Un viernes para el recuerdo
Advertencia previa
Ayer, jueves por la tarde, tenía completado el borrador del post de esta semana. Trataba, cómo no, del "Decreto Maricarmen" y del segundo Real Decreto-Ley que habrían de tramitarse esta mañana. Confíe en la solidez de las última informaciones disponibles, di por convalidado el primero, por rechazado el segundo y escribí en consecuencia. Tiempo perdido: este texto que va a continuación es el resultado de mi precipitación.
Última hora
Hoy, viernes 2 de octubre, el Congreso de los Diputados, por 172 votos a favor y 178 en contra, ha tumbado el "Decreto Maricarmen" y por 166 y 184, respectivamente, su acompañante, que se ha tramitado sin especial adjudicación de denominación personal.
El resultado se daba por supuesto desde algunas horas antes y, llegado el momento, el voto negativo de Junts ha tumbado la propuesta del Gobierno y ha convertido en estéril el maratón de reuniones, conciliábulos y cabildeos de los últimos días. La diferencia de votos entre el primer y segundo RD-L se debe al cambio de posición de PNV y coalición Canaria que en esta segunda votación sumaron sus votos a los de PP, Vox y Junts
¿Sorpresa? Relativa, nada más. Cuando se desvelan las certezas es muy sencillo encontrar las explicaciones. Junts, agotada la ubre nutricia de la que ha estado alimentándose desde que apoyó la investidura de Pedro Sánchez, contando ya con el factor positivo del inminente retorno del proscrito, acosado por el constante goteo de votos que se perdían camino de Aliança Catalana, ha creído que había llegado el momento de abandonar a su suerte a Pedro Sánchez. Si ha acertado o no, lo sabremos más pronto que tarde.
Más se perdió en Cuba
Lo que había pensado escribir sobre los Reales Decretos-Leyes, hoy ya papel mojado, era, en resumidas cuentas, que su contenido apenas rozaba los bordes del problema que no es otro que la endeblez crónica de la oferta de viviendas disponibles en España, ya se an para compraventa o para alquiler.
Eso es lo que creo, y, por eso, me permito rescatar algunos de los párrafos que había previsto publicar esta tarde:
El contenido de los Reales Decretos-Leyes que deprisa y corriendo ha puesto el Gobierno en el BOE, es posible que cumpla alguno de los objetivos importantes para sus redactores, básicamente, prolongar su permanencia en sus respectivas poltronas, y dar carnaza al populismo, pero creo que se quedan a años de luz de ser la solución del motivo de la angustia de tantos miles de compatriotas.
Remedios caseros para males estructurales
Atendiendo a las peticiones del autodenominado "Sindicato de inquilinas", navegando en la cresta de la ola mediática y con la vista puesta en la supervivencia de la coalición progresista, a la velocidad de la luz, el Gobierno ha publicado sendos RD-L en los que tratan el gravísimo problema del que hablamos, con medidas cortoplacistas, populistas y, a mi juicio, ineficaces para solventar la cuestión de fondo.
Una cosa es cómo regular la relación casero-inquilino, ya de por sí compleja y sensible a posiciones ideológicas, y otra, bastante más peliaguda, dar satisfacción a las decenas de miles de españoles que buscan un techo donde empezar o terminar su vida.
En síntesis, el problema de falta de viviendas sólo puede resolverse aumentando la oferta, es decir, construyendo.
Tratamiento oportunista
La regulación que se ha presentado en el Parlamento para su convalidación trata de materias que, desde luego, son reales y afectan, de una u otra manera, al problema de la vivienda:
- Prorroga la salvaguarda de desahucios para personas vulnerables sin alternativa habitacional hasta el año 2030. Es decir: protege durante tres año y cuarto adicionales a quienes ya estaban siéndolo hasta hoy. ¿Ayudará esta medida a encontrar casa a las docenas de miles de españoles que no encuentran dónde vivir?
- Los contratos de alquiler que hoy estén en vigor y cuyo plazo venza antes del 31 de diciembre del 28, podrán acogerse a una prórroga de dos años más. Es obvio que la medida supondrá un respiro para un buen número de inquilinos que podrían estar temiendo el término inminente de su contrato, pero, de nuevo, lo más que puede decirse es que gracias a ésta y la anterior medida, no se agrava aún más la angustiosa falta de viviendas.
