Ceuta en el corazón
La noticia
Apuntaba agosto, cuando una turba de asaltantes entró a la brava en la ciudad española de Ceuta. Casi en su totalidad llegados desde el mar.
Nadie sabe cuántos fueron, pero la cifra más citada es de 72.000 intrusos, la mayoría marroquíes, aunque también ha habido quienes proceden de países subsaharianos. (Se especula con la cifra de 8.000 no marroquíes). Por otra parte, la hora de escribir este post, de los 2.500 menores no acompañados que entraron el primer día, entre 1.300 y 1.500 continúan en Ceuta.
Todo esto está ocurriendo en una ciudad de 83.595 habitantes, según el censo del año pasado. Es decir, la ciudad vio incrementada su población en pocas horas en más de un 86 %. Traten de imaginar qué supone lo que acabo de escribir, trasladando ese 86 % a la ciudad en la que residan cada uno de ustedes.
Antecedentes
- La españolidad de la ciudad. Sin entrar en detalles sobre los avatares ceutíes durante el siglo XVII, baste saber que habiendo sido la ciudad incorporada a la Corona española junto con el total de posesiones de Portugal, Ceuta, en 1640, no le siguió en su proceso de secesión de España y prefirió mantenerse bajo la soberanía de Felipe IV. El reino Alahuita, por aquel entonces, no estaba en los sueños de nadie.
- 11-7-26: el Tribunal Supremo establece la imposibilidad de aplicar lo que se entiende por "devoluciones en caliente" a quienes entren ilegalmente en territorio español, si al hacerlo no han forzado ninguna barrera física que se lo impida. Tiempo habrá de comentar el fallo y de plantearse la urgencia de modificar un texto legal, que extrapolando la sentencia, dejaría expedito el camino para entrar en España con paracaídas, parapente, o cualquier sistema parecido.
- Puede o no ser casual, pero conocida esta sentencia, varias redes sociales marroquíes se llenan de convocatorias para entrar en Ceuta desde el mar el 1 de agosto.
- Algunos días antes de esta fecha, los medios de comunicación españoles, dan cuenta del éxito de la visita del Presidente Sánchez a Argelia y de los avances en materia de suministro a España de gas argelino. Como es sabido, las relaciones entre Marruecos y Argelia son manifiestamente mejorables.
Los hechos
- Como ya he dicho, llegado agosto, contemplemos atónitos la riada humana que asalta el territorio español de Ceuta. No todos logran su propósito; no hay cifra exacta, pero se habla de más de 80 cadáveres rescatados del mar.
- Un dato de absoluta relevancia es que, al día siguiente, la gran mayoría de asaltantes retornan a Marruecos, tranquilamente, entre risas, por las puertas abiertas de par en par del puesto fronterizo, suben a unos autocares que parecen estar esperándolos, y desaparecen camino de quién sabe dónde.
- Atrás quedan… sigue sin saberse cúantos ¿6.000, 7.000, 8.000? Algunos marroquíes, bastantes más subsaharianos, y entre unos y otros, un colectivo especialmente vulnerable: menores no acompañados, cuyo número exacto también es desconocido, aunque se da por cierto que la cifra supera los 2.500.
- Por último, y no menos sorprendente, el 15 de agosto, las mismas redes que convocaron el asalto anterior habían llamado a una nueva intentona, pero fracasaron por completo: en esta ocasión las fuerzas de seguridad marroquíes impermeabilizaron la frontera y no hubo ni un solo caso de inmigrante clandestino entrando en Ceuta.
- Hoy, último sábado de agosto, por increíble, por inaceptable, por escandaloso, por aberrante, por vergonzoso que le parezca a cualquier observador imparcial, la situación en Ceuta sigue siendo, básicamente la misma que hace dos, tres o cuatro semanas.
Las grandes preguntas
Ha pasado demasiado tiempo desde que la pesadilla empezó, pero siguen siendo pertinentes hacerse algunas preguntas, muchas preguntas, por ejemplo:
- ¿Por qué nadie hizo nada para evitar el asalto? Me refiero, claro está, a España, al Estado Español en su conjunto y a sus instituciones concernidas: el Gobierno de la Nación, el de la Ciudad de Ceuta, las Fuerzas de Orden Público, las Fuerzas Armadas. Porque es lo cierto que hubo señales más que suficientes para temer la que se nos venía encima. Podría haber hecho extensiva la pregunta a Marruecos, pero la contestación está a la vista: el día 15 no pasó ni una mosca.
- ¿Por qué miente el Sr. Marlaska y le sigue el Sr. Bolaños y algún otro colega cuando dicen que el CNI no les alertó? ¿El CNI, que tiene desplegada en Marruecos la mayor de sus redes de informadores de entre todos los países en los que tiene presencia, no leyó los mensajes de las redes? ¿Quieren decir que los conoció y no dijo nada? ¿O es que no supieron interpretarlos? ¿De verdad esperan que les creamos? ¿Qué les hace pensar que somos tontos?
