría sido más lógico, aunque también más arriesgado, desde luego, pedirles a su vecino del norte que repusiera sus fronteras al punto originario?
  • Y su epígona, la actual Presidenta Claudia Sheinbaum, insiste. Felipe VI, escogiendo para la ocasión un entorno semioficial, le comenta al Embajador mexicano, que, pese a las buenas intenciones de los Reyes de la época,  "hubo abusos". Desde luego que los hubo ¿Cometidos por quiénes? ¿Por los antecesores de Pedro Manuel López Obrador? ¿Por los padres de los que se alzaron en armas y declararon independiente al país donde habían nacido y crecido? ¿Se alzaron para detener los abusos contra los nativos, o los de la metrópoli contra ellos, los criollos, o sea, los nacidos de padres o abuelos o tatarabuelos españoles?
  • Ni USA, Ni UK, ni Portugal, ni Francia, ni Bélgica han pedido perdón a nadie por las barbaridades cometidas por quienes ocuparon territorios habitados por pueblos que llevaban allí milenios. Algunas de estas gestas heroicas son de hace bastante menos tiempo ¿Por qué el empeño de que lo hagamos nosotros, y el masoquismo de algunos compatriotas que les parece de perlas la petición, no de disculpas, sino de perdón? 


La curiosa disculpa de que "eran otros tiempos"

  • Sí, eran otros tiempos, y mientras los españoles, tan fanáticos, tan sanguinarios, hacían cosas tan tremendas como casarse con las nativas, porque así lo recomendaban sus Reyes, los civilizados reyes británicos y holandeses, concedían patentes de corso a troche y moche para hundir los galeones españoles, no sin antes haberlos desvalijado de sus pertenencias.
  • ¿Otros tiempos? Cierto: bastante antes de que el Rey Leopoldo se declarara dueño del inmenso Congo Belga en cuyas lejanas posesiones se cometieron atrocidades inimaginables en el Virreinato de Nueva España.
  • Antes y ahora, ha habido y hay un lazo muy visible entre México y España. Y así, cuando el General Franco se levantó en armas contra la República, uno se de los más preclaros Presidentes de la República Mexicana, Lázaro Cárdenas, no sólo se negó  reconocer al régimen surgido del golpe de Estado, sino que acogió con los brazos abiertos al Gobierno de la República y a lo más granado de los que tuvieron que marchar de su patria. Magistrados poetas, arquitectos, médicos, maestros, ingenieros, encontraron en México una segunda patria, para bien de ambos países. Permítanme una anécdota personal: en mi primer viaje a México me beneficié de los servicios profesionales de Néstor de Buen, catedrático de Derecho del Trabajo,  español que llegó a México siendo poco más que un niño acompañando a su padre, Demófilo de Buen, cuyos textos de Derecho Civil yo había consultado durante mi carrera. Verifiqué que la Ley Federal del Trabajo, vigente en México hace treinta años, era un trasunto de la Ley de Contrato de Trabajo española del 31, copiada en sus tres cuartas partes por la Ley del mismo nombre del 44. 
  • Srª Presidenta de los Estados Unidos de México: México, el México que  conocemos no lo entendería ni usted si pretende sacar de la ecuación el parámetro España. Ahora, el Rey Felip VI ha admitido, y tiene razón, que en el Virreinato, pese a lo que legislaban los monarcas de la época, se cometieron abusos. Ya está dicho. Ahora, acaso le quede tiempo libre para limpiar a su país de los horrores que se le atribuyen a los cárteles de la droga, o a detener la plaga de feminicidios que ensombrecen algunas ciudades del norte, o a encontrar a los desaparecidos cuya ausencia pone en entredicho a las autoridades que dependen más o menos directamente de usted. Tenga usted un feliz mandato.