Dª Isabel en México Lindo
Calentando motores
Dª Isabel, acompañada del séquito que una Presidenta de la Comunidad de Madrid merece, Nacho Cano incluido, (¿cómo dejar en tierra al compositor del musical "Malinche", si vas de visita a la tierra de la protagonista de su obra?) hizo las maletas y voló a México.
Voló mientras aún resonaban los organillos que la víspera habían celebrado el 2 de mayo, la fiesta de la comunidad. Doy por sentado que la ilustre viajera daba por olvidado su exabrupto cuando, invitada por el movimiento MAGA, allá por las tierras al norte del Río Bravo, calificó al país que ahora la esperaba como "narcoestado". ¡Ay, ay, ay, las frases de la Presidenta! Tan dicharachera, tan ocurrente, tan amante de la fruta, no se le ocurre mejor cosa que nombrar la soga en casa del ahorcado. ¿Esperaba acaso que la Presidenta de México la felicitara por su ocurrencia?
Un programa variado
El plan previsto incluía Aguas Calientes, más tarde Monterrey y, por fin, la Riviera Maya: un programa que debería haber durado algún día más de lo que acabó ocurriendo.
Primera etapa, Aguas Calientes. Un pequeño Estado en el centro-norte de México con 1’5 millones de habitantes, hoy gobernado por el PAN, junto con otros tres Estados, frente a los 24 que controla Morena, el Partido al que pertenece Dª Claudia Sheinbaum, la actual Presidenta de México. Allí, en Aguas Calientes, la capital del Estado con el que comparte el nombre, la Presidenta (la madrileña, se entiende) no sabemos muy bien a qué fue -luego volveré sobre este punto- pero, abriéndose de capa, hizo un encendido elogio de Hernán Cortés ¡y de la Malinche! Ninguno de los dos empeños gozó del éxito que su esfuerzo merecía: entre pancartas y abucheos, llegó como pudo al final de su alegato, o lo cortó cuando creyó que no valía la pena seguir.
De paso, dejó dicho algo sorprendente:"Isabel La Católica fue la mujer más poderosa de la Historia". Y se quedó tan tranquila. Desconozco en qué fuentes bebe la doña, pero considerar la mujer más poderosa de la Historia a la que sólo era Reina de Castilla, me parece perifrástico. Isabel I de Castilla fue una figura fundamental para nuestra Historia; incluso influyó en el devenir del mundo occidental, pero, señora, no confunda influencia post mortem, con el poder, que o se ejerce en vida o no es poder. Le sugiero que cambie de profesor de Historia, o que cuente hasta diez antes de soltar lo primero que se le ocurre.
Soy, de veras, un admirador de Cortés y alguna vez lo he dejado escrito. Creo que si el conquistador de México hubiera sido británico o francés, hoy sería una figura relevante de la Historia mundial. Bien, pero eso, admirar a Hernán Cortés, es una cosa y otra muy distinta es plantarse en el corazón de México y poco menos que pedir que se le homenajeara allí mismo, porque aunque las cosas hayan cambiado desde hace ya bastantes años, la figura de Hernán Cortés sigue siendo controvertida en México.
¡Ah! y la próxima vez que vuelvan, ella y su músico de cámara, entérense antes de cosas que muchos damos por sabidas: la Malinche es una figura particularmente odiada en México. Se la considera una vendida, una traidora a su gente; cosa que se puede compartir o no, pero que es bastante fácil de entender. ¿Un ejemplo? El Conde don Julián tendría sus razones para hacer lo que hizo, pero traicionó a su Rey y a su pueblo y abrió la puerta al famoso Moro Muza. O sea que lo natural es que esté mejor valorado entre la morisma que en España, si es que se acuerdan de él unos y otros.
