viernes, 25 de octubre de 2013

Fuera del tiesto (11ª entrega)
 
 
¿Pinchó Obama el teléfono de Rajoy?
 
 
Para empezar a entendernos:
 
 
Al Sr. Rajoy no le consta. Lo he visto y oído en Televisión y, a diferencia de la Srª Merkel, que sí lo sabe, él no está seguro, lo que puede querer decir:
 
  a- Que los servicios de inteligencia alemanes, departamento de ataques aliados, son más eficientes que los españoles. Tampoco sería de extrañar.
 
  b- Que los analistas españoles estaban al cabo de la calle pero no han querido darle un disgusto al jefe, ahora que la Economía nos da un respiro.
 
  c- Que nuestro Presidente lo sabe (incluso que lo sabía desde hacía algún tiempo) pero prefiere esperar a que escampe y a ver qué hacen sus socios de la Unión Europea, no vaya a ser que al final Alemania y Francia se vayan de rositas y a nosotros nos caiga la bronca por bocazas.
 
 ¿Y si convocáramos al Embajador de Los Estados Unidos?
 
Es una práctica habitual. Posibles explicaciones del Señor Embajador
 
  a- Hipócrita: ¿Pinchar el teléfono del Presidente de ustedes? ¿Cómo se le ocurre, Señor Ministro? Somos países amigos y eso no se hace entre aliados. Aquí debe de haber un mal entendido. Ya le diré a nuestro Presidente que le mande al Sr. Rajoy una postal por Navidades.
 
  b- Cínica. Bueno, sí, pero poco, ¿para qué nos vamos a engañar? Tienen ustedes tan pocas cosas que nos interesen... Lo de Cataluña no lo entendemos, lo del Peñón, menos, Por mucho que lo intentamos no sabemos qué es un ERE, los líos de su Rey nos dejan perplejos. En fin, para qué seguir. Si le digo la verdad, pinchamos el teléfono del Sr. Rajoy para que no creyera que le hacíamos de menos. Como se ha sabido lo der la Merkel y lo de F. Hollande... Pues eso, que café para todos, para que no digan, que ustedes son muy orgullosos.
 
 c- Profesional. Tomo muy buena nota de sus manifestaciones, las trasladaré a mi Gobierno y en cuanto sepa a qué atenerme, se lo haré saber. Por cierto ¿por dónde andan ustedes en el asunto de Gibraltar? ¿Quiere que hagamos alguna gestión con Mr. Cameron? No creo que tengamos mucho margen de maniobra y, por supuesto, no sería oportuno que mientras tanto ustedes tiraran los pies por alto y sacaran a la luz sus tradicionales rabietas antiamericanas. (Ésta versión, en realidad es una variante de la hipócrita).
 
 
¿De verdad hay que extrañarse tanto?
 
    Desde los tiempos de los Sumerios, las relaciones internacionales están basadas en los intereses y la hipocresía. (La fuerza bruta también cuenta, pero de eso hablaremos otro día: hoy toca la diplomacia)
 
    Se espía, se ha espiado y se espiará siempre y en todo lugar a amigos y a enemigos. A los primeros por si dejan de serlo antes de tiempo, para que no nos pillen desprevenidos(que ellos también tienen sus propios intereses) y a los segundos para que dejen de serlo cuanto antes.
 
    Lo que ha cambiado, y eso sí es reciente, es la influencia que las nuevas tecnologías están teniendo en el modo y manera de enterarse de los secretos de los demás. ¿De verdad hay quien piense que si un Gobierno tiene en su mano saber cuanto se dice en el país de al lado no va a aprovecharlo? Firmará media docena de tratados comprometiéndose a no violar las comunicaciones ajenas, se asegurará de que su margen de impunidad es suficiente, y seguirá espiando.
 
  Eso lo sabemos casi todos, los gobernantes los primeros, y se defienden como pueden. Con lo que nadie contaba, ni espías, ni espiados, es que a un profesional del gremio se le cruzaran los cables, tirara de la manta y los dejara a todos con las vergüenzas al aire. (¿Y si debajo de todo este embrollo no hubiera más que una subida de sueldo prometida y no cumplida, o un lío de faldas entre el "Agente Sincero" y la novia de su Jefe?)
 
    A partir de ahí, a unos no les queda más remedio que poner el grito en el cielo por algo que sabían que estaba pasando y que es posible que ellos mismos estuvieran haciendo con terceros países, y a otros les cabrá en suerte pedir excusas, que serán aceptadas y hacer promesas que jamás cumplirán.
 
