viernes, 20 de marzo de 2026


Tercer asalto: Castilla y León


La noche de los "Oscar"

Coincidiendo con la noche en que Hollywood reparte las archiconocidas estatuillas doradas y sufriendo su dura competencia, los ciudadanos de la CC.AA. de Castilla y León, acudieron a las urnas en el tercero de los combates electorales entre más de veinte formaciones políticas (veintitrés para ser exactos). No será por la falta e variedad de la oferta electoral por lo que algunos se quedaron sin votar.

Sólo seis Partidos obtuvieron votos suficientes para sentar al menos a uno de sus candidatos en el Parlamento de la CC.AA. y de ellos, tal vez sólo la mitad tengan alguna razón para sentirse satisfechos de los resultados. Ya sé que que al día siguiente de una cita electoral, incluso en la misma noche, es frecuente que haya varios contendientes que se declaren exultantes con los resultados, lo que no deja de ser curioso. 

No suelo hacer demasiado caso a tanta euforia, así es que ese es mi análisis del día de después.


Análisis concreto de la realidad concreta 

Disculpen la cita,  de Vladimir Ilich Ulianov, más conocido com Lenin, un tanto traída por los pelos, pero, según los datos oficiales, estos han sido los resultados:

 

  • Partido Popular: 33 Procuradores. Gana 2  
  • PSOE: 30  Procuradores. Gana 2 
  • Vox: 14 Procuradores. Gana 1
  • Unión del Pueblo Leonés 3 Procuradores. Repite resultados
  • Por Ávila: 1 Procurador. Repite resultado
  • Soria ya: 1 Procurador. Pierde 2
  • Podemos: ningún Procurador. Pierde el que tenía 
  • Todos los demás Partidos, entre ellos IU, PACMA  o Ciudadanos (sí, Ciudadanos) no han obtenido representación parlamentaria


Algunos comentarios previos


Un vistazo al cuadro anterior podría dejar muchas preguntas sin respuesta si no se tienen en cuenta ciertas circunstancias que han hecho a estas elecciones distintas a las extremeñas o las aragonesas.

  • La Comunidad de Castilla y León es la más extensa de España, más, incluso que Andalucía, y la menos densamente poblada. Hablar de la España vacía o vaciada (depende de la intención del hablante) es hablar de Soria, de Palencia, de Zamora… y podría seguir. Este dato hay que tenerlo en cuenta cuando se planifica una campaña, y si se trata de obtener el mayor rendimiento posible de la famosa Ley D’Hont, hay que analizar con cuidado el talante, la mentalidad y la configuración de cada circunscripción electoral. Lo que es importante para un madrileño o un andaluz, puede carecer de interés para un palentino. Incluso un leónes y un soriano pueden tener urgencias diferentes.
  • Esta Comunidad, por otra parte, es la que tiene menor sentido identitario. El ciudadano que la habita no necesariamente se siente castellano leonés, sino salmantino, burgalés, o lo que corresponda. Si acaso, muchos tienen en común su recelo frente al poder de Valladolid.
  • ¿Pruebas de lo dicho? No hay ninguna otra Autonomía con tantas formaciones enfrentadas a la existencia del ente "Castilla y León": "Unión del Pueblo Leonés", aspira a romper la actual Comunidad Autónoma y crear una nueva, León, formada por las Provincias de León, Zamora y Salamanca, es decir, por el territorio que se le atribuía antiguamente al viejo Reino de León, no siempre amigo del de Castilla. (Ya recordarán: "Antes de que Castilla tuviera Leyes, León tuvo cuarenta Reyes"). Este Partido, como se ha visto, ha conseguido más votos que todos los ubicados la izquierda del PSOE. Y sumen a esto "Por Ávila" y "Soria ya". En resumen, en Castilla y León la fuerza centrífuga, ha de ser tenida en cuenta.
  • Y los grandes Partidos han actuado en consecuencia: salvo Vox, los líderes nacionales del PP y del PSOE se han dejado ver con cuentagotas y del argumentario mitinero han desaparecido los Koldos, Ávalos y compañía, se ha hablado poco de sanchismo o antisanchismo, y, en general, se ha puesto el foco en los problemas del territorio concernido por el proceso electoral. Los debates no se parecían para nada a las sesiones parlamentarias de control del Gobierno. Eso que han salido ganando los asistentes.


