miércoles, 23 de julio de 2014

A la atención de Cándido Méndez
 

Créame si le digo que habría dado cualquier cosa por no encontrar motivos para escribir este texto.
 
Lidera usted el Sindicato más antiguo de los existentes en España y uno de los más veteranos de Europa, que es como decir del mundo. Tanto, que dentro de unos días, el 12 de agosto, para ser preciso, se cumplirán 126 años desde su fundación en Barcelona, coincidiendo con la Exposición Universal.
 
Desde entonces, la Unión General de Trabajadores, la UGT, ha sido un referente imprescindible del sindicalismo español. La organización que llegó a sobrepasar el millón de afiliados durante la malhadada II República, ha sido protagonista de una Historia que nadie puede poner en solfa.
 
La UGT ha sufrido persecuciones dramáticas que han llevado, a la cárcel o al paredón a cientos, si no miles de sus militantes. Fue acosada a tiros por las calles en dos períodos muy concretos de nuestra historia reciente, conoció la amargura del exilio y el sabor acre de la calumnia, la tergiversación histórica, la difamación sistemática.
 
Pero, señor Secretario General, nunca hasta ahora se había puesto en duda su honradez. La UGT, señor Méndez, ha acertado muchas veces y otras se ha equivocado, como no podía ser de otra manera, pero hasta ahora, ha estado por encima de toda sospecha, en cuanto a su relación con el dinero ajeno, privado o público.
 
Malos tiempos estos, para todos, desde luego. Tiempos en los que parece que ningún estamento, Poder, Organización, profesión o colectivo, se libra de la lacra de la corrupción.
 
Habrá quien piense que, si esto es así, y lo es, tampoco habría que escandalizarse porque la lepra llegara a los Sindicatos. Presunciones de inocencia aparte, es lo cierto, Sr. Méndez que el Sindicato que usted lidera está siendo relacionado con preocupante frecuencia con prácticas inadmisibles: intermediaciones en negocios ilícitos, presiones lindantes con usos mafiosos, malversación de caudales públicos, etc., etc.
 
De un tiempo a esta parte, parece como si algunos de sus militantes, ocupantes en ocasiones, de cargos relevantes de su organización, hubieran cambiado prestigio por poder (poder con minúscula, que es la que merece el caso), honradez por riqueza, defensa de intereses de clase, por disfrute de privilegios propios de quienes ustedes combaten.
 
 Dice usted que los Sindicatos están sufriendo una campaña de acoso. Tiene usted razón; más aún: la campaña está perfectamente orquestada y tiene como finalidad llevarles a una posición marginal de irrelevancia social. Es, por tanto, imprescindible que nadie de su organización dé pie, jamás, a que los que les desprestigian puedan sacar pecho y acusarles de ser otra más de las organizaciones corruptas de España.
 
No, Sr. Méndez, los Sindicatos no pueden ser otra organización corrupta, porque ésa sería su muerte. Deje eso para otros, para la patronal, para la Banca, para quien sea, pero si quiere sobrevivir, sea un ejemplo de probidad, porque ustedes están llamados a ser los valedores de los que menos tienen, y, por tanto, a tener poco también.
 
Revise, pues, su organización y actúe sin contemplaciones. Deje de achacar sus males a enemigos exteriores, porque, aunque los tenga, le aseguro que le están haciendo más daño los de dentro que los de fuera.
 
Pregunte, compruebe y ponga en la calle a cualquiera que no haya estado a la altura de lo que su Historia le exigía. Hágame caso: ahora es mejor pasarse que no llegar. El prestigio y el buen nombre tarda años, decenios en conseguirse, pero puede perderse en un abrir y cerrar de ojos.
 
Hágalo, Sr. Méndez, y hágalo ya, si no quiere que lo que está por venir, enturbie para siempre sus casi 20 años de mandato. Y si no se siente con fuerzas, deje que otros lo hagan.
 
 
 

martes, 15 de julio de 2014

Sea un contribuyente modelo: declare los sobornos.
 
Leído en "El Mundo" hace unos días
 
Las Haciendas Forales Vascas han incluido en la declaración del impuesto de sociedades correspondiente al pasado ejercicio un anexo en el que las empresas radicadas en Euskadi deberán declarar obligatoriamente lo que han gastado en sobornos.

¡¡Lo juro!! Entendámonos: juro que lo he leído, no que sea cierto.
 
 
Parece ser que esta novedad viene avalada, sugerida, más bien, por la OCDE y por "organismos europeos" que no se especifican, lo que, de ser cierto, sería una demostración evidente, de que ser eurofuncionario y majadero no son términos incompatibles.
 
 
No obstante, las Diputaciones vascas advierten a sus contribuyentes de que estos gastos no son deducibles.
 
Y digo yo:
 
¿Cuántos sobornadores creen las Diputaciones Vascas y los Organismos Europeos que van a declarar por escrito, por muy obligatorio que sea, a quiénes sobornan y cuánto les ha costado?.
 
¿Seguro que a quienes untan a Cargos Públicos les preocupa esta segunda ilegalidad? O sea, como si al asesino le preocupara demasiado no tener permiso de armas.
 
Me quedo tranquilo, no obstante: el pastón gastado en untes varios no desgrava. Pese a lo cual, mi severo juicio sobre los padres de la criatura no mejora: esto no se le ocurre ni al que asó la manteca.
 
¿En qué piensan en Europa?
Carta abierta a Pedro Sánchez
 
¡Enhorabuena! D. Pedro. Ha ganado usted en buena lid su particular batalla por el liderato del más antiguo de los Partidos Políticos presentes hoy en España.
 
¡Enhorabuena! sin ningún género de ironía ni de reticencia. Creo que era imprescindible ver caras nuevas al frente del viejo Partido si éste quiere recuperar su condición de alternativa de gobierno que España necesita.
 