¿Qué podemos hacer?
 
  Por lo que se refiere a los políticos, que hagan lo que les venga en gana. Para lo que ha de servir...
 
  Loas ciudadanos quizás deberíamos dedicarnos a la cría de palomas mensajeras. Tengo la impresión de que debe de ser el procedimiento menos inseguro para transmitir informaciones. Y cuando envejece, las paloma hacen muy buen caldo.
 
 
 
 

viernes, 4 de octubre de 2013

¿Quién quiere el Senado?
(Además de las mamás de los Senadores)
 
 
Un par de ejemplos sencillos
 
 
Estados Unidos de Norteamérica:
 
 
Más de 300 millones de habitantes.
- Primera economía mundial.
 
100 Senadores.
 
Alemania Federal: (Consejo Federal, que representa a los Estados)
 
83 millones de habitantes.
- Primera economía europea.
 
69 Senadores.
 
España:
 
- 47 millones de habitantes.
- Primera economía de la Península Ibérica.
 
266 Senadores (más o menos, porque el número puede aumentar o disminuir, aunque no demasiado)
 
 
Y un ejemplo a seguir
 
 
Irlanda también tiene Senado, también está en dificultades, como España, también tiene que hacer sacrificios para devolver el dinero que le ha prestado Europa, aunque ahora mismo su prima de riesgo es menor que la española.
 
Irlanda ha decidido someter a referéndum la eliminación del Senado. Con esta medida, el Gobierno Irlandés ahorrará una suma modesta, alrededor de los 20 millones de €. Modesta, sí, pero son 20 millones que no habrá que retirar de otros fines más importantes, como educación, sanidad o investigación.
 
 
Si España hiciera lo mismo, el ahorro sería superior a los 53 millones de €, según cifras de 2012.
 
 
  -  ¿Somos los más ricos, más que USA y Alemania o es que nuestra clase política es más descerebrada, irresponsable y cínica que las de estos países y está dispuesta a cualquier sacrificio con tal de que lo hagan los votantes y no ellos?
 
  - ¿Cuándo veremos un gesto de esta clase política que nos indique que ellos también sufren la crisis?
 
  -  ¿Cómo es posible que la asignación presupuestaria a los Partidos Políticos crezca en 2014 cerca de un 30 %? ¿Qué formación ha presentado enmiendas a esta partida? Y si lo ha hecho ¿cómo es que no nos hemos enterado? Y si lo ha hecho y ha perdido la votación ¿Ha habido alguno que haya anunciado que rechazará hacerse cargo de los fondos que se le hayan de asignar?
 
  -  No incluyo la lista de "Países de nuestro entorno" (esa expresión que usan nuestros líderes cuando se les ocurren cosas como por ejemplo cobrar por usar los servicios higiénicos de la Estación de Atocha) que no tienen Senado porque haría esta entrada tediosa, si es que no es ya.
 
 
  - ¿Alguna idea para mandar a su casa, con sus mamás a tanto desvergonzado que vive a costa nuestra?


lunes, 30 de septiembre de 2013

 
Fuera del tiesto (10ª entrega).
La enésima trampa.
 
 
El Comité de Disciplina Deportiva.
 
 
 El Comité Superior de Disciplina Deportiva, ignora las declaraciones de cierto atleta español confesando que se ha dopado y entiende que ello no constituye prueba suficiente para imputarle cargo alguno. Hay que aclarar que el deportista hizo sus declaraciones ante la policía autonómica catalana.
 
 
¿Saben? A mí me parece normal. ¿Por qué el Comité Superior de Disciplina Deportiva iba a ser la nota discordante en esta España nuestra de tramposos?
 
 
Aquí miente y hace trampas todo el mundo. Y cuando digo esto me refiero tanto a Instituciones como a ciudadanos.
 
Miente el Presidente de Gobierno cuando dice que él no sabe nada de tal o cual cosa (¿Les suena un tal Bárcenas?). Miente el líder de la Oposición cuando insiste en que sus propuestas son claras y meridianas. Mienten los responsables gubernamentales de nuestra economía cada vez que repiten que "ya se ve la luz al final del túnel", como mentía el anterior Presidente de Gobierno al hablar de los famosos "brotes verdes" y el Sr, Aznar cuando nos contaba la historia de las armas de destrucción masiva. Miente el Presidente de la Generalidad cuando asegura que puede separarse de España y seguir en la Unión Europea. Miente su socio cuando grita a diario que España les roba. Mienten los que hablan en nombre el P.P. cuando insisten en que la reforma de las pensiones no va a mermar su poder adquisitivo. Mienten los Sindicatos cuando afirman que no saben nada de comisiones procedentes de ERE's extraños. Mienten las Asociaciones de Empresarios cuando culpan de la crisis a los salarios. Mienten todos y cada uno de los políticos, cualquiera que sea su bando (¿o debería decir banda?) que suben al estrado y prometen su mejor disposición para consensuar medidas que nos saquen del agujero en que estamos.
 