Para ayudar a que se la entendiera mejor, Dª Isabel nunca dijo ni escribió México, sino Méjico, una y otra vez; tampoco habría estado de más que alguien, su Jefe de Gabinete, por ejemplo, que se incorporó al séquito cuando terminó de testificar en Madrid, le hubiera indicado que ya hace años la R.A.E, dejó dicho que aunque el término Méjico no sea una barbaridad, es más correcto usar el de México, entre otras razones porque así lo llamaron Cortés y sus hombres. ¿O creía la ilustre viajera que introducir la "x" había sido una ocurrencia reciente de la izquierda radical?
Vuelta a casa un tanto precipitada
El programa incluía, como dije, una visita a Monterrey para luego descansar en la playa del ajetreo de recibir ora medallas, ora abucheos. Pero las cosas fueron como fueron y Dª Isabel, en determinado momento, se cansó de su escaso éxito, voló sin más a la Riviera Maya y de allí, en un pis pas, de vuelta a casa.
Acortó el viaje, qué le vamos a hacer. Ya está en Madrid, donde, sin duda le faltará tiempo para contarnos algunas cosas interesantes, por ejemplo:
Los supuestos objetivos de un viaje institucional
Según había dicho, se trataba de de "abrir nuevas puertas económicas y culturales en favor de la Comunidad de Madrid en el extranjero". No sé si lo habrá conseguido, pero la polémica que ha desatado con algunas de sus cuestionadas intervenciones no parece el camino más adecuado, ni para lo económico, ni menos para lo cultural.
Ha recibido la medalla de oro, no sé si la de la ciudad o la del Estado que la recibió. Está bien, aunque me temo que nos haya salido un poco cara. La Srª Ayuso asistió a la Feria Nacional de San Marcos, en la que la Comunidad de Madrid figuraba como “invitada de honor”. Una condición que al contribuyente madrileño le ha costado lo suyo: según ha trascendido, la empresa pública Madrid, Cultura y Turismo, firmó dos convenios, uno de ellos con el Patronato de la Feria por valor de 193.000 euros, y el otro con el Instituto de Cultura de Aguascalientes, por un importe de 116.000 euros. No he encontrado la puntualización precisa para saber con exactitud quién pagó qué a cambio de qué.
Dª Isabel alardea de haber conseguido nuevas inversiones para Madrid. Habla de franquicias tan prestigiosas y tan castizas como VIPS, Foster’s Hollywood o Starbucks. Sin embargo, tengo entendido que estas inversiones ya estaban comprometidas desde tiempo antes, según informan fuentes de los mismos inversores. O sea, que dudo que éstos hubieran cambiado de opinión, si la Srª Ayuso se hubiera quedado en su casa. Allá cada cual con su opinión, pero creo, por otra parte, que en Madrid y, por desgracia, en buena parte de las ciudades arrasadas por el turismo de masas, establecimientos de este tipo son, precisamente, lo que no nos añaden nada.
Lo que falta por saber
- ¿A qué fue, realmente, Dª Isabel a México? Descartado el turismo, no porque el país no lo justifique, sino porque los lugares elegidos están muy lejos de lo que de verdad hace único al país, descartado lo de "abrir nuevas puertas económicas (por lo que he comentado, no se trata sumar dos de la vela y de la vela dos) y culturales" (salvo que la Presidenta haya aprendido en carne propia lo improductivo que resulta molestar al anfitrión) ¿Qué nos queda? ¿Torpedear las delicadas relaciones diplomáticas hispano-mexicanas? Debería explicarlo cuanto antes, porque ya conoce a sus paisanos, si no lo hace pensarán que, aparte de añadir un ejemplar más a su medallero, alguna razón habrá para montar tal expedición, más allá de traer algo que ya estaba comprometido.
- ¿Cuánto ha costado el viaje? También conviene que lo diga, en este caso con mayor razón, porque se trata del dinero de los contribuyentes, y, aunque le parezca extraño, igual a más de uno le da por pensar que hay necesidades más productivas y más urgentes que cruzar el Atlántico para que le pongan una medalla, tratar de endosarnos la milonga de los establecimientos de marras y, encima, dejar colgados a los que la esperaban en la gala de los Premios Platino del Cine Iberoamericano en la Riviera Maya.