Sé que no todos compartirán mis opiniones, pero creo que este país necesita una izquierda fuerte articulada alrededor de la teoría socialista. También necesita, creo yo, una derecha fuerte, pero ése es un tema que trataré el día que corresponda.
 
Permítame, Señor Secretario General del P.S.O.E, que ponga a su disposición algunas ideas que se me han ocurrido. Sé que algunas de ellas ya figuran de una u otra manera en lo que viene prometiendo desde que empezó su campaña, pero me arriesgaré a la reiteración.
 
El pueblo español espera de usted definiciones claras de lo que piensa hacer. Y, me parece a mí, que debería hacerlo con sujeción a las siguientes premisas:
 
> Ponga usted sus ideas por delante de los votos: no diga lo que los demás quieren oír, sino lo que usted piensa que es el modo correcto de hacer las cosas. No sé si le resultará rentable a corto plazo, pero es la única forma decente de estar en política, porque no se trata de ganar Elecciones, sino de cambiar España.
 
> Preste más atención a su quehacer que al de los contrarios. No se me convierta en el "Hola" del Parlamento, y, por lo que más quiera, ni insulte a los otros ni caiga en el "Y tú más".
 
>  Rodéese de los mejores, aunque no sean los más adictos. Basta con que sean leales. Deje ovaciones e incensarios para los imbéciles. Busque (y dé) lealtad, no adhesiones inquebrantables.
 
> No prometa lo que le pidan, sino lo que usted crea que además de ser conveniente, va a ser capaz de llevar a cabo. Le aplaudirán menos, pero durante mucho más tiempo.
 
> ¿Le cabe el Estado en la cabeza? Si es así, defienda sus ideas pero sólo hasta el punto en que crea que para el Bien Común, es mejor la propuesta del contrario que la suya propia. Esté siempre dispuesto al acuerdo consensuado (consenso, no acatamiento) con sus contrarios, cuando se trate de políticas de Estado. (Política exterior, Seguridad, Educación, Sanidad, Política Territorial, etc.)
 
> No se puede contentar a todos todo el tiempo. Es más, intentarlo, suele ser el camino más corto para no contentar a nadie. Es decir: tome partido y hágalo saber. Se lo agradeceremos todos.
 
A partir de estas premisas, no estaría de más que nos diera a conocer sus propósitos en los siguientes temas:
 
> Lucha contra la corrupción.
 
-  Lo de menos es de quién haya partido la propuesta. Súmese a ella, profundice en su contenido y aporte cuanto esté a su alcance, porque o acabamos con la corrupción o ella terminará con el sistema.
 
- Una idea: ponga en la calle a todos los militantes de su Partido que hayan sido imputados por corrupción. No espere a que lo hagan los demás. Usted llegará a la mesa de negociación más fuerte que nadie. La presunción de inocencia es sagrada, pero ¿recuerda lo de El César y la mujer del César?
 
> Monarquía.
 
- Usted puede ser monárquico o republicano, y su Partido igual. Lo que no es de recibo, son las medias tintas. No se puede ser "un poco monárquico", como no se puede estar "un poco embarazada". Pronúnciese con nitidez, y si para ello hace falta debate interno previo, provóquelo y aténgase a sus resultados.
 
-  Al hilo de esta cuestión: su Partido se abstuvo en la votación sobre el aforamiento de Juan Carlos I, y nunca lo entendí. Me pareció que era como poner una vela a Dios y otra al diablo. Sé que usted ha prometido acabar, cuando pueda, con el actual abuso de la figura del aforado. Está bien pero ¿Por qué no da un ejemplo renunciando al aforamiento de todos cuantos militantes del P.S.O.E. disfrutan ahora de él?
 
> Cataluña.
 
- Alto y claro, Señor Secretario General del P.S.O.E. Así es como esperan millones de compatriotas su pronunciamiento sobre una cuestión bien simple: ¿Qué pone usted por delante, el Derecho a decidir o la Constitución?
 
- Sé que usted propone una reforma constitucional que nos lleve a una España Federal. No está mal, siempre que tenga presentes dos cosas:
  
A) Como eso puede ir para largo, no lo utilice como burladero para no contestar a la pregunta clave. Recuerde lo que le decía: no se puede contentar todo el tiempo a todo el mundo.
B) La mayoría de sus conciudadanos no están en condiciones de distinguir federalismo de Estado de las Autonomías, así que deberá empezar por explicar qué es cada cosa y en qué puede ayudar el federalismo a resolver el crucigrama catalán.
 
> Modernización del Estado.
 
No sé a los demás, pero a mí me gustaría conocer sus planes sobre puntos como los que le indico a renglón seguido, que, ni de lejos, es exhaustiva. 
 
- ¿Cuál es la lista de organismos públicos que piensa suprimir? Si no bajan de 50 me sentiría decepcionado.
 
- ¿Qué piensa hacer con la legión de asesores de los cargos políticos? ¿Podría empezar por los que asesoran a su Partido? Sería formidable: el rendimiento en votos le llevaría en volandas a la Moncloa. (Aunque eso no sea lo más importante).
 
- ¿Cómo piensa atacar el escándalo de los privilegios de la clase política? No me diga que renunciar a los suyos es imposible.
 
- ¿Piensa reformar la Ley Electoral en beneficio del ciudadano y en demérito de los Partidos? A la salida de la Dictadura se necesitaban Partidos fuertes. Ahora se necesitan ciudadanos con poder de decisión.
 
- ¿Qué medidas concretas tomaría en materia fiscal y laboral? No basta con decir que derogará la Reforma Laboral o que cambiará la fiscalidad. Por ejemplo: ¿Se va a tomar en serio la lucha contra el fraude fiscal o seguirá el ejemplo de sus mayores, de uno y otro signo, por cierto, y se limitará a decir que "ustedes pudieron hacerlo y no lo hicieron, así es que mejor calladitos".
 