Nosotros todos sabemos que mienten, ellos saben que nosotros lo sabemos pero les trae sin cuidado.
 
Y también mentían nuestros banqueros y sus testaferros, los políticos, cuando nos aseguraban que los Bancos españoles estaban entre los más seguros del mundo y, mentían y robaban a mansalva cuando tasaban viviendas sobre las que concedían hipotecas por encima del valor de la vivienda, y cuando nos vendían preferentes.
 
Y mentimos nosotros y hacemos trampas cada vez que abonamos un trabajillo casero sin IVA, cuando miramos para otro lado y pagamos en metálico y sin factura los honorarios del abogado, o los del Médico o los del electricista.

Y mienten también quienes no dan de alta a sus trabajadores o los dan por menos horas de las que trabajan, o los que, etc., etc., etc.
 
Y a todos los que mienten como bellacos, no les pasa nada, porque no está previsto actuar contra quien engaña al prójimo en el ejercicio de sus funciones. Nadie cree a nadie, pero eso es lo de menos. Aquí lo raro, lo escandaloso, lo peligroso es decir la verdad. "La verdad os hará libres", dice San Juan. Pero ¿a quién le interesa algo que se dijo hace casi dos mil años? Tengo para mí, que si alguien le diera por decir sólo verdades, terminaría en un manicomio.
 
Y aunque no se trate de mentir. ¿Qué hacemos cada uno de nosotros con los que nos toman por tontos? ¡¡¡Les seguimos votando, pensando que los otros son peores!!!
 
Por eso, repito: ¿por qué habría que esperar que el citado Comité de Disciplina Deportiva se comportara como si no fuera español?  Hasta podría considerarse como una salida de tono de pésimo gusto. Al fin y al cabo, el atleta también era español, y eso parece que debe ser suficiente para que haga trampa y no haya que aplicarle la Ley. Luego nos extrañará que los Juegos Olímpicos se los den a Japón y hasta pretenderemos culpar del desaire al inefable acento inglés de la Alcaldesa de Madrid. Ella al menos lo intentó,  no como su jefe, nuestro Señor Presidente.   

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Fuera del tiesto (9ª entrega)

A propósito de la candidatura fallida. Un comentario miserable.


    El Excmº Señor Alcalde de Barcelona es muy libre de pensar y decir cuanto le venga en gana. No faltaría más. Está en su derecho y no seré yo, humilde "blogero" nacido en el antiguo Reino de León, quien vaya a negárselo. Es libre, por tanto, de alardear de que dónde va a parar el encanto de Barcelona con el de Madrid, y que con ciudades como la segunda a quién se le ocurre presentar una candidatura para organizar unas Olimpiadas. Otra cosa fue lo de Barcelona, su marca, y sus posibilidades de organizar, si es que lo pide algún día, unos Juegos de Invierno. Lean, lean sus comentarios, que no seré yo quien vaya a reproducirlos, y díganme si no subyace un poco disimulado regocijo ante el fracaso de la Capital del Estado. 

    Se me ocurren algunos comentarios, por ejemplo:

  -  Cuando Barcelona logró los Juegos del 92, puedo asegurarle al Señor Alcalde que no sólo se alegraron sus conciudadanos,  sino la mayoría de los españoles, entre los que me conté.

  - Y eso fue así no sólo porque Barcelona sea una de las grandes ciudades españolas, En pura teoría los Juegos se le otorgan a una ciudad, en realidad, lo que cuenta es el país que hay detrás de quien compite.Ese Estado, le guste o no al Señor Alcalde, y me temo que por ahí viene el sustrato de su comentario y la satisfacción por el fracaso, sigue siendo el mismo: España.