- ¿Por qué, en plena crisis, el Presidente del Gobierno dio públicamente las gracias al Rey de Marruecos, tal como se preguntaba la Srª Díaz Ayuso, a cuya extrañeza me sumo? ¿Gracias por qué, Sr. Sánchez? ¿Piensa contárnoslo, ahora que, por fin, ha dado por terminadas sus vacaciones?
- ¿Por qué a estas alturas ni Interior, ni Exteriores, ni Defensa se ha molestado en averiguar y explicarnos quién estuvo realmente detrás de la convocatoria del asalto a nuestro territorio? ¿Lo saben y no se atreven a contarlo, o, como estábamos en vacaciones nadie se ha molestado en averiguarlo? La pregunta es muy sencilla: cuéntennos el papel del Reino Alahuita, averigüen si hubo más actores y dígannos, de paso, en qué tipo de respuesta están pensando a uno ya otros.
- ¿Por qué sesenta mil de los setenta y dos mil que entraron, si las cifras son esas, volvieron a su país, riendo y cantando al día siguiente? ¿Lo saben? O lo que es lo mismo ¿Saben lo que se proponían cuando entraron y cuando salieron? ¿Les parece bien lo que hicieron?
- ¿Por qué un mes después, la vida de los ceutíes sigue siendo dramática, con sus calles y sus playas intransitables, sus negocios cerrados, su ciudad ocupada, sí, ocupada, por miles de ciudadanos extranjeros que les han hecho imposible mantener su actividad diaria como les gustaría?
- ¿Hasta cuándo creen nuestros gobernantes que puede resistir la ciudad de Ceuta esta situación?
Lo que tenemos delante
Podría seguir encadenando "porqués" pero creo que es suficiente. Hay otros aspectos que me gustaría comentar.
- Certificada la desastrosa actuación del Gobierno de la Nación, uno podría pensar que, al menos por una vez, la oposición habría dado un paso al frente y habría tendido la mano para ayudar a encontrar la salida del laberinto. Nada de eso: la oposición a lo suyo, a erosionar al Gobierno del PSOE y a proponer disparate tras disparate.
- ¿Qué ocurre con los menores? ¿Cuándo se decidirá su suerte y qué se puede esperar de las CC.AA.? Feijoo propone devolverlos a todos a su lugar de origen. Me atrevería a decir que desde presupuestos simplistas no le faltaría razón. El problema es que la legislación vigente, que, por extraño que parezca, también obliga a la oposición, dice otra cosa bien distinta. Para complicar más las cosas, Marruecos, ayudando, reclama su entrega inmediata, pero bajo condiciones imposibles de atender en el corto plazo.
- Una curiosidad: estrepitoso fracaso de la ultraderecha peninsular, viajera de urgencia ante la oportunidad de sacar tajada electoral en Ceuta. Alvise convocó una manifestación el primer sábado disponible, pero tuvo que salir escoltado de la Plaza de los Reyes. Vito Quiles también fue recibido al grito de “yo soy español, español, yo estoy en mi país” y Santiago Abascal no corrió mejor suerte. Otra veintena de integrantes de la organización neonazi Núcleo Nacional tuvieron que ser escoltados hasta el puerto de Ceuta por la policía, mientras los vecinos coreaban “esto no es Torre Pacheco”.
- Viernes 19: las fuerzas del orden desalojan pacíficamente a los intrusos acampados en la Playa del Trampolín. Apenas unas horas después, los ubicados en lugares acondicionados al efecto, vuelven a la playa; de nuevo son desalojados, y una vez más, recalan en la Playa citada. Caigo en la cuenta de que acampar en las playas del litoral español es práctica prohibida para cualquiera de mis lectores ¿Entonces? ¿Es, en verdad, imprescindible la voluntariedad de quienes entraron a la brava y se instalaron en zona prohibida para que desocupen la playa?
- La sospechosa actitud marroquí. El Gobierno marroquí puede estar detrás o delante del inusitado y bien orquestado movimiento en redes sociales para asaltar territorio español, pero estar, está. Alguien, el CNI por ejemplo, lo sabrá, pero de lo que no cabe duda es de que en el primer asalto, como mínimo, se cruzó de brazos y en el segundo actuó con una eficacia total sellando la frontera. A partir de ahí, cada uno que piense lo que se le ocurra. Por lo que a mí respecta creo que lo ocurrido es un alarde ante el mundo de lo que Marruecos puede hacer en una ciudad como Ceuta, que es España, sin que un mes después haya habido reacción alguna del país agredido. Únase a eso la reclamación de que le sean devueltos quienes entraron ilegalmente y los cadáveres del casi centenar de los que perecieron en el intento y fueron rescatados por España; y por fin, atención a la enésima y enfática reclamación, (del Ministro de Justicia en esta ocasión) del carácter marroquí de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla y verán qué sencillo es de interpretar lo ocurrido.