- Se ha quejado Dª Isabel de que la Presidenta mexicana ha boicoteado sus intervenciones, le ha mandado manifestantes con sus pancartas y sus pareados y hasta presionó a los organizadores del acto de Riviera Maya con prohibir el evento si ella seguía en México. La Srª Sheinbaum lo niega y la cadena hotelera sede de los Premios Platino lo rechazan de plano. Supongamos que nuestra Presidenta tenga razón, en todo o en parte ¿De verdad le extraña? Por mucho menos, su Jefe de Gabinete amenaza a la prensa insumisa con todos los males del infierno.
- Y para terminar ¿Por qué la Presidenta de una Comunidad Autónoma, sin encomendarse a Dios ni al diablo, se presenta en un país extranjero con una actitud que choca frontalmente con la política exterior de su país, puesta de manifiesto, hace menos de un mes por el mismísimo Jefe del Estado? ¿Cree Dª Isabel que tiene bula para dejar en evidencia a la primera autoridad del país? Este dislate, aunque no haya caído en ello, a quien no le viene nada mal es al Presidente del Gobierno español: al menos, mientras se habla de su periplo mexicano se dejan de lado las peripecias de Ábalos, Koldo y Cía.
Sola ante el peligro
Cuando Dª Isabel creyó que era el momento de volver, recogió los bártulos y reapareció en Madrid. No sé si haría alguna otra cosa antes, descansar, deshacer las maletas, cambiarse de ropa, pero su primera actividad pública, ¡cómo no! fue atacar al Gobierno y culpar a Pedro Sánchez de haberla dejado sola, de no haber acudido en su auxilio porque, siempre según su versión, hubo momentos en que ella y su séquito corrieron peligro. "Pueden matarte en una esquina y si te he visto no me acuerdo”.
No ha especificado cuándo ocurrieron los hechos que motivaron su queja. En los vídeos que yo he visto, mientras le entregaban la medalla todo fueron mieles y parabienes; durante alguna de sus memorables intervenciones sólo detecté la presencia de una señora portando una pequeña pancarta que pudo resultar molesta porque no paraba de chupar cámara, aunque vi a Dª Isabel muy tranquila. ¿O acaso el peligro fue cuando descansaba en la playa en esos días sin agenda conocida?
En todo caso, bien haría la Presidenta de Madrid en solicitar formalmente al Ministerio del Interior o al de Defensa, que en sucesivos viajes a "narcoestados" vaya protegida por una Compañía de Antidisturbios o, a su elección, de un Tercio de la Legión.
Hay otra solución pero me temo que no no caerá esa breva: que deje de comportarse como una activista del Movimiento Maga, o que reserve sus numeritos para cuando esté en territorios más propicios. Aunque, como dicen en Canarias, "el que nace barrigón, ni que lo fajen chiquito".
Llegado que hubo a la Madre Patria
Dª Isabel sigue deleitándonos con su peculiar versión de la Historia de España y la de México. La última perla ha sido la asombrosa afirmación de que "México no existía hasta que llegamos los españoles". No, verá, señora, no fue así. ¿Qué habría conquistado, entonces, Hernán Cortés, si México no existía?
Permítame que le cite a uno de los hombres del conquistador, el conocido soldado y cronista Bernal Díaz del Castillo. Le transcribo, por vía de ejemplo, el título del capítulo LXXXVI de su "Historia verdadera de la conquista de la Nueva España" cuya lectura le recomiendo: como començamos A caminar para la çibdad de Mexico y En lo que En el camino nos avino, y lo que monteçuma Envio a dezir.
Así que entre el título del capítulo y el del libro, resulta que Hernán Cortés conquistó México (por cierto, su capital contaba entonces con más habitantes que Sevilla, la ciudad más poblada de España), luego le cambió el nombre y pasó a ser el Virreinato de la Nueva España, y cuando España abandonó el Virreinato, la nueva nación independiente recuperó su antiguo nombre de México. Que a usted no le guste o que no lo supiera, no cambia las cosas.
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