  -  De manera que le Olimpiada del 92 no fue un mérito exclusivo de Barcelona, sino de un país que por entonces era un estallido de energía, ilusión y optimismo, cabalgaba en la cresta de la ola, celebraba el V Centenario del Descubrimiento de América y contaba con la Exposición Universal de Sevilla (que, por cierto, tampoco se le había concedido en exclusiva a los méritos sevillanos, sino a los de España en su conjunto)

  - Así que, Señor Alcalde, me temo que si hubiera sido usted quien hubiera presentado ahora la candidatura de su hermosa ciudad, el Comité Olímpico también la habría rechazado y por las mismas posibles razones que ahora se han manejado: la crisis económica (espero que no pretenda salvar a su ciudad de la crisis) y la poco ejemplar actitud de nuestras autoridades deportivas ante el dopaje, legislaciones urgentes de última hora al margen.

    Y volviendo al principio, Excmº Señor, reclamo para mí la misma libertad de expresión que le reconozco a V.E., y en su virtud, le digo alto y claro que sus comentarios son miserables, mezquinos, e impropios de quien representa a una de las ciudades señeras de España. No es de bien nacidos hacer leña del árbol caído, ni alegrarse de males ajenos, por más que si usted fuera quien debe ser, ni siquiera consideraría ajeno este mal. Por fortuna para todos, pasará el tiempo, poco será necesario, de usted no quedará ni la memoria y Barcelona, Madrid y España seguirán despertando la admiración que se merecen.

Que tenga un buen día, Señor Alcalde.

domingo, 1 de septiembre de 2013

La guerra que viene

Vientos de guerra sacuden de nuevo al mundo. Los matones de siempre nos han hecho saber que sus principios no les permiten pasar por alto los desmanes de uno de tantos sátrapas que machacan a sus propios ciudadanos. Uno, sólo uno, que los indios hay que matarlos de uno en uno y a algunos, si son amigos o demasiado fuertes, mejor olvidarse de ellos.

El elegido en esta ocasión es el sirio El Assad, personaje nada ejemplar, desde luego, pero ni mejor ni peor que otra media docena de gentes de su calaña. Está por ver si el frustrante Mr. Obama atacará desde lejos a base de misiles o si se decidirá a mandar al matadero a unos cuantos miles de sus marines.

Se me ocurren algunas preguntas:

¿Convendría esperar a que los observadores de la ONU aclaren si hubo o no hubo empleo de armas químicas? Yo creo que no hace falta. ¿Para qué? Si los observadores dicen que las no las usó, será la mejor prueba de cómo El Assad engañó a los observadores (¿Recuerdan lo de las armas de destrucción masiva en Irak?)

¿Por qué Siria y no la media docena larga de señores de la guerra africanos que masacran a diario a sus ciudadanos? ¿Será porque las materias primas de estos ya están bajo control o porque caen tan a trasmano que su valor geoestratégico es nulo?

¿Los estrategas de uno y otro lado del Atlántico, incluidos los asesores del belicoso Monsieur Holande han caído en la cuenta de que Mesopotamia y todo lo que ahora llamamos Oriente Medio lleva en guerra desde hace más de cinco mil años? Parece como si esos territorios que alumbraron las primeras civilizaciones de la Historia fueran incapaces de vivir en paz. ¿El Señor Obama se siente con fuerzas para cambiar ese estado de cosas, o eso no se lo enseñaron en Harvard? 

¿Y qué pasará el día de después? ¿Se repetirá la experiencia de Afganistán o la de Irak? ¿Quién sucederá al clan Alauí, perseguido a muerte por los islamistas ortodoxos desde hace cuatrocientos años? ¿Espera el Señor Obama que después de bombardear Damasco haya elecciones libres y resulte elegido un demócrata convencido que lleve a Siria a la comunidad de pueblos libres? ¿No caerá otro país más en el área de influencia de la versión más radical, más anti occidental del Islam? ¿Por qué no detenernos un momento a reflexionar en qué han quedado las esperanzas despertadas por la llamada "Primavera árabe"?

Mientras tanto, una vez más la Unión Europea se muestra incapaz de dar una respuesta organizada y el petróleo sigue subiendo sus precios ¿Sería eso lo que se buscaba? 

martes, 30 de julio de 2013

Peajes malagueños para tiempos de crisis.

    De un tiempo a esta parte, Málaga puede considerarse una ciudad de fácil acceso. Ave, Aeropuerto, autovías y más recientemente, autopista. No tanto, pero algo parecido puede decirse de Marbella, en especial, por lo que se refiere a autopistas y autovías.