Ganadores y perdedores

Por una vez, y sin que sirva de precedente, más de un Partido tiene razones  objetivas para sentirse satisfecho. Tanto, que he decidido proceder a un reparto de premios, de las famosas estatuillas, según mi leal saber y entender.


  • Oscar a la mejor película para el Partido Popular: Alfonso Fernández Mañueco, Presidente en funciones, ha obtenido más votos que nadie, su Partido ha mejorado resultados y aunque no haya logrado hundir al PSOE, ni conseguir la mayoría absoluta, ha mejorado sus propios resultados de hace cuatro años y puede presumir de haber hecho una buena campaña, en clave local, como decía antes. Vistos los resultados y comparando su campaña con las anteriores (Extremadura y Aragón) me surge la duda de si Alberto N. Feijoo es una ayuda o un estorbo en las campañas autonómicas. Tiempo tendremos para disipar el enigma. Lo que parece claro es que, "mirando hacia atrás sin ira", hay que pensarlo dos veces antes de dar la orden de adelantar elecciones.
  • El Oscar al mejor guión va para las vitrinas del PSOE: el Alcalde de Soria ha logrado mucho más que salvar los muebles. Por una parte ha frenado la sangría de votos de su Partido, se ha rehecho tras los descalabros de Extremadura y Aragón, y, por otra, no sólo obtiene dos escaños más, sino que se ha deshecho de las formaciones a su izquierda, que nunca se sabe si son amigos o una piedra en el zapato. Carlos Martínez, que nunca ha sido Ministro, no parece que lo haya echado en falta. Ha ido también pegadito al terreno, aunque no hay que descartar que el "no a la guerra" le haya metido más de un voto en la urna.
  • Vox se alza con el Óscar al mejor sonido: con la claridad habitual, Santiago Abascal, tan remiso a delegar, ha sido rotundo en sus desplantes al PP (sus alusiones all Gobierno, mejor no recordarlas) y, si bien no ha alcanzado el ansiado galardón del 20% de los votos, cerca se ha quedado. Gana un Procurador, y, aunque haya frenado su velocidad de crucero, sigue ascendiendo peldaños. Le queda una ardua tarea por delante: deshojar la margarita, las margaritas, de qué hacer con el PP, ya que está claro que de momento al menos, el sorpasso se ve lejano. ¿Tendrá cuajo para llevar a extremeños, aragoneses y Castellano-leoneses a nuevas elecciones, aplicará la fórmula valenciana (gobierna tú, pero ya te diré yo lo que tienes que hacer) o se meterá en harina y entrará en cuanto Gobierno autonómico le salga al paso. Comprendo que para un Partido que programáticamente es anti autonómico, es algo difícil de cuadrar. Esta semana Abascal, único portavoz autorizado de su Partido, ha afirmado que va a entrar en los tres Gobiernos. Lo creeré cuando lo vea.


Los que se quedaron sin estatuilla 

  • Unos porque estuvieron a punto pero no dieron el do de pecho, como Unión del Pueblo Leonés, acaso porque la ciudadanía no está por la labor de andar cambiando el mapa de España y otros ,como Soria Ya, que tuvieron la mala suerte de que, precisamente, el alcalde de la ciudad que quieren redimir se presente como cabeza de cartel por otro Partido, no se llevan estatuilla a casa pero, al menos, pueden sentirse parcialmente satisfechos de que sus paisanos no les han olvidado del todo.
  • Caso aparte, clínicamente interesante, es del Izquierda Unida-Sumar o el de Podemos. Son ejemplos curiosos de cómo elegir nombres evocadoramente sugestivos, unidad, suma, poder, desmontados después voto a voto y elección tras elección. Y seguirán insistiendo en el mismo error, ellos cuyos mayores inventaron el "fraccionalismo" como una de las herejías más perseguidas en la izquierda de verdad. Y no escarmientan. Es obvio que aunque muchos de los votos que buscaban y algún día tuvieron, hayan acabado en la cuenta del PSOE, resulta que no salen las cuentas, o sea que parte de sus votantes han girado ciento ochenta grados y han terminado votando a Vox. Lo que, desde luego, no es razón para pedirle cuentas al votante, sólo faltaba.
  • Lo digo en serio: creí que Ciudadanos había desaparecido de la faz de la tierra hacía ya tiempo. No perdamos más tiempo con esta historia: los votantes castellanoleoneses han debido pensar lo mismo que yo. 