- ¿Va a afrontar la modernización y reforma de la Justicia? Supongo que sabe que cambiar las Leyes puede ser importante, pero que es imprescindible doblar el presupuesto de Justicia al menos durante tres Ejercicios seguidos. Tampoco es tanto: podría pagarse con la reducción de tres cuartas partes del fraude fiscal.
 
- ¿Tiene alguna idea sobre cómo enfocar las relaciones Estado/Iglesia Católica? Si la tuviera, y cómo no creo que proponga volver al Estado Nacional-católico, estaríamos encantados de escucharle.
 
Y me despido, Sr. Sánchez.
 
Reitero mi enhorabuena, le deseo éxito en su difícil gestión en la que tendrá que trabajar en dos frentes (no sé cuál será más difícil, si el interno con sus francotiradores y sus campos de minas, o el externo, lleno de fieras de las que no debe esperar ni la gracia de los 100 primeros días), y me congratulo de que el día que usted llegue a La Moncloa, que llegará, espero, tendremos, por fin, un Presidente de Gobierno que habla inglés y francés, cosa que sólo había ocurrido cuando Leopoldo Calvo Sotelo estuvo al frente del Gobierno.
 
 
 
 


viernes, 4 de julio de 2014

Un Ejército para la Asamblea Nacional Catalana
 
 
Éramos pocos...
 
Hay quienes pensamos que ahora y siempre han sobrado en el mundo gentes de armas. Creemos algunos que la ingente masa de recursos económicos que engullen año tras año los ejércitos del mundo bastarían para terminar en menos de un lustro con el hambre en el mundo, en menos de diez años con algunas de las enfermedades más letales y en menos de veinte con el analfabetismo y la escasez de viviendas.
 
Sonará ingenuo, pero ¿habría guerras si no hubiera ejércitos? y si las hubiera, porque el ser humano es bastante obtuso ¿serían tan mortíferas?
 
Con el paso de los años, no obstante, muchos, yo entre ellos estamos convencidos de que cuando dejemos este perro mundo, los ejércitos serán más numerosos, más costosos y más mortíferos que hoy.
 
Tan seguro estoy, que no me resisto a transcribir, sin añadir ni quitar una sola letra, el correo que me manda un buen amigo, aragonés trasplantado a Cataluña hace años. Puedo asegurar que sabe de qué habla, lo que hace su texto aún más preocupante. Han sido muchas las horas de pláticas en varios países como para poner en duda su experiencia y sus conocimientos.
 
¡Gracias, Fernando!
 
 
Un proyecto inquietante.
 
No es de extrañar. Debía llegar. No es un esperpento, es un proyecto en maduración. Responde al viejo eslogan "la libertad se halla en la punta de tu fusil". Siempre, quien actúa fuera de la Ley, busca armas para defenderse contra quien la representa. Armas contra la democracia. Así lo han hecho ETA, GRAPO, TERRA LLIURE, BRIGADAS ROJAS, TUPAMAROS, etc.
 
Es un intento de la ANC y de algunos catalanes de irritar, inquietar, molestar, de resultar antipáticos e, incluso, odiosos al resto de catalanes y demás españoles. De analizar las reacciones a favor y en contra. De agrupar fanáticos de la violencia. ¿Vestirán camisas pardas?.
 
En busca de referentes, han tomado como ejemplo la independencia de Israel. Ansían tener su Haganá, un ejército clandestino con sus reservistas, disponer de su Shin Bet, un servicio de acción e inteligencia que, años más tarde, se llamará Mossad. Amo Israel, me identifico con ellos, tengo grandes amigos sabras. Ellos saben que los primeros pasos los dirigió la pasión, no la razón. Eso lo pagan ambos bandos cada día y hora. El odio no deja espacio para la paz. Ellos, -mis amigos combatientes de cinco guerras- saben que han condenado a sus hijos y a los hijos de sus hijos a la guerra. No fue un buen principio. Quien intente emularlo, debe saberlo.
 
Un alto cargo de un banco alemán me enseñaba el edificio que había comprado en París para sus oficinas. Era un edificio histórico; en un lateral había una placa con los nombres de unos franceses que habían muerto allí, haciendo frente a la invasión alemana. Me dijo "los alemanes hemos descubierto tarde que es más fácil y barato comprar que conquistar. Además, comprar es democrático".
 
Conocí hace un tiempo infinito a un viejo carlista. Contaba que desde el año 1933, al salir de la misa del domingo, mientras las mujeres iban a preparar la comida, ellos iban a entrenarse militarmente. Su instructor era el párroco. Táctica y tiro durante más de 300 horas. Aburridos de entrenar, recibieron con alegría el comienzo de la guerra.
 
Y la gran verdad es que quien busca un arma para imponer sus ideas, acaba disparando a los contrarios.
 
En su inicio, nadie advirtió el peligro de un hombre sin importancia, con bigote, y sus camisas pardas.
 
Fernando San Agustín.
 
Por lo que a mí respecta:
 
- ¿Estamos seguros de que los Poderes del Estado, especialmente el Ejecutivo y el Judicial, están aplicando la Ley, todas las Leyes vigentes, en Cataluña, y de que, corrupciones aparte, están procesados todos cuantos ignoran la legalidad?
 
- ¿Qué ocurre en cualquier otro punto de España cuando no sólo se incumple la Ley, sino que se ignoran Sentencias que obligan a hacer o a dejar de hacer tal o cual cosa?
 
- La última es de hoy: Cataluña presenta su propia Selección de Hockey sobre Patines a un torneo informal saltándose la normativa federativa. ¿Alguien ha pensado en impedir la celebración del Torneo?
 
-  Ya sé que el último ejemplo es casi banal, pero como dijo creo que Oscar Wilde "Se empieza asesinando a alguien y se termina por no ir a los oficios religiosos de los domingos".
 