    Sólo dos problemas: 

    Las velocidades de unas y otras vías. Si usted quiere utilizar las autovías, se encontrará con que desde que se inauguraron los tramos de peaje, la velocidad máxima autorizada en las autovías se ha reducido a 80 km por hora en los tramos coincidentes. ¿sería que antes no eran peligrosos, o que se trata de martirizar a quienes no quieren pasar por caja?

    El incremento de los precios de los peajes.




Una imagen evita muchas explicaciones. 
He aquí como colaboran las concesionarias
de las dos autopistas de que hablamos a 
aliviar las penurias de la crisis.

¿Qué pensarán hacer si, como es de suponer, sigue descendiendo 
el número de usuarios?   
Podrían organizar colectas en las playas, 
o tal vez seguir subiendo los precios hasta que
el último y solitario viajero se encuentre con
un peaje a pagar de 17. 513 €, porque, entiéndanlo,
no pretenderán que la crisis la pague el concesionario
¿Verdad? Pues eso



Medio siglo después

He vuelto a Ciudad Rodrigo.

  No es exacto. Medio siglo es demasiado tiempo como para no haber vuelto nunca a mi lugar de nacimiento. No han sido 50 años, pero ha faltado muy poco.

  Y, por fin, este último fin de semana, Blanca y yo hemos pasado un par de días en la vieja Miróbriga, por obra y gracia de la invitación de Carmina y de Santi, dos amigos que ya lo eran cuando partí de mi tierra.

  Marché en aquel tiempo en el que creía que todo era posible. Era joven, pero no lo sabía, y pensaba que disponía de poco tiempo para llevar a cabo cuanto quería. Era muy pronto para saber que todo, o casi todo, pasa primero en tu mente, y que muchas de las cosas que buscaba lejos las tenía a mi alcance, sin salir de Ciuudad Rodrigo.

  

Alcázar de Enrique II de Trastamara, sede 
del Parador Nacional de Turismo.

    El paso del tiempo difuminó los contornos, emborronó los recuerdos que apenas dejaron espacio para imágenes que por una u otra razón resistieron mejor que las demás el paso de los años: el aula donde aprendí a leer (la misma que pocos años antes había tenido como alumno a Fernando Arrabal), las correrías por la muralla, por los fosos, por plazas y callejas de uno de los más privilegiados recintos amurallados de España (¿por qué no del mundo?), el prodigioso Río Águeda, que cuando chico comparaba con el Mississippi, y, más tarde los primeros amores, las primeras decepciones, que en la distancia se convierten en nostalgia de un tiempo irrepetible 

  


Una perspectiva del sistema defensivo de la ciudad.


    Y es ahora, al volver, cuando redescubres las perspectivas urbanas que recuperas del disco duro de tu memoria, cuando reencuentras a los viejos amigos, escudriñando en sus caras los rasgos que tuvieron años atrás. No importa cómo los haya respetado o maltratado el tiempo. Hombres y mujeres, llega un momento en el que dejan de cumplir años para ellos y para los amigos, que siguen llamándolos con los apelativos abreviados, los apellidos prestados, los diminutivos de antaño, porque para todos nosotros el tiempo, si nos lo proponemos, hay un día en que deja de correr.




Los grandes templos de Ciudad Rodrigo: la Catedral y la Iglesia del Sagrario,
conocida por todos como "Cerralvo".

    Decía Mark Twain que en la vida de todo muchacho llega un momento en el que siente la imperiosa necesidad de buscar un tesoro. También a mí me llegó y busqué ese fabuloso conjunto de joyas y monedas que podrían haber escondido los cristianos del S. XIII o los defensores de la plaza frente a los franceses. Ahora lo he encontrado: el tesoro es lo que recuerdas de las gentes que te quieren y a las que quieres. 




Otra perspectiva de la Catedral, vista desde la muralla a la altura de la Puerta de Amayuelas.

  Sólo han sido dos días. Apenas el tiempo suficiente para recorrer los enclaves que marcaron mi adolescencia, para volver a retomar el diálogo con quienes representaron algo en el difícil tránsito de la pubertad a la edad adulta, para recuperar añosos recuerdos. Al cabo, Blanca y yo emprendimos al regreso, cansados, faltos de sueño, y sin embargo satisfechos de cuanto habíamos vivido en tan poco tiempo.



Ciudad Rodrigo visto desde la orilla del Águeda.

    Así, pues, gracias, Carmina; gracias, Santi, por vuestra invitación, por vuestras atenciones, por seguir ahí, tan cerca al cabo de los años.