¿Y ahora qué? ¿quién y cómo gobernará?

Las matemática, ciencia exacta donde las haya, sirven para casi todo menos para proponer fórmulas seguras de gobernación. Digo esto porque puestos a echar cuentas habría hasta tres mayorías parlamentarias matemáticamente impecables. Tres combinaciones que sumarían 42 escaños o más, suficientes para formar Gobierno. Son éstas:

  • La imposible: PSOE/Vox. Aún sobrarían dos votos. La combinación, como válida, lo es, pero no le demos vueltas: ni se va a producir, ni sería razonable esperarla.
  • La esperada: PP/Vox. 47 votos, así es que tanto si Vox opta por aceptar un Gobierno en solitario del PP con el programa de gobierno que ambos acuerden, como si deciden compartir la gobernación del territorio, previo acuerdo sobre el para qué, es la salida que la inmensa mayoría espera.
  • La sorprendente: PP/PSOE. 63 votos, ahí es nada. Como para rasgarse las vestiduras ¿verdad? Feijoo y Sánchez dando el visto bueno a que sus muchachos compartan Gobierno en Valladolid. Increíble, también ¿no? En realidad, bastaría con que el PSOE se abstuviera en segunda votación. Imposible también. Bueno, así será si así os parece, pero me pregunto por qué socialdemócratas y populares, incluidos los españoles, pueden votar juntos en el Parlamento Europeo, porqué sus Partidos hermanos pueden formar Gobiernos estables en Alemania, en Francia, en… donde quieran, menos en España. Creo que es una de las asignaturas pendientes de nuestra democracia.


Terminemos de una vez

Las elecciones del domingo pasado han puesto de manifiesto varias cosas

  • El bloque de la derecha sigue dominando otro escenario más, lo que no quiere decir que la evidencia matemática facilite la formación de gobierno, ni que ayude a encontrar las salidas de los laberintos extremeño y aragonés.
  • EL PSOE ha salido bastante airoso de la prueba. Falta por saber si ha invertido la tendencia o si ha sido flor de un día (buen candidato, oportunidad del "no a la guerra", y contumacia de los Partidos a su izquierda que ha liberado un buen puñado de votos).
  • Especular sobre si Vox ha tocado techo o no, es jugar al inútil juego de las adivinanzas políticas: en tres meses, más o menos, tendremos la penúltima prueba, y en año y medio el veredicto. Contradiciéndome en parte, me arriesgo y digo que Vox todavía tiene margen para crecer, aunque algunos problemas internos no resueltos, no son la mejor fórmula para hacerse más grandes.  

viernes, 13 de marzo de 2026

 Lo que queda de Europa


De cuna de la civilización…

Sí, pero, pasado ya el primer cuarto del siglo XXI, no caigamos en un trasnochado eurocentrismo. Europa ha sido la cuna de una civilización todo lo espléndida que queramos, pero no la única ni la más antigua ni la más longeva, aunque, desde  mi punto de vista, ha sido una de las que han aportado valores que más han influido en las culturas circundantes.

Tratar de resumir lo que ha sido Europa en la Historia de la Humanidad me parecería una osadía. Unos simples brochazos como mero recordatorio: Grecia, la pequeña y convulsa Hélade, nos aportó una cultura específica de alguna de cuyas fuentes, la Filosofía, el teatro, la épica seguimos alimentándonos. Roma nos legó el Derecho y el sentido moderno de cómo gestionar un Imperio (ocupándose del bienestar de los ciudadanos). Los pueblos germánicos trajeron sangre nueva que trascendió la desaparición del Imperio Romano para gestionar una época, la Edad Media, en absoluto tan tenebrosa como se la ha querido pintar. E Italia, de nuevo, iluminó el mundo con el estallido del Renacimiento, y España descubrió, y alumbró, con criterios semejantes a los de Roma, otro Imperio en el que no se ponía el sol, y Francia redescubrió el concepto del "ciudadano" y legó obras fundamentales como La Enciclopedia o La modernización del Derecho Civil. 