 

jueves, 26 de junio de 2014

Dos comentarios de actualidad
 
1.- Los fondos de pensiones de los eurodiputados.
 
La gestión de Bruselas:
 
Al parecer, los eurofuncionarios que gestionan las pensiones de los eurodiputados, han pergeñado un eurofondo complementario de europensiones dos de cuyas características más sobresalientes son:
 
- Se nutre de dinero público (¿o debería decir "eurodinero" y "europúblico"?).
 
- Se gestiona a través de una Sociedad de Inversión Variable (SICAV) domiciliada en Luxemburgo, o sea en un paraíso fiscal, que les cae a la mano.
 
Me pregunto si los eurovotantes, o sea los europaganos de este invento estamos muy de acuerdo en que a nuestros eurorrepresentantes se les trate así, con sueldos espléndidos y pensiones jugosas gestionadas en paraísos fiscales contra los que teóricamente deberían luchas todos.
 
Antes de meternos en más profundidades, debo dejar claro que este fondo, esta gestión, y esta SICAV son rigurosa y antipáticamente legales. Ésa no es, como veremos, la cuestión. 
 
Cuatro eurodiputados españoles.
 
No sé si habrá más, porque de esta historia sólo conozco lo que leo en la prensa, pero al menos cuatro eurodiputados españoles son o han sido partícipes de esa SICAV: Arias Cañete (PP), Elena Valenciano (PSOE), Rosa Díez (UPyD) y Willy Meyer (IU).
 
Unos han dicho que no lo sabían, otros que salieron del Fondo cuando se enteraron, otros no saben no contestan, y un último ha tomado una decisión sin precedentes por estos pagos: Willy Meyer ha dimitido como eurodiputado.
 
El cabeza de lista por Izquierda Unida ha declarado que su formación es contraria a los privilegios fiscales, ya se trate de utilizar fórmulas como las SICAV que soportan una presión fiscal ridícula, como de territorios en los que se brinda refugio al gran capital para eludir la fiscalidad de los países de origen.
 
Su dimisión, en ese sentido, no es más que una prueba de coherencia.
 
Dos comentarios:
 
Creo que lo de Willy Meyer es un mal ejemplo. Si vamos a dimitir por cuestiones que siendo legales no reúnen los perfiles éticos que serían deseables ¿Quiénes se van a quedar para gobernarnos?
 
Las Sras. Díez y Valenciano y el Sr. Cañete no han dicho nada.
 
2.- Dos ocurrencias de Evo Morales.
 
El asombroso caso de los niños autónomos.
 
Las normas vigentes sobre el trabajo de los menores en Bolivia establecen los 14 años como edad mínima para incorporarse al mercado de trabajo. 
 
Edad baja para los usos actuales europeos, pero quiero recordar que hasta hace algunos años, ésa era la edad establecida en la legislación española para empezar a trabajar.
 
Lo asombroso es que ahora, en Bolivia, se admite el trabajo a partir de los 10 años, siempre que se trate de trabajo por cuenta propia.
 
Así que en Bolivia se puede ser empresario autónomo con tan sólo 10 años de edad. El Sr. Presidente ha declarado que ésta es una medida tendente a proteger a la infancia.
 
Tengo curiosidad por conocer el argumentario de tan peregrino modo de proteger a los menores.
 
Los relojes que marchan al revés.
 
Ítem más, para reafirmarse en la singularidad boliviana, para afianzarse frente a nefastas influencias exteriores y para demostrar al mundo que Bolivia es diferente (Por cierto ¿Recuerdan lo de Spain is different?), Evo Morales patrocina unos relojes que avanzan no de izquierda a derecha, sino de derecha a izquierda.
 
- A primera vista parece como si retrocedieran; luego he caído en la cuenta de que eso no es más que una mera convención: también se puede avanzar de derecha a izquierda.
 
- A lo mejor ése es el mensaje: Bolivia ha de ir desde la derecha hasta la izquierda.
 
- Por extraño que parezca,  no es un caso único. En Baviera venden unos relojes (yo mismo tengo uno) que llevan una leyenda que viene a decir algo así como que en Baviera todo es al revés, y que tienen esa misma particularidad: avanzan a contrapelo.
 
 


martes, 24 de junio de 2014

La desfachatez como norma: la Reforma Fiscal.
 
Una mentira repetida el número suficiente de veces, se convierte en verdad (J. Goebbels).
 
Estoy dispuesto a admitir que alguien sea un estúpido, pero me saca de quicio que me tomen a mí por tonto, así que, Sr. Rajoy, Srª Cospedal, Sr. Montoro y demás Jerarcas, Subjerarcas, turiferarios, voceros y palmeros: La reforma Fiscal de la que alardean sube los impuestos a la clase media y a parte de la clase trabajadora, es decir, a la gran mayoría de los contribuyentes.
 
Ustedes lo saben, deberían saber que muchos lo sabemos también, y no tienen derecho a abusar de que sólo ustedes tengan el micrófono. Y dejen de presumir de que, además, sacan pecho y resisten a la presiones de Bruselas para rompernos el espinazo a golpe de impuestos. Cuando La Unión Europea truena, ustedes se bajan los pantalones.
 
En ética y en política hay algo que se acerca al mal en estado químicamente puro: hacer pasar el mal por bien. Antes o después termina por pagarse.
 
¿Bajada de impuestos para quién?
 
-  Para las grandes y medianas empresas que ven reducido el impuesto de Sociedades.
 
- Para los preceptores de rentas superiores a los 60.000 € al año, que por vía de la reducción de tramos cotizan menos que antes, aunque sus ingresos sean de dos millones de € al año. O sea: Un Ingeniero de 5.000 € al mes, tributará al mismo tipo que el Presidente de cualquiera de los grandes Bancos o que Messi, Ronaldo o Neymar.
 