- La renovación automática de alquileres, la petición fundamental del Sindicato de Inquilinas, que incluía, además, la insólita indemnización al inquilino cuando se extingue su contrato, no ha sido convalidado, como, por otra parte, se presuponía, desde que su contenido se llevó a un texto legal distinto del publicado apenas dos días antes. Lo sabían sus autores y lo suponíamos bastantes ciudadanos medianamente curiosos. (Cuando escribí este párrafo, dábamos por cierto que sólo el segundo RD-L iba a ser "devuelto a toriles").
- Está bien regular los alquileres de temporada, tratar de evitar los frecuentes abusos del alquiler de habitaciones (aunque me pregunto si el Estado, ya sea el Gobierno de la Nación, el autonómico o el municipal, cuenta con medios para controlar su cumplimiento) y, ¿cómo no? limitar la actividad de los llamados "fondos buitre", cuando ésta sea abusiva.
- Estas medidas podrían haberse tomado hace mucho tiempo, igual que regular en serio los alojamientos turísticos; ahora bien, estas novedades, que pueden contentar a los acampados en la Puerta del Sol y convencerles de que han conseguido una gran victoria, en mi opinión, tampoco están orientadas a resolver el problema de fondo.
¿Qué se puede hacer?
Qué hay que hacer, más bien: grosso modo, construir cuanto antes un millón de viviendas y, en términos relativos, hacerlo de manera que al menos el cincuenta por ciento de esas nuevas construcciones, sean viviendas públicas.
Más fácil de decir que de hacer ¿verdad? Falta suelo urbanizable, las competencias en esta materia están desperdigadas entre la Administración central, la autonómica y la municipal, falta mano de obra especializada, la burocracia es agobiante, los costes de la construcción se han disparado, la legislación actual desanima a comprar para luego alquilar, ya sea por el temor a la "okupación" (aunque las cifras reales desmientan la leyenda) o a las consecuencias de encontrarse con un inquilino mal pagador, etc. etc.
¿Qué han hecho nuestros vecinos?
- Llama la atención que en Europa, sea cual fuere el color político del Gobierno, el núcleo duro de la política de vivienda no se manosea cada vez que cambia el signo del Poder Ejecutivo. Esto, en el caso de España, es trascendental, dados, por ejemplo, los problemas derivados de la dispersión de competencias, o la facilidad con que cierta alcaldesa de la Capital del Reino vendió de una tacada, el parque público de viviendas de su municipio a un fondo buitre.
- Los últimos datos de Eurostat indican que países como Austria, Países Bajos, Francia Alemania o Finlandia destinan más del 1% de su PIB anual a políticas de vivienda, ya sea en construcción propiamente dicha, rehabilitación, subsidios o alquiler social.
- En contraste, España apenas roza el 0,1%, situándose entre los países con menor esfuerzo presupuestario. Incluso Italia, que está en la "zona baja de la clasificación", dedica tres veces más que nosotros, el 0’3 %.
- El parque de vivienda pública en España es hoy irrelevante. Ocupamos el puesto décimo octavo en Europa. Los datos muestran que la vivienda social en España, cuenta con un parque que supone solo un anémico 3,3%. Los países con los porcentajes más altos de vivienda pública en Europa son los Países Bajos (30%), Suiza (25%), Austria (24%), Noruega (23%) y Dinamarca (20%). Como podrán comprobar, el color político de sus Gobiernos es variopinto.
- Dato a tener en cuenta: con la excepción de Noruega, los demás países dedican más del 50 % de este parque a alquiler, no a viviendas en propiedad. Por otra parte, en todos los casos no cabe la posibilidad de privatizar viviendas sociales, sean en propiedad o en alquiler.
Escenario incierto
El clamor por el adelanto electoral deja en solitario al PSOE. A la cantinela de PP y Vox que empezó justo cuando se constituyó el Gobierno de coalición, se unen ahora todas las formaciones a la izquierda del socialismo, llevadas en volandas por la ola popular, por el descontento que se ha manifestado en las múltiples acampadas, empezando por la de La Puerta del Sol madrileña, a partir de la ejecución del desahucio de Maricarmen Abascal.
