Tambores de guerra
Y salió otro caballo bermejo; y al que estaba sentado sobre él, fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y le fue dada una grande espada.
(Apocalipsis)
Quiero despejar cualquier duda al respecto
Abomino de la teocracia iraní. Fanática, inmisericorde, sañudamente perseguidora del menor signo de disidencia, dispuesta a masacrar a su propio pueblo en aras de la supuesta ortodoxia, humilladora de la mujer e ignorante sistemática de los derechos humanos.
Dicho queda, como marco de referencia para interpretar cualquier duda sobre el texto que sigue.
Haciendo méritos para el próximo Nobel de la Paz
Primero en Muscat, Omán, y más tarde en Ginebra, las delegaciones de Irán y Estados Unidos, venían reuniéndose periódicamente con la mediación del Ministro de Exteriores de Omán para lograr un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
La última ronda terminó el 26 de febrero pasado -recordad la fecha- y, aunque no se logró en ella ningún acuerdo, fue descrita por el mediador como una de las más intensas.
A su término, se planteó continuar las conversaciones la semana siguiente en Viena, previas consultas internas de ambas partes. Es obvio que esa reunión no ha llegado a celebrarse.
Por el contrario, el sábado 28 de febrero, las fuerzas conjuntas de los Estados Unidos e Israel bombardeaban Teherán y otras ciudades iraníes, sin previo aviso y sin tomarse la molestia de declarar la guerra al agredido.
No se conoce el número exacto de víctimas de este ataque ni de los posteriores, pero es un hecho cierto que el Líder Supremo de la Revolución, Alí Jamenei y buena parte de la plana mayor del Gobierno y de las Fuerzas Armadas, perecieron durante el bombardeo.
En cuestión de horas, la respuesta de Irán ha ido afectado paulatinamente a buena parte de los países de la región alineados con los Estados Unidos, más una base británica con sede en Chipre, país miembro de la Unión Europea.
Israel, por su parte, ha vuelto a invadir Líbano (operación, según el invasor, estrictamente defensiva, tanto como el bombardeo de Teherán por lo menos) para tratar de neutralizar a la milicia Hezbolá, financiada por Teherán y alineada con el régimen de los ayatollahs.
Un misil Iraní ha caído en Turquía, territorio OTAN, y un submarino USA ha hundido un buque de guerra Iraní en aguas internacionales. Las fronteras de la guerra se expanden cada día.
Como era de esperar, Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, algo así como la arteria aorta del sistema circulatorio mundial de petróleo y gas.
Estamos, pues, ante algo más que una operación relámpago, desencadenada tras una meticulosa preparación de varios meses por los servicios de inteligencia de D. Trump y B. Netanyahu. El mismísimo Presidente de los Estados Unidos ha advertido a su país, de que esta guerra no es cosa de una semana.
Qué pretenden
Hemos oído de todo, desde que se trataba de anticiparse al inminente ataque iraní (se supone que contra Israel), hasta acabar con el régimen de los ayatollahs, pasando por la necesidad de liberar a la mujer iraní del yugo islámico.
Lo del inminente ataque, es decir, convertir el bombardeo de Irán en legítima defensa, me trae a la memoria el recurso a terminar con las "armas de destrucción masiva" iraquíes de infausta memoria (y de verificada inexistencia, dicho sea de paso). Por el momento no hay ninguna prueba al respecto de la inminencia del ataque iraní.
¿Liberar a las mujeres de Irán? No será bombardeando escuelas infantiles femeninas, desde luego, pero no se me alcanza que tan noble finalidad entre en los cálculos de Netanyahu, investigado por genocidio por el Tribunal de la Haya, o de D. Trump, tan próximo a Epsetein y su peculiar modo de relacionarse con las mujeres.
Tampoco está tan claro que acabar con el régimen teocrático sea el objetivo. De hecho parece que Mr. Trump ya ha descartado al huerfanito del último Sha de Persia como sucesor de Jamenei (por falta de arraigo popular, dijo, como le ocurrió a Corina Machado) y que se estaría pensando en entronizar a alguien de la cuerda de los bombardeados, pero con un talante más contemporizador.
Todo eso, cuando acabe la guerra. Entre tanto, bombas, misiles, drones y torpedos surcan los aires y las aguas y mal pudiera ser que esto no hubiera hecho más que empezar.
¿Entonces?
- Donald Trump consigue, o intenta conseguir, estrangular la llegada de petróleo y de gas a su principal competidor por el cetro mundial: Xi Yin Pin. Si, de camino, crea problemas internos en la UE, pues mejor que mejor; aunque también se trata, además, de dejar a su socio en esta guerra, Israel, establecido como el gendarme de la región. Tampoco hay que olvidar que toda guerra, por definición, es un pingüe negocio para quien está en según qué posición y que, mientras dura la guerra, se olvidan otras cosas, como los papeles Epstein, o sus casos pendientes ante la justicia. Por último, aunque sea arriesgado, si el resultado es la aplastante victoria final y la guerra termina en el momento preciso, hasta podrían volver las aguas a su cauce y recuperar la maltrecha popularidad del Presidente, a tiempo para arrasar en las Elecciones de mitad de mandato.
