A la izquierda del PSOE
Un espacio turbulento donde los haya
Todos los Partidos de ese espacio que se extiende a la izquierda del PSOE en algún momento han sido o continúan siendo aliados, socios o coaligados del Partido al que, cuando hablan para sus fieles, desprecian por socialdemócrata, por pactista, por tibio, por insuficientemente izquierdista.
Como si el tiempo no hubiera pasado, siguen manejando la misma o muy parecida fraseología que recuerdo de la pretransición, cuando el término "socialdemócrata" era un insulto. Claro que siempre hay alguien que les recuerda que un tal Lenin bautizó con este término a lo que terminaría siendo el Partido Comunista de la Unión Soviética, aunque no parece que el dato histórico les haga demasiada mella, pero esa es otra historia.
En este espacio cuya única frontera conocida es la derecha, la que le separa del Partido Socialista, suele usarse y abusarse de nomenclaturas que evocan las ideas de unidad, colaboración, acción común. Vano empeño: hasta ahora, pasados los primeros momentos de efervescencia, las aguas vuelven a sus viejos cauces, cada arroyuelo protege sus márgenes y la zarabanda continúa.
Esta cruda realidad trae a mi memoria la celebrada escena de "La vida de Brian" con las gradas del anfiteatro pespunteadas de grupúsculos identitarios, murmurando sus agravios mutuos y lanzándose unos a otros miradas de desprecio. A los asistentes a aquella sesión del anfiteatro y a muchos de los que militan en los Partidos a los que va dedicado este post, se les olvida con frecuencia quién es el enemigo a batir. Este olvido suele pagarse con la irrelevancia política.
¿De quiénes estoy hablando?
Permitidme que, para simplificar, establezca dos grupos de Partidos
- Formaciones territoriales, es decir, Partidos que llevan en su ADN el regionalismo, el nacionalismo, el soberanismo, el secesionismo o una mezcla de todos estos "ismos", más una base teórica catalogable como izquierdista, casi siempre con fuertes dosis de teoría marxista en sus programas. (No confundir, por tanto, con Partidos que como el PNV o Junts son también nacionalistas pero están a la derecha del PSOE, aunque hayan sido aliados suyos ocasionales). Hablo, pues del BNG o Bloque Nacionalista Gallego, de la Chunta Aragonesista, de Euskal Herria Bildu y de Ezquerra Republicana de Cataluña.
- Partidos o coaliciones que se definen como izquierdistas, sin que en sus bases programáticas incluyan reivindicaciones territoriales: Sumar, (En Común Podem, Compromís, Más Madrid y Más País e Izquierda Unida, federación, a su vez, de Partidos el más notorio de los cuales es el Partido Comunista de España).
- Por último, Unidas Podemos que está por derecho propio en este grupo anterior, aunque, por lo que luego diré, presenta particularidades distintivas que merecerán su consideración al margen del resto. Al menos por lo que se refiere al propósito de este post.
Peso actual y perspectivas de futuro
- Sólo 44 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados están ocupados por representantes de los Partidos, uniones, federaciones o como quieran autodenominarse, de los que hemos venido hablando: 26 del conglomerado Sumar, 7 de Ezquerra Republicana, 6 de EH Bildu, y 5 más en el Grupo Mixto, de los que 1 es del BNG y los 4 restantes de Unidas Podemos.
- En fechas pasadas muy recientes, estamos asistiendo a ciertos movimientos que tratan de conseguir una mínima unidad de acción de cara a las próximas elecciones generales. No importa que nadie conozca la fecha de su celebración, es obvio que antes de que termine el año próximo se habrán llevado a cabo.
- Todos son conscientes de que presentarse ante los votantes por separado, les perjudica; dan por sabido que, si las circunstancias actuales no cambian, la suma de los resultados del PP más los de Vox alcanzarían la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados. Nadie niega, por tanto, que sería conveniente alcanzar los acuerdos mínimos imprescindibles para presentar un frente común que despenalice la desunión actual.
- El problema es el cómo, el cuándo, con qué formato, con qué tipo de relaciones internas entre los muchos egos que pululan entre tanta sigla.