Y todos los pueblos que he citado cometieron terribles errores antagónicos con los valores que decían defender.


…¿A parque temático?

Bien pudiera ser. Nada hay eterno en la Historia e imperios que parecían indestructibles, acabaron siendo un mero recuerdo. Decía Arnold. J. Toinbee que una civilización sucumbe cuando coinciden las longitudes de onda del proletariado interno y el externo. Es posible: todos los ciclos concluyen y nadie sabemos si el nuestro está a punto de terminar.

En todo caso, si así fuera, si el faro europeo estuviera dando sus últimos destellos, bueno sería que repensáramos cuál debería ser en este preciso momento el papel de  nuestros lideres. 

Europa, la Europa que hoy conocemos, es el resultado de la materialización de los sueños de un pequeño grupo de grandes políticos, que allá por la mitad del siglo pasado fueron conscientes de que el mundo salido de las dos infernales guerras mundiales había dejado a la vieja Europa hecha pedazos, que había nuevas potencias, los Estados Unidos, la Unión Soviética, y, años más tarde, China con las que, mejor o peor, tendríamos que coexistir.

La fórmula ideada por los Alcide de Gasperi, Conrad Adenauer, Jean Monnet, Robert Schuman, Paul-Henri Spaak era más sencilla de explicar que de poner en práctica: Europa habría de ser el bastión que defendiera a ultranza los derechos humanos, el humanismo, la legalidad internacional y para conseguirlo tendría que conseguir, cuanto antes, ser un  sujeto político de primer orden.


Dónde estamos ahora

Hemos dado pasos de gigante. Vistos desde fuera de nuestras fronteras, hitos tales como la libre circulación de bienes y personas, la moneda común o contar con el germen común de los tres poderes, Parlamento, Gobierno y Tribunales, son logros asombrosos conseguidos en un período que, en términos históricos, es apenas un parpadeo.

Pero…

  • Pasa el tiempo y seguimos siendo incapaces de, por ejemplo, hablar con una sola voz en política exterior.
  • Hemos confiado demasiado tiempo en el músculo militar de "el amigo americano" y hemos descuidado la seguridad de nuestra casa común.
  • Fuerzas políticas centrífugas, defendiendo criterios identitarios, estarán justificados como contrapeso al excesivo reglamentarismo de "Bruselas", pero, objetivamente, operan como brigadas quintacolumnistas.
  • Cada vez que nos hemos visto presionados por exigencias externas, hemos tendido a refugiarnos en lo que creíamos que era nuestra última frontera: la que nos separa como país miembro, del resto de socios europeos.


Un ejemplo lamentable

Hace muy pocos días, Ursula Von der Leyen, nada menos que la Presidenta de la Comisión Europea, es decir, la primera autoridad de Europa, a propósito de la agresión de USA de Israel a Irán, ha dado por cierto el fin del orden mundial basado en reglas y ¡advierte de los riesgos de convertir a Europa en la defensora del Derecho Internacional!

Aunque se trate de tan alta magistratura como la suya, éste es un ejemplo de lo que A.J. Toynbee entendía por proletariado interno: renunciar al corpus fundacional de la entidad política que preside, no sé si temblando o suspirando por el abrazo de alguno de los tres grandes matones del momento: D. Trump, V. Putin y Xi Yin Pin, es hacerse el haraquiri. ¿O es que envidia el desparpajo de alguno de ellos?

De inmediato, António Costa, Presidente del Consejo de Europa, se desmarca por completo de la srª Von der Leyen, reivindica el derecho internacional como eje de la política exterior de la UE y señala a los EE. UU. por desafiar el orden internacional.

A la Presidenta de la Comisión le ha faltado tiempo para asegurar ante el Parlamento Europeo que la UE “siempre defenderá” los principios de la Carta de la ONU. ¿qué quieren que les diga? Cada uno es muy dueño de creer qué piensa en realidad doña Úrsula, pero sea como fuere, decir hoy negro y mañana blanco, no es la mejor tarjeta de presentación para alguien a quien, como mínimo, hay que pedirle que piense unos segundo antes de hablar.