    Y gracias, Blanca, por acompañarme en este viaje en el tiempo más que en el espacio. Tú sabías que para mí era importante

jueves, 11 de julio de 2013

¿QUÉ NOTA MEDIA PUEDE EXIGIRSE A UN BECARIO?

¿Y si empezáramos por el principio?

  Me sorprendió el debate ocupado en otros menesteres, y me maravilló la varsatilidad del Ministro que de la noche a la mañana cambió de criterio, sin que a la ciudadanía se le explicara por qué habría que exigir al becario 6'5 de nota media o por qué con el 5'5 es suficiente. No obstante, el verdadero alarde de funambulismo fue el de la masa de Rectores defendiendo tesis "bajistas", más pendientes, supongo, de clientelismos claustrales que de criterios de excelencia universitaria.

  Puedo estar equivocado, pero me parece que el problema está mal planteado, que es uno de los caminos más seguros para no encontrar la solución correcta. Creo que la nota media exigible al becario es un dato accidental al que hay que llegar después de haber resuelto cuestiones más graves sobre las que nadie parace dispuesto a hablar. Los unos, tal vez para que no los tachen de "recortadores", los otros porque es posible que estén pensando más en intereses corporativos que en los males que torturan a toda el sistema educativo español; los de más allá porque a defensores de la enseñanza universitaria, universal y gratuita no les gana nadie.

 Algunas verdades que suelen olvidarse.

  -  Estoy convencido de que no hay, ni debe haberlo, ni puede haberlo, un derecho subjetivo a ostentar la condición de universitario. Ni en España ni en países más ricos, ni más pobres, ni más equitativos, ni más desalmados. La enseñanza universitaria se ha reservado siempre para una élite intelectual llamada a vertebrar la sociedad que la produce. El problema no radica en admitir ese principio selectivo, sino en confundir la élitee intelectual con la económica y socialmente ya instalada, convirtiendo el acceso a la Universidad en un coto reservado a los hijos de las clases poderosas. Corregir este hecho, tiene que ver con las becas, desde luego, pero no necesariamente con la nota media exigible a los becarios. Eso lo vermos más tarde. 

    Dicho de otra manera, no es que los hijos de los pobres tengan derecho a continuar en la Universidad porque sus padres no tengan medios, sino que los hijos de los ricos deberían ser excluidos de ella si no dan la talla, por mucho que estuviera dispuesto a pagar su padre, que siempre será una pequeña parte de lo que nos cuesta la educación de su hijo. 

  -  El total de Graduados, Licenciados, Doctores, Ingenieros, Arquitectos, etc., etc., debe de guardar una proporción lo más ajustada posible a las necesidades reales del país.

  De no ser así, nuestros Centros de Enseñanza Superior se convertirían -ya lo están siendo- en formadores de los Médicos, Ingenieros, Arquitectos, Filólogos de los paises más ricos que, paradójicamente, abaratarían sus costes de formación con cargo a nuestros impuestos.

  -  En esta misma línea ¿cuántas Universidades y Escuelas Superiores necesita un país como España? ¿Más, igual o menos que California? Una Universidad no puede ser el capricho de un gobernante, ni el lujo de una Comunidad Autónoma, ni el timbre de honor de un Municipio. Tiene una función que cumplir, es una institución muy cara y debe aprovecharse al máximo. Por cierto: en los últimos años, el número de Centros Superiores de Enseñanza se ha cuadruplicado en España. Al mismo tiempo, las Universidades españolas han dejado de aparecer en las listas, más o menos discutibles, de Centros de presitigio mundial. ¿Seguro que estábamos en condiciones de dotarlas de cuadros docentes solventes, o todo ha sido una chapuza más?

  -  ¿Por qué hay naciones como la nuestra en las que no tener un título universitario se percibe como una carencia socialmente penalizada? El día que corrijamos este problema habremos avanzado bastante en la solución del fracaso escolar, porque muchos de quienes no tienen capacidad para ser Ingenieros Espaciales, podrían ser magníficos Mecánicos de Aeronaves Siderales, tan reconocidos social y económicamente como los demás. Mientras tanto, seguiremos haciendo trampas en el solitario y reduciendo la exigencia académica para aumentar el número de parados con título universitario

¿Quién paga la Enseñanza Superior?

    La aparente dicotomía enseñanza becada, enseñanza pagada, es falsa. Toda la Enseñanza Pública está fortísimamente subvencionada. Las tasas universitarias sólo cubren una ridícula parte del total, luego, ya se tenga beca o no, el universitario estudia con cargo a los impuestos que abonamos los ciudadanos.