- En cuanto a B. Netanyahu, ha logrado algo que llevaba intentando desde hace años: convencer al Presidente de turno de los Estados Unidos de que era vital librarse del peligro Iraní. En cierto modo, él sí tiene alguna razones para hablar de operación defensiva, en la medida en la que el régimen de los ayatollahs siempre tuvo entre sus obsesiones, acabar con el Estado judío. Me parece ocioso argumentar sobre la inconsistencia de poder contar entre los objetivos de Netanyahu, los de democratizar Irán o liberar a sus mujeres del yugo chiíta. Si, de paso, sale reforzado en la región, mejor que mejor. Y también él verá pasar el tiempo y mientras tanto sus problemas con la justicia de su país, seguirán esperando.
El caso español y "el lado correcto de la Historia"
El Presidente Sánchez, niega a su colega norteamericano la autorización para utilizar las bases de Morón y Rota, en la guerra contra Irán. Tengo entendido que, según el Tratado entre España y USA, el Gobierno Español tiene esa facultad, salvo en determinadas circunstancias, que no concurren en el caso presente.
Como era de esperar, Mr. Trump ha cogido el canasto de las chufas y ha arremetido contra España y su Presidente con su habitual estilo ramplón y bravucón. Amenaza con cortar toda relación comercial con España.
Apenas un día después, quizás sopesando la condición de nuestro país de miembro de la UE y de la OTAN, parece que ha girado 180 grados y la Portavoz de la Casa Blanca habla de la colaboración de España con USA en la guerra contera Irán. Por descontado es tan falso como lo de las armas de destrucción masiva de las que hablaba "El trío de Las Azores".
Mientras tanto, Sánchez, en una declaración institucional desde La Moncloa, (resumo su intervención) manifiesta su inequívoca oposición al régimen iraní y retoma el viejo eslogan, "no a la guerra", del caso iraquí. Ello no obstante, y como demostración de que otra cosa es defender los intereses de la OTAN, organización defensiva, y de la UE, manda una fragata para reforzar las aguas chipriotas. Todo esto sin tomarse la molestia de poner al tanto al jefe de la oposición ni de dar previamente cuenta de sus intenciones al Congreso.
Por lo que se refiere a las demás fuerzas políticas españolas, como era previsible, la izquierda del PSOE, cree que deberíamos ir mucho más allá: denunciar el tratado con USA que da cobertura a sus bases, salir de la OTAN y no sé si inscribirnos, sin más, en "el sur global". No me consta que, hasta hoy, hayan exigido el desmantelamiento de nuestras fuerzas armadas.
Vox, ninguna sorpresa, se ha alineado milimétricamente con Trump. Allá él.
Caso aparte es del PP, Partido que ha ostentado la gobernación de España y aspira a repetir la suerte: el señor Feijoo, criticando a Sánchez, ha dicho muy ufano que "antes del Derecho Internacional, están los Derechos Humanos". Alguien debería informar a don Alberto que el primero de los derechos humanos es el derecho a la vida, que es lo que ha dejado de respetarse desde el primer bombazo. Por otra parte, supongo que de su asombrosa frase se deduce que el líder popular cree de buena fe que el genocida Netanyahu y su padrino hacen lo que hacen para fortalecer o recuperar los derechos humanos en Irán ¿bombardeando escuelas infantiles femeninas? Tanta ingenuidad sería enternecedora si quien hablara fuera un párroco de aldea y no el aspirante a gobernar España. Por cierto ¿sería mucho pedirle que no hablara mal de su país fuera de nuestras fronteras?
Citaba en el encabezamiento de este apartado la frase "estar en el lado correcto (o incorrecto) de la Historia". Se oye con excesiva frecuencia en estos últimos tiempos en labios de políticos de uno y otro signo y de más de un tertuliano; tanto que está a punto de convertirse en muletilla, o sea, de perder todo significado. El dicho trae su origen en el historicismo hegeliano, siglo XIX, cosa que dudo que sepan la mayoría de quienes la usan. Sospecho que es copia de una moda norteamericana, de la mano de Reagan u Obama, por ejemplo. Lo curioso es que, examinada a fondo no es más que una frase hueca, porque suele aplicarse para ensalzar o vituperar decisiones políticas actuales que podrían tener o no trascendencia en el tiempo, algo que sólo podrá ser evaluado con el paso del tiempo. En definitiva, no es más que un brindis al sol.
En resumen
(recuerden, por favor, que sólo es mi opinión)
- B. Netanyahu está atacando Irán, básicamente, porque es un país que reiteradamente ha declarado su intención de borrar del mapa a Israel y ha encontrado el apoyo oportuno para sacarse la espina.
- D. Trump no se ha embarcado en esta guerra para garantizar la práctica de los derechos humanos en Irán, sino para impedir el acceso de China al petróleo iraní y, de paso, consolidar a Israel como potencia dominante en la región.
- España es un país soberano (dentro de lo que cabe, claro); por tanto, el Presidente Sánchez está capacitado para decidir el grado de implicación de España en un conflicto que se ha iniciado al margen de la legalidad internacional.
- Otra cosa, sobre la que caben pocas dudas, es que, además, trate de hacer un uso doméstico de su decisión.
- Abominar de la teocracia iraní es compatible con calificar de inaceptable el ataque combinado de Israel y USA a Irán, al margen de la legalidad internacional.
- Es de esperar la solidaridad de nuestros socios europeos, si el "no a la guerra" del Presidente del Gobierno, provoca represalias por parte del Gobierno norteamericano.
- Si la fuerza y la voluntad de Trump son argumentos suficientes para atacar a terceros países ¿Cuánto tiempo tardará Xi Yin Pin en arrasar Taiwan?
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