Los riesgos reales

Es imposible trazar un patrón común de los tres autócratas que mencionaba antes.

  • Xi Yin Pin y sus sucesores, estoy convencido de que, a largo plazo, son el riesgo mayor para Europa, para la cultura europea. China lo tiene casi todo: masa poblacional sobreabundante y pformada, una sólida cultura milenaria que opera como elemento de cohesión. Las cifras de su desarrollo económico están poniendo en evidencia que sus estructuras son sólidas. ¿Puntos débiles? Incorrecto tratamiento del problema de las minorías étnicas y la dependencia exterior de combustibles fósiles (en tanto no se le encuentre un sustituto más manejable que las presentes energías renovables). No obstante, China es un peligro remoto para Europa: demasiado lejos y sin atractivos objetivos para hacernos presa de sus afanes expansionistas. Tengo para mí que durante bastantes años Xi Yin Pin y sus sucesores, preferirán considerarnos clientes fiables y lugares a visitar, que terreno a conquistar. De hecho no creo que la dominación de Europa se lleve a cabo por la fuerza, sino por el oro; recordad que hablamos, entre otras cosas, del principal tenedor de deuda pública estadounidense. Si mantienen el ritmo, de crecimiento podrán comprar lo que les venga en gana.
  • V. Putin se ha revelado como un tirano más de los muchos que ha padecido Rusia. Desalmado, vengativo, implacable… y con un sentido mesiánico de su misión: volver a hacer de Rusia un país grande y temido. No obstante, deberíamos reconocer que cuando se desintegró la Unión Soviética, las democracias occidentales, cayeron como buitres sobre los pedazos del enemigo por antonomasia: en un tiempo récord países que habían sido miembros de la URSS entraron en la Unión Europea y muchos también en la OTAN. Ucrania que había sido no ya una más de las Repúblicas de la URSS sino parte de la antigua Rusia zarista y que tiene una zona de su territorio poblado por rusófilos, fue la primera en ser invadida. Una acción bélica ¡Qué duda cabe! al margen del Derecho Internacional y de las normas por las que se regía el mundo a partir de 1945. Ahora bien: tan cierto es que Rusia es un país inconquistable, como que carece de medios para ser el dueño del mundo o de Europa. Ni su población, ni su economía (su PIB es inferior al de Italia) dan para tanto, aunque sí está en su mano crearle graves problemas económicos y de seguridad a una Europa envejecida, vacilante y mal defendida.
  • D. Trump, por último, es el único de los líderes con veleidades autocráticas que ha sido elegido, y por dos veces, democráticamente. Narcisista, bravucón y mentiroso, me da la impresión de que guarda con Europa una relación enfermiza en la que no hay que descartar altas dosis de complejo de inferioridad. Sus erráticas políticas, su autosuficiencia (no se siente concernido, limitado, por Leyes ni Tratados, sólo por su voluntad, fruto de un ego desmesurado) nos trae problemas y nos los seguirá trayendo. Odia a Europa porque se sabe incapaz de ponerse a su altura: siempre se verá a sí mismo como un patán frente a un Carlos III, un Macron, una Von der Leye. Por eso la cita en su campo de golf de Escocia, para tratar, a u  tiempo,  de menospreciarla e impresionarla. La cuestión es cómo defenderse de él. ¿Qué hacer cuando te enfrentas al capricho del matón del colegio? Cualquier cosa, menos besarle las botas. La única respuesta coherente es presentar un frente unido, dejar claro que seguimos siendo Europa y no olvidar que, a diferencia de chinos y rusos, los norteamericanos eligen Presidente cada cuatro años y que en 2028 no podrá volver a presentarse como candidato.


¿Y España? 

País miembro de pleno derecho de la UE, seguirá, más o menos, la suerte de los otros veintiséis países miembros. Sin embargo, es bien cierto que, de la misma manera que la distancia que nos separa de las fronteras rusas nos hace menos vulnerables que Polonia o las Repúblicas bálticas a las posibles agresiones procedentes del sátrapa moscovita, la postura mantenida por el actual Gobierno, nos expone a las iras del impredecible Trump y a las consecuencias que de ellas se deriven.