Y como esto es así, puede que haya llegado el momento de volver a escribir algunas verdades (perdón: algunas cosas que para mí son verdades).

  -  Si la Universidad está subvencionada, no podemos dar lugar a despilfarros: debemos saber cuantos Centros necesitamos, cuántos estudiantes debe haber dentro, qué les podemos exigir a todos, los becados y los que no lo son, para seguir en el mundo universitario. No es de recibo que alguien pretenda defender su derecho a terminar una carrera en siete, ocho o diez años, sea rico o pobre su padre. El acceso a la Enseñanza Superior y la continuidad en  ella debe estar reservado a quien tenga capacidad y ganas de aprender. Ni podemos permitir que se pierda un talento porque su familia carezca de medios, ni que cientos de zánganos malbaraten nuestros impuestos, sean becarios o no. Espero que nadie se escandalice. Durante el período universitario, la obligación del alumno es estudiar ¿No es así? Otros muchachos de su edad trabajan y si no cumplen con sus obligaciones laborales son despedidos y eso es algo que se ve normal. ¿Por qué no aplicar la misma vara de medir a los privilegiados que disfrutan de las mayores oportunidades, pagadas, además por sus conciudadanos?

  -  Debemos estar avisados de que hay todo un mundo de intereses creados a favor el mantenimiento del statu quo: políticos de medio pelo que sacan pecho en las inauguraciones de curso; cuerpos docentes endogámicos nada dispuestos al esfuerzo propio y a "exigir la exigencia"; padres más dispuestos a partirle la cara al profesor que suspendió a su hijo, que a saber qué hace su retoño; funcionarios preocupados por alcanzar los estándares eutopeos de éxito aunque sea convirtiendo en Doctores a analfabetos funcionales, etc. etc. Cambiar las cosas no será fácil.

  - Dentro de estas premisas, por tanto, los niveles de exigencia han de ser altos, porque sólo los mejores tienen derecho a vivir de nuestros impuestos. Y, por eso, los que lo hacen en mayor medida, no deberían extrañarse de que se les ponga el listón a una altura mayor.

  -  Tampoco es de recibo que ciertos docentes, casi siempre aunque no sólo de Escuelas Técnicas Superiores, alardeen de que su asignatura es prácticamente imposible de aprobar a la primera. Si, como es de suponer, la carrera está correctamente programada, (ya ven que soy bien pensado) las asignaturas deben poder aprobarse todas al primer intento. La única explicación posible  de lo contrario es que son peores profesores que sus colegas, y, además, colaboradores necesarios del despilfarro económico. Tal vez haya otra explicación, pero no quiero que nadie piense que estoy llamando sádico a quien se ocupa de formar a nuestras jóvenes generaciones Y ya de puestos ¿Alguien se ha preocupado de establecer criterios que permitan evaluar si nuestros docentes dan la talla? Porque serán exigentes, pero la Universidad en la que enseñan está cada día más lejos de la excelencia.

Entonces ¿qué nota media debemos exigir?

    ¿Y qué más da? Eliminemos la posibilidad de repetir curso se tenga beca o no, apartemos del sistema a los docentes incompetentes; Cerremos (sí, cerremos) los Centros que no sean necesarios, Reeduquemos a la ciudadanía en el respeto a los profesionales que no hayan pasado por la Universidad y en una reunión de media hora, los Rectores que quedaran entonces y el Ministro que hubiera ese año se pondrían de acuerdo. 


viernes, 5 de julio de 2013

Cosas que pasan

El viaje de Evo Morales.
 
 
   Para que nadie me tome el número cambiado: no me gusta Evo Morales; no me gustan ni Maduro, ni la Kirchner, ni cualquier otro aspirante a Caudillo que no suelen ser sino demagogos tramposos, populistas sin demasiados escrúpulos a la hora de saltarse a la torera la legalidad, utilizando como coartada el recurso al imperialismo predador que chupa la sangre a sus pueblos. Y, para aclarar más aún lo que quiero decir, que quede muy claro que mi falta de aprecio por personajes como los citados, no radica en su ideología real o supuesta (hablar del izquierdismo de la mandataria argentina es un despropósito) sino en, como decía, su falta de escrúpulos a la hora de manipular las bajas pasiones de pueblos en general poco o nada informados y, llegado el caso, cuadrar sus maltrechas cuentas públicas con el expolio de propiedades extranjeras.
 