- Para quienes tienen ingresos mínimos (y de eso no seré yo quien me queje).
 
- Para algún que otro caso excepcional, siempre que no se vean afectados por la restructuración del capítulo de exenciones, que es algo que hay que mirar con lupa, o por el efecto de los Impuestos Especiales, o por los caprichos de Ayuntamientos Turísticos o de CC.AA. con ideas propias respecto a sus fuentes de financiación.
 
¿Y los demás, pierden? Sólo tres ejemplos y una reflexión.
 
- Un pensionista con pensión máxima, es decir, alguien que tras 40 años de cotización percibe una pensión que reduce sus ingresos a la mitad, pagará más impuestos que antes de la reforma.
 
- Una muy pequeña empresa, verá incrementado el Impuesto de Sociedades para alinearlo con el Banco de Santander, Telefónica, Repsol o Enagás. Café para todos.
 
- Un trabajador que sea despedido, no sólo cobrará una indemnización de menos de la mitad de antes de la crisis, sino que en 9 de cada 10 casos, tributará por la indemnización.
 
- O me he vuelto sordo de repente, que todo puede ser, o es que nadie de los que citaba (Montoro, Rajoy, Cospedal y el resto de la banda) hablan de  medidas para eliminar o, al menos, reducir el fraude. ¿Por qué tendré la sensación de que los grandes defraudadores viajan en el mismo barco que los beneficiados por la Reforma Fiscal?. Debo de ser un mal pensado incorregible.
 
 
 
En resumen:
 
- Nuestros gobernantes siguen mintiendo con total impunidad.
 
- Esta reforma es otro ladrillo más en el muro que divide a quienes protege este Gobierno, de quienes soportan el coste de sus ocurrencias.
 
- Lo electoralista no es la reforma, sino la desvergüenza con que nos están tomando el pelo.
 
-  Si van a seguir por este camino "Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy".

lunes, 23 de junio de 2014

El aforamiento del Rey saliente y el P.S.O.E.
 
Oigo y leo que el Partido Socialista Obrero Español ha decidido abstenerse en la votación de la Ley que por el trámite de urgencia, o de Alta Velocidad o  L.C.Q.T.P. (Ley Corre Que Te Pillo), aforará a D. Juan Carlos I por los siglos de los siglos.
 
Y me parece bien. Es más, si fuera yo quien tomara ese tipo de decisiones en el Congreso, no me limitaría a abstenerse, que es algo así como lavarse las manos sabiendo de antemano que su posición no hará peligrar el aforamiento: votaría en contra, porque soy de los que creen que todos los españoles somos iguales ante la Ley. O sea, que, como fácilmente se advierte, soy un perfecto ingenuo.
 
Digo que yo votaría en contra, porque sobran razones para ello: la ya citada de la igualdad ante la Ley, el que estos privilegios suenan a siglos pasados, el que los Monarcas de buena parte de nuestros vecinos no disfrutan de tal privilegio, etc., etc.

Ahora bien: La abstención o el voto en contra del P.S.O.E., sonaría mucho más sincero, más verosímil, más contundente, si el Secretario General del PSOE anunciara, al mismo tiempo, dos cosas:

1ª.- La presentación de una iniciativa legislativa para eliminar la totalidad de los aforamientos que en este momento existen en España (¡Más de 10.00, he oído!)

2ª.- El anuncio de la decisión irrevocable de renunciar a la totalidad de aforamientos de que disfrutan los cargos públicos de su Partido, pase lo que pase con su propuesta.

¿O piensa el P.S.O.E. que una cosa es predicar y otra dar trigo?

miércoles, 18 de junio de 2014

Dos asuntos de actualidad:
el aforamiento de Juan Carlos I
y
Las relaciones de "Podemos" con el chavismo.
 
PP y PSOE tramitarán el viernes el aforamiento total y urgente de Juan Carlos I.
 
-  En estos tiempos en los que aumenta exponencialmente el fervor republicano, no me parece el mejor momento para darse tanta prisa en aforar al Rey saliente, deprisa, deprisa, como si tuviera el temor de que, de no ser así, hubiera de sentarse en el banquillo de los acusados al día siguiente.
 
-  Hablando de fervor republicano, he oído a uno de nuestros políticos, hablar de "Monarquía o democracia". Cualquiera tiene el derecho de sentirse monárquico o republicano, pero, desde luego el antónimo de Monarquía no es Democracia. Ejemplos de Monarquías democráticas, las que queramos. Y de Repúblicas dictatoriales, tantas o más. Lo contrario es igualmente cierto, así es que no estaría de más mayor rigor al tratar este asunto.
 
- Nuestros parlamentarios han tenido 36 años para resolver los problemas de una posible abdicación, o el de si se puede ser Reina mientras haya un aspirante masculino. No lo han hecho y ahora hay que tramitar la Ley por el procedimiento de urgencia. Tampoco esta vez han estado a la altura de las circunstancias.
 
-  ¿Vamos a mantener por los siglos de los siglos la inviolabilidad del Rey? Lo que antes se llamaba principio de impecabilidad del Soberano, o sea, dar por sentado y sancionar legalmente que el Rey no puede cometer delito alguno ni incurrir en ningún género de responsabilidad civil, es algo que viene desde los lejanos tiempos del absolutismo. Si yo fuera Felipe VI, que no es el caso, renunciaría a ese arcaico privilegio.
 
 
La fundación próxima a "podemos" cobró 3'7 millones de Hugo Chávez.
 
Como titular, no tiene desperdicio: es una frase que invita a leer el texto, pero...
 
-  ¿Se habría escrito el artículo y, lo que es más dudoso, publicado de haberse dado un batacazo electoral "Podemos"?
 
-  ¿La fundación cobró de Chávez, del Gobierno venezolano, del Partido que lideraba Hugo Chávez, o de alguna otra instancia pública o privada? Porque no es lo mismo.
 