El Presidente Sánchez se ha significado dentro de Europa como la punta de lanza de la oposición la guerra contra Irán. Otros, la tan citada srª Von der Leyen, el Canciller alemán, el húngaro Orbán, se han mostrado propicios a alinearse con los EE.UU., mientras que Francia, Portugal o Italia, mantienen posiciones críticas pero menos explícitas que las españolas. Trump truena cada dos por tres contra España (aunque matice que somos estupendos, pero mal liderados) y no hace falta insistir en que este enfrentamiento viene a ahondar en el abismo que sigue agrandándose entre Gobierno y oposición.


En resumen

  • Europa será uno de los sujetos políticos que, en los convulsos momentos que vivimos, más gravemente pagará las consecuencias de la guerra en Oriente Medio. Y, sin duda, la escasa influencia que pudiera llegar a tener, se pierde por completo con declaraciones, las dos, como las de la Presidenta de la Comisión.
  • España, por su parte, no está en condiciones de influir en el resultado de la guerra, pero reforzar lo lazos internos podría ayudarnos a reducir sus efectos. Por desgracia, el camino que estamos siguiendo es el inverso. Algún Partido ni siquiera descuelga el teléfono cuando recibe una llamada de La Moncloa.
  • En cuanto a la posición del Presidente Sánchez, no importa cuanto de favorable sea mi opinión personal, disiento de su olvido, una vez más, de compartir previamente su decisión con la oposición y con el pueblo español ¿para qué cree que sirve el Parlamento, además de para perder votaciones?

viernes, 6 de marzo de 2026

 Tambores de guerra


Y salió otro caballo bermejo; y al que estaba sentado sobre él, fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y le fue dada una grande espada.

(Apocalipsis)


Quiero despejar cualquier duda al respecto

Abomino de la teocracia iraní. Fanática, inmisericorde, sañudamente perseguidora del menor signo de disidencia, dispuesta a masacrar a su propio pueblo en aras de la supuesta ortodoxia, humilladora de la mujer e ignorante sistemática de los derechos humanos. 

Dicho queda, como marco de referencia para interpretar cualquier duda sobre el texto que sigue.


Haciendo méritos para el próximo Nobel de la Paz

Primero en Muscat, Omán, y más tarde en Ginebra, las delegaciones de Irán y Estados Unidos, venían reuniéndose periódicamente con la mediación del Ministro de Exteriores de Omán para lograr un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.

La última ronda terminó el 26 de febrero pasado -recordad la fecha- y, aunque no se logró en ella ningún acuerdo, fue descrita por el mediador como una de las más intensas.

A su término, se planteó continuar las conversaciones la semana siguiente en Viena, previas consultas internas de ambas partes. Es obvio que esa reunión no ha llegado a celebrarse.

Por el contrario, el sábado 28 de febrero, las fuerzas conjuntas de los Estados Unidos e Israel bombardeaban Teherán y otras ciudades iraníes, sin previo aviso y sin tomarse la molestia de declarar la guerra al agredido.

No se conoce el número exacto de víctimas de este ataque ni de los posteriores, pero es un hecho cierto que el Líder Supremo de la Revolución, Alí Jamenei y buena parte de la plana mayor del Gobierno y de las Fuerzas Armadas, perecieron durante el bombardeo.

En cuestión de horas, la respuesta de Irán ha ido afectado paulatinamente a buena parte de los países de la región alineados con los Estados Unidos, más una base británica con sede en Chipre, país miembro de la Unión Europea.

Israel, por su parte, ha vuelto a invadir Líbano (operación, según el invasor, estrictamente defensiva, tanto como el bombardeo de Teherán por lo menos) para tratar de neutralizar a la milicia Hezbolá, financiada por Teherán y alineada con el régimen de los ayatollahs.

Un misil Iraní ha caído en Turquía, territorio OTAN, y un submarino USA ha hundido un buque de guerra Iraní en aguas internacionales. Las fronteras de la guerra se expanden cada día.

Como era de esperar, Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, algo así como la arteria aorta del sistema circulatorio mundial de petróleo y gas.