 
    Dicho eso, no quiero pasar por alto el asombroso espectáculo que hemos dado al Mundo y a la Historia algunos de los países europeos que blasonamos de ser el paradigma de la democracia y de la civilización.
 
  Veamos: parece ser que en la zona internacional del aeropuerto de Moscú, reside temporalmente un fulano que un día trabajara para los servicios secretos estadounidenses y que, otro día le dio por revelar al mundo algunas de las curiosas prácticas a las que se dedicaban él y sus congéneres: a espiar no sólo a sus enemigos, sino  también a sus amigos y aliados, ya fueran Gobiernos o meros  ciudadanos.
 
    Barak Obama, ese bluff cuyo acceso a la Presidencia algunos saludamos con esperanza, no sólo no se ha disculpado con sus espiados socios, sino que ha justificado su insólito proceder y ha declarado la guerra a su desleal empleado ¡acusándolo de espionaje! A partir de ahí, parece que el hombre está encontrando algún que otro problema para asilarse en lugar seguro.
 
    Putin, otro "demócrata", debe de pensar que mejor no dar facilidades, no vaya a ser que alguno de sus propios empleados siga el ejemplo y nos venga a contar qué se cuece en el Kremlin. Mr. Cameron, tampoco parece en las mejores condiciones de salir en defensa del derecho de asilo, porque, por lo visto, también tiene sus trapos sucios que mejor no airear. ¿Y los demás?
 
    Cambio de carril. El Señor Evo Morales, con el que podremos estar o no en sintonía, pero que es el primer mandatario de un Estado supuestamente soberano ha pasado un quinario para poder llegar a su casa en su avión presidencial. Retenido trece horas en Viena, imposibilitado de tomar tierra en media docena de países, también más o menos soberanos, con los que mantiene relaciones diplomáticas normales, ha puesto en bandeja a sus conmilitones la puesta en escena de uno de tantos espectáculos anti norteamericanos de los que disfrutan periódicamente.
 
    Vuelvo al hilo: o sea, que el amo del Imperio nos espía cuando y como quiere, lo justifica en base a la seguridad de su país, (cuyos ciudadanos, por cierto, parecen admitir sin rechistar la injerencia creciente de los poderes públicos en sus vidas privadas en aras de esa falacia de darles a elegir entre seguridad y libertad) y en vez de pedir disculpas ordena a sus virreyes provincianos que al enemigo ni agua y que ay de nosotros si nos da por ayudar a quien él sospeche que pueda estar echando una mano a su desleal espía. Todo esto que escribo no debe de ser sino el fruto de mi desbocada imaginación, porque Mr. Obama ya ha asegurado que él no ha indicado a nadie lo que tiene que hacer.
 
    Hubo un tiempo en el que Europa presumía de haber civilizado al mundo, y, España en concreto, de haber descubierto, desarrollado y difundido el Derecho de Gentes. Ese tiempo ya pasó. El presente es de quienes ejercen el poder sin demasiadas florituras, ya sea desde Washington, en medio de la Madre Rusia, o desde Beiging (antes llamado Pekín). Como era de esperar el Señor Obama es hoy un poco menos popular que hace una semana en el cono Sur de su Continente. Parecía difícil, pero lo ha conseguido. 
 
 
 
 


martes, 18 de junio de 2013

Mea culpa

Las consecuencias de precipitarse

  En mi última entrada, en el apartado dedicado a La Mujer del César  deslicé un comentario mordaz sobre la Infanta Cristina a la que atribuía oscuras operaciones inmobiliarias que yo juzgaba impropias de su condición. Hoy parace estar claro que todo se ha debido a un error de la Agencia Tributaria, que, a su vez, deriva la responsabilidad a misteriosos "terceros".

  No importa de quién haya sido el error, está fuera de toda duda que, por lo que a mí se refiere, he caído en el pecado de dar por sentada una información no contrastada debidamente. Lo siento por la persona afectada, lo siento por mis posibles lectores, y lo siento por mí, que nunca debí hacer tal cosa.

    He criticado muchas veces esa manía tan española de juzgar, condenar y estar dispuestos a ejecutar, llegado el caso, a ciudadanos a quienes se acusa de cualquier cosa, antes de ser escuchados siquiera. Ahora yo he hecho lo mismo. Se ve que sigo siendo español, para lo bueno y para lo malo. Espero no volver a repetir el disparate.

    Una vez más pido disculpas.