-  En el texto se detalla por qué trabajos de asesoramiento se pagaron esos millones. Todo indica que fueron actividades legales (lo que no quiere decir que fueran oportunas) pero ¿Qué pensarán los que sólo lean el titular?
 
-  ¿Cuál es la relación exacta entre "Podemos" y la Fundación que asesoró a instancias venezolanas? ¿Las coincidencias son sólo personales o se trata de una especie de "segunda marca" de la formación afectada?
 
-  ¿No debería Pablo Iglesias dar explicaciones exhaustivas sobre esta cuestión, si no quiere que una parte de su halo se desvanezca? Porque después del artículo habrá quien piense que "Podemos" es otro Partido más, y a lo mejor no lo es.

- Las vacas sagradas, los viejos galápagos de la política están nerviosos. Los de derechas, los de izquierdas y los de vaya usted a saber sólo están de acuerdo en que hay que acabar con "Podemos" ahora que aún está en la cuna.

- Felipe González habla de "utopía regresiva". Un par de eternidades antes de que se sentara en los Consejos y asesorara a Carlos Slim, él también quiso cambiar España. Era joven y se rodeó de jóvenes. Pero eso pasó hace mucho tiempo.

-  Aun no sabemos qué puede dar de sí "Podemos", y ya hay voces asegurando que pretenden terminar con la democracia. ¿Y si lo que de verdad temieran es que pretenden acabar con sus momios? 

 
 
 


lunes, 9 de junio de 2014

Alguien llama a las puertas de la fama.
 
 
   Madrid, 8 de junio de 2014. Paseo de Coches del Retiro. Feria del Libro, a las 7 de la tarde, más o menos. Una riada de visitantes, a veces simples curiosos, en ocasiones hasta compradores, celebridades que no lo son tanto, fotógrafos ocasionales a la búsqueda de imágenes insólitas, atestan la calzada central, deteniéndose de tanto en tanto ante un mostrador, o bajo la sombra de un árbol o al resguardo de alguna sombrilla.
 
  En la caseta de Sial/Pigmalión, Helena Cosano, Rocío Castillo, Luis Eduardo Aute y yo mismo, dejábamos pasar la tarde firmando ejemplares de algunas de nuestras obras, o, más frecuentemente, al menos en mi caso, mirando cuanto acontecía un par de cuartas más allá del pequeño mostrador.
 
Ayer era un buen momento para reflexionar sobre las diferencias que pueda haber entre celebridad, fama, popularidad o notoriedad. No creo exagerar si digo que, cerrada la caseta, entre los cuatro habríamos vendido la quinta parte de lo que hubiera conseguido cualquier presentador o presentadora de televisión, ya se dedicara a programas "del corazón" (digo yo, que por qué el corazón y no las glándulas suprarrenales) o a temas culinarios o semiculturales.
 
 
  En ésas estábamos, cuando se acerca un chaval moreno, guapo, serio, apenas un atisbo de sonrisa educada insinuándose más en sus ojos que en su boca y se detiene justo en la mitad del mostrador.
 
- ¿Hay algún editor? (voz tranquila, con un cierto grado de autoridad en el tono. Una voz de las que no parecen acostumbradas a no ser escuchadas).
- Este Señor de aquí. ¡Basilio, este... chico pregunta por ti!
 
No sé si Basilio habría oído o no la pregunta ("¿Hay algún editor?") aunque sospecho que sí, así que se acercó solícito y con su mejor sonrisa preguntó algo así como "¿Qué puedo hacer por ti?"
 
El recién llegado extendió, decidido, su mano sobre el mostrador para saludar, cosa que consiguió sin el menor esfuerzo.
 
-  Me llamo... (permitidme la discreción de no dar su nombre. Su edad me lo aconseja y, por otra parte, estoy seguro de que dentro de pocos meses será conocido por muchos) y soy novelista. He escrito cuatro novelas, pero no encuentro quien me las edite.
- ¡Cuatro novelas! Espera, da la vuelta y entra en la caseta por la puerta trasera.
 
Para entonces, Helena, Rocío, Luis Eduardo y yo, nos mirábamos unos a otros dudando de si habíamos oído correctamente. Entró el joven escritor. Lo primero que Basilio le preguntó fue su edad.
 
- Once años.
- Once años. ¿Puedo preguntarte qué has escrito hasta ahora?
- Además de algunas colaboraciones para un par de publicaciones periódicas (olvidé los nombres de los diarios, perdón) y de lo que hago para la COPE, he escrito "El secreto de El Escorial", "El secreto de Howard Carter" , "Tintín en Auschwitz" y ... (otra vez mis disculpas por haber olvidado o no retenido el cuarto título.)
- Tenemos un pequeño problema. Dada tu edad yo, como editor, no podría ni siquiera leer tu producción sin permiso de tus padres.
Sí, lo sé. Han venido conmigo. Haced el favor de pasar -Dijo a un matrimonio que seguía atenta la escena desde fuera de la caseta.
 
Entraron los padres, y fuimos enterándonos de más cosas, por ejemplo de que el joven escritor habla inglés y alemán, de que tiene ciertos problemas con sus profesores porque en algunas disciplinas, inglés, por ejemplo, va por delante de los maestros, y de cuáles eran sus aspiraciones.
 
Mientras Basilio hablaba con los padres del novelista, éste, once años, recuerden, se fue a jugar con el hijo de Basilio que es de su misma edad. Habíamos tenido ante nosotros a un genio de once años, capaz de ser prácticamente trilingüe, de haber escrito cuatro novelas, de colaborar con emisoras y diarios y de preferir jugar al fútbol con alguien de su edad, que seguir dando palique a una colección de seres que a él deberíamos parecerle del pleistoceno, al menos L. E. Aute y yo. Es decir un fuera de serie a quien no daban ganas de estrangular porque ni era repipi, ni sabihondo, ni suficiente, ni empalagoso. Nada más estaba seguro de su valía, y cuando le daba por ahí, dejaba de ser un genio y se iba a jugar.
 