Estamos, pues, ante algo más que una operación relámpago, desencadenada tras una meticulosa preparación de varios meses por los servicios de inteligencia de D. Trump y B. Netanyahu. El mismísimo Presidente de los Estados Unidos ha advertido a su país, de que esta guerra no es cosa de una semana.


Qué pretenden 

Hemos oído de todo, desde que se trataba de anticiparse al inminente ataque iraní (se supone que contra Israel), hasta acabar con el régimen de los ayatollahs, pasando por la necesidad de liberar a la mujer iraní del yugo islámico.

Lo del inminente ataque, es decir, convertir el bombardeo de Irán en legítima defensa, me trae a la memoria el recurso a terminar con las "armas de destrucción masiva" iraquíes de infausta memoria (y de verificada inexistencia, dicho sea de paso). Por el momento no hay ninguna prueba al respecto de la inminencia del ataque iraní.

¿Liberar a las mujeres de Irán? No será bombardeando escuelas infantiles femeninas, desde luego, pero no se me alcanza que tan noble finalidad entre en los cálculos de Netanyahu, investigado por genocidio por el Tribunal de la Haya, o de D. Trump, tan próximo a Epsetein y su peculiar modo de relacionarse con las mujeres.

Tampoco está tan claro que acabar con el régimen teocrático sea el objetivo. De hecho parece que Mr. Trump ya ha descartado al huerfanito del último Sha de Persia como sucesor de Jamenei (por falta de arraigo popular, dijo, como le ocurrió a Corina Machado) y que se estaría pensando en entronizar a alguien de la cuerda de los bombardeados, pero con un talante más contemporizador.

Todo eso, cuando acabe la guerra. Entre tanto, bombas, misiles, drones y torpedos surcan los aires y las aguas y mal pudiera ser que esto no hubiera hecho más que empezar.


¿Entonces?

  • Donald Trump consigue, o intenta conseguir, estrangular la llegada de petróleo y de gas a su principal competidor por el cetro mundial: Xi Yin Pin. Si, de camino, crea problemas internos en la UE, pues mejor que mejor; aunque también se trata, además, de dejar a su socio en esta guerra, Israel, establecido como el gendarme de la región. Tampoco hay que olvidar que toda guerra, por definición, es un pingüe negocio para quien está en según qué posición y que, mientras dura la guerra, se olvidan otras cosas, como los papeles Epstein, o sus casos pendientes ante la justicia. Por último, aunque sea arriesgado, si el resultado es la aplastante victoria final y la guerra termina en el momento preciso, hasta podrían volver las aguas a su cauce y recuperar la maltrecha popularidad del Presidente, a tiempo para arrasar en las Elecciones de mitad de mandato.
  • En cuanto a B. Netanyahu, ha logrado algo que llevaba intentando desde hace años: convencer al Presidente de turno de los Estados Unidos de que era vital librarse del peligro Iraní. En cierto modo, él sí tiene alguna razones para hablar de operación defensiva, en la medida en la que el régimen de los ayatollahs siempre tuvo entre sus obsesiones, acabar con el Estado judío. Me parece ocioso argumentar sobre la inconsistencia de poder contar entre los objetivos de Netanyahu, los de democratizar Irán o liberar a sus mujeres del yugo chiíta. Si, de paso, sale reforzado en la región, mejor que mejor. Y también él verá pasar el tiempo y mientras tanto sus problemas con la justicia de su país, seguirán esperando.


El caso español y "el lado correcto de la Historia"

El Presidente Sánchez, niega a su colega norteamericano la autorización para utilizar las bases de Morón y Rota, en la guerra contra Irán. Tengo entendido que, según el Tratado entre España y USA, el Gobierno Español tiene esa facultad, salvo en determinadas circunstancias, que no concurren en el caso presente.

Como era de esperar, Mr. Trump ha cogido el canasto de las chufas y ha arremetido contra España y su Presidente con su habitual estilo ramplón y bravucón. Amenaza con cortar toda relación comercial con España. 

Apenas un día después, quizás sopesando la condición de nuestro país de miembro de la UE y de la OTAN, parece que ha girado 180 grados y la Portavoz de la Casa Blanca habla de la colaboración de España con USA en la guerra contera Irán. Por descontado es tan falso como lo de las armas de destrucción masiva de las que hablaba "El trío de Las Azores".

