viernes, 20 de marzo de 2026


Tercer asalto: Castilla y León


La noche de los "Oscar"

Coincidiendo con la noche en que Hollywood reparte las archiconocidas estatuillas doradas y sufriendo su dura competencia, los ciudadanos de la CC.AA. de Castilla y León, acudieron a las urnas en el tercero de los combates electorales entre más de veinte formaciones políticas (veintitrés para ser exactos). No será por la falta e variedad de la oferta electoral por lo que algunos se quedaron sin votar.

Sólo seis Partidos obtuvieron votos suficientes para sentar al menos a uno de sus candidatos en el Parlamento de la CC.AA. y de ellos, tal vez sólo la mitad tengan alguna razón para sentirse satisfechos de los resultados. Ya sé que que al día siguiente de una cita electoral, incluso en la misma noche, es frecuente que haya varios contendientes que se declaren exultantes con los resultados, lo que no deja de ser curioso. 

No suelo hacer demasiado caso a tanta euforia, así es que ese es mi análisis del día de después.


Análisis concreto de la realidad concreta 

Disculpen la cita,  de Vladimir Ilich Ulianov, más conocido com Lenin, un tanto traída por los pelos, pero, según los datos oficiales, estos han sido los resultados:

 

  • Partido Popular: 33 Procuradores. Gana 2  
  • PSOE: 30  Procuradores. Gana 2 
  • Vox: 14 Procuradores. Gana 1
  • Unión del Pueblo Leonés 3 Procuradores. Repite resultados
  • Por Ávila: 1 Procurador. Repite resultado
  • Soria ya: 1 Procurador. Pierde 2
  • Podemos: ningún Procurador. Pierde el que tenía 
  • Todos los demás Partidos, entre ellos IU, PACMA  o Ciudadanos (sí, Ciudadanos) no han obtenido representación parlamentaria


Algunos comentarios previos


Un vistazo al cuadro anterior podría dejar muchas preguntas sin respuesta si no se tienen en cuenta ciertas circunstancias que han hecho a estas elecciones distintas a las extremeñas o las aragonesas.

  • La Comunidad de Castilla y León es la más extensa de España, más, incluso que Andalucía, y la menos densamente poblada. Hablar de la España vacía o vaciada (depende de la intención del hablante) es hablar de Soria, de Palencia, de Zamora… y podría seguir. Este dato hay que tenerlo en cuenta cuando se planifica una campaña, y si se trata de obtener el mayor rendimiento posible de la famosa Ley D’Hont, hay que analizar con cuidado el talante, la mentalidad y la configuración de cada circunscripción electoral. Lo que es importante para un madrileño o un andaluz, puede carecer de interés para un palentino. Incluso un leónes y un soriano pueden tener urgencias diferentes.
  • Esta Comunidad, por otra parte, es la que tiene menor sentido identitario. El ciudadano que la habita no necesariamente se siente castellano leonés, sino salmantino, burgalés, o lo que corresponda. Si acaso, muchos tienen en común su recelo frente al poder de Valladolid.
  • ¿Pruebas de lo dicho? No hay ninguna otra Autonomía con tantas formaciones enfrentadas a la existencia del ente "Castilla y León": "Unión del Pueblo Leonés", aspira a romper la actual Comunidad Autónoma y crear una nueva, León, formada por las Provincias de León, Zamora y Salamanca, es decir, por el territorio que se le atribuía antiguamente al viejo Reino de León, no siempre amigo del de Castilla. (Ya recordarán: "Antes de que Castilla tuviera Leyes, León tuvo cuarenta Reyes"). Este Partido, como se ha visto, ha conseguido más votos que todos los ubicados la izquierda del PSOE. Y sumen a esto "Por Ávila" y "Soria ya". En resumen, en Castilla y León la fuerza centrífuga, ha de ser tenida en cuenta.
  • Y los grandes Partidos han actuado en consecuencia: salvo Vox, los líderes nacionales del PP y del PSOE se han dejado ver con cuentagotas y del argumentario mitinero han desaparecido los Koldos, Ávalos y compañía, se ha hablado poco de sanchismo o antisanchismo, y, en general, se ha puesto el foco en los problemas del territorio concernido por el proceso electoral. Los debates no se parecían para nada a las sesiones parlamentarias de control del Gobierno. Eso que han salido ganando los asistentes.


Ganadores y perdedores

Por una vez, y sin que sirva de precedente, más de un Partido tiene razones  objetivas para sentirse satisfecho. Tanto, que he decidido proceder a un reparto de premios, de las famosas estatuillas, según mi leal saber y entender.