Creo que si la Editorial encuentra publicable su obra y tengo la intuición de que así será, a no tardar veremos nacer uno de los más precoces novelistas españoles de todos los tiempos.
 
Hay veces en las que uno tiene la sensación de haber estado en el lugar adecuado en el momento oportuno.
 
 
 


miércoles, 28 de mayo de 2014

¡Maldición!
El Fondo Monetario Internacional,
 ataca de nuevo.
 
El único, el inimitable, el nunca bien ponderado F.M.I.
 
Eran los últimos días de la II Guerra Mundial, cuando en Bretton Woods, se creó el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.).
 
Una de las múltiples interpretaciones que puedan darse a la II Guerra, es que fue la confrontación violenta de tres modelos económicos: el capitalismo de Estado, la economía de mercado y la versión soviética del comunismo. Cada uno de estos tres modelos, se correspondía a su vez con su propia superestructura ideológica (nacional socialismo, democracia parlamentaria y dictadura del proletariado, aunque, en este caso, tal vez sería más adecuado hablar de dictadura del Partido) y su característica organización política correspondiente.
 
En la fecha en que se creó el FMI, era ya evidente que la gran conflagración terminaría en muy poco tiempo con la derrota de Hitler, es decir, del capitalismo de Estado, pero era igualmente pronosticable que, terminada la guerra, se abriría un incierto período de confrontación entre los dos sistemas supervivientes que, en aquellas fechas, aún era aliados: el capitalismo liberal y el colectivismo soviético. Era de suponer que ambos iban a aspirar a dominar la Tierra en detrimento del contrario.
 
Una de las varias herramientas de las que el capitalismo liberal se dotó, fue, precisamente, el FMI.
 
Todo esto pasó hace 70 años. Mucho tiempo en un período en que la Historia vuela sobre el tiempo a velocidad uniformemente acelerada. Cayó el nacionalsocialismo, como era de esperar. El Colectivismo soviético, a su vez, después de varias décadas de tiempos revueltos en los que la partida parecía no tener un ganador claro, se batió en retirada. Emergieron nuevos gigantes cuya influencia en el escenario mundial crece día a día, sin que esté claro si van a poner en cuestión el modelo dominante o no. Y el FMI, siguió día a día, a lo suyo: salvaguardar las esencias del capitalismo liberal, cada día más capitalismo y cada día más liberal.
 
Y en estas, la crisis por antonomasia, la que dejaría en mantillas los efectos del crack del 29, volatilizó billones de Dólares, miles de millones de Euros, cantidades ingentes de divisas de toda laya y condición. Cientos de miles de empresas dejaron de existir, decenas de millones de trabajadores perdieron sus empleos. Cayeron Gobiernos, los ricos se hicieron más ricos y creció el número de pobres. Nada nuevo bajo el sol, en definitiva.
 
El FMI se mantuvo en su puesto, fiel a su misión, y ejerciendo, sobre todo, un cada día más eficaz papel de augur de las políticas económicas, dando por supuesto que los Gobiernos sabían que desatender un consejo del Fondo era opositar a encontrarse con una imposición al mes siguiente.
 
¿A qué viene esta historia?
 
Ayer oí en uno de los telediarios las opiniones y recomendaciones al Gobierno español de un portavoz del FMI. No recuerdo su nombre y casi lo prefiero visto lo que salía por su boca. Después de alabar lo hecho hasta ahora por nuestro Gobierno, recomendó:
 
-  Incremento del IVA de aquellos productos que aún mantienen un tipo reducido
-  Reducción de salarios.
-  Incremento de la flexibilidad laboral.
-  Reducción del Impuesto de Sociedades.
-  Incremento de los Impuestos Especiales.
 
La eficacia de cada una de estas medidas es más que cuestionable desde una óptica estrictamente económica:
 
  -  El incremento del IVA detraerá recursos en manos del público y, por tanto, frenará el consumo, y, en consecuencia, la reactivación del mercado interno. En países como España, incrementará además la bolsa del fraude en este impuesto. Es dudoso, en resumen, que vaya a resolver nada.
 
  -  La reducción de salarios, será muy bien acogida por la CEOE y por las empresas en general, pero incidirá también en la capacidad de consumo de las clases medias y trabajadoras. Por el contrario, al menos en teoría, significará un aumento de los beneficios empresariales.
 
  -  El incremento de la flexibilidad laboral, salvo que se aplicara a aspectos concretísimos de las condiciones de trabajo, significaría favorecer el fenómeno de la deslocalización interna en favor de las regiones con mayor capacidad de consumo y en demérito de las zonas deprimidas. Por supuesto, el mito de la conciliación de la vida laboral con la familiar se irá al desván de los trastos inútiles.
 
 -  La reducción del impuesto de sociedades, daría una vuelta de tuerca más al desequilibrio entre las aportaciones del factor trabajo, frente al factor capital en la recaudación fiscal: clase media y trabajadora serían los paganos de los gastos públicos y de cualquier política social que se aplicara.
 
 -  Aumentar los impuestos especiales, imposición indirecta, volvería a mermar la capacidad de ahorro y consumo de la inmensa mayoría de los contribuyentes, con lo que, de nuevo, los efectos positivos sobre la economía global del país sería cuestionable. Es obvio, que incrementar la imposición indirecta grava más las economías modestas que las acomodadas, pero tal vez sea eso lo que se busca.
 
¿Hay otras vías?
 
Por supuesto que las hay: 
 
-  ¿Por qué el FMI no emprende una cruzada mundial contra el fraude fiscal? Tal vez porque los grandes defraudadores están entre lo más granado de sus mandantes.
 