La tibia respuesta de la UE
- La Primera Ministra italiana, la Srª Meloni, titular del Gobierno del país europeo que soporta la mayor tasa de entradas ilegales de inmigrantes de toda Europa, ha puesto el grito en el cielo con lo de Ceuta, coreada por su colega danesa. La Srª Meloni ha "sacado" a España del espacio Schengen (sólo por lo que se refiere a entradas de viajeros procedentes de España, claro), a lo que nuestro Gobierno ha respondido aplicando la misma medida respecto a viajeros procedentes de Italia. La italiana y la danesa, me parece a mí que están pensando más en sus próximas citas electorales que en los peligros que los sucesos ceutíes pueden acarrear a la integridad de sus respectivas fronteras.
- En todo caso, otra vez más, Europa ha hecho lo que mejor sabe hacer: nada, incluida la reunión de Ministros de Interior celebrada en España.
Mi resumen
- Lo ocurrido en Ceuta, no es sólo una crisis migratoria, ni un problema sanitario: es una violación masiva de nuestra frontera (y de la UE) en un episodio de guerra híbrida, más cerca de la "marcha verde" que de la llegada de emigrantes ilegales a nuestras costas.
- La ministra de Defensa se ha referido en sede parlamentaria, hablando de la invasión, a "otros agentes". No ha aclarado, ni debía hacerlo, a quiénes se refería. Permítanme que yo sí lo haga: sumen la antipatía que ha despertado Pedro Sánchez en Mr. Trump, enrabietado por la nula colaboración española en su aventurerismo guerrero y la de su socio preferido, el criminal de guerra B. Netanyahu, y recuerden al maestro Sun Tzu: "El fin del fin es no presentar una forma que pueda ser definida claramente".
- Han pasado un mes y la situación en Ceuta es insostenible: inseguridad, insalubridad, pérdidas millonarias para la economía ceutí, y nadie da, siquiera, una fecha aproximada para el retorno de la normalidad. Es evidente que los hechos trascienden lo local. Traten de ponerse en la piel de cualquier ceutí, ya sea el dueño de un supermercado, los padres de una quinceañera, o un facultativo médico ¿Cómo se sentiría? ¿Qué pensaría de su Gobierno? ¿Qué pediría de sus compatriotas?
- Se mire por donde se mire, desastrosa actuación del Gobierno sin paliativos, enredado en ocultos vericuetos con Marruecos, perdido en vías secundarias, sin una mano al timón que gobierne la nave. Ha ido y sigue yendo a remolque de los acontecimientos.
- Es como si las vacaciones del Presidente hubieran anulado la capacidad de reacción de sus numerosos ministros. ¡Ah! Y si Feijoo también se ha equivocado, peor para él, pero eso no les hace mejores a ustedes, señores del Gobierno, en este caso, en pleno.
- Tampoco el PP está dando la talla: propuestas ilegales, populistas, pensadas no para resolver el problema sino para dañar a Sánchez o para no dejarse comer el terreno por su derecha. Malo, pero, repito, la oposición no gobierna, y aunque podría haberlo hecho bastante mejor, eso no resta un ápice de responsabilidad al Gobierno de la Nación
Post Data
En este mes de agosto, como era de suponer, han pasado otras cosas. En condiciones normales, algunas habrían supuesto la debida atención de este bloguero pero, aunque sólo sea mi opinión, ninguna ha tenido entidad suficiente para desplazar mi atención de los sucesos de Ceuta.
Por ejemplo:
- El 12 de agosto hubo un eclipse total de sol que pudo ser contemplado a lo largo de una ancha franja del territorio peninsular. Me resultó asombroso el inusitado interés que los fenómenos astronómicos despertaron en aborígenes y foráneos para observar "el raro fenómeno que no se ve todos los días ", como reza el cuento del eclipse y el Coronel.
- Llegada la canícula, un año más los incendios han devorado cientos de miles de hectáreas de vegetación. Hemos escuchado las mismas quejas, los mismos lamentos, los mismos diagnósticos que el año anterior, y el anterior, y el anterior. Me temo que cuando llegue el invierno ningún responsable de la materia recordará que es el momento de ponerse manos a la obra para evitar otro verano desastroso.
- El día 15 y sucesivos, Granada ha soportado una cadena de terremotos, cerca del millar, que, si bien, por fortuna, no han causado víctimas, han dejado su secuela destructiva en bastantes edificios y han aterrorizado a la población. El incomparable conjunto de la Alhambra no ha sufrido más que mínimos daños. O sea, como en Japón, que, casi al mismo tiempo que Granada ha capeado los efectos de un seísmo de mayor virulencia, sin efectos apreciables. Tanto éste como el ejemplo de la Alhambra, tal vez debieran servir de acicate para actualizar la normativa sobre la construcción de edificios, según en qué entornos.
- Y, para terminar, la Srª Díaz Ayuso, harta de que le pregunten por el ático comprado no se sabe bien por qué ni para qué, tras decir que ya se ha puesto a la venta, ha zanjado la cuestión con un académico "Ciao, pescao". Definitivamente, lo "choni" ha tomado la Puerta del Sol al asalto.
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