Mientras tanto, Sánchez, en una declaración institucional desde La Moncloa, (resumo su intervención) manifiesta su inequívoca oposición al régimen iraní y retoma el viejo eslogan, "no a la guerra", del caso iraquí. Ello no obstante, y como demostración de que otra cosa es defender los intereses de la OTAN, organización defensiva, y de la UE, manda una fragata para reforzar las aguas chipriotas. Todo esto sin tomarse la molestia de poner al tanto al jefe de la oposición ni de dar previamente cuenta de sus intenciones al Congreso.

Por lo que se refiere a las demás fuerzas políticas españolas, como era previsible, la izquierda del PSOE, cree que deberíamos ir mucho más allá: denunciar el tratado con USA que da cobertura a sus bases, salir de la OTAN y no sé si inscribirnos, sin más, en "el sur global". No me consta que, hasta hoy, hayan exigido el desmantelamiento de nuestras fuerzas armadas. 

Vox, ninguna sorpresa, se ha alineado  milimétricamente con Trump. Allá él.

Caso aparte es del PP, Partido que ha ostentado la gobernación de España y aspira a repetir la suerte: el señor Feijoo, criticando a Sánchez, ha dicho muy ufano que "antes del Derecho Internacional, están los Derechos Humanos". Alguien debería informar a don Alberto que el primero de los derechos humanos es el derecho a la vida, que es lo que ha dejado de respetarse desde el primer bombazo. Por otra parte, supongo que de su asombrosa frase se deduce que el líder popular cree de buena fe que el genocida Netanyahu y su padrino hacen lo que hacen para fortalecer o recuperar los derechos humanos en Irán ¿bombardeando escuelas infantiles femeninas? Tanta ingenuidad sería enternecedora si quien hablara fuera un párroco de aldea y no el aspirante a gobernar España. Por cierto ¿sería mucho pedirle que no hablara mal de su país fuera de nuestras fronteras? 

Citaba en el encabezamiento de este apartado la frase "estar en el lado correcto (o incorrecto) de la Historia". Se oye con excesiva frecuencia en estos últimos tiempos en labios de políticos de uno y otro signo y de más de un tertuliano; tanto que está a punto de convertirse en muletilla, o sea, de perder todo significado. El dicho trae su origen en el historicismo hegeliano, siglo XIX, cosa que dudo que sepan la mayoría de quienes la usan. Sospecho que es copia de una moda norteamericana, de la mano de Reagan u Obama, por ejemplo. Lo curioso es que, examinada a fondo no es más que una frase hueca, porque suele aplicarse para ensalzar o vituperar decisiones políticas actuales que podrían tener o no trascendencia en el tiempo, algo que sólo podrá ser evaluado con el paso del tiempo. En definitiva, no es más que un brindis al sol.


En resumen 

(recuerden, por favor, que sólo es mi opinión)

  • B. Netanyahu está atacando Irán, básicamente, porque es un país que reiteradamente ha declarado su intención de borrar del mapa a Israel y ha encontrado el apoyo oportuno para sacarse la espina.
  • D. Trump no se ha embarcado en esta guerra para garantizar la práctica de los derechos humanos en Irán, sino para impedir el acceso de China al petróleo iraní y, de paso, consolidar a Israel como potencia dominante en la región.
  • España es un país soberano (dentro de lo que cabe, claro); por tanto, el Presidente Sánchez está capacitado para decidir el grado de implicación de España en un conflicto que se ha iniciado al margen de la legalidad internacional. 
  • Otra cosa, sobre la que caben pocas dudas, es que, además, trate de hacer un uso doméstico de su decisión.
  • Abominar de la teocracia iraní es compatible con calificar de inaceptable el ataque combinado de Israel y USA a Irán, al margen de la legalidad internacional.
  • Es de esperar la solidaridad de nuestros socios europeos, si el "no a la guerra" del Presidente del Gobierno, provoca represalias por parte del Gobierno norteamericano.
  • Si la fuerza y la voluntad de Trump son argumentos suficientes para atacar a terceros países ¿Cuánto tiempo tardará Xi Yin Pin en arrasar Taiwan?