-  ¿Dónde está el FMI cuando se trata de terminar con los paraísos fiscales? Donde tiene que estar, mirando para otro lado. Sólo faltaba que fuera a molestar a quienes miran por los intereses de quienes controlan el organismo.
 
-  ¿Qué hay de proyectos como el Impuesto sobre Las Grandes Fortunas, la regulación de las Agencias de Riesgo, el control efectivo sobre el mundo de las finanzas, ésas que pueden hundir en una mañana la credibilidad, la confianza y arruinar un país en una mañana? Locuras de descerebrados que aún no han comprendido que en el momento presente el mundo lo que necesita es más competitividad al coste que sea. 
 
Mientras tanto, crece el dolor, aumenta la miseria, se agrandan las diferencias económicas y sociales en todos los países desarrollados o en vías de desarrollo. En el mismo Telediario, por ejemplo, se daba cuenta de que en España hay ya un 25 % de la población por debajo del nivel de la pobreza. 
 
La clase media adelgaza, no sólo metafóricamente, sino en más de un caso, en sentido litera. La clase trabajadora retrocede cuarenta años. Dentro de poco oiremos de nuevo que "España va bien".
 
No importa: estamos saliendo de la crisis, gracias a las iniciativas del Gobierno y al sacrificio de todos los españoles. Es posible que estemos saliendo de la crisis -siempre termina por salirse- pero ni se debe a las iniciativas del Gobierno, sino a su acatamiento obediente de políticas diseñadas por otros (con ligeros altibajos en función de las convocatorias electorales), ni la salida se debe al sacrificio de todos, sino de los de siempre: las clases populares y la sufrida clase media.
 
Qué podemos esperar.
 
Nada bueno. Es evidente que el FMI y el resto de organismos que rigen el mundo (no hablo de los Gobiernos, desde luego, que éstos bastante tienen con obedecer) están convencidos de que a los paganos de la crisis aún les queda sangre que vampirizar. Saben, además, que no van a revolverse, porque de eso ya se encargarán los Gobiernos.
 
El problema es que pueden equivocarse y llevar a la Humanidad a un callejón sin salida que termine por llevarse todo por delante. ¿Todo? O no. Los que programan estos planes están convencidos que siempre caerán de pie. Yo creo que la Historia les da la razón: en la mayoría de las catástrofes sociales casi siempre mueren los mismos.
 
Y si piensan así, les aseguro que podríamos asistir a la puesta en práctica de medidas aún más salvajes, por ejemplo:
 
-  Flexibilidad total del mercado laboral: horarios, jornadas, lugar de trabajo y salarios se acomodarán, en cada momento, a las "necesidades" de la empresa. Ya no se hablará de pérdidas o ganancias, sino de cuánto más podría ganar una empresa si se adapta tal o cual medida. Las condiciones de trabajo aquí y ahora, las dicta la Dirección.
 
-  Despido libre, gratuito y sin necesidad de alegar causa. El empleo sería, nada más, una consecuencia de lo que en cada momento demandaran las necesidades de la empresa, según lo que la Dirección entienda por tales. Una variante más, podría consistir en reconocer el derecho a una indemnización a favor de la empresa en los casos de despido disciplinario.
 
-  Ilegalización de los Sindicatos, como intermediarios indeseables que coartan la libertad de contratación entre empresario y trabajador. O sea, vuelta a los postulados iniciales del liberalismo que terminó con los Gremios y mantuvo un Siglo fuera de la Ley a los Sindicatos. ¡Qué tiempos! ¿Verdad señores del FMI? 
 
- Privatización de las pensiones como paso previo a su desaparición. Todo el mundo sabe que sólo la gente imprevisora llega a la vejez sin ahorrillos suficientes para afrontar los últimos años de su vida.
 
-  Reconsideración de la sanidad pública. Se empezaría por negársela a los no nacionales (a los indeseables, por supuesto, es decir, a los menos pudientes), se continuaría con la imposición de pagos por servicios argumentando que se abusa de lo que no cuesta nada, etc., etc. Yo ya he oído comentarios del tipo de "¿La Seguridad Social? Yo tengo Seguro Privado así que ¿por qué tengo que seguir cotizando? Que sea voluntaria ¿no?"
 
Caigo en la cuenta de que debo parar: temo estar dando ideas a quienes se ocupan de estas cosas desde Gobierno y Parlamento.
 
Mis conclusiones:
 
-  Podemos indignarnos, pero, por favor, no nos engañemos. El FMI y los Gobiernos que le obedecen no buscan ni el Bien Común, ni la salvación de las economías nacionales, ni, desde luego, la desaparición del desempleo (entre otras razones porque el pleno empleo hace subir los salarios), sino gestionar correctamente los intereses que representan: el gran capital transnacional. Se puede estar a favor o en contra, pero conviene saber a favor o en contra de qué se está.
 
-  Si estas medidas se adoptan por nuestro Gobierno, vendrán otras peores, porque la ambición, la avaricia y la insolidaridad, son marcas de clase.
 
-  Se avecinan varios procesos electorales municipales, autonómicos y legislativos: ahí si tenemos cada uno de nosotros nuestra pequeña responsabilidad y nuestra mínima parcela de poder. El problema, tal como yo lo veo, es que tampoco es nada fácil acertar. En todo caso, ya lo dice la Biblia: "Por sus obras los conoceréis"
 
-  Tenemos poco margen de maniobra y escasos instrumentos de acción. No despreciemos el valor de las redes sociales, que pueden desde convocar una manifestación, hasta decidir resultados electorales, pasando por el castigo a los infractores de las leyes más elementales del mercado. Eso, hasta que los gobernantes les dé por utilizar mecanismos de control de estas redes a la china, o a la turca.
 
-  Siento haberle dado la mañana o la tarde al lector de estos comentarios, pero sentiría más no hacer algo que está en mi mano: dar mi opinión sobre lo que veo, tal como yo lo percibo.