  • Oscar a la mejor película para el Partido Popular: Alfonso Fernández Mañueco, Presidente en funciones, ha obtenido más votos que nadie, su Partido ha mejorado resultados y aunque no haya logrado hundir al PSOE, ni conseguir la mayoría absoluta, ha mejorado sus propios resultados de hace cuatro años y puede presumir de haber hecho una buena campaña, en clave local, como decía antes. Vistos los resultados y comparando su campaña con las anteriores (Extremadura y Aragón) me surge la duda de si Alberto N. Feijoo es una ayuda o un estorbo en las campañas autonómicas. Tiempo tendremos para disipar el enigma. Lo que parece claro es que, "mirando hacia atrás sin ira", hay que pensarlo dos veces antes de dar la orden de adelantar elecciones.
  • El Oscar al mejor guión va para las vitrinas del PSOE: el Alcalde de Soria ha logrado mucho más que salvar los muebles. Por una parte ha frenado la sangría de votos de su Partido, se ha rehecho tras los descalabros de Extremadura y Aragón, y, por otra, no sólo obtiene dos escaños más, sino que se ha deshecho de las formaciones a su izquierda, que nunca se sabe si son amigos o una piedra en el zapato. Carlos Martínez, que nunca ha sido Ministro, no parece que lo haya echado en falta. Ha ido también pegadito al terreno, aunque no hay que descartar que el "no a la guerra" le haya metido más de un voto en la urna.
  • Vox se alza con el Óscar al mejor sonido: con la claridad habitual, Santiago Abascal, tan remiso a delegar, ha sido rotundo en sus desplantes al PP (sus alusiones all Gobierno, mejor no recordarlas) y, si bien no ha alcanzado el ansiado galardón del 20% de los votos, cerca se ha quedado. Gana un Procurador, y, aunque haya frenado su velocidad de crucero, sigue ascendiendo peldaños. Le queda una ardua tarea por delante: deshojar la margarita, las margaritas, de qué hacer con el PP, ya que está claro que de momento al menos, el sorpasso se ve lejano. ¿Tendrá cuajo para llevar a extremeños, aragoneses y Castellano-leoneses a nuevas elecciones, aplicará la fórmula valenciana (gobierna tú, pero ya te diré yo lo que tienes que hacer) o se meterá en harina y entrará en cuanto Gobierno autonómico le salga al paso. Comprendo que para un Partido que programáticamente es anti autonómico, es algo difícil de cuadrar. Esta semana Abascal, único portavoz autorizado de su Partido, ha afirmado que va a entrar en los tres Gobiernos. Lo creeré cuando lo vea.


Los que se quedaron sin estatuilla 

  • Unos porque estuvieron a punto pero no dieron el do de pecho, como Unión del Pueblo Leonés, acaso porque la ciudadanía no está por la labor de andar cambiando el mapa de España y otros ,como Soria Ya, que tuvieron la mala suerte de que, precisamente, el alcalde de la ciudad que quieren redimir se presente como cabeza de cartel por otro Partido, no se llevan estatuilla a casa pero, al menos, pueden sentirse parcialmente satisfechos de que sus paisanos no les han olvidado del todo.
  • Caso aparte, clínicamente interesante, es del Izquierda Unida-Sumar o el de Podemos. Son ejemplos curiosos de cómo elegir nombres evocadoramente sugestivos, unidad, suma, poder, desmontados después voto a voto y elección tras elección. Y seguirán insistiendo en el mismo error, ellos cuyos mayores inventaron el "fraccionalismo" como una de las herejías más perseguidas en la izquierda de verdad. Y no escarmientan. Es obvio que aunque muchos de los votos que buscaban y algún día tuvieron, hayan acabado en la cuenta del PSOE, resulta que no salen las cuentas, o sea que parte de sus votantes han girado ciento ochenta grados y han terminado votando a Vox. Lo que, desde luego, no es razón para pedirle cuentas al votante, sólo faltaba.
  • Lo digo en serio: creí que Ciudadanos había desaparecido de la faz de la tierra hacía ya tiempo. No perdamos más tiempo con esta historia: los votantes castellanoleoneses han debido pensar lo mismo que yo. 


¿Y ahora qué? ¿quién y cómo gobernará?

Las matemática, ciencia exacta donde las haya, sirven para casi todo menos para proponer fórmulas seguras de gobernación. Digo esto porque puestos a echar cuentas habría hasta tres mayorías parlamentarias matemáticamente impecables. Tres combinaciones que sumarían 42 escaños o más, suficientes para formar Gobierno. Son éstas:

  • La imposible: PSOE/Vox. Aún sobrarían dos votos. La combinación, como válida, lo es, pero no le demos vueltas: ni se va a producir, ni sería razonable esperarla.
  • La esperada: PP/Vox. 47 votos, así es que tanto si Vox opta por aceptar un Gobierno en solitario del PP con el programa de gobierno que ambos acuerden, como si deciden compartir la gobernación del territorio, previo acuerdo sobre el para qué, es la salida que la inmensa mayoría espera.
  • La sorprendente: PP/PSOE. 63 votos, ahí es nada. Como para rasgarse las vestiduras ¿verdad? Feijoo y Sánchez dando el visto bueno a que sus muchachos compartan Gobierno en Valladolid. Increíble, también ¿no? En realidad, bastaría con que el PSOE se abstuviera en segunda votación. Imposible también. Bueno, así será si así os parece, pero me pregunto por qué socialdemócratas y populares, incluidos los españoles, pueden votar juntos en el Parlamento Europeo, porqué sus Partidos hermanos pueden formar Gobiernos estables en Alemania, en Francia, en… donde quieran, menos en España. Creo que es una de las asignaturas pendientes de nuestra democracia.


Terminemos de una vez

Las elecciones del domingo pasado han puesto de manifiesto varias cosas

  • El bloque de la derecha sigue dominando otro escenario más, lo que no quiere decir que la evidencia matemática facilite la formación de gobierno, ni que ayude a encontrar las salidas de los laberintos extremeño y aragonés.
  • EL PSOE ha salido bastante airoso de la prueba. Falta por saber si ha invertido la tendencia o si ha sido flor de un día (buen candidato, oportunidad del "no a la guerra", y contumacia de los Partidos a su izquierda que ha liberado un buen puñado de votos).
  • Especular sobre si Vox ha tocado techo o no, es jugar al inútil juego de las adivinanzas políticas: en tres meses, más o menos, tendremos la penúltima prueba, y en año y medio el veredicto. Contradiciéndome en parte, me arriesgo y digo que Vox todavía tiene margen para crecer, aunque algunos problemas internos no resueltos, no son la mejor fórmula para hacerse más grandes.  

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