Algunas propuestas
En muy poco tiempo hemos sido testigos de los dos primeros intentos de coordinar de alguna manera la petición del voto en ese espacio del que venimos hablando:
- Abrió el fuego Gabriel Rufián, portavoz parlamentario de ERC. Su propuesta, sencilla de exponer y no tanto de aplicar, tiene como objetivo esencial frenar, hacer retroceder la tendencia al alza de Vox y su presumible consecución de la mayoría absoluta sumados sus resultados y los del PP. El resto ya habrá tiempo de tratarlo. La propuesta consiste en presentar una sola lista por circunscripción electoral, sin necesidad de fusiones, uniones orgánicas ni alianzas entre Partidos: simplemente en cada provincia se presentan las siglas con mayores posibilidades electorales. ¿Problemas? Muchos: ¿quién decide qué lista reúne esa condición? ¿cómo se garantiza el cumplimiento de lo acordado? ¿resistirán los orgullos locales esa sumisión ante quien igual ha sido su adversario durante quién sabe cuánto tiempo? No obstante, la propuesta creo que ha tenido la virtud de animar a otros a seguir su estela.
- Pocos días más tarde, y con la misma finalidad -alcanzar una alternativa unitaria- se ha presentado el proyecto "Un paso al frente". En el acto estuvieron representados Sumar con Izquierda Unida, Más Madrid y Comuns. No se propuso ningún nombre concreto para la resultante del proyecto, ni se insinuó ningún liderazgo, sino que se hizo hincapié en elaborar un programa común y ofrecer la posibilidad de adhesión a cualquiera otra formación de la izquierda que compartiera la necesidad de frenar el ascenso del binomio PP/Vox. Hubo dos ausencias notorias: Yolanda Díaz no estuvo en el acto, tal vez para dar a entender que no se planteaba encabezar esa operación aún no nacida, algo que ella misma confirmó el miércoles de esta misma semana cuando anunció que terminada la legislatura, abandonará la primera línea política. La otra ausencia fue la de Unidas Podemos
El perro del hortelano
- Es cierto: Unidas Podemos no estuvo presente en ninguna de las dos convocatorias. Sin embargo, he oído decir a su lideresa, Ione Belarra, que "oyendo a Rufián, si sólo se trata de frenar a Vox, es tanto como pedir el voto para el PSOE". Muy freudianamente significativo: interpretando la actitud de la srª Belarra, pareciera que ayudar al PSOE es delito de lesa "izquierdidad" (perdón por el palabro). Es evidente que para doña Ione, cualquier alternativa es preferible a facilitarle las cosas no sé si al PSOE o a su actual Secretario General. ¿Divergencias de fondo o cuestiones personales?
- O sea que Unidas Podemos, antes Podemos nada más, criatura nacida del descontento popular por los efectos de la crisis del 2010, ahora que todos sus fundadores, Iglesias, Errejón, Monedero, Bescansa, Alegre, todos ellos docentes y la mayoría de la Facultad de Ciencias Políticas, ya no están en la formación; precisamente ahora, cuando el Partido que hace sólo once años tocó techo con 42 escaños en el Congreso y 9 en el Senado acaba de salir de unas elecciones autonómicas en las que ha perdido todos sus escaños; olvidando que, con su fundador al frente, conformaron el primer Gobierno de coalición con el tan mal visto PSOE, se desmarca displicente de cualquier intento de tratar de evitar lo que se ve venir y se mantiene orgullosa en su altiva soledad.
- ¿Qué quieren? Ni me extraña, ni, si estuviera en lugar de los que buscan soslayar la debacle electoral, me preocuparía demasiado: basta recordar los últimos resultados electorales de UP, darle un vistazo a las encuestas, las que quieran elegir, y acaso resulte que lo mejor para poner remedio a lo que se les viene encima es dejar al duo "Montelarra" que siga su camino. Aunque yo no descartaría que la discreta retirada de Yolanda Díaz de la competición anime a las líderes de UP a unirse a la fiesta.
- Podemos nació de la conversión de la indignación popular en Partido. Dicho dejé hace años que no hay que confundir la facilidad de sumar los votos de los descontentos con lo enrevesado de dar con la tecla de contentar al mismo tiempo a todos los descontentos.
En resumen
- Mucho me temo que, salvo catástrofe, seguirán las cosas su cauce natural y veremos que la tercera etapa de la serie autonómica, Castilla y León, ahonda en los problemas para los que empiezan a sentir la cercanía de otra derrota electoral.
- Es obvio que ni Gabriel Rufián ni los convocantes de "Un paso al frente" tendrán tiempo, quizás ni lo intenten, de corregir el rumbo ni para la próxima cita (Castilla y León) ni para las elecciones andaluzas.
- Tampoco estoy seguro ni convencido de que puedan armar una propuesta sólida para las generales. Lo que sí me parece predecible es que si para esa cita, sea cuando sea, la izquierda del Partido socialista sigue fragmentada, sus posibilidades de poder armar después una alternativa a la derecha serán muy escasas. Que eso sea bueno o malo es, desde luego, harina de otro costal y, en todo caso, materia opinable.
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