Sigue siendo cierto que la capacidad de adelantar las eleciones es prerrogativa exclusiva del Presidente del Gobierno. Sólo es él quien puede hacer una cosa o su contraria, es decir, no hacer nada. Hasta ahora, ni la reiterada falta de acatamiento de la Constitución en cuanto a presentar y sacar adelante los Presupuestos Generales durante los tres últimos años, ni las frecuentes derrotas parlamentarias, han movido la inquebrantable decisión del Presidente de agotar la legislatura.
Cosas veredes, Sancho: un suceso en sí mismo carente de calado político, el desahucio de una anciana tras siete años de pleitos, uno más entre muchos miles de casos parecidos, encendió la mecha. La repercusión popular de otro lanzamiento más, la clásica "gota que colmó el vaso", desató el movimiento callejero del que estamos siendo testigos. El Gobierno debió de pensar que era el el momento óptimo para conseguir un apoyo parlamentario a favor de una confusa reforma de la normativa sobre el incandescente tema de los contratos de alquiler y se puso en marcha.
Para nada se trataba de resolver el problema de la vivienda, era, por una parte un parche temporal a algunos de los aspectos más irritantes de la realidad actual en esta materia, y, por otra y fundamental: un balón de oxígeno para un Gobierno que, tras la crisis aún sin resolver de Ceuta, no estaba en su mejor momento. En definitiva, era el alivio que se suponía debería permitirle a Sánchez llegar a la primavera del 2027 con menos agobios que los que ahora soportaba.
¿Y ahora?
Junts rompió la baraja. Estaba en su derecho ¿Se romperá, además, el Gobierno de coalición? Se sabe que esta mañana, viernes, Presidente y Vicepresidenta han mantenido una conversación (no me atrevo a utilizar términos más explícitos, porque carezco de información) a cuyo término, de lo que Yolanda Díaz no dijo podría deducirse que hablaron del adelanto electoral. Poco después, el Ministro Bustinduy, en "La hora de la 1" se expresaba, encendido, en clave de campaña.
Dudo mucho de que Pedro Sánchez, si Sumar rompe la coalición, se atreva a gobernar en solitario. Por otra parte, nadie, ni él, está en condiciones de interpretar el peso que la protesta sostenida, o iniciada al menos, por el Sindicato de Inquilinas, pueda tener en las urnas, aunque sí hay datos para dar por descontado que entre los sujetos pacientes de la su acampadas está el propio PSOE.
Por consiguiente el cálculo de probabilidades del Presidente tiene que tratar de despejar la duda de si su eventual sangría de votos va a ser mayor o menor que el incremento que podría producirse a su izquierda. Es decir, si la indignación popular va a ser suficiente o no para superar en escaños a las formaciones de la derecha. Y no tendrá más remedio que descontar el apoyo futuro de Junts, aunque este mismo Partido tenga que resolver sus propias contradicciones, y su senda futura sea una incógnita que tal vez sólo se resuelva tras las elecciones catalanas; tarde, por cierto, para despejar la actual ecuación.
En resumen
- En cuanto a los fallidos Decretos-Leyes, fueron un intento ramplón de saltar sobre el más grave problema que ahora enfrenta la sociedad española, sin rozar siquiera el núcleo de la cuestión: como reequilibrar la demanda y la oferta de viviendas y qué peso debe alcanzar el parque público.
- Por lo que se refiere a Junts, exprimida la ubre y con Puigdemont haciendo las maletas, no soy de los que se hayan podido asombrar de su cambio de socios. Al final, la cabra tira al monte, hable la lengua que hable.
- La gran duda, si habrá o no adelanto electoral y, en su caso, cuándo votaremos, creo que lo sabremos más pronto que tarde. Por aberrante que pueda parecer, mi pronóstico es que, la traca final, de la que es posible que tardemos en saber toda la verdad, dependerá de si Sumar se despide del Gobierno o prefiere seguir disfrutando de sus actuales cuotas de poder.
- Si esta historia acaba en adelanto electoral, como todo parece indicar ¿cuántas mentes pensantes a la izquierda del PSOE, cuantas figuritas encantadas de haberse conocido, lamentarán el tiempo perdido en dimes y diretes? No soy ningún profeta, pero veo muy difícil que estas formaciones sean capaces, siquiera, de sentarse a hablar de la cuestión. Peor para ellas.